La hawallana drumbeat
Cuenta una leyenda, que una cálida mañana apareció en las costas de Java una diosa recubierta con un delicado y perfumado chal. Paseaba plácidamente por un bosque de sándalos, robles, castaños y magnolias, donde los rayos del sol se filtraban entre las ramas de los árboles disipando las sombras de la noche. Al desaparecer la diosa, quedó sobre una rama el delicado chal, en cuyos pliegues jugaban las sombras y la luz. El chal se transformó en una hermosa y misteriosa flor, la orquídea, una de las más bellas y delicadas de la naturaleza. La planta murió cuando los hombres, sin delicadeza alguna, la pisotearon dejándola en el suelo.
Sólo la bondad de la diosa pudo hacer revivir los gérmenes que quedaron, a fin de que en el mundo, desde entonces florecieran para admiración de todos los seres que a él pertenecían. Hoy, son flores de salón, de lujo, pero ayer las juntaban los hombres y las mujeres del pueblo en grandes ramos para ofrenda a sus dioses.
Un tesoro de la naturaleza...
Flor elitista y misteriosa, asociada a un símbolo de belleza y pasión, la orquídea esconde entre sus multicolores pétalos un universo propio que se convierte en un tesoro de la naturaleza: el termómetro de la conservación.
Beneficios de la orquídea michoacana en las complicaciones de la diabetes
Debido al problema de salud pública que representa la diabetes en México y las posibilidades que arroja la investigación para mejorar la calidad de vida de los pacientes, la Dra. Rosa Pérez investigadora del Instituto Politécnico Nacional (IPN) determinó los beneficios para los pacientes, Los beneficios de la orquídea michoacana en el tratamiento de las complicaciones de la diabetes.
La Dra. Pérez Gutiérrez fue galardonada con el prestigioso Premio de Investigación Médica “Dr. Jorge Rosenkranz” 2009, por su investigación con la Orquidea michoacana.
Uno de los trabajos ganadores fue el de la Dra. en C. Rosa Martha Gutiérrez de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas del IPN, cuya investigación demostró que el uso de la orquídea prostechea michoacana en el manejo de pacientes con diabetes mellitus es una alternativa eficiente para controlar las complicaciones de esta enfermedad que representa la primera causa de muerte en México.
Su investigación fundamentó que los fitoquímicos de la planta poseen un importante efecto antioxidante que protege y favorece la regeneración de las células del hígado y del riñón, dos de los órganos mayormente afectados por la diabetes, señala la especialista en un comunicado de prensa.
“Los resultados son muestra de los alcances y los beneficios que las plantas mexicanas pueden generar en la prevención y el tratamiento de distintas enfermedades. En este sentido nos sentimos orgullosos de que la orquídea prostechea michoacana pueda contribuir exitosamente a la prevención o el tratamiento de las complicaciones derivadas de la diabetes como aquellas donde el estrés oxidativo y la glucosilación de las proteínas (AGEs) juegan un papel importante”, manifestó la especialista.
Sobre el Premio de Investigación Médica “Dr. Jorge Rosenkranz”
El Premio “Dr. Jorge Rosenkranz” es una iniciativa de Roche para impulsar la investigación y el desarrollo en materia de salud, contribuir a la construcción de mejores prácticas médicas en el país, así como impulsar el trabajo de los científicos mexicanos. Año con año este premio, que suma ya 26 ediciones, reúne a un prestigiado grupo de científicos e instituciones que han hecho de este reconocimiento una de las preseas de mayor importancia en el ámbito científico.
El reconocimiento recibe el nombre en honor al Dr. Jorge Rosenkranz, investigador nacido en Budapest Hungría nacionalizado mexicano, cuya trayectoria científica ha contribuido al desarrollo de la medicina a través de múltiples aportaciones como la obtención de la síntesis de las llamadas "hormonas esteroides", relacionadas con el desarrollo de las píldoras anticonceptivas.
La Dra. Pérez Gutiérrez fue galardonada con el prestigioso Premio de Investigación Médica “Dr. Jorge Rosenkranz” 2009, por su investigación con la Orquidea michoacana.
Uno de los trabajos ganadores fue el de la Dra. en C. Rosa Martha Gutiérrez de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas del IPN, cuya investigación demostró que el uso de la orquídea prostechea michoacana en el manejo de pacientes con diabetes mellitus es una alternativa eficiente para controlar las complicaciones de esta enfermedad que representa la primera causa de muerte en México.
Su investigación fundamentó que los fitoquímicos de la planta poseen un importante efecto antioxidante que protege y favorece la regeneración de las células del hígado y del riñón, dos de los órganos mayormente afectados por la diabetes, señala la especialista en un comunicado de prensa.
“Los resultados son muestra de los alcances y los beneficios que las plantas mexicanas pueden generar en la prevención y el tratamiento de distintas enfermedades. En este sentido nos sentimos orgullosos de que la orquídea prostechea michoacana pueda contribuir exitosamente a la prevención o el tratamiento de las complicaciones derivadas de la diabetes como aquellas donde el estrés oxidativo y la glucosilación de las proteínas (AGEs) juegan un papel importante”, manifestó la especialista.
Sobre el Premio de Investigación Médica “Dr. Jorge Rosenkranz”
El Premio “Dr. Jorge Rosenkranz” es una iniciativa de Roche para impulsar la investigación y el desarrollo en materia de salud, contribuir a la construcción de mejores prácticas médicas en el país, así como impulsar el trabajo de los científicos mexicanos. Año con año este premio, que suma ya 26 ediciones, reúne a un prestigiado grupo de científicos e instituciones que han hecho de este reconocimiento una de las preseas de mayor importancia en el ámbito científico.
El reconocimiento recibe el nombre en honor al Dr. Jorge Rosenkranz, investigador nacido en Budapest Hungría nacionalizado mexicano, cuya trayectoria científica ha contribuido al desarrollo de la medicina a través de múltiples aportaciones como la obtención de la síntesis de las llamadas "hormonas esteroides", relacionadas con el desarrollo de las píldoras anticonceptivas.
Eslabón perdido...
muchos científicos consideran a la orquídea como la feromona por excelencia de la naturaleza, porque es una especialista en atraer insectos cuando ni siquiera les da a cambio unos granitos de polen, y no se conforma con cualquier insecto, sino que cada especie de orquídea, de las cerca de treinta mil conocidas, necesita de una especie de insecto concreto.
Por otro lado, la orquídea es epífita, es decir, para crecer se hospeda en un árbol (aunque no es parásita) y por todo ello, por la gran biodiversidad donde puede crecer, ya que se desarrolla en todos los hábitats del planeta excepto en los desiertos y los glaciares, por la variedad de insectos que necesita para poder reproducirse y porque necesita de otras especies de plantas para poder vivir, la orquídea se convierte en un termómetro de la salud de un ecosistema.
Según Del Hierro, la orquídea es el eslabón perdido entre en el mundo vegetal y el mundo animal.
Con esos atributos, es lógico que una estancia adornada con orquídeas ofrezca una luz especial, pero en su hábitat natural, enredadas en las ramas de los árboles que las reciben como huéspedes, las orquídeas adquieren un misterio y un enigma que las hacen aún más bellas.
La luminosidad y el clima que regala a Ecuador la línea ecuatorial, los numerosos ríos que recorren sus cadenas montañosas y la enorme biodiversidad que otorga la Amazonía, hace que en el país se puedan encontrar las especies más raras de la familia de las orquidáceas, en palabras de Del Hierro.
Las más preciadas son milimétricas y para poder descubrir los intensos colores que diseña para ellas la naturaleza, hay que saber valorar los detalles y embarcarse en una aventura que atraviese el páramo andino, recorra bosques tropicales y desemboque en la húmeda Amazonía.
Las alrededor de cuatro mil especies de orquídeas de las que disfruta Ecuador, de las cuales unas mil trescientas sólo se encuentran en sus tierras, hace que cada vez más personas, y no sólo científicos o especialistas, visiten el país para encontrar escondidas entre sus rincones naturales estos pequeños tesoros de la naturaleza.
Más allá de la ornamentación y el romanticismo que comúnmente desprende, la orquídea se convierte entonces en un objeto de coleccionista, que en los círculos de naturistas crea una especie de "orquideomanía" y "fiebre de la orquídea", ya que aún se descubren especies nuevas.
Pero como avisa Del Hierro, los ecosistemas sanos, imprescindibles para el desarrollo de esta planta, con la deforestación, la erosión y el cambio climático, están en peligro y por tanto, también su reproducción.
El acercamiento consciente al medioambiente de la mano de las orquídeas, actividad que cada vez consigue más adictos, muestra a la persona ávida de curiosidad y fascinación, los tesoros y maravillas que esconde la naturaleza y desvela que los microcosmos que la hacen funcionar son los latidos de vida en el planeta.
Por otro lado, la orquídea es epífita, es decir, para crecer se hospeda en un árbol (aunque no es parásita) y por todo ello, por la gran biodiversidad donde puede crecer, ya que se desarrolla en todos los hábitats del planeta excepto en los desiertos y los glaciares, por la variedad de insectos que necesita para poder reproducirse y porque necesita de otras especies de plantas para poder vivir, la orquídea se convierte en un termómetro de la salud de un ecosistema.
Según Del Hierro, la orquídea es el eslabón perdido entre en el mundo vegetal y el mundo animal.
Con esos atributos, es lógico que una estancia adornada con orquídeas ofrezca una luz especial, pero en su hábitat natural, enredadas en las ramas de los árboles que las reciben como huéspedes, las orquídeas adquieren un misterio y un enigma que las hacen aún más bellas.
La luminosidad y el clima que regala a Ecuador la línea ecuatorial, los numerosos ríos que recorren sus cadenas montañosas y la enorme biodiversidad que otorga la Amazonía, hace que en el país se puedan encontrar las especies más raras de la familia de las orquidáceas, en palabras de Del Hierro.
Las más preciadas son milimétricas y para poder descubrir los intensos colores que diseña para ellas la naturaleza, hay que saber valorar los detalles y embarcarse en una aventura que atraviese el páramo andino, recorra bosques tropicales y desemboque en la húmeda Amazonía.
Las alrededor de cuatro mil especies de orquídeas de las que disfruta Ecuador, de las cuales unas mil trescientas sólo se encuentran en sus tierras, hace que cada vez más personas, y no sólo científicos o especialistas, visiten el país para encontrar escondidas entre sus rincones naturales estos pequeños tesoros de la naturaleza.
Más allá de la ornamentación y el romanticismo que comúnmente desprende, la orquídea se convierte entonces en un objeto de coleccionista, que en los círculos de naturistas crea una especie de "orquideomanía" y "fiebre de la orquídea", ya que aún se descubren especies nuevas.
Pero como avisa Del Hierro, los ecosistemas sanos, imprescindibles para el desarrollo de esta planta, con la deforestación, la erosión y el cambio climático, están en peligro y por tanto, también su reproducción.
El acercamiento consciente al medioambiente de la mano de las orquídeas, actividad que cada vez consigue más adictos, muestra a la persona ávida de curiosidad y fascinación, los tesoros y maravillas que esconde la naturaleza y desvela que los microcosmos que la hacen funcionar son los latidos de vida en el planeta.