*narra Nina*
Hace días que Jeff actúa raro.... sale por las noches y regresa varias horas después con la misma cara de.... condición?.... preocupación, tal vez?
En un mes solo a matado a 1 persona cuando normalmente mata 5 como mínimo....
Hmmmm.... tampoco me ha enseñado nada nuevo.... de hecho.... casi ni me habla....
-Nina...- me interrumpe Jeff -que tienes?
-emm nada...
-te he estado viendo un rato, y tienes esa cara de frustración
-que te pasa? Por qué actúas raro?- por fin le suelto.
-Nina no seas tonta, por sino te has dado cuenta, no soy una persona normal- responde el con su sonrisa penetrante.
Tuerzo los ojos en blanco -me refiero a que no actúas así desde que mataste a ese chico... mmm... Jimmy.
-ahh...- pone los ojos en blanco -es porque esa mocosa frustro mi brillante plan, de no ser por ella hubiera matado a 3 y no sólo a uno- doce malhumorado.
-oh... esta bien- me levanto y subo a mi habitación.
Jeff y yo vivimos en una casa abandonada cerca de las afueras de la ciudad. No es una ciudad muy grande así que este lugar es perfecto.
Me recuesto en el viejo colchón.
Estoy aburrida y miro por la ventana.
Lo que veo me divierte, una niña, al parecer perdida, en el bosque cerca de aquí.
Me levanto y le grito a Jeff que saldré de cacería.
Al llegar al bosque busco con la mirada a la niña. De pronto escucho sollozos y los sigo, pronto doy con la niña, me acerco, levanto mi cuchillo y... voltea... su cara esta llena de sangre, y su camisón rosa pálido esta rasgado y lleno de fango y lodo, usa sólo calcetines blancos, que ahora son más bien del color del fango. Tiene el cabello castaño, enmarañado y con algunas ramitas y hojas, y sus ojos... Oh por Dios... esos ojos... son como los de el... Christian...
Me paralizo y lentamente bajo el cuchillo y ella me sonríe y sus ojos se iluminan. Se levanta y me mira.
-Hola!- sonríe otra vez.
-Hola...- mi voz es apenas un susurro
SALLY
-Quieres jugar con migo?- sus ojos brillan
La miro perdidamente.
-anda juega con migo- me ruega
-de acuerdo- balbuceo... sus ojos... esos ojos...
Reacciono -oh... Pero vamos a mi casa
- de acuerdo- sonríe ella
De caminos pregunta -como te llamas?
-Nina y tu?
-yo soy Sally- sonríe aún más.
Hace días que Jeff actúa raro.... sale por las noches y regresa varias horas después con la misma cara de.... condición?.... preocupación, tal vez?
En un mes solo a matado a 1 persona cuando normalmente mata 5 como mínimo....
Hmmmm.... tampoco me ha enseñado nada nuevo.... de hecho.... casi ni me habla....
-Nina...- me interrumpe Jeff -que tienes?
-emm nada...
-te he estado viendo un rato, y tienes esa cara de frustración
-que te pasa? Por qué actúas raro?- por fin le suelto.
-Nina no seas tonta, por sino te has dado cuenta, no soy una persona normal- responde el con su sonrisa penetrante.
Tuerzo los ojos en blanco -me refiero a que no actúas así desde que mataste a ese chico... mmm... Jimmy.
-ahh...- pone los ojos en blanco -es porque esa mocosa frustro mi brillante plan, de no ser por ella hubiera matado a 3 y no sólo a uno- doce malhumorado.
-oh... esta bien- me levanto y subo a mi habitación.
Jeff y yo vivimos en una casa abandonada cerca de las afueras de la ciudad. No es una ciudad muy grande así que este lugar es perfecto.
Me recuesto en el viejo colchón.
Estoy aburrida y miro por la ventana.
Lo que veo me divierte, una niña, al parecer perdida, en el bosque cerca de aquí.
Me levanto y le grito a Jeff que saldré de cacería.
Al llegar al bosque busco con la mirada a la niña. De pronto escucho sollozos y los sigo, pronto doy con la niña, me acerco, levanto mi cuchillo y... voltea... su cara esta llena de sangre, y su camisón rosa pálido esta rasgado y lleno de fango y lodo, usa sólo calcetines blancos, que ahora son más bien del color del fango. Tiene el cabello castaño, enmarañado y con algunas ramitas y hojas, y sus ojos... Oh por Dios... esos ojos... son como los de el... Christian...
Me paralizo y lentamente bajo el cuchillo y ella me sonríe y sus ojos se iluminan. Se levanta y me mira.
-Hola!- sonríe otra vez.
-Hola...- mi voz es apenas un susurro
SALLY
-Quieres jugar con migo?- sus ojos brillan
La miro perdidamente.
-anda juega con migo- me ruega
-de acuerdo- balbuceo... sus ojos... esos ojos...
Reacciono -oh... Pero vamos a mi casa
- de acuerdo- sonríe ella
De caminos pregunta -como te llamas?
-Nina y tu?
-yo soy Sally- sonríe aún más.