Creo que a todos nos ha ocurrido esta misma situación: Por primera vez vimos o escuchamos sobre la Ley de la Atracción, la cual afirma que atraemos a nuestra vida, aquello que sentimos y pensamos constantemente.
Por ejemplo, si tenemos nuestra mente y emociones puestas en deudas y escasez del dinero es un 99% probable que sigamos viviendo esa misma situación, aunque tengamos suficiente dinero. Tarde o temprano las deudas nos acorralan y terminamos viviendo una vida de frustración e impotencia.
Algo similar ocurre cuando tememos sobre nuestra salud. Por ejemplo si alguien estornuda a nuestro lado, por más que evitemos tener contacto con su saliva, terminamos en la cama con fiebre y fuerte dolor en el cuerpo, a pesar de nuestras precauciones.
Sin embargo y muchas veces lo he visto, no solo en mi vida, sino en la vida de muchos amigos y conocidos que a pesar de tener la mente en estado positivo intentando aplicar la Ley de la Atracción, concentrado en las metas personales, ocurre exactamente lo contrario: un desastre en nuestra vida.
Esto hace que uno se pregunte, “¿será verdad todo eso del poder de la mente, la re-programación mental, la superación personal, la Ley de la Atracción y la programación neurolingüística, o simplemente ha sido un timo de alguien para ganar dinero?”.
Pero lo extraño es que algo en nuestro interior nos dice que nuestra mente tiene el poder suficiente para cambiar nuestras vidas aun cuando estas sean un verdadero infierno, pues uno ve a su alrededor personas, aunque pocas, que si lo están logrando.
Bueno, cuando este tipo de cosas comenzó a pasar en mi vida, me di a la tarea de investigar realmente que estaba ocurriendo, y en eso mi hermano mayor me comentó algo que había escuchado y era la ley del efecto invertido.
A mi entender dicha ley es similar a la ley de Murphy que es una forma cómica, pero ficticia de explicar los infortunios que ocurren cuando tienes miedo que pasen. La ley del efecto invertido afirma que si deseas algo, debes intentar hacer algo contrario a aquello que deseas. Está ley ha sido atribuida al doctor Émile Coué.
Un ejemplo clásico sería cuando necesitas quedarte dormido porque al otro día debes cumplir una cita importante temprano en la mañana. Al parecer tu cerebro bromea contigo y comienzas a cambiar de posición, pensar en una cosa, hasta que finalmente cuando ya va a amanecer comienzas a sentir...
Continuar leyendo en Blog AUTOPODER: Recupera tu Poder Interior