Como a mi y a muchos de ustedes les gusta la fotografía, y estando en la biblioteca me encontré un muy buen libro de conceptos básicos pues aquí les dejo un buen resumen de él y la bibliografía para quien quiera leerlo completo, les advierto que es un poco técnico y que por ello lean despacio para que puedan comprenderlo al 100%.
Bibliografía:
Libro: El arte de la fotografía
Autor: John Hedgecoe
Luz y color
El ojo humano es incapaz de detectar todos los cambios de color, ya que el cerebro posee su propio sistema de filtrado que lo hace ver los colores de una forma bastante estandarizada. En fotografía, el color concreto de cualquier objeto varía enormemente según sea el ángulo de la cámara y la exposición de la luz. Con luz directa, una de las maneras más sencillas de condicionar el color de una imagen es simplemente modificar el punto de vista. Por ejemplo, se toma la fotografía con el sol de cara en vez de espaldas, el blanco se puede convertir en negro. Otra opción consiste en esperar a que el sol avance de modo que la superficie del objeto refleje la mayor parte de la luz en vez de absorberla.
El ángulo de la toma
Desde el punto de vista técnico, el término que se emplea para referirse al área de un sujeto u objeto que puede abarcar el objetivo de una cámara es el de <<ángulo de toma>>, el cual lógicamente variará dependiendo de la distancia focal. En la fotografía, la elección del punto de vista debe ir acompañada de una serie de consideraciones de orden específico, además de de otras de carácter general como son la escala, el equilibro o la perspectiva. Aparte del ángulo desde el cual la luz incide sobre diversas superficies, se han de tener en cuenta los colores de fondo y de los objetivos en primer plano, y observar si armonizan o contrastan con los del sujeto.
Luz y sombra
Excepto con una iluminación uniforme, como la que se podría encontrar en un día con el cielo totalmente cubierto, la cámara siempre capta la realidad como un conjunto de luces y sombras, y es esa diversidad de tonos la que proporciona la impresión de tridimensionalidad a una fotografía o transparencia en dos dimensiones.
Las sombras pueden utilizarse para configurar formas gráficas que contrasten con áreas de luz y color, así como para suprimir un fondo demasiado absorbente y crear una imagen con un primer plano que acapare todo el interés. Desde el punto de vista estético, las sombras pueden ayudar a crear interesantes efectos y ambientes de drama o de misterio.
Colores monocromáticos
Una fotografía monocromática es aquella que emplea un único color, si bien ese mismo término es aplicable a fotografías donde hay un único color dominante de cualquiera de las franjas del espectro. Erróneamente se cree que la fotografía monocromática es en blanco y negro.
Líneas y composición
Muchos aficionados que se inician en la fotografía abordan no sin cierto reparo la composición, cuando en realidad no consiste más que en organizar todos los elementos que se ven por el visor de modo tal que la imagen final corresponda con lo que se había intentado reflejar. Por lo general suele implicar cierto orden, si bien hay ocasiones en que se fundamenta en el desorden.
La línea es importante, no sólo en su sentido literal de definir contornos, sino también en el guiar la vista del observador.
Equilibrio, posición y escala
Las reglas de la composición constituyen un práctico marco de referencia, si bien, como reglas que son, se pueden romper. Uno de los principios básicos es equilibrar los colores, las líneas y las formas de manera que realcen la intencionalidad de la fotografía en vez de crear confusión.
El punto de interés
Una fotografía no siempre ha de tener necesariamente un único punto de interés. Muchas veces lo que importa es el efecto de conjunto de una escena determinada.
El punto e interés de una fotografía debería de ubicarse algo descentrado con la finalidad de conseguir cierta sensación de movimiento y dinamismo.
Volumen y formas
Una de las facetas más apasionantes de la fotografía es crear la ilusión de una forma tridimensional convincente y dotada de vida sobre la superficie plana de la película, a través de ese ojo fijo que es el objetivo de una cámara. Los tonos brillantes y <<cálidos>> parece que avancen hacia el observador, todo lo contrario con los tonos oscuros y <<fríos>>.
Los contrastes de luz y sombra que resultan de emplear una fuente de iluminación lateral realzan los ángulos de los objetos, en cambio cuando se iluminan en exceso o demasiado poco, los objetos tienden a perder profundidad.
Textura
La textura nos informa sobre las características de su superficie, lo que nos permite imaginar lo que sentiríamos si pudiésemos pasar la mano sobre ella. En la fotografía en color el tópico de que la luz oblicua revela mejor la textura debe considerarse con cierto cuidado. Lo primero que se ha de evitar es realzarla en un día con el cielo muy cubierto, ya que ese tipo de de iluminación produce juegos de luces y sombras, la luz frontal tiende atenuar las diferencias de textura, al igual que la luz difusa de un Studio fotográfico.
Perspectiva
La perspectiva permite crear la ilusión de profundidad, la tercera dimensión del mundo real. La luz y la sombra permiten dar la apariencia de profundidad y volumen a un objeto o figura humana.
Captar el movimiento
La cámara fotográfica está mejor dotada para congelar el movimiento que para plasmarlo. Si no se aplica la técnica correcta, el resultado será una imagen falta de cualquier sensación real de acción. Si quiere plasmar el movimiento con un ligero desenfoque, determine la velocidad de obturación necesaria para congelar el movimiento y dispare a la mitad de esa velocidad.
El color en los primeros planos
Fotografiar desde muy cerca en ocasiones puede salir a la luz imágenes inesperadas, sobretodo cuando el aumento del tamaño nos permite percibir una insospechada riqueza tonal en objetos tan pequeños que normalmente nos pasa desapercibidos.
Tenga presente que cuanto más de cerca enfoque el objetivo, menor será la profundidad de campo, por lo que convendrá que la abertura sea lo más pequeña posible.
Bibliografía:
Libro: El arte de la fotografía
Autor: John Hedgecoe
Luz y color
El ojo humano es incapaz de detectar todos los cambios de color, ya que el cerebro posee su propio sistema de filtrado que lo hace ver los colores de una forma bastante estandarizada. En fotografía, el color concreto de cualquier objeto varía enormemente según sea el ángulo de la cámara y la exposición de la luz. Con luz directa, una de las maneras más sencillas de condicionar el color de una imagen es simplemente modificar el punto de vista. Por ejemplo, se toma la fotografía con el sol de cara en vez de espaldas, el blanco se puede convertir en negro. Otra opción consiste en esperar a que el sol avance de modo que la superficie del objeto refleje la mayor parte de la luz en vez de absorberla.
El ángulo de la toma
Desde el punto de vista técnico, el término que se emplea para referirse al área de un sujeto u objeto que puede abarcar el objetivo de una cámara es el de <<ángulo de toma>>, el cual lógicamente variará dependiendo de la distancia focal. En la fotografía, la elección del punto de vista debe ir acompañada de una serie de consideraciones de orden específico, además de de otras de carácter general como son la escala, el equilibro o la perspectiva. Aparte del ángulo desde el cual la luz incide sobre diversas superficies, se han de tener en cuenta los colores de fondo y de los objetivos en primer plano, y observar si armonizan o contrastan con los del sujeto.
Luz y sombra
Excepto con una iluminación uniforme, como la que se podría encontrar en un día con el cielo totalmente cubierto, la cámara siempre capta la realidad como un conjunto de luces y sombras, y es esa diversidad de tonos la que proporciona la impresión de tridimensionalidad a una fotografía o transparencia en dos dimensiones.
Las sombras pueden utilizarse para configurar formas gráficas que contrasten con áreas de luz y color, así como para suprimir un fondo demasiado absorbente y crear una imagen con un primer plano que acapare todo el interés. Desde el punto de vista estético, las sombras pueden ayudar a crear interesantes efectos y ambientes de drama o de misterio.
Colores monocromáticos
Una fotografía monocromática es aquella que emplea un único color, si bien ese mismo término es aplicable a fotografías donde hay un único color dominante de cualquiera de las franjas del espectro. Erróneamente se cree que la fotografía monocromática es en blanco y negro.
Líneas y composición
Muchos aficionados que se inician en la fotografía abordan no sin cierto reparo la composición, cuando en realidad no consiste más que en organizar todos los elementos que se ven por el visor de modo tal que la imagen final corresponda con lo que se había intentado reflejar. Por lo general suele implicar cierto orden, si bien hay ocasiones en que se fundamenta en el desorden.
La línea es importante, no sólo en su sentido literal de definir contornos, sino también en el guiar la vista del observador.
Equilibrio, posición y escala
Las reglas de la composición constituyen un práctico marco de referencia, si bien, como reglas que son, se pueden romper. Uno de los principios básicos es equilibrar los colores, las líneas y las formas de manera que realcen la intencionalidad de la fotografía en vez de crear confusión.
El punto de interés
Una fotografía no siempre ha de tener necesariamente un único punto de interés. Muchas veces lo que importa es el efecto de conjunto de una escena determinada.
El punto e interés de una fotografía debería de ubicarse algo descentrado con la finalidad de conseguir cierta sensación de movimiento y dinamismo.
Volumen y formas
Una de las facetas más apasionantes de la fotografía es crear la ilusión de una forma tridimensional convincente y dotada de vida sobre la superficie plana de la película, a través de ese ojo fijo que es el objetivo de una cámara. Los tonos brillantes y <<cálidos>> parece que avancen hacia el observador, todo lo contrario con los tonos oscuros y <<fríos>>.
Los contrastes de luz y sombra que resultan de emplear una fuente de iluminación lateral realzan los ángulos de los objetos, en cambio cuando se iluminan en exceso o demasiado poco, los objetos tienden a perder profundidad.
Textura
La textura nos informa sobre las características de su superficie, lo que nos permite imaginar lo que sentiríamos si pudiésemos pasar la mano sobre ella. En la fotografía en color el tópico de que la luz oblicua revela mejor la textura debe considerarse con cierto cuidado. Lo primero que se ha de evitar es realzarla en un día con el cielo muy cubierto, ya que ese tipo de de iluminación produce juegos de luces y sombras, la luz frontal tiende atenuar las diferencias de textura, al igual que la luz difusa de un Studio fotográfico.
Perspectiva
La perspectiva permite crear la ilusión de profundidad, la tercera dimensión del mundo real. La luz y la sombra permiten dar la apariencia de profundidad y volumen a un objeto o figura humana.
Captar el movimiento
La cámara fotográfica está mejor dotada para congelar el movimiento que para plasmarlo. Si no se aplica la técnica correcta, el resultado será una imagen falta de cualquier sensación real de acción. Si quiere plasmar el movimiento con un ligero desenfoque, determine la velocidad de obturación necesaria para congelar el movimiento y dispare a la mitad de esa velocidad.
El color en los primeros planos
Fotografiar desde muy cerca en ocasiones puede salir a la luz imágenes inesperadas, sobretodo cuando el aumento del tamaño nos permite percibir una insospechada riqueza tonal en objetos tan pequeños que normalmente nos pasa desapercibidos.
Tenga presente que cuanto más de cerca enfoque el objetivo, menor será la profundidad de campo, por lo que convendrá que la abertura sea lo más pequeña posible.