Aunque el fatal momento ya esperaba,
Y en cierta forma, estaba preparado,
Pensé, que al irte tú, ya todo terminaba,
Pero descubro ahora, que estaba equivocado.
Porque tú con tu vida, y ejemplo me ensñaste,
A luchar con las armas, y fuerza con que cuento,
Por eso Mamá, ahora que
te
marchaste,
Viviré dignamente, hasta mi último aliento.
Porque llevo tu sangre, y en
ella
te
has quedado,
Porque mi padre y tú, me dieron esta herencia,
Porque si yo claudíco, los habré defraudado,
Y no
quiero
heredar, eso a mi descendencia.
Porque tu historia madre, yo la
quiero
imitar,
Porque
quiero
tener, de ti tu fortaleza,
Porque tú, con tu vida, me enseñaste a amar,
Y con tu sufrimiento, me llenaste de fuerza.
Te recuerdo tan bella, conmigo de tu mano,
Te recuerdo cargando, a todos mis hermanos,
Del brazo de mi padre, ese gran ser humano,
Es esta tu familia, la que todos formamos.
Pero todo es de Dios, que generosamente,
Nos presta nuestra vida, para que lo alabémos,
Padres hijos esposos, todos nuestros parientes,
Son prestados y un día, se los devolveremos.
Por eso mamacita, él
te
pidió tus ojos,
Te pidió a tu marido, y se lo devolviste,
No
te
aferraste a nada, y con solo despojos,
Muy orgullosa y digna, con tu vida seguiste.
Te pidió: tu salud, tus piernas, tus oídos,
E igual que Job dijiste:”tuyos son, aquí están” ,
Y a cambio recibiste, abandonos, olvidos,
Y así todos tus hijos, poco a poco se van.
Primero fue La Nena, su destino seguía,
Luego yo me marché, quería vivir mi vida,
A Chino y Chava luego, la vida
te
pedía,
Y tu los devolviste, fuiste agradecida.
Y del árbol aquel, tan lleno de follaje,
En donde están sus cantos, su música y su eco,
Uno por uno todos, emprendimos el viaje,
Y del árbol quedó, tan solo un tronco seco.
En donde están tus hojas, en donde están tus flores
Donde tus pajaritos, no queda un solo nido,
En donde están tus frutos, donde están tus amores,
En donde están tus hijos, donde está tu marido.
Pero ese tronco seco, no está seco del alma,
Y aun seco se conserva, de pie, como bandera,
Y así cuando sufrimos, en él buscamos calma,
En él nos recargamos, y es mas leve la espera.
El tronco se hizo polvo, se cayó el estandarte,
Donde dejo mi risa, donde dejo mi llanto,
Iré al templo del Cármen, cuando quiera llorarte,
Y en veinte de Noviembre,
te
dejaré mi canto.
Tu cuerpo ya no está, mas tu espíritu existe,
Tus pasos ya no se oyen, pero queda tu ejemplo,
En nosotros
te
quedas, en vano no viviste,
Y entramos a tu casa, cuando entramos al templo.
Los recuerdos de ti, se agolpan en mi mente,
Y vuelves a cantar, mientras lavas la ropa,
O al echar las tortillas, en el comal caliente,
O al cocer los frijoles, o al cocinar la sopa.
Y
te
veo de rodillas, moliendo en un metate,
Los chiles de guizar, que luego serán mole,
Recordando tu infancia, moliendo chocolate,
Y feliz de la vida, alimentar tu prole.
Y en una hermosa bolsa, con asas de madera,
Roja con flores blancas, muy bien acomodada,
Biberones ( Envases con una chupadera ),
Leche con yerba buena, con agua rebajada.
Y envuelto en tu rebozo, duerme Chava mi hermano,
Y La Nena cual madre, nos jala con cariño,
Vamos con Mamá Trini, no se suelten la mano,
Yo
te
jalo la falda, La Nena jala al Chino.
La calle es Pino Suarez, cerca de la plazuela,
Un zaguán de madera, una banca en la entrada,
Se llena de alegría, la casa de la abuela,
Y todas tus hermanas, se rien a carcajadas.
Y así vamos creciendo, y tú nos das la vida,
Y al nosotros crecer, tu
te
vas consumiendo,
Tu vida es de bajada, la nuestra es de subida,
Y nosotros vivimos, y tu
te
vas muriendo.
Mandanos desde el cielo, todas tus bendiciones,
Abraza a nuestro padre, búsquenos un lugar,
Los tenemos presentes, en nuestros corazones,
Y pronto si Dios quiere, los vamos a alcanzar.
JOSÉ LUIS ROCHA URIBE.
TE AMO VIEJAA!! Y TE EXTRAÑO...











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