InicioParanormalComo sobreviví al apocalipsis. Parte 3.

Como sobreviví al apocalipsis. Parte 3.

Paranormal6/23/2013
Hola querdios lectores, hoy vengo a presentar las tercera parte de mi historia. Si les gusta comenten y denle tan siquiera 1 punto si pueden. Para leer las continuaciones de esta historia síganme y esperen a que aparezcan. Mis más sinceros agradecimientos a @yugo09 por ser un fiel lector de esta historia. Ahora sí, esta es la historia:
Día 13: ¿Saben? En la veterinaria no solo vendíamos alimentos y medicamentos para animales. También vendíamos cuerdas, fundas para pistolas, cuchillos, incluso diábolos, entre otras cosas. Un poco antes de la crisis nos llevamos estas cosas y los medicamentos que funcionarán en humanos tales como las pomadas y los anestésicos, junto con todo el material quirúrgico. En esto nos ahorramos dinero, aunque también compramos varios medicamentos en las farmacias. Volviendo al día de hoy fui a desayunar pero cuando llegué ahí estaba Fernanda y terminamos desayunando juntos. Y otra vez conversamos, esto es lo que charlamos:
-Oye Lucio, ¿tú crees que puedas enseñarme a usar las armas?
-Espera, ¿tú quieres aprender a disparar?
-Por supuesto, necesito aprender a defenderme en este nuevo mundo. Y pienso que tú serías el indicado para enseñarme a usar las armas.
-Muy bien, Fernanda. ¿Quieres iniciar hoy o cuándo?
-Si se puede pues hoy.
-Pues mira, ahorita terminando de desayunar me toca ir a hacer guardia. Si quieres puedes venir a acompañarme y te enseñaré a utilizar primero el rifle de diábolos.
-Me encantaría, Lucio. Ok, iré contigo.
Terminando de desayunar, Fer se fue a cambiar. Poco después me acompañó hasta la azotea. Y le expliqué a mi padre que le enseñaría a Fer disparar. Él estaba de acuerdo y se fue. Me dejó el rifle y cientos de diábolos. Ya en la azotea pudimos avistar a un zombi que se aproximaba a la casa. Le explicaba a ella como cargar el rifle y usarlo. Entonces le dije que ella acabará con ese zombi. Puso su ojo en la mira telescópica y apuntó a la cabeza del zombi. En el primer intento le dio al zombi y lo mató. Me quedé impresionado y la felicité por su desempeño. Y le dije que de ahora en adelante todos los días le enseñaría a usar todas las armas que me fueran posibles enseñarles. Durante toda la tarde hubo otros 5 zombis y dejé que ella los acabará. No fallo ningún tiro. Yo solo le daba consejos de cómo disparar mejor. Realmente ella era buena. Anocheciendo fuimos a cenar y nos despedimos y ya como a las 9 nos fuimos a dormir.
Día 14: Durante la noche se me ocurrió una manera de conseguir nuevas armas y municiones. Acordándome de que le dije a Fer de que le enseñaría a usar todas las armas posibles. Ya sabía cómo conseguir más armas y munición. Le dije a mi padre de que hoy él y Luis se repartieran mi horario ya que yo sabía cómo obtener nuevas armas. Les recordé que a una corta distancia se encontraba una pequeña comisaría de policía. Y que posiblemente ahí podría encontrar más cosas. Viendo mi éxito en las misiones pasadas me dejaron ir, pero con alguien, ya que tantas armas y municiones serían pesadas necesitaría ayuda. Como mi madre no sabía usar armas y mi padre y hermano haría guardia en mi ausencia, solo quedaba alguien: Fernanda. Pero como ella solo sabía usar el rifle de diábolos le tenía que enseñar cómo usar otras armas aptas para esta misión como el revólver, la escopeta y el rifle .22. A tempranas horas le di un tutorial de cómo usar estas armas, ella llevaría un rifle .22 con una capacidad de 16 balas y un revólver. Mientras que yo llevaría la pistola 9 mm, un revólver y una escopeta semiautomática. Después de la lección, agarramos unas mochilas y nos preparamos para ir a la comisaría. Salimos de la casa y fuimos trotando para no cansarnos. Cuando llegamos no había cadáveres ni zombis. Se me hizo sospechoso, pero algo que me enseñaron los videojuegos es que en la comisaría siempre hay zombis. Así que cargué la escopeta y entré al edificio, mientras que Fernanda vigilaría por si acerca alguien. En el vestíbulo no había nadie ni en las oficinas. Buscando la armería creí escuchar algo, me asomé por la ventana y vi que Fer le disparaba a 4 zombis, pero afortunadamente mató a todos sin fallar. Seguía buscando las armas cuando por fin las encontré. Pero había un zombi, pero le maté con la escopeta. Bueno al parecer había poco ahí, entre el tamaño del lugar y las que se llevaron los policías, solo logré conseguir unas 2 escopetas, 4 pistolas calibre 9 mm y 3 rifles M-16. Pero si había una cantidad considerable de munición, 50 cartuchos, 100 balas 9 mm y 150 balas (5,56 mm) para los rifles, junto con varios cargadores. Metí todo en las 2 mochilas, le di una Fer y nos fuimos a toda prisa del lugar porque se empezaban a acercar zombis. Llegamos a la casa y por suerte no nos siguió ninguna de esas cosas. Se las mostré a mi familia y otra vez yo tendría un descanso de 3 días para organizar las armas y las municiones. Como le prometí a Fer, le enseñaría a usar armas. Por suerte antes de la crisis yo sabía usar estas armas. Comimos tarde, ya que tardamos en llegar a la casa. Cuando terminamos de comer ya eran las 8 de la noche y nos fuimos a dormir Fer y yo.

Día 15: Me he despertado para ir a enseñarle a Fernanda a usar las nuevas armas. Bajé a la cocina y ahí estaba ella, al parecer me ganó para desayunar. Me le uní y comenzamos a hablar de nuestras vidas. Me contó que extrañaba mucho a su familia y cuando estaba a punto de estallar en el llanto, la consolé y evité que llorara. Le dije que quizás estén por ahí, vivos y a salvo que al igual que ella, preocupándose por su hija. Qué buena mentira. La verdad es que cuando fui a rescatarla entre los 5 zombis que maté, 3 de ellos eran su familia entera. Por suerte ella no vio los cadáveres, pero yo si los pude identificar. Le dolería mucho que le dijera eso, pero no puedo hacerlo, no me gustaría verla triste. Terminando de desayunar fuimos al patio y coloqué un par de blancos para que ambos practicáramos nuestra puntería con las nuevas armas y también con las viejas, además de que le enseñé a usar el resto de las armas. Fue muy divertido y competitivo. Se podría decir que terminamos en un empate, sin fallar ni una sola vez ninguno de los dos. Aunque gastamos poca munición, en cuestión de tiempo (entre enseñarle a usar todas las armas, cargar y recargar) ya estaba atardeciendo así que volvimos a las casa y juntos limpiamos y guardamos las armas. Fue un gran día, cuando el sol finalmente cayó, todos –excepto mi hermano que estaba cubriendo mi turno- fuimos a cenar. Durante la cena platicamos sobre nuestra práctica con las armas y su uso. Además les dije a mis padres la posibilidad de que pudiéramos conseguir más gasolina. Les recordé que como toda la gente se fue o estaba muerta, dejaron sus autos. Y sugerí de Fernanda me acompañará a recoger gasolina de los autos cercanos a la casa, todos aceptaron sin cuestionar mi opinión. Entonces le dije a Fer que ella vigilaría con un rifle .22 en lo que yo extraía el combustible de los autos, ella aceptó sin oponerse a nada. Terminamos de cenar y nos fuimos a dormir todos.

Día 16: Me he despertado lo más temprano posible, creo que como a las 7 de la mañana. Justo en el momento en que llegué a desayunar, también llegó Fernanda. Terminamos, nos vestimos para ir por gasolina y agarramos las armas. Yo solo llevaría un revólver, ya que dudo que hubiera tantos zombis. Salimos de la casa y empezamos por los autos de la calle, creo que saqué como unos 40 litros entre todos los autos, como la casa estaba cerca fuimos a dejar la gasolina y la guardamos. Volvimos a salir y fuimos a la calle de atrás y saqué como 30 litros y volvimos a la casa a dejarlos y guardarlos. Pero luego tuvimos que ir a la calle de adelante, pero el problema es que está algo lejos y no sé qué fue lo que pasó con sus antiguos habitantes, así que fuimos despacio por si aparecía algo. Por suerte en el camino no había nadie y cuando llegamos a la calle menos. Así que me acerqué a los autos y mire por las ventanas por si no había ningún cadáver adentro. Por suerte no, así que procedí a extraer la gasolina. Cuando estaba a punto de terminar con el último coche, Fer me dijo que teníamos un serio problema. Y entonces lo imposible ocurrió, alrededor de una oleada de 100 zombis se acercaba a nosotros… y solo teníamos 60 balas con nosotros. Así que empezamos a disparar, aunque no fallamos ningún tiro, aún quedaban 40 de esas cosas y descubrí que aún tenía una bala en mi bolsillo. Así que hice algo muy descabellado, me acerqué a los zombis y los rocié con la gasolina, me quedaba poco en un bote y lo lancé frente a ellos, cuando estaba a unos centímetros de ellos, disparé. Todos los que quedaban ardían en llamas y Fernanda y yo salimos corriendo de ahí directo a la casa. Por suerte como los zombis son lentos y ya están en un avanzado estado de descomposición, en lo que nos alcanzaban, murieron todos calcinados. Cuando llegamos vi que mi padre y mi hermano les disparaban a varios zombis, calculo como 50. Es probable que los ruidos que hicimos cuando fuimos a la comisaría los atrajeran y posteriormente llegarán hasta nosotros. Le grité a mi hermano que despejará la puerta para que pudiéramos entrar. Inmediatamente apuntó hacia los zombis que bloqueaban la puerta y les mató, entramos y fui por munición para el revólver. Agarré como 24 balas y fui a matar. Cuando llegué ya solo quedaban 25 de esas cosas, así que me subí a la barda y empecé a dispararles a los zombis. No fallé ningún tiro y me acabé la munición. Ya con el último zombi mi padre lo mató. De la adrenalina y la emoción causada por todo lo que viví hoy, me eché en la azotea y me quedé ahí por unos 10 minutos, inmóvil, como si estuviera muerto. Poco después viene mi madre a decirme que me levanté, que ya es hora de comer. Bajé a comer y hablamos del asedio. Les dije mi teoría del por qué llegaron tantos zombis. Pero ya después nadie hablo durante la comida. Pero el asedio no lo era todo, aún teníamos que recoger los cuerpos. Agarramos algunas armas y municiones, y entre mi padre, mi hermano y yo fuimos a dejar los cadáveres, por suerte a unos metros de la casa había un terreno baldío y ahí fuimos llevando los cadáveres. Para cuando terminamos ya estaba atardeciendo y estábamos muy cansados. Pero después del ataque a la casa, mi padre y mi hermano se quedarían a hacer guardia, después del asalto se tuvo que incrementar la seguridad durante esa noche en caso de un contraataque. Nos cambiamos de ropas y ya me estaba preparando para dormir. Fui a ver a Fernanda para ver si estaba bien. Y conversamos durante un rato, esto fue lo que hablamos:
-Hola Fer, oye ¿cómo te sientes?
-No muy bien, tengo miedo.
-Mira, sé que lo de hoy te impactó mucho. Ver a tantas de esas cosas juntas, estoy seguro que nunca habías experimentado algo así. Pero tranquila, la seguridad se duplicará por esta noche, no hay nada de qué preocuparse. Además, te recuerdo, esta casa fue reforzada por todas partes para situaciones como estas.
-Lo sé, lo sé, ya me lo habías dicho hace unos días. Pero aún así sigo teniendo miedo, no sé si me pudieras acompañar esta noche.
-Bueno, mira, se vería un poco raro que ambos durmiéramos en la misma habitación, pero si quieres dormiré en el sofá de la sala, si tienes algo que pedirme solo me despiertas y lo haré. ¿Te parece?
-Está bien, muchas gracias Lucio. Buenas noches.
-Buenas noches, Fer. Por cierto mañana hago guardia, ya sabes dónde encontrarme.
Me despedí y como le prometí me quedé dormido en el sofá. Era muy cómodo.

Día 17: He amanecido con un buen ánimo hoy. He ido directamente a desayunar, al parecer Fernanda aún no se despertó, quizás estaba muy agotada por lo de ayer y mejor la dejo descansar. Desayuno rápido y me voy a cambiar para ya ir a hacer guardia. He subido al techo para ver a mi hermano y padre y decirles que ya se podían ir. Les pregunté si hubo actividad en la noche, me dijeron que solo hubo un zombi, así que no me preocupé. Monté guardia durante toda la mañana y parte de la tarde y durante todo mi período solo avisté y disparé a un par de zombis. No hubo problema. Cuando estaba atardeciendo vino Fernanda a verme. Me dijo que mi hermano y mi padre no harían guardia hoy ni mañana en la mañana, que la hiciera yo, al parecer ya estaban muy cansados por hacer guardias. Acepté este cambio, me parecía justo. Ella me dijo que si podía quedarse conmigo hasta la mañana, le dije que estaba bien, que solo fuera por un rifle de diábolos. Fue y regresó. Y ahí estuvimos toda la noche vigilando. No vimos ni escuchamos nada. Cuando dieron las 4 de la madrugada ambos estábamos muy adormecidos, nos sentamos juntos y saqué mi sudadera para cobijarnos y nos quedamos bien dormidos.

Día 18: Me he despertado bruscamente, tuve una pesadilla horrible. Soñaba que estaba en la calle y la casa estaba en llamas y toda mi familia y Fernanda estaban muertas. Pero qué bueno que eso solo era un sueño, o al menos eso espero. Creo que ya son como las 7 de la mañana, vaya dormí poco, solo espero que no haya ningún zombi. Antes de ir a vigilar voy con Fernanda y la cobijo con mi sudadera. Observo y no veo a ningún zombi, vaya suerte. Me quedaré vigilando la hora que queda y luego nos iremos de vuelta a la casa. Ya ha pasado una hora y en todo este tiempo solo he matado a un zombi, pero no ha habido más actividad enemiga. Despierto a Fer y le digo que ya es hora de irnos. Justo cuando vamos a entrar viene mi hermano a relevarme, al parecer él vigilará el resto del día. Bajamos por las escaleras hasta la cocina para desayunar. Nos preparamos algo simple y conversamos durante el desayuno sobre nuestras vidas pasadas y la posibilidad de que quizás nuestros amigos sigan vivos por allá afuera, en alguna parte. Terminando de desayunar ella se fue a dormir, al igual que yo. No dormimos bien y nos tenemos merecida una buena siesta. Solo han pasado 3 horas y ya me despertó algo, escuchó varios sonidos, como balas. Me asomó por la puerta de mis padres que da a la azotea y le preguntó a Luis que sucede y me dice:
-Tenemos un tiroteo con otro humano, vivo.
-¡¿En serio?!
-¡Sí!, mejor no te asomes esto se está poniendo peligroso.
-¿Y papá?
-Aquí conmigo, me está ayudando.
-¿Qué arma usa este enemigo?
-Parece que es una AK-47. Muy peligroso, mejor no salgas.
-¡Luis!, tengo una idea, solo necesito que tú y papá logren que esta persona logré llegar en medio de la calle.
-¡Lucio, ¿qué vas a hacer?!
-Una locura.
Bajé rápidamente por las escaleras hasta llegar a la armería, saqué una pistola 9mm, uno de los 30.06 y por si acaso un cuchillo. Agarré unas 5 balas de este rifle y un cargador para la pistola. Fui al garaje y le grité a Luis que si ya lo logró, me dijo que sí. Abrí la puerta lentamente y este sujeto estaba distraído disparándole a mi hermano. Le apuntó con el rifle primero en la mano derecha y le disparó. Le hice un gran hoyo, después le disparó en la otra mano para que no pueda usar su arma. Luego le disparo en ambas rodillas, ahora está inmóvil. Me le acercó y veo que aún respira, pero está inconsciente, lo registró y logró sacar varios cargadores con 100 balas para el AK, un revólver .357 con 120 balas para éste. Veo que recupera la consciencia y algo dentro de mí despertó, un instinto de crueldad. Arrastró el sujeto por toda la calle hasta llegar al terreno baldío donde arrojamos cadáveres, le corté los tobillos y lo dejé desangrándose ahí, con la esperanza de que atrajera a los zombis con el olor de su sangre. Y efectivamente así fue al minuto que me voy veo a un zombi acercándose al sujeto, luego otro y luego otro. Me alejó escuchando sus gritos de dolor y agonía. Regresó a la casa y les digo que maté al sujeto, le disparé en la cabeza y lo llevé al terreno baldío. Por suerte nadie vio cuando lo dejé morir. Hemos comido y he pasado el resto de la tarde durmiendo. Luego fui a cenar y volví a dormir. Hoy he aprendido 2 cosas: no todos los sobrevivientes serán buenos. Y que situaciones como ésta (me refiero al apocalipsis) sacan el lado más oscuro de cada uno.
Espero les haya agradado. Si quieren leer las partes anteriores a la historia, aquí está el link a las partes 1 y 2:http://www.taringa.net/comunidades/zombistorias/7504984/Como-sobrevivi-al-apocalipsis-Partes-1-y-2.html
Eso es todo por hoy. Esperen a mañana ya que publicaré la cuarta parte.
Datos archivados del Taringa! original
31puntos
177visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

L
LucioGut🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts30
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.