Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.
Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.
¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso.
Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.
El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.
a verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
TODAS ESTAS FRASES LAS HA DICHO ESTE SEÑOR: