Estas son unas frases tomadas de Eduardo Galeano en su opinion segun el 12 de octubre en america latina:
El Descubrimiento: el 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón,
financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del
mar Caribe. En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y
51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza en
aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó: Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas. Y
en eso no se equivocó. Colón creyó que Haití era Japón y que Cuba era China, y creyó que los
habitantes de China y Japón eran indios de la India; pero en eso no se equivocó.
Cristobal colon
Cuando yo era niño (Eduardo Galeano), en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país se había salvado del
problema indígena gracias a los generales que en el siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas.
El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores de América, son un problema.
Y para que el problema deje de ser un problema, es preciso que los indios dejen de ser indios. Borrarlos
del mapa o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio.
En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció, triunfal, que el problema indígena
quedará completamente resuelto al final del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces,
debidamente integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios. El ministro explicó que el organismo
oficialmente destinado a su protección (FUNAI, Fundacao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos,
o sea: se encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida envenenada, la
contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y la difusión de virus y bacterias desconocidos
por los indios, han acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de minerales y madera
y todo lo demás. Pero la larga y feroz embestida no ha bastado. La domesticación de los indios
sobrevivientes, que los rescata de la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de
obstáculos el camino de la conquista.
El racismo se expresa con más ciega ferocidad en países como Guatemala, donde los indios siguen siendo
porfiada mayoría a pesar de las frecuentes oleadas exterminadoras.
En nuestros días, no hay mano de obra peor pagada: los indios mayas reciben 65 centavos de dólar por
cortar un quintal de café o de algodón o una tonelada de caña. Los indios no pueden ni plantar maíz sin
permiso militar y no pueden moverse sin permiso de trabajo. El ejército organiza el reclutamiento masivo
de brazos para las siembras y cosechas de exportación. En las plantaciones, se usan pesticidas cincuenta
veces más tóxicos que el máximo tolerable; la leche de las madres es la más contaminada del mundo
occidental.
Indios en Guatemala
Hace algun tiempo, el sacerdote español Ignacio Ellacuría me dijo que le resultaba absurdo eso del
Descubrimiento de América. El opresor es incapaz de descubrir, me dijo:
-Es el oprimido el que descubre al opresor.
Él creía que el opresor ni siquiera puede descubrirse a sí mismo. La verdadera realidad del opresor
sólo se puede ver desde el oprimido.
Ignacio Ellacuría fue acribillado a balazos, por creer en esa imperdonable capacidad de revelación
y por compartir los riesgos de la fe en su poder de profecía.
¿Lo asesinaron los militares de El Salvador, o lo asesinó un sistema que no puede tolerar la mirada
que lo delata?
Ignacio Ellacuría
Eduardo Galeano