InicioCiencia EducacionPorque la Luna se ve más grande cuando está en el horizont



Seguro que se han dado cuenta. Dejando a un lado las circunstancias de plenilunio y perigeo, el mejor momento para observar la Luna es cuando está cerca del horizonte.
Entonces el satélite nos parece enorme. Su visión nos crea la ilusión de que es mucho mayor que cuando está sobre nuestras cabezas ¿Pero es una ilusión o se trata de una variación real?

Respuesta:

"La respuesta breve es que la Luna mantiene su tamaño en todo su recorrido sin importar su ubicación en el cielo. No obstante nuestra percepción puede engañarnos y hacer parecer que la luna es más grande cuando se encuentra cerca al horizonte, pero esto no es más que un engaño perceptual llamado "Ilusión de Ponzo".

La explicación para esta ilusión fue estudiada por Mario Ponzo en 1913, quien demostró que la mente humana usualmente juzga y determina el tamaño de un objeto distante con base en el paisaje que lo rodee y los objetos que puedan estar adelante y detrás de él.

Según la explicación de Ponzo al ejemplo de la luna, nuestra mente percibe el cielo como un domo achatado que parece más cercano sobre nuestras cabezas que en
dirección al horizonte. Esto se presenta puesto que en dirección al horizonte podemos ver usualmente un sinfín de objetos que por efecto de la perspectiva van apareciendo más pequeños a medida que son más lejanos, reforzando la percepción de mayor distancia.



Teniendo esto en cuenta, junto con la percepción que tenemos de la luna como un disco luminoso que está pegado al domo del cielo, se derivan los siguientes hechos que explican y/o refuerzan la ilusión:

1. La luna en el horizonte se percibe como un objeto muy lejano (más lejano que cuando está en el zenit, debido a que está incrustada sobre un domo que se percibe achatado).

2. En el horizonte existen numerosos objetos que contrastan en tamaño con la luna, mientras que cuando ésta se encuentra en el zenit no hay tantos parámetros de comparación.

3. La luna subtiende aproximadamente 0.5 grados de arco en el cielo, con lo cual al proyectarse detrás de objetos que por efecto de la perspectiva se ven pequeños, la percepción de anchura se incrementa.

En consecuencia, cuando nuestros ojos objetivamente captan que la luna mantiene su tamaño a medida que se aleja del horizonte, nuestra mente subjetivamente concluye que la luna en el horizonte (cuando la percibimos como más lejana) debe ser de mayor tamaño que cuando está sobre nuestras cabezas (donde pensamos que está más cerca).

Adicionalmente a los estudios de Ponzo, han surgido otras explicaciones complementarias, relacionadas también con aspectos perceptuales y con la forma en que el ojo enfoca objetos que tienen o no otros patrones de comparación para dar una idea sobre su distancia.

Explicaciones complementarias:

A causa de la refracción
Por el fenómeno óptico del paso de la luz a través de la atmósfera. Una distancia que sería mayor cuando está saliendo o poniéndose (ya que atravesaría más cantidad de aire) y que provocaría una refracción que haría aumentar la imagen de la Luna.

Es decir que la atmósfera actuaría como una lente.



Se trata de un explicación cualitativamente correcta, pero cuantitativamente insuficiente. El efecto de aumento que produce tal refracción es demasiado pequeño y resulta imperceptible. Buena prueba de ello son las fotografías de antes. Así que no es ésta la razón.

A causa de la posición astronómica

Se podría pensar que, cuando la Luna está sobre el horizonte estaría más cerca de nosotros que cuando está arriba del todo. Se podría pero no se debe.
Resulta que no es cierto que la distancia de la Luna a un observador en la Tierra cambie, cuando aquella se encuentre cerca del horizonte o cuando esté en su cenit, vista en una misma noche.



La distancia entre ambos cuerpos celestes varía, únicamente, en función del momento en que la midamos. Esto es así porque, como vimos antes, la trayectoria que describe nuestro satélite alrededor del planeta es elíptica.
Así que tampoco es ésta la razón de la variación del tamaño lunar.

A causa de la posición de la cabeza

Ésta es bastante original. Pasa por suponer que el cerebro cambia su forma de percibir si está paralelo al suelo (al mirar al horizonte) o si está inclinado (mirando hacia arriba).
Sí. Está bien. En teoría podría ser.
Aunque la posición de nuestra cabeza para observar cambia, no lo hace así la dirección del campo gravitatorio de la Tierra. De modo que, en principio, podría afectarnos de forma distinta y en diferentes partes del cerebro. Y con ello modificar nuestra percepción.
No está mal traído. Pero va a ser que no. Las pruebas realizadas sobre humanos apuntan a que nuestra percepción no cambia, sea cual sea la posición de nuestra cabeza respecto al campo gravitatorio terrestre.
De modo que ésta tampoco.

A causa de los objetos de referencia



O mejor dicho de la ausencia de objetos de referencia. Ésta fue una de las primeras explicaciones que se dieron para esta paradoja sobre el tamaño lunar.
La Luna nos parece más pequeña en el cenit, punto del cielo que corresponde verticalmente a un lugar de la Tierra, porque no hay objetos que nos sirvan de referencia para compararla.
Cosa que no ocurre cuando está sobre el horizonte, donde las casas, los árboles, o cualquier otro objeto por comparativa nos hace que, por contraste, percibamos el disco lunar más grande.
Lo cierto es que la idea no está mal del todo. Nada mal. No es una idea descabellada en absoluto. Para que podamos decir si un objeto es grande o pequeño se necesita un referente.



Y cuando la Luna está sobre nuestras cabezas no tenemos con qué compararla. Por eso nos parece menor que cuando está sobre el horizonte, detrás de objetos de los que nuestro cerebro, ya tiene formada una idea de su tamaño.
Sin embargo, siempre hay un pero, este argumento tiene un fallo.
La sensación de cambio de tamaño de la Luna persiste, tanto si elegimos un horizonte en el que no haya objetos, como si colocamos referencias conocidas cuando esté en el cenit.
En ambos casos persevera el cambio aparente de tamaño. De modo que necesitamos de otra hipótesis. Una que supone que la ilusión lunar es una ilusión óptica.
Pero ésta mejor la dejamos para otra ocasión. No conviene cansar.


Saludos ! espero les haya gustado

Datos archivados del Taringa! original
47puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

T
Taviio🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts6
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.