Aguardo la llegada del otoño con la esperanza de que va a traerme algo bello. Algo hermoso. Las mejores experiencias de mi vida las tuve en otoño.
Fue en otoño cuando el aire frío del mar en Puerto Coishco, causó mi primera y agradable sensación de libertad. Ver sus aguas azuladas bajo el tibio sol de la mañana. No pensar. Solo mirar el horizonte. El frío aire del mar y el fuerte olor de ozono, eliminó mis estímulos sensoriales y atenuó la actividad de mi cerebro. Viví la experiencia llamada flotación.
Una experiencia que otros pagaron para poder vivirla.
En otoño se presentan nuevas encrucijadas en el camino de mi vida.
Debo reflexionar.
Debo decidir.
Es en otoño cuando recuerdo las frases de Pablo Neruda.
Muere lentamente
quien no cambia de vida
cuando está insatisfecho
con su trabajo o su amor.
quien no cambia de vida
cuando está insatisfecho
con su trabajo o su amor.
Quien no arriesga
lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño.
Quien no se permite
al menos una vez en la vida
huir de los consejos sensatos.
lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño.
Quien no se permite
al menos una vez en la vida
huir de los consejos sensatos.
Vive hoy.
Haz hoy.
Arriesga hoy.
No te dejes morir lentamente.
No te olvides de ser feliz.
Haz hoy.
Arriesga hoy.
No te dejes morir lentamente.
No te olvides de ser feliz.
Fue en otoño cuando conocí a Amarilis.
Un nombre griego que significa:
La que brilla.
La resplandeciente.
La resplandeciente.
Amarilis tiene una personalidad fuerte y atractiva.
Es tolerante y sin prejuicios.
Está abierta a la verdad y dispuesta a aprender.
Es exuberante. Es líder.
Esconde las profundidades de su personalidad debajo de un aire frívolo.
Es la número uno en todo lo que emprende.
La primera en asumir responsabilidades.
Amarilis se propone metas.
Sabe que para alcanzarlas, es necesario dar lo mejor de sí.
Es humana. Sincera. Refinada. Idealista. Perseverante.
Se expresa con lógica, moderación y con humor.
Tiene la necesidad de retirarse del mundo para meditar o pensar.
No te entrego mi alma con facilidad,
me dijo,
pero una vez que decido que mereces la pena que te ame,
estoy dispuesta a sacrificar todo por ti.
me dijo,
pero una vez que decido que mereces la pena que te ame,
estoy dispuesta a sacrificar todo por ti.
Amarilis, fue el seudónimo de una poetisa anónima peruana de finales del siglo XVI. Se cree que nació en Huánuco.
Sobre su vida se sabe poco, tan sólo datos que se desprenden del análisis de su obra, donde afirma ser monja.
Era admiradora de la obra de Félix Lope de Vega a quien envió su poema Epístola a Belardo.
Amarilis, es una flor muy bella y cuando adorna el cabello de una mujer, será a la flor a quien adoren y a quien contemplen en sus recuerdos y en sus sueños.
Amarilis, bello nombre para una mujer, para una poetisa y para una bella flor.