hola taringueros aca les dejo un post de asesinos disculpen por no poner imagenes es q no se si pueden diganme buno empezamos!!!!
Richard Leonard Kuklinski - Iceman
Kuklinski fue un asesino a sueldo que aseguró haber matado más de 200 personas en toda su su carrera criminal desde 1948 hasta 1986. Sus clientes eran las cinco familias criminales de Nueva York. Sin embargo su carrera como asesino comenzó cuando apenas tenía 13 años. Kuklinski medía 1'96 m de alto y pesaba cerca de 140 kilos, tamaño que le daba una importante ventaja a la hora de liquidar a sus víctimas.
Una familia poco ejemplar
Richard Leonard Kuklinski nació el 11 de abril de 1935, en Jersey City, Nueva Jersey, era el segundo de cuatro hermanos de una familia que tenía raíces polacas e irlandesas. Su padre Stanley Kuklinski era un alcohólico que golpeaba a su esposa e hijos. Despues de unas décadas, Richard fue interrogado por los actos pedófilos de su hermano Joseph, quien sólo respondió: “Tenemos el mismo padre”. Su madre, Anna, también les propinaba palizas y les golpeaba fuertemente con objetos contundentes para evitar que robaran.
En 1940, Stanley mató a su hijo, Florian, pero la familia entera le mintió a la policía, diciendo que Florian se había caido por unas escaleras. Cuando Richard tenía 10 años, descargó la ira que sentía por los abusos en su casa con los sacerdotes y monjas de la Escuela parroquial a la que su madre lo obliga ir. Para entretenerse torturaba animales.
Cuando Kuklinski tenía 13 años, en 1948, emboscó a Charley Lane, el líder de una pandilla de adolescentes llamados “The Project Boys”, la misma que lo había molestado por algún tiempo. Para vengarse de los abusos, Richard golpeó a Charley hasta matarlo con una pala de madera, cuando el bravucón no se volvió a levantar, Kuklinski le arrancó los dientes a Lane y le cortó la punta de los dedos con un hacha para que no pudiera ser identificado. Mas tarde lanzó el cuerpo por un puente al sur de Jersey. Al principio Richard sentía culpa por el homicidio, pero pronto comenzó a sentirse poderoso. En su venganza golpeó hasta casi la muerte a los miembros restantes de la pandilla de Charley. Richard bromeó años después diciendo: “Es mejor dar que recibir”.
Asesino mafioso
Durante mediados de los años 50, Kuklinski tenía la reputación de ser alguien explosivo y temperamental que golpeaba o mataba a cualquiera que lo molestara. Pronto sus tendencias criminales llamaron la atención de la familia criminal de Newark, los DeCavalcante, quienes lo contrataban en sus primeros asesinatos para el crimen organizado. En su tiempo libre, Kuklinski merodeaba por el lado Oeste de Manhattan, lugar donde mataba a transeúntes, después confesó que disfrutaba matar a las personas que se parecían a su padre Stanley.
Richard se asoció con la familia criminal Gambino, por medio del mafioso Roy DeMeo, esta asociación surgió porque Kuklinski debía mucho dinero a un asociado de DeMeo. El mafioso fue a “hablar” con Kuklinski, quien fue golpeado por todo un grupo de mafiosos. Tras pagar la cantidad que debía, Richard comenzó a realizar robos y tareas para la familia, entre los encargos que le hacían inicialmente debía hacer contrabando de cintas pornográficas.
Para probar a Kuklinski, DeMeo salió con él en un automóvil, y se detuvieron en una calle de la ciudad, el mafioso escogió a un transeúnte que paseaba su perro y le dijo a Richard que lo mate. Sin cuestionar sus órdenes Kuklinski se bajó del auto, se acercó al hombre y le disparó en la parte posterior de la cabeza mientras caminó a su lado. Posteriormente Richard se convirtió el matón favorito de DeMeo.
A las víctimas con peor suerte las sometía a una brutal muerte que consistía en atarlos en una cueva donde cientos de ratas les comían vivos. Lo grababa en vídeo y lo mostraba posteriormente a los "clientes" para demostrar los mucho que habían sufrido las víctimas de sus encargos
Formando una familia
Durante este tiempo Kuklinski era un reconocido asesino, se casó con Barbara Pedrici y tuvo tres hijos, dos mujeres y un varón. Sin embargo su familia y vecinos no estaban al tanto de sus actividades, y creían que era un exitoso hombre de negocios. En ocasiones salía de su casa mientras almorzaba para encargarse de un objetivo, aunque detestaba trabajar en días festivos, en especial Navidad, porque era importante para él estar con su familia.
Kuklinski se ganó el apodo “Iceman” por disfrazar el tiempo de muerte de sus víctimas congelando sus cuerpos en refrigeradores industriales. Posteriormente le confesó al escritor Philip Carlo, que aprendió esa técnica de otro asesino, Robert Pronge, apodado “Mister Softee”, quien manejaba un camión de “Mister Softee” para pasar desapercibido. También le enseñó a usar cianuro para matar a sus víctimas, finalmente Pronge le pagó a Kuklinski para que mate a sus esposa e hijo. En 1984 apareció muerto en su camión con varias heridas de bala, supuestamente asesinado por Kuklinski.
Iceman capturado
Kuklinski fue descubierto por su método de congelar a las personas, cuando no dejó derretir bien un cuerpo y el oficial de la morgue descubrió astillas de hielo en el corazón de la víctima. Cuando las autoridades finalmente descubrieron a Richard en 1986, basaron su caso en los testimonios del oficial encubierto Dominick Polifrone y la evidencia que reunió el Detective de Nueva Jersey, Pat Kane, quien comenzó una investigación de Kuklinski hace seis años.
La investigación estuvo coordinada con la oficina del Distrito General de Nueva Jersey y la oficina de Alcohol, tabaco y armas de fuego. En una entrevista Richard reveló que al único amigo que no mató fue Phil Solimene, aun creyendo que él lo delató.
Para capturarlo, el detective Kane reclutó a Solimene y junto con Polifrone grabaron una cinta donde, el agente encubierto contrataba a Kuklinski para un asesinato y el método que iba a usar. Cuando la policía arrestó a Richard, bloquearon su calle, fueron necesarios varios oficiales para poder derribarlo y conseguir arrestarlo. Su esposa también fue arrestada por posesión de armas, pues uno de los coches estaba registrado con su nombre, cuando uno de los oficiales la empujó con su bota, Kuklinski perdió el control y varios oficiales debieron someterlo.
En este momento se está grabando una película de su vida protagonizada por Mickey Rourke "Iceman, confesiones de un asesino de la mafia". En 1988 la Corte de Nueva Jersey condenó a Richard por cinco homicidios con una sentencia de varias cadenas perpetuas, no podría lograr la libertad condicional hasta que tuviera 110 años (una forma de asegurarse que nunca saliera de prisión). En todo caso esa opción desapareció del todo cuando en el 2003 fue acusado por el asesinato del detective de Nueva York, Peter Calabro, a quien Kuklinski emboscó y disparó con una escopeta el 14 de marzo de 1980. Sumando 30 años mas a su encarcelamiento
Popularidad tras las rejas
Mientras estuvo preso, Kuklinski recibió abogados, psiquiatras, criminólogos, escritores, reporteros entre otros y filmó dos documentales. En el 2006 Philip Carlo publicó la novela “El Iceman”. Durante una entrevista Kuklinski reveló que jamás mataría a un niño y mucho menos a una mujer. En las entrevistas confesó que en repetidas ocasiones el secuestraba a sus víctimas en vez de asesinarlas, atando sus manos y pies con cinta, para dejarlos en una cueva en la espesura del bosque donde eran comidos vivos por ratas que eran atraídas por el llanto de las víctimas. Richard también filmaba estas escenas como prueba para que el comprador sepa cuanto sufrían antes de morir.
El único asesinato que Kuklinski lamentaba fue cuando iba a matar a un hombre y este comenzó a rezar, el asesino le dijo que si Dios no lo salvaba en 30 minutos, lo mataría, forzando al hombre a esperar ese tiempo antes de morir. Esta fue la máxima expresión del humor sádico del Iceman.
El 5 de marzo de 2006 Kuklinski falleció en el centro médico de St. Francis, en Trenton, Nueva Jersey, su muerte fue algo sospechosa pues tenía que testificar en contra del líder de la familia Gambino, Sammy Gravano, quien le dio la orden de matar al detective Peter Calabro. Iceman negó saber que Calabro era policía, aunque afirmó que lo hubiera asesinado igualmente de haberlo sabido.
Antes del juicio contra Gambino, Kuklinski le dijo a sus familiares que creía que lo estaban envenenando, pocos días después de la muerte de Richard, los abogados retiraron los cargos contra Gravano, diciendo que sin el testimonio de Kuklinski no había suficiente evidencia para continuar la investigación. El médico forense Michael Baden, realizó una autopsia para determinar la causa del fallecimiento del asesino y el resultado reveló que murió por causas naturales.
El actor Mickey Rourke, reconocido por sus roles de anti héroes está rodando un filme donde representa al notorio asesino bajo el título: “Iceman, confesiones de un asesino de la mafia”.
Joseph Vacher - El destripador de Francia
Conocido como el destripador de Francia, Joseph Vacher fue un asesino serial que conmocionó a la población local en el siglo XIX. Su apariencia atemorizaba pues su rostro estaba desfigurado debido a un intento de suicidio, su atuendo siempre iba acompañado de un sombrero de piel de conejo. Su apodo de destripador lo ganó con su modus operandi, ya que mutilaba a sus víctimas con brutalidad e incluso se ensañaba con sus cadáveres.
El origen del demente
El destripador de Francia nació el 16 de noviembre de 1869 en Bourg-en-Bresse, Beaufort, Francia. Era hijo de una familia de granjeros, y como era la tradición fue enviado a realizar sus estudios en una estricta escuela católica, donde aprendió obediencia y a temer a Dios. La niñez de Joseph estuvo vinculada al campo y pronto su perturbada mente empezó a experimentar torturando animales y golpeando a las jóvenes campesinas con las que solía tener relaciones sexuales.
Cuando Joseph tenía 19 años en 1889 fue arrestado por intentar violar a un niño. Vacher escapó de las necesidades y el hambre que se vivían en su hogar (era el último de 15 hermanos en su familia) uniéndose al ejercito. Su lento progreso dentro de la milicia, seguido de un ataque depresivo lo condujo a su primer intento de suicidio tras cortarse la garganta sin éxito.
En 1893 mientras aún estaba en el ejercito, se enamoró de una joven sirvienta llamada Louise, mujer a la que trató de cortejar en varias ocasiones, pero ella rechazaba sus avances. Cuando Joseph culminó su servicio militar le propuso matrimonio, pero la joven se burló de él. Vacher tras el rechazo comenzó a mostrar su malvada personalidad y le disparó cuatro veces, aunque por suerte ella sobrevivió terminó seriamente herida.
Tras el intento de asesinato el soldado psicópata intentó suicidarse al dispararse en la cabeza dos veces, una de las balas se alojó en su cráneo, cerca de su oreja, como consecuencia de esto los músculos de su rostro derecho se paralizaron al igual que su ojo, la bala permaneció en su cabeza hasta el día de su muerte. Después de este evento Joseph terminó mentalmente inestable y fue ingresado a la institución mental Dole en Jura.
Sanatorio Dole
Una vez internado, Vacher escapó a los pocos días, pero fue re capturado cuando apareció el cadáver de un joven de 17 años con múltiples puñaladas y el abdomen abierto. Joseph se declaró culpable y lo reingresaron en el sanatorio. Aunque el tratamiento médico no hizo nada por él, los doctores le dieron de alta tras ser considerado completamente curado y así fue liberado en abril de 1894.
Tras su liberación, Vacher de 24 años se convirtió en un vagabundo y por los próximos 4 años, viajaba de pueblo en pueblo por el sur de Francia, también desde Normandía a Provenza, sobreviviendo con las limosnas que pedía tras tocar su acordeón y como jornalero en granjas clandestinas.
Años oscuros y captura
Durante este tiempo descuartizó seis mujeres y cinco adolescentes, su degenerada mente hizo que tenga relaciones con los cadáveres y posteriormente mutilaba sus órganos sexuales. Vacher acechaba a sus víctimas cuando estaban solas, para atacarlas con su cuchillo. Muchas de las personas que mató eran pastores que cuidaban ovejas en el campo. Su perversión hizo que comiera sus vísceras, beba su sangre, e incluso les sacaba los ojos.
Joseph Vacher.
Las víctimas de Vacher eran apuñaladas repetidamente, también se encontraron cadáveres destripados, violados y sodomizados.
La última presa del destripador de Francia fue la razón de su captura. Cuando el 4 de agosto de 1897, Joseph atacó a una mujer en el campo Ardèche mientras recolectaba piñas, ella se resistió y sus gritos de auxilio alertaron a su esposo e hijo, los dos sometieron a Joseph y lo llevaron a la polícia. Sin embargo las autoridades tenían pocas evidencias sobre la participación de Vacher en los brutales asesinatos, y por su ofensa lo sentenciaron a 3 meses en prisión.
Cabeza de Vacher tras ser ejecutado en la guillotina. Se piensa que pudo asesinar al menos a 30 personas. De inmediato se llevó a cabo una prolongada investigación psiquiátrica dirigida por el eminente profesor Alexandre Lacassagne, quien diagnosticó a Joseph legalmente cuerdo y apto para ser enjuiciado. El profesor llegó a esta conclusión debido a que el asesino detalló con exactitud los asesinatos que había cometido, y que en su bolso llevaba lazos previamente cortados, y la navaja plegable de mango de madera con la que apuñalaba a sus víctimas.
Joseph fue juzgado por matar a un joven pastor en 1895, pronto se descubrió que también asesinó a una anciana, cinco mujeres pastoras y cinco jóvenes pastores. Se cree que en sus viajes Vacher asesinó alrededor de 30 personas. En un desesperado intento para ser condenado como demente el asesino se dirigió a la corte sin permiso con gritos que decían:
“Gloria a Jesús!, Larga vida para Juana de Arco!” entre otras frases de origen religioso.
Durante el juicio, Vacher sin ninguna razón aparente escribió una carta al juez confesando:
“Si, yo cometí esos crímenes, los hice en momentos de ira”. En la carta se declaraba demente tras haber sido mordido por un perro rabioso cuando él tenía 8 años, por esto su sangre quedó permanentemente envenenada.
El destripador de Francia fue sentenciado a muerte el 28 de octubre de 1898, la multitud aplaudió ante el veredicto. Y el 31 de diciembre de 1898 fue llevado a empujones hacia el cadalso, debido a que rehusaba a avanzar, la multitud aplaudió cuando la cabeza de Joseph Vacher fue cercenada por la guillotina y rodó por el piso.
El legado de Vacher
Aunque las investigaciones posteriores a su muerte, no hallaron el resto de todos los cuerpos, algo bueno surgió gracias a Vacher. En 1912 se creó una ley que fichaba a todos los vagabundos y errantes que merodeaban en Francia, también se crearon brigadas móviles de la policía judicial, las cuales se conocerían como brigadas del tigre encargadas de que el caso de Joseph Vacher no se volviera a repetir aumentando la seguridad en las zonas rurales.
Dean Corll - Candy Man
El hombre de los dulces fue responsable de los asesinatos de al menos 27 niños y jóvenes de Houston, Texas. Para ello Dean Corll tenía una habitación especial de torturas donde violaba, torturaba e incluso castraba a sus víctimas. Para llevar a cabo sus crímenes fue ayudado por dos de sus amigos, David Owen Brooks y Elmer Wayne Henley quienes le "vendían" a jóvenes incautos que accedían engañados a ir a la casa de Dean, por cada "presa" Corll ofrecía 200 dólares a sus complices.
Las fechorías de Corll se dieron a conocer sólo cuando Henley lo traicionó y asesinó en defensa propia, para el resto de sus vecinos Dean Corll era un hombre modélico al que le encantaba regalar dulces a los niños.
Origen de un monstruo
Dean Arnold Corll nació en Fort Wayne, Indiana irónicamente el 24 de diciembre de 1939. Su padre Arnold Edwin Corll no era una figura muy estable, pues castigaba a sus hijos severamente por el más pequeño error. Debido a las constantes peleas con su madre Mary Robinson se divorciaron cuando Dean apenas era un niño, sin embargo se volvieron a casar después de la Segunda Guerra Mundial.
Cuando se separaron por última ocasión, Dean y Stanley su hermano menor fueron a vivir con las hermanas mayores de su madre, debido a que Mary tenía que trabajar para mantener a sus hijos. Dean enfermó por una fiebre reumática que le ocasionó un soplo cardíaco y para alejarse de su padre se mudaron a Pasadena, Texas.
Su madre se volvió a casar nuevamente y con su segundo esposo empezaron un negocio de dulces de nuez desde su garaje, Corll ya con 11 años ayudaba en la empresa familiar, él era generoso y regalaba muestras a los chicos del barrio. En los estudios Dean era percibido como un buen estudiante de impecable aspecto y disciplinado, utilizaba parte de su tiempo para ayudar día y noche a su madre, y seguir con sus estudios, pero la condición de su corazón limitó sus aspiraciones atléticas, por esto se dedicó a estudiar música y aprendió a tocar el trombón.
Cuando Dean tenía 19 años, se mudaron nuevamente, en esta ocasión a Houston Heights, lugar donde abrieron una pequeña tienda. Tras el segundo divorcio de su madre, Mary nombró a Dean como vicepresidente de la compañía, él se cambió a un departamento justo encima de la tienda. El negocio iba por buen camino y ya contaba con algunos empleados, Corll pasaba mucho de su tiempo libre en la compañía de jóvenes menores que él y tenía el habito de regalar dulces a los niños locales, razón por la cual los medios de comunicación le dieron el apodo “el hombre de los dulces”, una vez que sus crímenes se dieron a conocer.
En 1964 Corll se alistó en el servicio militar a pesar de su condición cardíaca, durante su tiempo como soldado se dio cuenta de su homosexualidad, por este motivo fue dado de baja después de haber servido por 10 meses y pronto regresó a la tienda de dulces para ayudar a su madre. Con el tiempo se convirtió en el dueño de la empresa y daba dulces gratis a los niños para que visiten la tienda, a muchos de los locales les parecía extraño que Corll pase mucho tiempo con niños en especial adolescentes, sin embargo nadie relacionó esto cuando las desapariciones de jóvenes comenzaron a producirse.
Después del tercer matrimonio fracasado de su madre en 1968, Mary se mudó a Colorado, se mantenían en contacto por teléfono, pero ella jamás volvió a ver a su hijo de nuevo. La empresa de dulces empezó a fallar y como su padre antes que él, Dean tomó un trabajo de electricista en “Houston Lighting and Power Company”, lugar donde trabajo hasta el día que lo mataron.
Cuando había cumplido los 30 años experimento un severo cambio de personalidad volviéndose híper sensitivo y tétrico, empezó a pasar tiempo con adolescentes y a hacer reuniones donde se drogaban con fundas de papel que contenían pintura o pegamento.
El trío bizarro
Lo mas extraño de Corll era tal vez la elección de sus amigos, quienes en gran parte eran adolescentes masculinos entre 13 y 20 años, de todos sus conocidos sólo dos eran bien cercanos a Dean, Elmer Wayne Henley de 14 años y David Owen Brooks de 15 años. Los tres pasaban mucho tiempo en la casa de Corll o paseando en su furgoneta blanca, pero en una ocasión Brooks entró al apartamento de Dean para encontrarlo desnudo con dos muchachos atados y desnudos también, tan nervioso se puso el hombre de los dulces liberó a los jóvenes y le regaló el coche a Brooks para comprar su silencio, pronto la demencia de Corll le llevó a ofrecerles a David y a Wayne la cantidad de $200 por cada muchacho que le traigan.
Los homicidios en masa
La característica que todas las víctimas compartían era que todos eran adolescentes hombres de menos de veinte años, el primero en morir fue Jeffrey Konen de 18 años, quien desapareció el 25 de Septiembre de 1970, mientras hacia autostop. Konen fue dejado en la esquina de la carretera de Westheimer, fue recogido por Corll, quien le ofreció llevarlo a su casa en Braeswood Place, la amable apariencia convenció al joven Jeffrey de subirse al coche. Konen fue la única víctima de esa edad y que no vivía en el barrio de Corll. El resto de la víctimas eran adolescentes mas jóvenes que vivían en Houston Heights, un barrio pobre, una de ellos fue Homer García de 15 años, quien conoció a Henley cuando estudiaba en la escuela de conducción, fue invitado a una de las fiestas en la casa de Corll.
La policía por su parte recibía muchos reportes de jóvenes desaparecidos o jóvenes fugados de sus casas, aunque los padres negaban que sus hijos escaparan de casa. Las víctimas a menudo estaban solas o en parejas, y eran invitados a las fiestas en el apartamento de Corll, los jóvenes que frecuentaban esos eventos eran amigos de Henley o Brooks, excepto Malley Winkle y Billy Baulch quienes trabajaron con Dean en la empresa de dulces en los sesenta.
La investigación apuntaba a Corll como sospechoso, pero los comentarios de las personas no eran testimonios positivos para la investigación, puesto que todos los interrogados confirmaban que Dean era un hombre bueno.
Elmer Wayne Henley quien fue complice de Dean al encubrir y llevar a las víctimas a la casa del despiadado asesino, finalmente asesinó a Dean. Las víctimas de Dean Corll
Los homicidios de Corll mostraban el mismo modus operandi, los adolescentes eran estrangulados, muertos por disparos y violados. De acuerdo con los reportes policíacos, el orden de las desapariciones seria el siguiente:
- 25 de Septiembre de 1970: Jeffrey Konen de 18 años. Enterrado en High Island beach.
- 15 de Diciembre de 1970: Danny Yates de 15 años y James Glass de 14, desaparecieron en una reunión de su religión, engañados por David Brooks, ambos fueron torturados y estrangulados por Corll.
- 30 de Enero de 1971: Donald Waldrop de 17 años y Jerry Waldrop, 13, quien de acuerdo con Brooks, el padre de ambos era un constructor que en aquel tiempo trabajo en un apartamento continuo al de Corll cuando este los estranguló.
- 9 de Marzo de 1971: Randell Lee Harvey de 15 años desapareció camino a su casa, cerca de una estación de gasolina. Corll le disparó en la cabeza y lo sepultó con el resto, cerca del cobertizo de su bote. Su cuerpo fue identificado el 17 de Octubre del 2008.
- 29 de Mayo de 1971: David Hilligeist de 13 años, desapareció yendo a la piscina local, David era uno de los amigos de la infancia de Henley. Malley Winkle de 16 años, antiguo empleado de la tienda de dulces y novio de la hermana de Randell Lee fue visto por última ocasión subiendo junto con Hilliegeist a una furgoneta blanca.
- 17 de Agosto de 1971: Ruben Watson de 17 años desapareció yendo al cine, esta fue la última víctima identificada antes que Henley comenzara a participar en los secuestros y asesinatos.
- 24 de Marzo de 1972: Frank Aguirre de 18 años, era el novio de Rhonda Williams, cuya presencia en la casa de Corll desató la confrontación final entre Henley y Dean. Frank fue enterrado en High Island beach.
- 21 de Mayo de 1972: Johnny Dejome de 16 años y Billy Baulch de 17 años, desaparecieron yendo a la tienda, Henley lo estranguló y después le disparó en la cabeza. Billy trabajo con Dean en la tienda de dulces durante los sesenta, fue enterrado en High Islan beach.
- 2 de Octubre de 1972: Wally Jay Simoneaux de 14 años y Richard Hembree de 13, fueron vistos por última vez junto a una furgoneta blanca aparcada en una tienda. Fueron enterrados cerca del cobertizo del bote de Corll.
- 22 de Diciembre de 1972: Mark Scott de 18 años fue torturado y asesinado por Corll, Mark era amigo de Henley y Brooks.
- 4 de Junio de 1973: Billy Ray Lawrence de 15, este caso fue diferente porque Corll lo mantuvo con vida por cuatro días antes de matarlo y enterrarlo en el lago Sam Rayburn. Billy era amigo de Henley.
- 15 de Junio de 1973: Ray Blackburn de 20 años, era de Lousiana, estaba casado y tenía un hijo. Fue la víctima más adulta de Corll.
- 13 de Julio de 1973: Homer García de 15 años, conocía a Henley por los cursos de conducción. Le dispararon y enterraron en el lago Sam Rayburn.
- 19 de Julio de 1973: Tony Baulch de 15 años, Corll asesinó a su hermano mayor el año anterior, fue enterrado cerca del cobertizo de su bote.
- 25 de Julio de 1973: Marty Jones de 18 años y su amigo Charles Cary Cobble de 17 fueron vistos por última vez en la compañía de Henley. A Charles le dispararon dos veces en la cabeza.
- 3 de Agosto de 1973: James Dreymala de 13 años se convertiría en la última victima de Corlls, fue engañado para que entre al apartamento de Dean en Pasadena a recolectar tapas de las botellas de sodas para venderlas.
La ultima fiesta de Corll
La noche del 8 de Agosto de 1973, Henley llevó a su novia Rhonda y a Tim Kerley a la casa de Corll, quien se molestó en el instante que vio a la chica, después de unas cervezas y un poco de hierba se calmó. En algún momento los tres adolescentes perdieron el conocimiento y se levantaron atados, Henley se despertó cuando estaba siendo esposado por Corll, sabiendo lo que le esperaba logró convencerlo de que lo deje libre y lo ayudaría, Dean aceptó, y tras intentar violar a Tim Kerley, el joven luchó tanto que Dean frustrado salió de la habitación, en ese momento Henley tomó el arma que Corll había dejado, una pistola calibre 22. Cuando el hombre de los dulces regresó intentó atacar a Henley, pero este le disparó seis veces, en la espalda, hombro y cabeza.
El asesino serial había muerto y Henley resignado ante la culpa llamó a la policía, mientras esperaban este le dijo a Tim: “me hubieran dado $200 por ti”. Cuando los oficiales interrogaron al cómplice, este les contó todo sobre los asesinatos, la policía escéptica no creía la historia hasta que Henley les mencionó algunos nombres de los adolescentes desaparecidos.
Al investigar el apartamento se toparon con una oscura verdad. Dean Carll los había matado a todos en su cámara de tortura.
La cámara de tortura y las nuevas víctimas
Un cuarto oscuro, diseñado sólo para la tortura y la muerte acompañado por un extraño a olor. Tenía un piso alfombrado cubierto por plástico y una larga tabla con esposas adjuntadas la cual sería el último lugar de reposo de las victimas, cuerdas y varios juguetes sexuales describieron la naturaleza de los homicidios. También había un extraño cajón de madera con huecos hechos para que el aire entre.
Los días que siguieron después de la muerte del hombre de los dulces, Henley llevó a los oficiales al cementerio personal de Corll, cerca del cobertizo de su bote había un terreno donde tras cavar por algunas horas descubrieron varios cuerpos bañados en cal y envueltos en plástico, como un caramelo. Henley no se detuvo allí y tras confesar toda su participación los llevó al resto de “cementerios” que Corll había creado en todo Houston. La policía descubrió un total de 27 cadáveres, que al ser examinados mostraban señales de haber sido estrangulados y torturados, algunos también habían sido castrados, otros fueron muertos a balazos, y con objetos insertados por el recto, y absolutamente todos habían sido sodomizados.
Cuando la investigación y búsqueda de cadáveres estaba terminando, Henley insistió en que faltaban tres cuerpos más que habían asesinado, estos jamás fueron encontrados. Aunque si descubrieron dos huesos que no eran de las victimas encontradas cerca del cobertizo del bote de Corll por lo que no se descarta que hubiesen mas víctimas que nunca aparecieron.
Adolfo de Jesús Constanzo, "El Narcosatánico de Matamoros"
Desde el rancho Santa Elena, en la ciudad fronteriza de Matamoros, México, Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino... pero el lugar no era sólo un centro de distribución de drogas. En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante unos rituales de Palo Mayombe, un culto afroamericano.
Los "narcosatánicos" habían convertido el rancho en una verdadera casa de los horrores. El 9 de abril de 1989, la policía mexicana detiene en un rutinario control la camioneta que conducía David Serna Valdez, de veintidós años, a la altura del kilómetro 39 de la carretera de Matamoros a Reynosa en el rancho Santa Elena. En ella se encuentran restos de marihuana y una pistola calibre 38, por lo que el joven conductor es detenido. Tras unas horas de interrogatorio confiesa que pertenecía a una secta de "magia negra" y que utilizaban el rancho para realizar sus sacrificios rituales con seres humanos, además del narcotráfico.
Estas sorprendentes confesiones obligan a la policía a registrar el rancho, hallando allí otros ciento diez kilos de marihuana... y algo macabro: un caldero de hierro de hedor pestilente que contenía sangre seca, un cerebro humano, colillas de cigarros, 40 botellas vacías de aguardiente, machetes, ajos y una tortuga asada. Alrededor de la casa, una fosa común con doce cadáveres descuartizados, a los que les habían extirpado el corazón y el cerebro en algún extraño ritual.
Entre ellos se hallaba el cuerpo de Mark Kilroy, un estudiante de medicina desaparecido en marzo de 1989 al que habían amputado las dos piernas y extirpado el cerebro, y con parte de cuya columna vertebral el líder del grupo se había fabricado un alfiler de corbata que le servía de amuleto.
Los agentes de la policía judicial detienen a un grupo de personas implicadas, quienes confiesan haber matado a esos individuos por orden del Padrino Adolfo de Jesús Constanzo, de veintisiete años de edad e hijo de un americano y una cubana practicante de la Santería y Palo Mayombe, en cuyas artes mágicas había sido iniciado desde que tenía tres años.
En 1980, Constanzo comienza a vender sus servicios como mayombero en Miami, trasladándose posteriormente a México en donde tiene un gran éxito con sus trabajos de magia negra. Su excelente reputación entre las altas esferas le sería debida a los poderes mágicos que le eran atribuidos, al misterio que continuamente le rodeaba y a su carismática personalidad.
Los rituales de purificación o limpias (ceremonias para limpiar malas energías negativas) y de protección, le proporcionan de ocho mil a cuarenta mil dólares entre sus clientes, la mayoría, importantes personalidades americanas.
Ávido por obtener más poder comienza a efectuar sacrificios en sus rituales, para dar mayor sensacionalismo y espectáculo, siempre ayudado por una joven divorciada que se convertiría en su musa y amante, la estudiante norteamericana de veinticuatro años Sara Villarreal Aldrete.
Uno de los titulares aparecidos en la prensa mexicana, el cerco de su búsqueda se iba estrechando.
Sara se convierte en gran sacerdotisa del culto y participa activamente en todas las sangrientas ceremonias, además de reclutar a nuevos miembros y explicarles las actividades de la secta.
Adolfo convence a los demás adeptos que serán completamente invulnerables a las balas y que tendrán el poder de hacerse invisibles si siguen al pie de la letra sus instrucciones: confeccionar una ganga o caldero mágico con unos ingredientes especiales, además de secretos, en los ritos de Palo Mayombe, como son la sangre y algunos miembros humanos mutilados, preferentemente cerebros de criminales o locos, a ser posible de hombres de raza blanca, pues supuestamente éstos son más influenciables por el verdugo (para el asesino la tortura a la víctima es un factor muy importante, pues el alma de la víctima debe aprender a temer a su verdugo por toda la eternidad con el fin de hallarse para siempre sujeta a él).
Sara Villareal principal complice de Constanzo. El rito termina cuando los participantes beben la sopa del caldero formada con la sangre de la víctima, su cerebro y los demás elementos que completan la siniestra ganga... lo cual les dará todo el poder que los criminales deseen.
Los detenidos revelaron además la existencia de otras sedes del grupo en otras ciudades mexicanas, en las que se descubrieron más delegaciones y sucedieron una serie de aprehensiones.
A partir de ese momento más de trescientos policías participan activamente en la búsqueda de Constanzo y sus seguidores más próximos: Sara Aldrete, Alvaro de León Valdez, Omar Francisco Orea y Martín Quintana, quienes emprenden una huida durante tres semanas por todo México.
Constanzo intenta negociar con las autoridades mexicanas amenazando con revelar todos los nombres de los personajes conocidos que participan en su culto, pero esto pesa poco comparado con la atrocidad de sus crímenes y la policía se muestra intransigente. Dichas negociaciones se mantuvieron en secreto durante mucho tiempo, por lo que más tarde saldría a la luz pública: que numerosos policías habrían estado implicados en la secta.
Sintiendo que el fin de sus crímenes estaba cerca, Adolfo y sus cómplices se refugian en una mansión de las más lujosas del Obispado de Monterrey, protegida con un circuito cerrado con seis cámaras que vigilaban el jardín y accesos a la vivienda.
Mientras éstos eran perseguidos, las detenciones en distintas ciudades con narcosatánicos se multiplicaban. Finalmente, el 6 de mayo son descubiertos en el Distrito Federal por algunos agentes de la policía judicial que se hallaban registrando la zona y, sintiéndose acorralados, los cómplices del Padrino comienzan a dispararles desde la ventana de un edificio ubicado en la calle Río Sena de la Ciudad de México.
Al momento se presentan varias patrullas de refuerzo que pueden acercarse y llegar hasta el cuarto piso, desde donde disparaban. Dentro se encontraban Constanzo y los demás, quienes habían hecho un pacto de suicidio mutuo si no lograban deshacerse de los policías.
Al ver Constanzo la gran cantidad de agentes que les rodeaban y ganaban terreno a cada paso, desesperado, ordena a su compañero Valdez que le dispare con una ametralladora que le tiende, y Quintana, fiel a su líder decide suicidarse con él. Ambos se meten en un armario ordenando disparar a Valdez. Instantes después son detenidos sólo tres supervivientes, contabilizándose unos quince seguidores fieles de estos sangrientos cultos.
Según las aterradoras declaraciones de Sara a la policía, desde que conoció a Constanzo mantuvo una doble vida comportándose como una chica normal con sus amigos y familia, y como una fría asesina por otro.
Ella misma llegó a torturar a algunas víctimas, entre ellas Gilbert Sosa, un traficante de drogas. Delante de los demás miembros del culto ordenó que se le colgase del cuello, con las manos libres para que pudiese sobrevivir agarrándose a la cuerda. Luego lo sumergió en un barril de agua hirviendo, mientras le arrancaba los pezones con unas tijeras.
Constanzo y Quintana, ambos se suicidaron antes de ser detenidos.
Confesaría además otros crímenes brutales, como en el que uno de los miembros de la secta mantiene a la víctima con vida después de haberle cortado el pene, las piernas y los dedos de las manos. Le abre el pecho de un machetazo y le agarra el corazón sin desprenderlo, lo muerde a dentelladas mientras el moribundo lo mira agonizante.
Más tarde negaría su participación en los desquiciados rituales, asegurando que el Padrino la retuvo contra su voluntad al haberse descubierto la matanza de Matamoros.
En la actualidad Sara Aldrete Villarreal purga una pena de cincuenta años por homicidio, sin siquiera sabe que su historia ha inspirado la "Perdita Durango" de Alex de la Iglesia, película estrenada en septiembre de 1997.
bueno eso fue todo espero q les aya gustado
