(auto)"Crítica" kirchnerista. De métodos y perspectivas
Llamativamente, ayer (08/01/2012) recibí dos mensajes, de dos usuarios "filokirchnersitas" con quienes tengo un intercambio mas o menso frecuente, mas o menos cordial, mas o menos constructivo, invitándome -con sus particularidades- a que lea y comente en el tema que cada uno había creado, ambos, contenían en su título, la palabra "autocrítica"
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Me refiero a los post de @Tuqui1989, publicado originalmente en su blog , y al
De (auto)"Críticas".
La idea de la autocrítica en política, desde la izquierda marxista, tiene larga data. Desde su necesaria instrumentación al interior de las organizaciones revolucionarias, hasta las nefastas "parodias" de autocrítica implementadas por el Stalinismo para justificar las purgas contra la oposición de izquierda, y salvar, al mismo tiempo, la política del PC.
En el primer caso, casi por necesidad del método dialéctico, es necesario someter a análisis las prácticas desarrolladas para contrastarlas con la teoría y reformular así la práctica y la teoría. Esta autorcrítica, se maneja genarlamente en dos niveles: Por un lado, el balance político que un militante hace sobre su conducta al interior de una organización; y por otro, el balance político de una organización en su intervanción histórica.
De este proceso, lo que se espera obtener, es una mejora en la práxis (teoría-práctica / práctica-teoría) revolucionaria tanto de los militantes, como de la organización.
En el segundo caso, el proceso era bastante absurdo: a todo "opositor" se le hacía declarar -bajo la tortura- algún componente "bugués", que sería causa de su "disidencia" con las políticas del PC. Así, el PC "no se equivocaba", y toda crítica, era ajena al socialismo, ajena a la organización... y hasta ajena al militante. No era pues, una auto-crítica, ni siquiera era una crítica, sino, una parodia -aunque para nada humorística- . No se esperaba de este proceso nada más que la justificación de la ejecución del disidente, la "atemorización" de enunciar cualquier crítica y, por supuesto, la justificación -acrítica- de las políticas del PC.
Volvamos a las (auto) "críticas" que me han invitado a leer y comentar.
Lo primero que deberíamos ver, entonces, es quién es el sujeto que enuncia la crítica y quién el destinatario de la misma. En eso se diferencia la autocrítica (en la que el sujeto que enuncia es el mismo sobre el cual se enuncia la crítica) de la crítica (sin más) en la cual un sujeto formula una crítica sobre un "otro".
Es decir, descomponer la palabra en sus dos componentes: auto y crítica.
(auto)
En lo que respecta al carácter autoreferencial que debe tener una autocrítica para ser llamada así con rectitud, no vemos que la crítica que formulan estos usuarios sean "hacia si mismos". Por el contrario, cuando mencionan una conducta propia incluso justifican su accionar pasado (pareciera ser que cuestionan no haber "criticado antes"; ) , y lo defienden ante al porvenir. Así podemos leer a @Tuqui1989 decir: "no era momento para ponerse en c*lo exquisito sino para bancar la parada. Y así lo hice. Y no me arrepiento, ni un poquito. Lo volvería a hacer, una y mil veces.". O como dice el usuario que no quiere que lo nombre: "quiero decir que sigo apoyando a este gobierno, mis criticas son constructivas" y más adelante
Queda claro entonces que la "autocrítica" formulada por estos usuarios no refiere a un accionar (propio) del pasado que debe ser modificado en un futuro (el sentido de formular una autocrítica). El destinatario de la crítica, no es el "yo", sino un otro, en este caso, pareciera ser que el gobierno. Sería, entonces, no una "autocrítica" sino, en el mejor de los casos, una "crítica" (constructiva y que no invalida el apoyo, aclaran).
Queda entonces ver qué tipo de crítica es, cuál es su forma y contenido.
"Crítica".
Es frecuente, para quienes destinamos una parte importante de nuestro tiempo a la discusión política, encontrarnos frente a frases como "yo apoyo al gobierno, critico algunas cosas, pero lo apoyo" o "hay cosas que están mal y otras que están bien, pero como son más las que están bien, yo defiendo al gobierno"... Las formas que adquiere este "lugar común" varían, pero básicamente responden al mismo patron: una balanza de cosas positivas y negativas, dónde las positivas pesan más que las negativas y por tanto se "justifica" el apoyo.
Este "método" encuentra su aplicación concreta en "slogans" de campaña: "Defender lo conquistado y avanzar en lo que falta" (notese que aquí la "crítica" es sólo por "ausencia", casi como "error por omisión" ; ) o "¨Profundizar el modelo" o en "Defender lo hecho y radicalizar el modelo"... Nuevamente, las "formas" varían, dependiendo del origen político de quien lo enuncia, pero básicamente es esa idea: La balanza de mas y menos.
Los artículos que me invitaron a comentar, utilizan ese método: Enumeran "medidas" de gobierno o "acciones" de gobierno con las cuales no están de acuerdo y que, desde su óptica, deberían ser modificadas.
No se crítica, por tanto, al gobierno, sino, algunas medidas. No se pone en duda "el modelo", sino, algunas "fallas" o "faltas" del mismo.
Esto que parece ser un mero formalismo en realidad, es algo que viene de fondo... hace tiempo ya, varios venimos marcando que la mayor dificultad a la cual se puede someter a un kirchnerista en la discusión política, es exigirle que "defina" eso que defiende (el modelo), pero sin recurrir a una enumeración de medidas.
Uno podría decir ¿Por qué no puedo definir "el modelo" por enumeración? Bueno, por la sencilla razón de que para que sea una definición por extención correcta debe contener la totalidad de las instancias, y no sólo un recorte de las mismas (lo cuál es imposible en términos de gobierno). Caso contrario, yo podría tomar las "medidas" que estos usuarios llaman a "criticar" y hacer de eso mi definición extensiva del "modelo", poner en la balanza a discreción lo que considero como elementos y juzgar con mi criterio que posición adopto. Uno y otro caso es errado.
Un modelo, no es "una extensión". La enumeración puede servir para una conversación en la fila del almacen, pero no creo que eso sea propio de quienes hacemos (o queremos hacer) de la política -o la discusión política- una profesión (rentada o no) y que esperamos que de esta discusión, se saquen conclusiones que contribuyan a lo que el usuario que no quiere que lo nombre llama "hacer de este país un país justo para todos por igual y terminar con las mafias que nos vienen condicionando políticamente y mediaticamente hace decadas como sociedad" o a lo que @Tuqui1989 convoca: "rectificar, mejorar o corregir una política que uno banca"
Recapitulemos: "Autocrítica" o "Crítica"
La "autocrítica" a la cual me invitaron a comentar, tiene tres características centrales compartidas:
1- No es autoreferencial. Y por tanto no es autocrítica, sino, en el mejor de los casos, una "crítica".
2- No cuestiona al gobierno, sino, a algunas medidas concretas, aisladas entre sí de las defendidas y por tanto, recurre a meras enumeraciones, a definiciones por "extensión".
3- Las definiciones por extensión (cuando cada medida es aislada del resto) en el ámbito en el cuál estamos, carece de valor de analítico u objetivo. Sirve para "justificar" (subjetivamente) un juicio previo. Elijo las "medidas" que considero positivas, resto las que considero negativas y como por arte de magia, obtengo una justificación de mi apoyo (o no) al gobierno. Pero debe quedar en claro que el posicionamiento frente al gobierno está ya dado -conciente o inconcientemente- desde el momento en que "selecciono" las medidas a considerar. Pues, como hemos dicho al inicio, es imposible una enumeración completa de medidas.
Como si esto fuera poco, siempre tendré el recurso de "justificar" mediante alguna "coyuntura" o "voluntad" o "correlación de fuerzas" (todo también seleccionado subjetivamente) aquellos aspectos que considero negativos (o positivos) y así salvar la inclinación de la "balanza" de acuerdo a mi interés previo.
De métodos...
Estas cuestiones "de forma" en los artículos, pueden parecer menores. Incluso, ante una observación similar por parte del usuario @Sydd (militante del Nuevo MAS), según el cual: "hay muchisimas contradicciones dentro del gobierno, que a menos que las veas dentro de un marco de relaciones politicas, no le vas a encontrar un razonamiento politico serio. No te voy a dar mi opinion, te invito a que reflexiones sobre esto", el usuario que no quiere que lo nombre responde: "nadie me va a venir a decir que y como tengo que pensar y/o Criticar." o en una posición menos "confrontativa" @Tuqui1989 sostiene: "No es cuestion de poner una balanza y pesar, no es tan simple" (aunque no nos dice entonces cómo es), pero más adelante reafirma: "si uno apoya algo, y lo hace con honestidad, es porque esta de acuerdo en lineas generales. Mas alla de que dpues pueda no acordar con determinadas cosas puntuales que si, esas cosas van a surgir siempre"
Ahora bien, es cierto que nadie puede "decirle" a otro lo que tiene que pensar, lo que tiene opinar o cómo pensar o cómo opinar.
Lo que no es cierto, es que una "opinión" o un "pensamiento" sea una crítica o una autocrítica por el sólo hecho de llamarla así. Es decir, si aceptamos, como lo hacen estos usuarios, que el objetivo de su artículo es formular una autocrítica para "marcar las cosas con las que no se está de acuerdo, para rectificar, mejorar o corregir una política que uno banca." ( @Tuqui1989 ) o formular como dice el usuario que no quiere que lo nombre "críticas constructivas" que permitan "hacer de este país un país justo para todos por igual y terminar con las mafias que nos vienen condicionando", no es indistinto qué es lo que uno formula.
No es lo mismo enunciar puntos de desacuerdo, listar -cómo hacen- medidas en las cuales no están de acuerdo, formular "reproches" ( @Tuqui1989 dixit ) o con "marcar ciertas cosas", que formular una crítica.
Eso puede estar bien -o mal- o no sé o no es relevante en juzgar acá... pero lo que es indudable, es que eso no es una crítica, ni mucho menos una autocrítica.
... y perspectivas
Estas "listas", podrán servir de "desahogo", pueden ser alguna manera de "tranquilizar" la conciencia de quienes las formulan, de parecer que ellos "no son a-críticos" del gobierno. Todo eso puede ser, todo eso puede ser útil para ellos... también es cierto que eso puede servir a otros para repensar sobre esos mismos puntos.
Pero eso no implica que la formulación permita (o invite) a lo que se supone que invita la autocrítica: analizar "las prácticas desarrolladas para contrastarlas con la teoría y reformular así la práctica y la teoría esperando obtener de este proceso "una mejora en la práxis (teoría-práctica / práctica-teoría)". Es decir, esto mismo, que ambos usuarios planteaban como objetivo: La idea de la crítica constructiva. La idea de una perspectiva de transformación en el ejercicio de la práctica política.
Las listas, en el futuro, podrían contener otros elementos, mas o menos, cambiar de forma... pero no dejan de ser listas, no devienen en el compromiso de una acción que permita resolver las causas que dan origen a los componentes de la lista. Y eso por una sencilla razón: los elementos de las listas, no explican causas, no explican consecuencias. Son eso. Listas.
Será por eso que @Tuqui1989 se confiesa: "me sentí casi obligado a cerrar filas [...] no era momento para ponerse en c*lo exquisito sino para bancar la parada. Y así lo hice. Y no me arrepiento, ni un poquito. Lo volvería a hacer, una y mil veces. ". Y seguramente así sea... sacará cosas de las listas, incorporará otras, justificará algunas, no justificará otras.. pero todo esto de acuerdo a una intencionalidad anterior: Defender (o no) al gobierno. Hacer pasar un "reproche" por autocrítica, es una parodia.
Si efectivamente se pretende una autocrítica (o una crítica) queda por tanto la necesidad de entender "el modelo" de otra forma. No voy a ser yo quien les diga que pensar, qué criticar, qué opinar. Pero sí, los invito a que formulen la autocrítica que consideraron necesaria.