InicioApuntes Y MonografiasOperación Barbarroja -Muy Bueno- info fotos videos
Operación: Barbarroja Introdución La Operación Barbarroja fue el nombre en clave dado por Adolf Hitler para el plan de invasión de la Unión Soviética por las Fuerzas del Eje durante la Segunda Guerra Mundial. La operación abrió el Frente Oriental, que se convirtió en el teatro de operaciones más grande de la guerra, escenario de las batallas más grandes y brutales del conflicto en Europa. La Operación Barbarroja significó un duro golpe para las desprevenidas fuerzas soviéticas, que sufrieron fuertes bajas y perdieron grandes extensiones de territorio en poco tiempo. No obstante, la llegada del invierno ruso acabó con los planes alemanes de terminar la invasión en 1941. Durante el invierno, el Ejército Rojo contraatacó y anuló las esperanzas de Hitler de ganar la batalla de Moscú. Países Enfrentados: Alemania: U.R.S.S Líderes: Hitler Stalin Preparativos de la invasión En el ideario de Hitler estaba la expansión hacia el Este dentro de su política de "espacio vital" (Lebensraum en alemán), aunque esta era una aspiración alemana previa a la Primera Guerra Mundial. Ya en 1918 en la Paz de Brest-Litovsk, los bolcheviques habían cedido Ucrania, Polonia, Bielorrusia y los Países bálticos. Como se puede leer en el libro de Hitler Mein Kampf -Mi Lucha-, la guerra contra los soviéticos es una cruzada de Europa contra Asia: se trata de enviar al fondo del continente asiático a quienes hacen correr al "Nuevo Orden" europeo y nacionalsocialista los mismos riesgos que hacían correr los hunos de Atila a la Europa romana. El territorio conquistado se convertiría en el espacio vital que satisfaría las necesidades de tierra y materias primas para la población alemana durante siglos. ] En diciembre de 1940, el Führer firma la Directiva nº 21, denominada Operación Barbarroja, que contempla la invasión relámpago de Rusia, que debía ser aniquilada, teóricamente, en una sola campaña de apenas un par de meses. El plan de Hitler es hacer avanzar simultáneamente tres ejércitos, que deben girar a continuación sobre ellos mismos, para cercar a los ejércitos soviéticos en enormes maniobras de tenaza para posteriormente aniquilarlos. Hitler la nombró así en honor de Federico I, Friedrich I, en alemán, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico durante el siglo XII, llamado Barbarroja por el color de su barba. Su reinado representó el apogeo del Sacro Imperio Romano Germánico, considerado el Primer Reich por los nacionalistas alemanes. La fama y el significado moderno de Federico I Barbarroja está unido al nacionalismo alemán del siglo XIX. Barbarroja fue un referente para los nacionalistas alemanes que pretendían reunificar el país bajo un poder fuerte, como el del emperador. Como se ha mencionado, Hitler ha decidido tomarse la guerra en el frente del Este como una Cruzada y así se lo advierte a sus generales, recordandoles que la Unión Soviética no ha firmado las convenciones de Ginebra y que no se trata de hacer alarde de espíritu caballeresco. El Führer piensa poner los territorios conquistados bajo una severa administración alemana, "desbolchevizar" el país y ver hundirse el régimen soviético cuando él esté en posesión de lo que él llama las "ciudadelas del bolchevismo": Leningrado y Stalingrado. En el momento del ataque estaba en vigor el pacto de no agresión germano-soviético de agosto de 1939, por el que ambas potencias se definían sus esferas de influencia en Europa oriental. El pacto sorprendió al mundo debido a la hostilidad mutua y a las ideologías diametralmente opuestas de los firmantes. Mapa de la operación Barabarroja Situación en Junio de 1941 El Tercer Reich es dueño de toda Europa occidental. Polonia, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Yugoslavia, Grecia, la parte checa de Checoslovaquia y la mayor parte de Francia son naciones ocupadas. Italia es aliada y Rumanía, Bulgaria, Eslovaquia, Hungría y Finlandia son estados satélites en la órbita alemana. El resto, incluida la Francia de Vichy, permanecen neutrales o en un estado de no-beligerancia, como la España de Franco. La Wehrmacht presume de victorias en todos los frentes. Sin embargo, ya se le plantean al vencedor provisional graves problemas: 1. No se ha sometido a Gran Bretaña. La Operación León Marino, Unternehmen Seelöwe en alemán, el plan para invadir Gran Bretaña, se ha pospuesto sine die, la campaña de bombardeos aéreos, la Batalla de Inglaterra, se salda con un fracaso para la Luftwaffe y las operaciones de guerra submarina no han doblegado a los británicos. 2. Los países ocupados empiezan a reaccionar. Se desarrollan movimientos de resistencia -todavía tímidos- apoyados por Gran Bretaña mediante emisiones de propaganda de la BBC, creación en Londres de un servicio - Secret Operations Executive, SOE.- encargado de formar agentes clandestinos adiestrados para realizar atentados, sabotajes, establecer enlaces de radio, etc. 3. Estados Unidos ha abandonado su estado de neutralidad por uno de no-beligerancia. Tras la caída de Francia, los EE.UU. iniciaron el primer reclutamiento realizado en tiempo de paz de su historia e incrementaron considerablemente su presupuesto militar. Era cuestión de tiempo que la Batalla del Atlántico arrastrase a la guerra a los Estados Unidos y la ayuda militar estadounidense es una amenaza de la que Hitler es muy consciente. 4. La Unión Soviética, con la que se mantiene vigente el pacto de no agresión sigue siendo todavía un interrogante. Alemania corre el riesgo de depender demasiado para su abastecimiento del Estado soviético. Además, la URSS tiene pretensiones territoriales que asustan a Hitler: la Unión Soviética se ha anexionado ya la parte oriental de Polonia, Estonia, Lituania, Letonia, ha obtenido concesiones teritoriales de Finlandia como consecuencia de la Guerra de Invierno ruso-finesa de 1939-40 y mira hacia los Balcanes. Hitler contaba con otra campaña relámpago en el verano de 1941 que acabase con el derrumbe del Ejército soviético en un par de meses, por lo que la Fuerzas Armadas alemanas no se equiparon para combatir en invierno. Alemania no estaba preparada para un guerra de larga duración, por lo que se esperaba que una victoria rápida sobre la URSS obligaría a Gran Bretaña a aceptar una paz negociada. El espionaje británico había alertado a la Unión Soviética de la inminente invasión pero Stalin creyó que era un intento desesperado de Churchill para hacerle entrar en la guerra junto a los Aliados. A pesar de que el espía soviético Richard Sorge llegó a dar a Stalin la fecha exacta del ataque, el ataque pilló al Ejército soviético por sorpresa, puesto que la STAVKA, el Alto Mando del Ejército Rojo, bajo las órdenes de Stalin, no dicto ningún tipo de medida preventiva que pudiese irritar a su homólogo alemán. Stalin, a pesar de que no albergaba dudas sobre que el conflicto germano-soviético sería inevitable, creía que Hitler no abriría un segundo frente antes de acabar la guerra con Gran Bretaña y en todo caso los planes de defensa soviéticos estaban previstos para un enfrentamiento con Alemania recién en la primavera de 1942. La invasión Estaba previsto para el 15 de mayo, pero la interferencia de Mussolini en el norte de África y los Balcanes hizo aplazar la operación, este retraso resultó a la larga fatal para el avance alemán. El domingo 22 de junio de 1941, a las 3:15 de la madrugada en un frente de 1.600 km entre el mar Báltico y el mar Negro, los alemanes pusieron en marcha a más de 4 millones de hombres: 3,5 millones de alemanes y 1 millon de aliados aglutinados en 225 divisiones de guerra, junto a ello 4400 tanques y 4.000 aviones, convirtiéndola en la operación terrestre más grande de la historia. En un principio el ejército soviético se derrumbó. En un mes Bielorrusia y el Báltico estaban en manos alemanas aunque en el sur hubo que esperar a agosto para alcanzar el río Dniéper, ordenando Hitler que parte del grupo centro se dirigiera al sur para cerrar una tenaza en torno a Kiev, lo que provocó la mayor captura de soldados enemigos de la historia (más de 800.000), pero hizo retrasar el asalto a la capital soviética, aunque también ayudó a asegurar el flanco meridional del grupo de ejército centro. Cuando en octubre se dirigieron a Moscú, el invierno estaba en curso, el atraso inicial de la Operación de 4 semanas resultó ser crucial para la paralización del avance, el fango de las primeras lluvias otoñales hicieron que las operaciones casi se paralizasen, aunque lograron una última victoria en Viazma, comparable a la de Kiev. Las pérdidas rusas habían sido inmensas y cualquier otro país hubiese pedido la rendición pero Stalin apeló al recuerdo de la invasión napoleónica y olvidando toda ideología llamó a su pueblo a la defensa de la patria llamando al conflicto Gran Guerra Patria. El derroche de vidas que prodigaban los rusos causaba asombro a los alemanes. La resistencia soviética (ver Historia militar de la Unión Soviética) sorprendió al mando alemán, que durante el verano había dado por aniquilado a 2/3 del ejército soviético tras cada batalla importante, pero que era capaz de reconstituirse sin que los historiadores hayan todavía podido aclarar los mecanismos mediante los cuales se producía ese milagro. Un ejemplo es la fortaleza de Brest-Litovsk en la frontera polaca: atacada el primer día de la invasión alemana, se planeó que su captura se realizaría en horas, sin embargo los soviéticos resistieron un mes entero. Lanzaron a grupos de soldados en asaltos suicidas contra posiciones alemanas. Así, Smolensk, en el camino de Moscú, retrasó la ofensiva alemana por varias semanas. Se organizó la lucha guerrillera con partisanos que hostigaban constantemente las líneas de suministros alemanas, alargadas cada vez más a medida que avanzaban. El quedarse rezagado, realizar patrullas, sobre todo en los bosques o ser oficial de enlace era un pase a la muerte. Los soviéticos realizaron la política de tierra quemada al igual que en 1812. Los rusos contaban además con un informante clave en el contraespionaje, Richard Sorge, quien entregó al mismo Stalin información relevante para el traslado de unidades desde el frente asiático hacia el frente alemán. El grupo de ejércitos norte llegó a las cercanías de Leningrado antes de agosto de 1941. Allí la resistencia soviética lo paró. Capturar la ciudad sería una operación demasiado costosa, así que establecieron el Sitio de Leningrado, en el que más de dos millones de personas murieron por el hambre, el frío, el estado de ley marcial y los bombardeos. La ciudad resistió hasta que en enero de 1944 los alemanes fueron rechazados. El momento crucial de la operación Barbarroja, sin embargo, fue cuando las tropas alemanas del grupo de ejércitos centro (Heinz Guderian) avanzó hasta 25 kilómetros de Moscú en diciembre de 1941. Sin embargo el intenso frío (-50°C) y la llegada de divisiones de Siberia hizo retroceder a los alemanes 200 kilómetros hacia el oeste en la llamada batalla de Moscú. No hubo caso volver a retomar dichas posiciones, Hitler destituyó a Guderian. Ante la imposibilidad de tomar Moscú, Hitler planeo alcanzar los pozos petrolíferos del Cáucaso, pero primero debía tomar Stalingrado. El término de la Operación Barbarroja ocurre con el fracaso de tomar Moscú y rendir Leningrado, el comienzó de la campaña por el Cáucaso se denominó Operación Azul que es la segunda fase de la invasión germana y que se definió en la batalla de Stalingrado. Principales Batallas: Sitio de leningrado 900 días, del 8 de septiembre de 1941 a 27 de enero de 1944 estuvo sitiada por los Alemanes. Por término medio, 245 proyectiles caían diariamente sobre la ciudad. El hambre se convirtió en un aliado del enemigo. El cerco dejo atrapados a tres millones de personas, de las cuales cerca de 400.000 eran niños. El primer invierno fue el más duro: cesaron los sistemas básicos de la ciudad, electricidad, agua, gas, transporte… la ración alimentaría por persona alcanzo el nivel más bajo de todo el sitio, 125g por persona. Murió cerca de un millón de personas en la ciudad y la ciudad fue arrasada. La batalla por el control de esta ciudad fue la más larga de la segunda guerra mundial, durante el tiempo del sitio la ciudad se tuvo que hacerse lo más autosuficiente posible, así que siguió fabricando armamento ininterrumpidamente durante todo el sitio. Las tropas alemanas al cargo de Wilhelm Ritter von Leeb tenían orden de tomarla sobre la marcha, pero las defensas que fueron construidas y la dura resistencia del ejército soviético hicieron que la operación se alargara, Hitler que no quería la ciudad ordeno destruirla. Con lo que se crearon varios grupos de artillería en los alrededores de la ciudad para destruir las defensas de los soviéticos y destruir los posibles focos de resistencia. Por su parte los soviéticos estaban dispuestos a defenderla hasta el final, con lo que se construyeron defensas y se mino la ciudad para que los alemanes nunca pudieran tomarla. El 19 de octubre de 1941 tras varios recortes en el racionamiento se llego a los 125g de comida por persona (250g para trabajadores). El invierno, uno de los más duros, donde se alcanzaron los -40º se llevo a muchas vidas, que juntadas a las de los bombardeos y la defensa de la ciudad diezmaron a la gran urbe del rió Neva. A esto hubo que añadir enfermedades como la tuberculosis por la falta de medidas sanitarias adecuadas. Aun así más de 500.000 personas se dedicaban a la recontracción de los servicios básicos y los destrozos causados por los bombardeos y 200.000 se habían alistado a las milicias para participar en la defensa de la ciudad. La producción continuaba en las fábricas, se había vuelto totalmente bélica, se producían carros, fusiles, granadas, munición… todo lo necesario para la defensa de la ciudad, muchas fábricas no disponían de techos ni de calefacción pero la producción no se detenía. El organizador de la defensa de la ciudad fue Georgi Zhúkov que estuvo en ella hasta que Iósef Stalin le reclamo para que organizase la defensa de Moscú. A finales de noviembre el lago Ladoga por fin se congelo, pudiendo ser creado un enlace entre la ciudad y el territorio controlado por la Unión Soviética, miles de toneladas de ayuda fueron enviadas a través de esta vía, así como evacuadas miles de personas. Pero este camino era muy peligroso ya que los alemanes lo bombardeaban abriendo grandes boquetes en el hielo que conduccian a las aguas heladas del lago. A partir de primavera la situación empezó a mejorar en la ciudad, se consiguió colocar una tubería en el lecho del lago que enviaba combustible a la ciudad, y el trafico de barcazas empezaba a suministrar alimentos a los sitiados, con lo que las raciones fueron aumentando y la vida en la ciudad se empezó a restablecer, se abrieron teatros y bibliotecas. Aunque el cerco continuaba y todavía quedaban dos años de dura resistencia, al desplazarse el eje del ataque alemán al sur de la URSS, la presión descendió sobre la ciudad. El 12 de enero de 1943 las tropas soviéticas al sur del lago Ladoga superaron a las tropas alemanas allí atrincheradas, encontrándose el frente de leningrado y el de Volkhov el 18 de enero. Por fin había un camino por tierra hacia leningrado. Tras Stalingrado y las operaciones en el sur, los soviéticos por fin pudieron comenzar a preparar la liberación de la ciudad, en enero de 1944 se lanzo una ofensiva general en la zona de Leningrado, los alemanes tuvieron que retirarse. El 27 de enero por fin se puso fin al cerco, y a casi 900 días de resistencia. La liberación de la ciudad se hizo eco en todo el mundo. En la URSS fue celebrado, se crearon sinfonías en honor a la ciudad y el poeta Vladislav Jodasevich escribió: “en la tierra hay una sola capital, las demás son simplemente urbes”. Franklin Délano Roosevelt dijo que los leningradenses que defendieron su ciudad simbolizaron con ello el espíritu intrépido de los pueblos de la URSS y de todos los pueblos del mundo que resisten a las fuerzas de la Alemania Nazi. Batalla de Kiev La Batalla de Kievhoy por hoy es mencionado como la mayor batalla de embolsamiento de la Historia. Comenzó a mediados de agosto y finalizó el 26 de septiembre de 1941,41, como parte de la Operación Barbarroja. El por entonces general Zhukov advirtió a Stalin que el Ejército Rojo debía abandonar la ciudad para evitar ser rodeado, pero Stalin, que acababa de decir a Churchill que la Unión Soviética nunca dejaría Moscú, Leningrado o Kiev, destituyó del cargo de jefe del estado mayor. Las furzas móviles de Rundstedt que venian de triunfar en Uman, avanzaron hacia el sur de Kiev. El 1º Grupo Panzer se dirigió al norte desde el frente central tomando al mando soviético por sorpresa, entonces Stalin cambió de opinión en cuanto a abanonar Kiev, pero ya era tarde, los alemanes afirmaron tener 665.000 prisioneros. Hitler la llamó "la batalla más grande de la historia universal". El jefe del Estado Mayor Halder, lo llamó el error estratégico más grande de la campaña del este. Como Guderian, pensaba que todas las estrategias deberian haberse concentrado en Moscú. Tras la finalización del cerco, los soldados sovieticos lucharon hasta la última gota de sangre, haciendo una feroz resistencia a las tropas alemanas que sufrieron también cuantiosas bajas, por primera vez desde el inicio de las acciones ofensivas el soldado alemán encontró a un oponente resuelto y valeroso. Prácticamente la totalidad del Frente Suroeste del Ejército Rojo fue rodeado por los alemanes, que cifran en 665.000 las tropas capturadas. Sin embargo, la velocidad del ataque encontró a la Luftwaffe lejos de sus bases, lo que permitió a muchos soviéticos escapar del cerco, días después de cerrarse la tenaza alemana. Entre ellos huyeron el Mariscal Semyon Budyonny, Mariscal Semión Timoshenko y el Comisario Político Nikita Jrushchov. El desastre de Kiev, sin embargo, resultó un batacazo para el Ejército Rojo, superior incluso a la tragedia de Minsk en junio-junio del mismo año. El 1 de septiembre el Frente Suroeste contaba con 752-760.000 hombres (850.000 incluyendo reservas y órganos de retaguardia), 3.923 cañones y morteros, 114 tanques y 167 aviones de combate. En el cerco quedaron 452.700 hombres, 2.642 cañones y morteros y 64 tanques, de los cuales escasamente 15.000 escaparon hacia el 2 de octubre. En conjunto, el Frente Suroeste sufrió 700.544 bajas, incluyendo 616.304 muertos, capturados, o perdidos a lo largo del mes de combates, entre los fallecidos se incluía al Coronel General Mijaíl Kirponos, el Comandante en Jefe. Como resultado, cuatro ejércitos de campo soviéticos (5º, 37º, 26º y 21º), que contaban con 43 divisiones, cesaron virtualmente de existir. Tal y como había ocurrido con el Frente Oeste, hubo de ser creado de nuevo desde la nada. Batalla de Smolensk En respuesta a su derrota desastrosa alrededor de Minsk, en el momento de la primera fase de la invasión, los cuatro ejércitos del Frente Oriental cayeron en la trampa en gran parte por ambos cercos sucesivos cerca de la frontera. Los soviéticos tratan reconstituir una nueva línea de defensa, a lo largo del Dnieper y a lo largo del Daugava, para cubrir la dirección a Moscú. Para guarnecer estas nuevas posiciones, además de los restos de 3º, 4º y 13º ejércitos, van a utilizar las fuerzas de su segundo escalón estratégico, a saber las 28 divisiones de los 20º, 21º y 22º ejércitos, que se despliegan entre el 28 de junio y 2 de julio. El 5 de julio, estas fuerzas son reunidas por las nueve otras divisiones del 19º ejército y los seis del 16º. Por el lado alemán, se activan también, y hasta antes de la reducción de ambos bolsas formadas al Oeste de Minsk. Las unidades móviles del Grupo de Ejércitos Centro van de nuevo a la delantera, para impedir a los soviéticos restablecerse. Para facilitar la gestión de estas dos tareas, una reorganización es emprendida, los dos Panzergruppen son reunidos en el seno de la 4ª armada, que se hace el 4º Panzerarmee, siempre comandado por el mariscal Von Kluge. Este ejército deja atrás sus divisiones de infantería, que van a acabar de liquidar las fuerzas soviéticas cercadas, reagrupadas en el seno de una nueva 2ª armada, a las órdenes de Von Weichs. El 4º Panzerarmee avanza sobre dos ejes, el 3º Panzergruppe de Hermann Hoth en el Norte, y el 2º de Heinz Guderian, más al Sur. El 47º Panzerkorps progresa a lo largo de la autopista que conecta otra vez Minsk a Smolensk, pasando por Orsha. Es frenado sin embargo por los combates retrasados, sobre Berezina, de elementos del 13º ejército, del 4º cuerpo paracaidista y del 20º cuerpo mecanizado, que consiguen bloquear el paso del 29 de junio al 2 de julio. Más al Sur, los alemanes más bienaventurados alcanzan el Dnieper, en Rogatchev, que intentan atravesar primero el 3 y luego el 5 de julio. Sin embargo una defensa enérgica del 63º cuerpo de fusileros del 21º ejército, los repele dos veces. En el Norte, el 3º Panzergruppe, tiene todavía más éxito, el 19º Panzerdivision del 57º Panzerkorps, fuerza el paso del Desná occidental a Desná, el 3 de julio, y el 20º Panzerdivision del 39º Panzerkorps, apoderándose de una otra cabeza de puente en Ulla, el 6 y 7 de julio. A partir de estos dos pasos, no tardan en desorganizar la defensa del 22º ejército y avanzar hacia Vítebsk. Para oponerse a la amenaza, desde el 4, Semión Timoshenko, ordena un contraataque, para el 6, en la región de Lepel, con los 5º y 7º cuerpo mecanizados y una parte del 20º ejército. Primeramente, los alemanes son rechazados en una cuarentena de kilómetros, el 10 de julio. Pero durante ese día el 47º Panzerkorps consigue envolver el 5º cuerpo mecanizado, mientras que los paracaidistas alemanes tienen firmemente Sieno, y finalmente Timoshenko debe recordar a sus tropas en mala postura. En la víspera, con las últimas fuerzas cercadas antes de Minsk habiéndose rendido, el mando alemán puede entonces, de nuevo, concentrar todas sus fuerzas, en atravesar el Dnieper y avanzar con destino a Smolensk. La captura de Smolensk Al principio de esta nueva ofensiva, los alemanes disponen de una ventaja numérica muy amplia. El Grupo de Ejército Centro, y el 16º ejército que lo apoya en el Norte, tiene el primer escalón de 28 divisiones, entre los que están 9 Panzer y 6 motorizadas, detrás del que llegan 34 otras divisiones y 2 brigadas, liberadas por la rendición de los soviéticos alrededor de Minsk. Frente a ellos, los soviéticos alinean del Norte al Sur los ejércitos 22º, 19º, 20º, 13º y 21º, que pueden ser apoyados por el 4º en curso de una alianza detrás de la 13º, y el 16º que acaba de situarse en Smolensk. La relación de fuerzas es 1,6 en hombres, 1,8 en artillería y 4 en aviación, a favor de los alemanes, siendo sólo el dominio de los vehículos blindados favorable a los soviéticos, con una relación de 1,3. El objetivo de los alemanes es preparar un futuro movimiento con destino a Moscú y, para esto, deben apoderarse del puente de tierra entre Dviná y el Dnieper, destruyendo la mayor cantidad posible de unidades soviéticas. El panzergruppe de Guderian va a realizar el esfuerzo principal, atravesando el Dnieper, en el Sur de Orsha, lugar donde el curso del río se encorva hacia el Este, e irá a lo largo de él para alcanzar Smolensk e Ielnia. Sus dos panzerkorps atraviesan de una y otra parte de Mogilev, donde son cercados el 61º cuerpo de fusileros y el 20º mecanizado. Estos últimos resistirán quince días, frente a los 24º y 47º Panzerkorps, antes de capitular. Detrás de ellos, los 20º y 45º cuerpo de fusileros son también envueltos, más al Este, pero con el apoyo de los 4º y 21º ejércitos algunos elementos lograrán escapar más allá de Sozh. Por el otro lado del río, Hoth va a envolver los 19º y 20º ejércitos por el Norte y los arrinconará en el río. Delante de la defensa todavía muy mal preparada por los soviéticos, éste movimiento se efectúa rápidamente, el Norte, el 3º Panzergruppe avanza de 150 kilómetros, tomando entre otras objetivos a Polotsk, Nevel y Dukhovshina, desordenando el 19º ejército, que se repliega al Este de Smolensk. Durante este tiempo, más en el Norte, los 16º y 9º ejércitos alemanes envolvieron el 22º ejército soviético, pero las unidades de éste se infiltran y consiguen librarse, restableciendo la defensa sobre el río Lóvat. Durante este tiempo, el 47º Panzerkorps explota su abertura y, el 14 de julio, sus elementos de cabeza están delante de Smolensk. La ciudad es defendida por ambas divisiones del 16º ejército del general Loukine, una unidad de élite, la 152º división de fusileros, originaria del distrito de Transbaikal. Timoshenko espera una resistencia prolongada pero, en dos días, los soldados de infantería de la 29º División Infantería, apoyados por el 17º Panzerdivision, van a rechazarle fuera de la ciudad. La caída del poblado es un revés serio para los soviéticos, ya que abre el camino de Moscú y deja el 20º ejército, casi cercado en el norte de la ciudad. La reacción soviética Desde el 13 de julio, el ejército rojo lanza el contraataque. El 21º ejército que atraviesa el Dnieper en el Sur de Rogachev, para tratar de envolver al 2º Panzergrupe, por su costado meridional. El ataque es bastante molesto para los alemanes, y Guderian, seguido por Paul Carell, estimará las fuerzas agresoras en un total de veinte divisiones. En realidad, parece que sólo dos cuerpos de fusileros hubieran participado en esto, el 63º, avanzando doce kilómetros y apoderándose de Rogachev, antes de estar bloqueado por el 53º Armeekorps, en su Sur, el 67º cuerpo que ve una de sus divisiones, la 232º, alcanzar Berezina, a ochenta kilómetros de sus posiciones iniciales. Frente a Smolensk, Stavka comenzó la creación de un nuevo frente de reserva, organizando seis ejércitos nuevos, al reagrupar los 24º, 28º, 29º, 30º, 31º y 32º, cerca de 35º divisiones. El 20 de julio Stalin le da la orden a Timoshenko de utilizar esta reserva para contraatacar masivamente. Frente a la urgencia, estas unidades, en proceso de organización, son puestas en la batalla, sin esperar. Forman cinco grupos de choque y van entonces a atacar, de modo convergente, hasta el 25 de julio, el círculo que encarcela los 16º y 20º ejércitos. En el mismo Smolensk, el 16º ejército llega a proseguir del terreno, en particular en los suburbios del Norte. Esta estrategia, aunque muy costosa, va sin embargo a dar sus frutos, ya que la ofensiva alemana tambaleará. Hoth lanza entonces sus 7º y 20º panzerdivision, y acaba el cerco de los 16º y 20º ejércitos, es decir una decena de divisiones. Sin embargo, la intervención del destacamento de ejércitos, mandado por Rokossovski, que emplea carros pesados KV1, permite reabrir un corredor y una partida de las tropas capturadas en la trampa logra escaparse. A finales de julio se instaura un cierto equilibrio, ya que ningún ejército logra avanzar más. Mientras que las tropas alemanas combaten alrededor de Smolensk, la indecisión reina en el seno de los estados mayores. La batalla en curso demostró las fallas del planteamiento inicial, la Operación Barbarroja, en la cual los ejércitos soviéticos habrían debido ser destruidos al Oeste por el Dnieper. Los hechos mostraban que se estaba lejos de tal situación; los alemanes habían subestimado sobre todo la capacidad de recuperación del ejército rojo, que crea nuevas unidades a un ritmo mucho más elevado del previsto. Barbarroja no preveía la continuación de las operaciones después de la batalla sobre las fronteras, aparte de un límite vago de interrupción de la progresión sobre el Volga. La Wehrmacht se encuentra por tanto sin una estrategia definida en ese momento, y vacila a la hora de tomar decisiones. Sus unidades, en combate durante seis semanas consecutivas, necesitan una pausa antes de avanzar de nuevo hacia Moscú. En particular, los vehículos blindados han sufrido sobre los caminos no asfaltados de Bielorrusia; muchos de ellos necesitan ser reparados. La infantería ya no puede seguir y debe ser reagrupada. Otro problema que impide la persecución hacia el Este es la posición peligrosamente cercana por el Grupo de Ejércitos Centro, en particular enfrente del Grupo de Ejércitos Meridionales, que está todavía bloqueado detrás de Kiev, lo que lo expone a un ataque sobre su costado meridional. Sólo la llegada de la división SS Das Reich y del 4º Panzerdivision permite restablecer la situación. Las numerosas lluvias transforman los caminos en cenagales, dificultando la progresión alemana, pero la suerte le va a sonreír a Guderian. El descubrimiento en un avión derribado del plano de las posiciones soviéticas le revelará la existencia de un espacio entre los 13º y 21º ejércitos, donde va a comprometer al 3º Panzerdivision, que alcanza Konotop el 7 de septiembre, rebosando la defensa sobre el Desná. De esta ciudad, los alemanes van a lanzarse para el encuentro del Panzergruppe 1, de von Kleist que ya atravesó el Dnieper en Tcherkassy. Estas dos puntas blindadas alemanas crean al juntarse un cerco gigantesco, donde ochocientos mil soldados soviéticos son encerrados. img=http://www.geocities.com/CollegePark/Gym/8762/img/blateaxe2.JPG] Durante este tiempo, las numerosas fuerzas soviéticas en el Norte y al Este de Smolensk van a intentar dos grandes operaciones ofensivas, una hacia Dukhovshina, la otra contra la saliente de Ielnia. La primera, que implica los 16º, 19º, 20º y 30º ejércitos, es suspendida en su objetivo de repetir a Smolensk pero impedirá al Panzergruppe 3 subir al Norte, para favorecer el avance alemán hacia Leningrado. El segundo será el éxito soviético más grande desde el inicio de la guerra: el ataque lanzado el 30 de agosto por las ocho divisiones del 24º ejército del general Rakoutine, amenazando las seis divisiones alemanas del cerco, obligando a éstas a evacuar el saliente a partir del 3 de septiembre, a pesar de la intervención de otras cuatro divisiones de refuerzo. La ofensiva culmina con la toma de Ielnia, el 6 de septiembre, y dura hasta el 8; costándole a los alemanes cuarenta y cinco mil hombres muertos, heridos o capturados. Esta batalla, mostrando que el invasor puede ser batido y rechazado, será utilizada por Stalin como ejemplo y para la ocasión crea el título honorífico de unidad de guardia, concedido a las unidades que se han distinguido en el momento de operaciones ofensivas. Cuatro divisiones de fusileros, empeñadas en Ielnia, los 100º, 127º, 153º y 161º, se hacen las primeras unidades de guardia.El balance humano de las batallas alrededor de Smolensk durante el verano de 1941 es difícil de establecer, ya que las cifras varían demasiado dependiendo de cada uno de los beligerantes. Los soviéticos admiten haber perdido cerca de cuarenta y cinco mil hombres, entre muertos y heridos, pero se reservaron el establecer cifras más certeras, que consideren también la cantidad de prisioneros que hicieron los alemanes. Por su cuenta, los alemanes afirmaron haber capturado por lo menos trescientos diez mil prisioneros soviéticos. Batalla de Satalingrado Fue una de las batallas más cruentas de la historia. También significó el cambio de rumbo de la Segunda Guerra Mundial, y el convencimiento del mundo que Alemania no era invencible. Luego del repliegue por el crudo frío ruso de 1941-1942, la Wehrmacht (ejército alemán) inició una nueva ofensiva de verano, sobretodo en el sur, para tomar las reservas petrolíferas del Cáucaso. En agosto de 1942 los alemanes lograron alcanzar esta zona, mientras que el 12 de septiembre llegaron a la ciudad de Stalingrado. Sin embargo este esfuerzo costó demasiado para el ejército y la aviación, y nuevamente retrocedieron cuando los rusos iniciaron la contraofensiva de invierno, tal como lo hicieran el año anterior. Todas las tropas alemanas retrocedían en forma ordenada, pero Hitler ordenó que el VI Ejército a mando de von Paulus debía quedarse a luchar en Stalingrado. Era evidente la obsesión del Führer por retener la ciudad que llevaba el nombre de su peor enemigo. Pero también quedó claro que esta decisión condenaría la suerte de su país en la guerra. Ni bien llegaron los alemanes a Stalingrado, la resistencia rusa fue inmisericorde con los invasores, y con ellos mismos. El enorme sacrificio de soldados rusos, así como el incesante bombardeo de la artillería y de la Luftwaffe (fuerza aérea alemana), redujeron la ciudad a escombros. Aún cuando la ciudad carecía de valor estratégico, la toma de ésta constituía un tema de valor nacional, la lucha se decidía en cada calle, puerta y ventana, hasta que los rusos se vieron obligados a retirarse hasta la histórica fábrica de tractores en las riberas del Volga, al este de la ciudad. En estas circunstancias surgieron los primeros héroes en el frente oriental, especialmente los francotiradores rusos. Pero la mayor reserva de hombres de la Unión Soviética empezó a rendir frutos. Stalin mandó a la zona un millón de soldados frescos para iniciar la contraofensiva cuyo objetivo era romper el cerco alemán en Stalingrado, tropas que los alemanes no podían proveer. Entre el 19 y 23 de noviembre, el cerco se desintegró por el norte y el sur por las tropas del general Zhukov. Von Paulus llamó a sus hombres a prepararse a una retirada por el oeste ya que una trampa se cernía sobre ellos. Nuevamente Hitler ordenó no moverse, convencido por Göering que la Luftwaffe abastecería a los combatientes hasta que el IV Ejército acorazado de Roth y los XXXI y XLI Ejércitos rumanos lograran rescatarlos. A finales de noviembre la situación tomó un giro de 180 grados, cuando el Ejército Rojo estableció un cerco sobre Stalingrado formando un anillo de 60 kilómetros. 18 divisiones de élite alemanas del VI Ejército y sus aliados (que sumaban 270000 hombres) quedaron atrapados en una ciudad en ruinas a la merced de un millón y medio de rusos. Peor aún, los intentos de romper el cerco se esfumaron, ni siquiera cuando el IV Ejército de Roth estuvo a punto de hacerlo a mediados de diciembre, intento en vano cuando Hitler ordenó a von Paulus que se quedara en la ciudad. La Luftwaffe no podía transportar ni la tercera parte de los víveres que los soldados necesitaban. Las líneas alemanas retrocedieron hasta Rostov, muy lejos del cerco, ante la posibilidad de ser también atrapadas. Ésta fue la sentencia de muerte del VI Ejército en Stalingrado. Ahora eran los alemanes los que tuvieron que resistir el asedio tal como lo hicieron los rusos, pero ahora sin alimentos ni esperanzas de escapar, ni siquiera de sobrevivir, y a 40 grados bajo cero. El 8 de enero Zhukov le ofreció a von Paulus rendirse y terminar con el vano derramamiento de sangre, pero Hitler nuevamente le ordenó resistir hasta el último hombre. Para finales de enero, el aeropuerto de Gumrak fue tomado por los rusos: los alemanes ya no podían transportar heridos ni recibir provisiones. La última resistencia se estableció en la fábrica de tractores, el último bastión de los rusos cuando éstos se defendían. El 30 de enero la aviación soviética desató un terrible bombardeo sobre los últimos resistentes, que morían de hambre y frío. Para el 31 de enero los últimos restos de resistencia se rindieron y se firmó la capitulación el 1 de febrero. A las 14:46 horas del día siguiente un avión de reconocimiento alemán señaló oficialmente que la lucha había terminado. Las imágenes de los soldados vencidos hasta ahora causan conmoción, simplemente indescriptibles, casi imposible de pensar cómo un ser humano (sin importar por qué o quién pelea) pueda llegar a tan desgraciadas condiciones. De los 270000 alemanes atrapados en el cerco, para el fin de las hostilidades sólo estaban con vida 91000, entre ellos un feldmariscal, 23 generales y 2500 oficiales. La desgracia de esta gente, tal como lo previeron, estaba en los campos de trabajos forzados de Siberia. Sólo 5000 de estos prisioneros regresaron a Alemania años después de concluida la guerra: sólo 2 de cada 100 vivió para contarlo. Las consecuencias para el ejército alemán fueron desastrosas, ya que a partir de entonces no conocerían más que la derrota hasta la caída de Berlín dos años más tarde. Ni bien llegaron los alemanes a Stalingrado, la resistencia rusa fue inmisericorde con los invasores, y con ellos mismos. El enorme sacrificio de soldados rusos, así como el incesante bombardeo de la artillería y de la Luftwaffe (fuerza aérea alemana), redujeron la ciudad a escombros. Aún cuando la ciudad carecía de valor estratégico, la toma de ésta constituía un tema de valor nacional, la lucha se decidía en cada calle, puerta y ventana, hasta que los rusos se vieron obligados a retirarse hasta la histórica fábrica de tractores en las riberas del Volga, al este de la ciudad. En estas circunstancias surgieron los primeros héroes en el frente oriental, especialmente los francotiradores rusos. Pero la mayor reserva de hombres de la Unión Soviética empezó a rendir frutos. Stalin mandó a la zona un millón de soldados frescos para iniciar la contraofensiva cuyo objetivo era romper el cerco alemán en Stalingrado, tropas que los alemanes no podían proveer. Entre el 19 y 23 de noviembre, el cerco se desintegró por el norte y el sur por las tropas del general Zhukov. Von Paulus llamó a sus hombres a prepararse a una retirada por el oeste ya que una trampa se cernía sobre ellos. Nuevamente Hitler ordenó no moverse, convencido por Göering que la Luftwaffe abastecería a los combatientes hasta que el IV Ejército acorazado de Roth y los XXXI y XLI Ejércitos rumanos lograran rescatarlos. A finales de noviembre la situación tomó un giro de 180 grados, cuando el Ejército Rojo estableció un cerco sobre Stalingrado formando un anillo de 60 kilómetros. 18 divisiones de élite alemanas del VI Ejército y sus aliados (que sumaban 270000 hombres) quedaron atrapados en una ciudad en ruinas a la merced de un millón y medio de rusos. Peor aún, los intentos de romper el cerco se esfumaron, ni siquiera cuando el IV Ejército de Roth estuvo a punto de hacerlo a mediados de diciembre, intento en vano cuando Hitler ordenó a von Paulus que se quedara en la ciudad. La Luftwaffe no podía transportar ni la tercera parte de los víveres que los soldados necesitaban. Las líneas alemanas retrocedieron hasta Rostov, muy lejos del cerco, ante la posibilidad de ser también atrapadas. Ésta fue la sentencia de muerte del VI Ejército en Stalingrado. Ahora eran los alemanes los que tuvieron que resistir el asedio tal como lo hicieron los rusos, pero ahora sin alimentos ni esperanzas de escapar, ni siquiera de sobrevivir, y a 40 grados bajo cero. El 8 de enero Zhukov le ofreció a von Paulus rendirse y terminar con el vano derramamiento de sangre, pero Hitler nuevamente le ordenó resistir hasta el último hombre. Para finales de enero, el aeropuerto de Gumrak fue tomado por los rusos: los alemanes ya no podían transportar heridos ni recibir provisiones. La última resistencia se estableció en la fábrica de tractores, el último bastión de los rusos cuando éstos se defendían. El 30 de enero la aviación soviética desató un terrible bombardeo sobre los últimos resistentes, que morían de hambre y frío. Para el 31 de enero los últimos restos de resistencia se rindieron y se firmó la capitulación el 1 de febrero. A las 14:46 horas del día siguiente un avión de reconocimiento alemán señaló oficialmente que la lucha había terminado. Las imágenes de los soldados vencidos hasta ahora causan conmoción, simplemente indescriptibles, casi imposible de pensar cómo un ser humano (sin importar por qué o quién pelea) pueda llegar a tan desgraciadas condiciones. De los 270000 alemanes atrapados en el cerco, para el fin de las hostilidades sólo estaban con vida 91000, entre ellos un feldmariscal, 23 generales y 2500 oficiales. La desgracia de esta gente, tal como lo previeron, estaba en los campos de trabajos forzados de Siberia. Sólo 5000 de estos prisioneros regresaron a Alemania años después de concluida la guerra: sólo 2 de cada 100 vivió para contarlo. Las consecuencias para el ejército alemán fueron desastrosas, ya que a partir de entonces no conocerían más que la derrota hasta la caída de Berlín dos años más tarde. Stañingrado en Imágenes Principales Generales Por Alemania Heinz Guderian Fedor von bock Von Manstein Por la U:R:S:S Georgui Zhúkov Causas del fracaso de la Operación Barbarroja. Entre las causas del fracaso de la primera fase de la consolidación en tomar el control de la Unión Soviética se pueden citar: * La falta de información fiable del número de divisiones, armamentos y ubicación en el escenario del ejército soviético, producto de la escasa labor de la inteligencia militar alemana respecto a ese tema y un peligroso exceso de confianza por parte de de Hitler. El fracaso soviético en la Guerra de Invierno ayudó mucho a tomar esta decisión y ver a la URSS perdida. * La falta de abastecimientos: la logística alemana no estuvo a la par con las necesidades del frente. Por error de cálculo Hitler creía posible aniquilar al Ejército Rojo en seis meses y no preparó sus tropas para una guerra prolongada, lo cual generó graves dificultades para vestir, armar y alimentar a las tropas en sitios muy distantes entre sí. * La vastedad del espacio soviético, para la Wehrmacht era difícil de controlarlo en su totalidad mientras a la vez combatía. A eso se agrega que cada avance germano implicaba extender cada vez más las vías de abastecimiento y comunicaciones, lo cual era mayor labor para los alemanes; la misma vastedad permitía que los altos jefes del Ejército Rojo preparasen maniobras en espacios de cientos de kilómetros sin estar limitados por territorios reducidos como sucedió con los jefes militares de Polonia o de Francia. * La subestimación con que Hitler hizo gala de la moral combativa y la industria militar soviética, no se tuvo en cuenta que la industrialización forzosa en la URSS fue acompañada de una gran mejora en las vías de comunicación internas del territorio soviético, lo cual no solo permitió a Stalin consolidar su poder en todo el país sino movilizar grandes masas de soldados y concentrarlas oportunamente en los frentes desde 1942. * Falta de flexibilidad en la toma de decisiones cruciales al tomar el mando Hitler personalmente, desoyendo a sus asesores más experimentados como Gerd Rundstedt o Erich von Manstein. * Falta de la experiencia en terreno por parte de Hitler. * Destitución por Hitler de oficiales competentes como Fedor von Bock, Guderian y Brauchischt, retirándolos del mando en medio de campañas importantes. * Las informaciones del espía comunista alemán Richard Sorge, establecido en Japón, permitieron a Stalin sacar del la frontera con Mongolia numerosas tropas soviéticas y a su comandante más capaz, Zhukov; conociendo que Japón trataría de evitar un conflicto simultáneo con la Unión Soviética y con los Estados Unidos, Stalin pudo movilizar sin temor gran parte de sus unidades de reserva estacionadas en Asia. * El "general invierno" de 1941-1942, con temperaturas históricamente extremas que limitaron la capacidad militar y moral del combatiente alemán. A ello se agrega que Hitler no esperaba una conflicto de larga duración y la Wehrmacht no tenia plan alguno para mantener en condiciones idóneas a varios millones de soldados durante el invierno. Nótese que las anteriores campañas victoriosas de la Wehrmacht se habían desarrollado siempre en la primavera o en otoño del Hemisferio Norte, pero jamás en invierno hasta 1941. Además, las armas alemanas tendían a encasquillarse con las bajas temperaturas, mientras que las soviéticas no. Les dejo dos Videos link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=4_l9wGrbf8I link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=QWTELCv9quk Fuentes http://www.elgrancapitan.org/enciclopedia/index.php/Sitio_de_Leningrado http://www.pegatiros.com/reportajes/historiamilitar/b-stalingradoenimagentes.htm http://www.mundoerrante.com/batallas/stalingrado.html Me llevo cerca de un dia hacer este post, se agradecen los comentarios
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