Mi tía Olga cursaba sus últimos dos años de su profesorado en Letras cuando llegó a Mendoza, el profesor Julio Cortázar. Ella lo recuerda muy alto, flaco y algo desaliñado, con su cara de niño con pecas.
-Claro, me dice un dia, mientras tomábamos el té- ahora lo veo en las portadas de los libros, hecho un churro bárbaro-
Para Cortazar, Olga era su alumna "la Chiquitita" la que alguna vez le ayudó a traducir una parte del Bestiario de Apollinaire, y que todavía conserva en su biblioteca una foto. (que prometo subirla en cuanto traigan a mi tia consus casi 90 años está tomando unas vacaciones en la Termas)
Ella me regaló muchos libros, entre esos, este que es mi favorito: Un tal Lucas.
Les dejo los dos cuentos mas divertidos que he leído en mi vida.