Iván Mikhailovich Sidorenko
Iván Mikhailovich Sidorenko nació el 12 de Septiembre de 1919 en el seno de una familia campesina residente en la villa de Chantsovo, en la región de Smolenko. Iván Mikhailovich tuvo una infancia tranquila, tras acabar la escuela se matriculó en La Escuela de Arte de Penza, pero en 1939 abandonó la escuela y se alistó en el Ejército Rojo. En 1941 estaba estudiando en la Academia Militar de Infantería de Simferopol, en Crimea, pero fue trasladado de urgencia junto con sus compañeros para ayudar en la defensa de la capital de Rusia, Moscú, que se encontraba asediada por las tropas nazis. Inicialmente adscrito a una compañía de morteros como segundo teniente, Sidorenko se reconvirtió a si mismo en francotirador y se dedicó a “cazar” alemanes. Tras abatir a decenas de enemigos el alto mando le ordenó enseñar a otros jóvenes destacados los métodos y tácticas que él mismo había desarrollado.
Sidorenko, con sus novedosas enseñanzas sobre el terreno, creó exitosas unidades de francotiradores que pronto demostraron su valía cobrándose una alto precio en vidas de enemigos. Sidorenko oficialmente era el ayudante del comandante del 1122° Regimiento de Infantería del Primer Frente Báltico, un cargo que servía para despistar a los numerosos francotiradores alemanes que le seguían la pista para eliminarle y acabar con el mejor instructor de francotiradores del Ejercito Rojo.
Entre 1941 y 1944 Sidorenko abatió a 500 soldados enemigos (muertes confirmadas) y entrenó a 250 francotiradores, su lema de “Un disparo, un muerto” se hizo famoso en todo el mundo y fue explotado hasta la saciedad por la propaganda comunista. No contento con el trabajo en el campo de entrenamiento, Sidorenko siempre llevaba a sus alumnos al campo de batalla, para que aprendieran en condiciones reales. Una de sus novedosas tácticas fue el uso de balas incendiarias, con las que logró incendiar un tanque y tres tractores alemanes. Herido de gravedad en Estonia en 1944 fue condecorado con el título de “Héroe de la Unión Soviética”, una de las mayores condecoraciones soviéticas.
Sin lograr recuperarse de su herida completamente y para evitar que fuera abatido por el enemigo y evitar la propaganda que su muerte conllevaría, Sidorenko fue apartado del frente por orden del alto mando. Tras el fin de la guerra los héroes ya no eran necesarios, ya que quitaban protagonismo a los miembros del Partido Comunista, y fueron convenientemente olvidados por el régimen comunista.
Sidorenko dejó el ejercito y trabajo en al posguerra como minero en Cheliabinsk, en 1974 se trasladó a Dagestán para jubilarse. Desde ahí se pierde su pista.
Fyodor Maveyevich Ohlopkov
Fyodor Maveyevich Ohlopkov era un cazador yakut que nació en 1908 en una aldea remota de la “República Autónoma Socialista Soviética de Yakut”, cercana a Siberia. Tras abandonar, junto a su hermano Vasily, la granja colectiva en la que estaba adscrito y andar una semana en busca de una estación de ferrocarril, lograron llegar a la civilización y alistarse en el ejército en septiembre de 1941, siendo asignados al 234° Regimiento de Rifles. Nada más llegar a Moscú fueron trasladados directamente al frente, dos días después, el hermano de Fyodor murió del disparo de un francotirador. Fyodor juró vengarse y, después de conseguir un fusil de francotirador, se dedicó a cazar alemanes.
Gracias a ser un experto cazador yakut, Fyodor no necesitó adiestramiento alguno para convertirse en un excelente francotirador y, para el 14 de Marzo de 1943, el cazador siberiano ya había conseguido abatir a 147 alemanes. Ese mismo año, y tras ser ascendido a sargento, Fyodor fue asignado a la difícil y peligrosísima tarea de eliminar francotiradores alemanes. Los mortales duelos entre francotiradores eran similares a larguísimas partidas de ajedrez, en las que se imponía el francotirador que tenía más paciencia, mejores reflejos y nervios de acero: no había posibilidades de cometer el mas mínimo error, ya que significaba la muerte instantánea.
Para finales de Octubre de 1943, Fyodor había abatido 27 enemigos más y en Enero de 1944 sus muertes confirmadas ascendían a 309. El aumento de éxitos hizo que Fyodor se hiciera famoso y empezara a aparecer en los periódicos. Debido a su éxito, el alto mando le nombró instructor de francotiradores, algo difícil para Fyodor, ya que él cazaba por instinto.
Fyodor se limitó a enseñarles el arte del camuflaje y a exigirles siempre que nunca tomaran posición de disparo en una zona que previamente no hubieran estudiado a fondo y de la que conocieran el más mínimo detalle.
También recomendó a los novatos que desarrollaran sus propios métodos de combate y nunca copiaran los métodos de los veteranos. En definitiva les enseñó a pensar y a improvisar. El 23 de Junio de 1944 Fyodor participó en el asalto a Vitebsk, donde recibió un impacto en el pecho que le generó una terrible herida que casi acaba con su vida, fue la doceava que recibía desde que tomó las armas. Fyodor pasó el fin de la guerra en un hospital curándose de su herida.
Su cuenta oficial de enemigos abatidos ascendía a 429 muertes confirmadas, aunque él siempre aseguró que había abatido a más de mil alemanes. Pese a haber sido todo un héroe y uno de los mejores francotiradores soviéticos, fue olvidado por el gobierno soviético, ya que sus rasgos raciales no gustaban a los propagandistas comunistas. Sólo en 1965, recibió su tan merecida condecoración de “Héroe de la Unión Soviética”. Tres años después, el 28 de Mayo de 1968, murió, contando al menos con el reconocimiento que tanto se había merecido en vida.
Vasily Grigoryevich Zaitsev:
Vasily Grigoryevich Zaitsev nació el 23 de Marzo de 1915, en el seno de una humilde familia campesina, en la aldea de Elino, en la región de Cheliabinsk. De joven, Vasily Zaitsev era un experto rastreador y cazador. Al principio usaba el arco en sus cacerías, hasta que a los 12 años su abuelo le dio su primer arma de fuego. Tras estudiar en la escuela técnica de Magnitogorsk, Vasily se alistó en 1936 en “La Flota del Pacifico”.
Después de la invasión alemana de su patria soviética, Vasily Zaitsev pasaría al “1047° Regimiento de Rifles”, con el cual tuvo su bautismo de fuego en 1942, durante la feroz batalla de Stalingrado. Rápidamente Vasily llamó la atención de sus superiores al abatir con su fusil normal a más de 30 enemigos en pocos días. Viendo las posibilidades que ofrecía, sus mandos le dieron un fusil de francotirador, con el cual empezó a aumentar su lista de abatidos a un ritmo vertiginoso. Al mismo tiempo que abatía a montones de enemigos, toda la maquinaria de propaganda soviética se volcó con él, haciéndole extremadamente popular y convirtiéndole en ejemplo de lo que debería ser el soldado soviético ideal. Vasily Zaitsev subió la moral a las acosadas tropas soviéticas que defendían Stalingrado a vida o muerte, sin poder retrocedecer ni un metro, ante el temor de que los comisarios les ejecutaran por traidores. En esta estresante situación, las hazañas de Vasily Zaitsev eran lo único que los soldados podían celebrar.
Los alemanes vieron rápidamente lo peligrosa que era para la moral de combate la propaganda que los soviéticos realizaban con Vasily Zaitsev, así que se propusieron eliminarle a toda costa, destacando a Stalingrado varios snipers alemanes para eliminarle. El duelo más destacado de Vasily fue contra el coronel de las SS Heinz Thorwald, un instructor alemán de la escuela de francotiradores que le persiguió durante semanas y con el que finalmente acabó de un certero disparo en la cabeza.
En otras fuentes se sostiene que el duelo lo sostuvo contra el Mayor Erwing Koning, un experto francotirador alemán al que se le atribuían 400 muertes, pero la información al respecto es escasa y equivoca, con lo cual no se puede decir si fue real o no, o si es una confusión de nombres.
Entre el 10 de Octubre y el 17 de Diciembre de 1942, Vasily Zaitsev abatió a 255 soldados enemigos, de los cuales 11 eran expertos francotiradores.
En Enero de 1943 Vasily sufrió una terrible herida en el ojo que usaba para apuntar, impidiéndole seguir en primera línea de fuego y relegándole a servir de instructor de francotiradores. Zaitsev enseñó su maestría en el camuflaje y su técnica de disparo a 28 jóvenes, muchos de los cuales serían posteriormente grandes francotiradores, como ya eran otros de sus discípulos que entrenó en Stalingrado, como la joven que era su amante, Tania Chernova, y los jóvenes Victor Medvedev y Anatoli Chejov.
El 22 de febrero, Zaitsev se convirtió en “Héroe de la Unión Soviética” y fue ascendido a capitán. Tras el fin de la guerra, Vasily sufrió el mismo destino que los otros héroes: fue olvidado para no restarle protagonista al dictador Stalin, que se consideraba “único artífice de la victoria sobre los nazis”. Trabajo el resto de su vida en una fabrica textil en Kiev. El 15 de Diciembre de 1991 murió y fue enterrado en esa ciudad. Si no hubiera sufrido esa herida en el ojo podría haber sido el mayor francotirador de la historia.
Últimamente el escritor Anthony Beevor ha desmitificado en algunos de sus libros la figura mitificada por la propaganda soviética del gran Vasily Zaitsev, poniendo de relieve su gusto por abatir mujeres rusas que hubieran confraternizado con el enemigo y otros asuntos turbios de difícil comprobación.
En mi opinión Zaitsev, como todos los demás soldados, era humano y como tal podía cometer actos que puedan parecer poco heroicos, pero me parece que Anthony Beevor está influido por la moda actual de la historiografía revisionista, que se caracteriza por cuestionar todo sin aportar datos sólidos y querer sólo fama y llamar la atención. Seguro que si Vasily Zaitsev fuera estadounidense no se buscaría tanto desmitificarle. Guste o no, fue uno de los mejores francotiradores de la Historia.
Lyudmila Mikhailovna Pavlichenko
Lyudmila Mikhailovna Pavlichenko nació el 12 de Julio de 1916 en Bela Tserkva, en Ucrania. Desde niña Lyudmila destacó por ser una brillante estudiante, que sobresalía siempre entre sus compañeros de clase. A los catorce años, Lyudmila se trasladó junto a sus padres a Kiev, donde se unió posteriormente al club de tiro. Al comenzar la invasión alemana en 1941, Lyudmila se encontraba estudiando Historia en la Universidad de Kiev, pero rápidamente corrió a alistarse para defender su patria. Gracias a su experiencia como tiradora y a su excelente puntería fue destinada a primera línea, en vez de a servicios auxiliares como muchas otras mujeres que se presentaban voluntarias.
Pavlichenko combatirá englobada dentro de la 25° División de Infantería y rápidamente destacará como francotiradora. En dos meses de lucha en el frente de Odessa, Lyudmila Pavlichenko conseguirá causar a los alemanes 187 muertes confirmadas. Debido al avance alemán su unidad se retirará al frente de Crimea.
En Mayo de 1942, Lyudmila Pavlichenko había ascendido al grado de teniente gracias a su hazaña de abatir a 257 soldados enemigos. En Junio de 1942, fue herida por fuego de mortero y tuvo que ser evacuada a un hospital, donde pasó un mes recuperándose de sus heridas. El alto mando consideró que sería malo para la moral de la tropa que la famosa Lyudmila fuera abatida por el enemigo, así que la retiró del frente por razones propagandísticas. Después de abandonar el frente, viajó a Canadá y Estados Unidos, para hacer propaganda de la causa soviética y defender los valores comunistas. Lyudmila será el primer ciudadano soviético en visitar la Casa Blanca y entrevistarse con el presidente de EEUU, Franklin D. Roosevelt. Su éxito propagandístico le proporcionó el rango de Comandante y su abandono definitivo del frente al ser nombrada instructora de francotiradores. Su total de muertes confirmadas durante su estancia en primer línea fue de 309, incluyendo la muerte de 36 francotiradores alemanes destinados a cazarla.
En 1943 será condecorada con la Estrella de Oro de la medalla de héroe de la Unión Soviética. Finalizada la guerra, continuará su labor de historiadora, conjugándola con su cargo de “ayudante” del Cuartel General de la Armada Soviética. Lyudmila falleció el 10 de Octubre de 1974, quedando su recuerdo como el de la perfecta heroína soviética, fiel al Partido por encima de todas las cosas. Un modelo perfecto para la propaganda.
Mikhail Ilyich Surkov, de la 4 División de Rifles, es según algunas fuentes el mayor as soviético, con 702 muertes confirmadas. Pero la falta de datos fidedignos sobre su vida, y teniendo en cuenta las maniobras de la propaganda soviética para crear héroes que no eran tales, me hacen desconfiar de la veracidad de esta información. En mi opinión podría ser una exageración de la propaganda soviética, con el fin de convertir a un soldado soviético en el mayor francotirador de la historia, por encima del máximo as, el finlandés Simo Hayha que contaba con 542 enemigos abatidos.
Todos los francotiradores soviéticos estaban equipados con uniformes y armamento similares a los de cualquier soldado. Principalmente usaban el básico fusil de cerrojo de infantería Mosin Nagant de 7’62 x 54 mm al que le añadían una mira óptica de cuatro aumentos. Este fusil tenía una capacidad de albergar cinco cartuchos, un alcance preciso hasta los 500 metros y era muy valorado por los soldados por su fiabilidad y resistencia, su fácil manejo y su precisión. Una bala disparada por un fusil Mosin Nagant alcanzaba la mortífera velocidad de 785 metros por segundo.
Mikhail Budenkov
Mikhail Budenkov, nació en el pueblo de Slavtsevo ahora región Melenkovsky Vladimir. Se graduó de las siete clases de la escuela secundaria. Alrededor de 3 años trabajó en la finca "El camino al socialismo." Entre 1936 - 1937 estudió en la sudomehanikov en Moscú. Trabajó alrededor de 2 años en el Canal de Moscú "Bulgakov" como mecánico de vapor . En 1939 regresó a su tierra natal, donde trabajó como conductor de tractor. En septiembre de 1939, se unió al Ejército Rojo. El servicio militar lo realizó en la Brest guarnición.
El bautismo de fuego tuvo lugar en la segunda guerra mundial. Partiendo para la lucha llegó a Moscú. Fue herido. En enero de 1942, después del tratamiento, regresó al frente. En septiembre de 1942 fue nombrado comandante del destacamento, y en sus tiempos libres tomaba un rifle de francotirador y se dirigía al frente a la "caza".
Al poco tiempo, por petición propia, fue trasladado a una compañía de fusileros, especializado en francotirador. En el primer año, destruyó más de 100 soldados y oficiales.
En diciembre de 1943, en el frente de Kalinin, el sargento Budenkov tomó el mando de la compañía, al caer abatido su comandante. Los soldados lograron dominar la baja de su comandante y rápidamente se hicieron eco de él. Durante seis días fue rechazaron contraataques nazis, logrando sobrevivir apenas ocho. Al no tener conexión con el batallón, estando heridos, no retrocedieron. En esta batalla Budenkov personalmente destruyó más de 50 fascistas y destruyó cinco ametralladoras, por lo que fue condecorado con la Orden de la Bandera Roja.
A mediados de 1944, durante los combates en Letonia, Budenkov, con su rifle de francotirador, se dirigía siempre donde era más difícil. Cerca de la ciudad, con precisos destruyó varios asentamientos, resistiéndose el avance, a ún a punta de pistola, logrando capturar la ametralladora enemiga y venciendo en un contraataque, destruyó cerca de 100 enemigos.
Por obtener un rendimiento ejemplar de las asignaciones de mando, valor, valentía y heroísmo, que demostró en la lucha contra los alemanes, el Decreto del Presidium del Soviet Supremo el 24 de marzo 1945, el Sargento Mikhail Budenkov, fue galardonado con el título de Héroe de la Unión Soviética y la Orden de Lenin y la medalla " Gold Star ".