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La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Ciencia Educacion•9/27/2012
Te invito a que me sigas y visites mis otros aportes te encantaran Si necesitas algo solo mándame un mp tienes mi ayuda Causas de la Segunda Guerra Mundial La Segunda Guerra Mundial superó claramente a la Primera, tanto por la duración y la intensidad de los combates como por las pérdidas humanas y los recursos que se utilizaron: participaron 72 Estados, fueron movilizados 110 millones de hombres, el coste económico de la guerra fue cuantiosísimo y hubo más de 40 millones de muertos. El norte de China, Japón y Europa quedaron devastados y su equipamiento industrial, ferroviario, portuario y viario quedó muy maltrecho. Además, la Segunda Guerra Mundial tuvo una extensión realmente mundial, ya que se combatió en casi todos los continentes (Europa, Asia, África y Oceanía) y en todos los océanos. En el terreno armamentístico, las grandes potencias enfrentadas perfeccionaron y pusieron a punto instrumentos de ataque suficientemente terribles como para destruir a toda la Humanidad. La aparición de las grandes unidades blindadas, la utilización de los submarinos, de los portaaviones, de los misiles antiaéreos, del radar y de la aviación como recurso habitual para el transporte de tropas y para los bombardeos sobre la población civil, hicieron de este conflicto una verdadera carrera hacia a destrucción. Finalmente, la explosión de la primera bomba nuclear marcó un hito en la historia del miedo atómico, al demostrar que era posible destruir la humanidad. La mayoría de los problemas que llevaron a la S.G.M. fueron conflictos que no se habían resuelto en la P.G.M. o que tenían origen en ella. La humillación de Alemania en el Tratado de Versalles, la crisis económica de los años 30 y el ascenso al poder del nazismo provocaron en este país un sentimiento de revancha que culminó en una actitud agresiva hacia el resto de Europa. Esta guerra que estalló en 1939 fue el segundo conflicto que, iniciado en Europa, llegó a convertirse en una “guerra total”, porque directamente incluyó a países de otros continentes e influyó indirectamente en los aspectos políticos, sociales y económicos en el resto del mundo, de manera similar como sucediera con el enfrentamiento armado de 1914. Pero a diferencia de éste, la Segunda Guerra Mundial lite un conflicto de escala mucho más grande y de mayor duración, que se propagó a territorios más extensos y llegó a ser más cruel e implacable. En su origen, aparte de la rivalidad internacional inherente a todo conflicto de esta naturaleza, intervinieron otros factores relacionados con los eventos ocurridos en el mundo durante los veinte años del periodo de entreguerras. Causas o Factores de origen del Conflicto En primer lugar, la Segunda Guerra Mundial surgió en función del enfrentamiento entre ideologías que amparaban sistemas político—económicos opuestos. A diferencia de la guerra anterior, enmarcada en un solo sistema predominante —el liberalismo capitalista, común a los dos bandos—, en el segundo conflicto mundial se enfrentaron tres ideologías contrarias: el liberalismo democrático, el nazi—fascismo y el comunismo soviético. Estos dos últimos sistemas, no obstante ser contrarios entre sí, tenían en común la organización del Estado fuerte y totalitario y el culto a la personalidad de un líder carismático, características opuestas al liberalismo que postula la democracia como forma de gobierno y la libertad e igualdad de los individuos como forma de sociedad. En segundo lugar estaban los problemas étnicos que, presentes desde siglos atrás, se fueron haciendo más graves al llevarse a efecto las modificaciones fronterizas creadas por el Tratado de Versalles, que afectaron negativamente sobre todo a Alemania y a Austria —naciones pobladas por germanos— y redujeron de manera considerable sus territorios. Este hecho fue determinante para difundir en esos pueblos el sentimiento de superioridad de la raza germana —identificada por Adolfo Hitler como “raza aria” de acuerdo con una idea desarrollada en la filosofía alemana del siglo XIX— frente a los grupos raciales, principalmente los judíos que controlaban la economía capitalista, y quienes, según la perspectiva de los nazis, habían dividido a los pueblos germanos e interrumpido su desarrollo económico Por otra parte, la insistencia de Hitler por evitar el cumplimiento del Tratado de Versalles provocó diferentes reacciones entre los países vencedores: Francia, que temía una nueva agresión de Alemania, quería evitar a toda costa que resurgiera el poderío bélico de la nación vecina. En cambio, el gobierno británico y el de Estados Unidos subestimaban el peligro que el rearme alemán representaba para la seguridad colectiva; consideraban que el Tratado de Versalles había sido demasiado injusto, y veían con simpatía la tendencia anticomunista adoptada por la Alemania nazi, porque podría significar una barrera capaz de detener el expansionismo soviético hacia Europa, calificado entonces por las democracias occidentales como un peligro mayor y mucho más grave que el propio nazismo. A causa de ese temor al comunismo, el gobierno británico adoptó una política de “apaciguamiento” respecto al expansionismo alemán, bajo la idea de que al hacer concesiones a Hitler podría evitarse una nueva guerra y se obtendría, además, su colaboración contra el peligro soviético. En tercer lugar, en la década de los años treinta la situación del mundo era muy distinta a la de 1914. Aparte de los trastornos ocasionados por la crisis económica iniciada en Estados Unidos, aún persistían los efectos devastadores de la Primera Guerra Mundial, que había producido una enorme transformación en todos los ámbitos de la vida humana y originado grandes crisis en prácticamente todos los países de la Tierra. Además, la secuela de tensiones internacionales que ese conflicto produjo, preparaban el camino para una nueva guerra, no obstante los intentos de la Sociedad de Naciones por evitarla. Por esta razón, puede decirse que la Segunda Guerra Mundial se originó directamente de la Primera; de ahí que ambos conflictos, enlazados por el periodo de entreguerras, constituyan lo que se considera como la “Segunda Guerra de los Treinta Años” en la historia moderna de la humanidad. La crisis económica de la década de 1930 había estimulado a Japón a sustituir a Europa en el Lejano Oriente y a construir lo que ellos mismos llamaban «la gran Asia Oriental«, dominada por el nuevo orden japonés. Así, Japón inició una política expansionista que tenía un doble objetivo. Por un lado, controlar territorios para extraer materias primas y dominar sus exportaciones, y, por otro, reabsorber la crisis industrial mediante los encargos de armamento. La expansión «pacífica» de los años veinte se convirtió en la década de los treinta en expansión militar, que se inició en 1931 con la invasión de Manchuria, que se convirtió en Manchukuo, un estado satélite del Japón. La guerra en el Lejano Oriente comenzó, en realidad, en 1937, cuando se generalizó el conflicto chino japonés, y tuvo su momento decisivo en 1941, con el ataque a la base norte-americana de Pearl Harbour. Desarrollo de la Segunda Guerra Mundial La invasión a Polonia, causa inmediata Una vez establecidas las alianzas que le garantizaban el apoyo militar necesario, Hitler se decidió a iniciar su plan. El 28 de abril exigió a Polonia la devolución de Danzig al Reich y el derecho a construir una carretera a través del corredor polaco. La negativa de Polonia, con el apoyo de Francia y de Gran Bretaña, constituyó la excusa para justificar la invasión. El 1 de septiembre de 1939 las tropas alemanas invadieron Polonia y el día 3 Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania. La Segunda Guerra Mundial había comenzado. El 1º de septiembre de 1939 la Wehrmacht (fuerza armada alemana) puso en práctica la estrategia de la blitzkrieg, o “guerra relámpago”, con el objetivo de invadir Polonia. El día 28 del mismo mes el ejército polaco capitulaba y Polonia dejaba de existir al ser repartida entre Alemania y la Unión Soviética, de acuerdo con el pacto firmado entre estas dos naciones. Ante esta nueva agresión, Inglaterra y Francia declaran la guerra a Alemania, pero poco hacer para evitar el desastre en Polonia. A esta irrupción alemana se suma la ocupación rusa de la zona del este polaco, y en virtud de un pacto firmado entre Stalin y Hitler, se fija la frontera entre las dos potencias restableciendo de hecho los viejos límites anteriores a la Primera Guerra (Rusia ocupa las dos terceras partes de Polonia y los estados de Estonia, Letonia y Lituania). La URSS recibió los territorios que antes habían formado parte del antiguo imperio zarista, en tanto que Alemania se incorporó el corredor polaco, Posnania y la Alta Silesia. Con el resto del territorio se formó un estado semiautónomo bajo el llamado Gobierno General de Polonia, que en realidad era un protectorado alemán. Ante este hecho, que significaba la invasión nazi a uno de los países no alemanes de Europa oriental, las potencias aijadas de Polonia —Gran Bretaña y Francia— tuvieron que responder de manera inmediata a la agresión de Hitler y, al día siguiente de la entrada de las tropas alemanas en suelo polaco (2 de septiembre de 1939), emitieron la declaración de guerra que el Führer parecía estar buscando. Se había iniciado la Segunda Guerra Mundial. La Guerra Relámpago del alemán (Blitzkrieg) es el nombre popular para una doctrina de guerra un bombardeo inicial rápido junto con el uso coordinado de fuerzas móviles en conjunto con velocidad y sorpresa con el fin de golpear con contundencia al enemigo antes de que este pueda organizar una defensa coherente. Primera fase: La Guerra en Europa La primera fase de la Segunda Guerra Mundial se divide a su vez en dos periodos, el primero de ellos culmina al rendirse Francia a los alemanes en junio de 1940, y el segundo se extiende desde esa fecha hasta que la guerra se convierte en mundial con el ingreso de Estados Unidos a favor de los Aliados y de Japón con las Potencias del Eje en diciembre de 1941 El primer periodo: septiembre de 1939 a junio de 1940: Después de la invasión a Polonia, Alemania intentó negociar con Francia e Inglaterra el reconocimiento de la nueva situación, pero, ante la negativa de éstas, fijó su objetivo en asegurar suministros para su ejército. Ello le obligó a incrementar sus acuerdos económicos con la Unión Soviética, que le proporcionaría materias primas, y a negociar la compra del hierro sueco. Desde octubre de 1939 hasta la primavera del siguiente año, se ambos bandos se preparan para una guerra que prometía ser larga y penosa. Las naciones escandinavas intentaban mantenerse neutrales en la guerra y, para ello, tuvieron que hacer concesiones a ambos contendientes. Noruega dejaría pasar el mineral de hierro sueco con destino a Alemania y, al mismo tiempo, su flota mercante colaboraría con la inglesa. Sin embargo, Alemania quería asegurarse a toda costa ese suministro y temía una intervención aliada inmediata en Noruega. Invasión alemana a Noruega y caída de Francia. Fuerza Armada Alemana (Wehrmacht ) Hitler, alertado por sus almirantes, decidió emprender la conquista de Noruega antes de que Gran Bretaña pudiese ocuparla o bloquear sus aguas territoriales. Si los aliados controlaban Noruega, Alemania volvería a ser víctima del temido bloqueo, como sucediera en la Primera Guerra Mundial. Se vería privada incluso del mineral de hierro, que desde el norte de Suecia llegaba por ferrocarril hasta el puerto noruego de Narvik y proseguía por mar hasta Alemania, a lo largo de la costa noruega. En abril de 1940 invadió Dinamarca y Noruega, dejando aislada a Suecia y como Estado “tapón” neutral ante la cercanía de la Unión Soviética. Su hierro estaba asegurado. Entretanto, en el frente occidental europeo la situación se estabilizó después de que los franceses intentaron sin éxito romper las líneas de defensa alemanas, luego de la invasión de Polonia. Siete meses pasaron los dos ejércitos frente a frente sin luchar. Caída de Francia: Se trataba del Plan Amarillo, consistente en una acción coordinada contra Holanda y Francia, a cargo de tres cuerpos de ejército, desplegados a lo largo de un frente de 250 kilómetros. El cuerpo de ejército A, mandado por el general Gerd von Rundstedt, realizaría la acometida principal por el centro del frente, a través del bosque de las Ardenas; al norte, el cuerpo de ejército B, a las órdenes del general Fedor von Bock, lanzaría un ataque simultáneo sobre Holanda y Bélgica; al sur, el cuerpo de ejército C, bajo el mando del general Wilhelm von Leeb, permanecería a la defensiva frente a la Línea Maginot. Los aliados, sin embargo, esperaban de los alemanes una estrategia semejante a la realizada en la Primera Guerra Mundial. En consecuencia, el general francés Maurice Gamelin, que se hallaba al frente de las tropas aliadas, concentró la mayor parte de sus fuerzas en el norte, a lo largo de la frontera franco belga, por donde tuvo lugar la penetración germana en 1914. La región de las Ardenas (donde los galos pensaban que el terreno resultaba excesivamente difícil para grandes movimientos de tropas), así como la Línea Maginot, quedaron peor defendidas. Tanto en número como en material, los ejércitos contendientes estaban casi igualados. Las fuerzas francesas, inglesas, holandesas y belgas totalizaban alrededor de 135 divisiones; las germanas, 136. En carros de combate, los aliados superaban ligeramente a los alemanes. Estos, en cambio, poseían una pequeña ventaja en el aire, especialmente en cazabombarderos y en aviones de transporte. Al tiempo que se efectuaban esas acciones en el Norte, los alemanes también avanzaban hacia el oeste y lograban invadir Holanda, Bélgica y Luxemburgo, en rápidas acciones que hicieron retroceder a las fuerzas franco-británicas, sorprendidas por el hecho de que los alemanes avanzaron a territorio francés a través de las Ardenas, en vez de cruzar el terreno donde se encontraba la “Línea Maginot”, sistema de fortificaciones construido en 1929 para proteger la frontera oriental de Francia. Segunda fase: intervención de Japón y Estados Unidos La segunda fase de la guerra se caracteriza por la intervención de dos países de reciente crecimiento económico que comenzaban a participar, en las aspiraciones imperialistas del reparto mundial: Estados Unidos y Japón. A finales de junio de 1940, las ofensivas relámpago de Alemania en Europa favorecieron a los japoneses, quienes se apoderaron de las colonias francesas, holandesas e inglesas del sudeste asiático. Eran tierras ricas en estaño, petróleo, caucho y otros recursos, imprescindibles para el continuo crecimiento nipón. En septiembre de 1940, el Japón, consecuente con su política expansionista, presionaba sobre el gobierno francés de Vichy para ocupar con sus tropas el norte de Indochina. Allí construyeron poco después las bases aéreas desde donde bombardearon la carretera de Birmania, única comunicación de China con el mundo exterior. Los ingleses se vieron imposibilitados de utilizar esta vía. Los Estados Unidos, que se servían también de esta ruta para enviar suministros a Chiang Kai-shek, incrementaron en represalia la ayuda a China, y el 26 de septiembre bloquearon totalmente las ventas al Japón de petróleo, chatarra y acero. Al día siguiente, los nipones firmaban con el Eje el Pacto Tripartito. La diplomacia japonesa fracasó en su intento de obtener concesiones de las autoridades coloniales de las Indias Orientales holandesas. En enero de 1941 los nipones se plantearon la cuestión de recurrir a la fuerza para procurarse sus imprescindibles recursos. El almirante Jsoroku Yamamoto, jefe de la Primera Flota japonesa, sugirió un ataque sorpresa a Pearl Harbor a fin de destruir las fuerzas navales norteamericanas mientras el Japón realizaba sus planes de conquista. Los japoneses proyectaron una estrategia en tres etapas, en donde la primera pondría fin al poderío marítimo norteamericano en Pearl Harbor, la misma se consumó el 7 de diciembre de 1941, donde la flota estadoudinense fue atacada de sorpresa con 200 aviones japoneses, entre bombarderos, cazas y torpederos y con un balance de 2403 muertos, 1178 heridos y gran parte de la flota destruida. El ataque japonés a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, fue fotografiado por un piloto nipón. Las bombas, al detonar, levantaban del agua gigantescas montañas de espuma, al tiempo que aniquilaban gran parte del poderlo naval y aéreo estadounidense; no dañaron, sin embargo, los importantes depósitos de crudos Por otra parte, desde mediados del año anterior, cuando la Luftwaffe iniciara sus ataques conTra Inglaterra, Roosevelt había pactado con el gobierno británico la entrega de 50 barcos destructores a cambio de una cesión de bases en varias colonias inglesas en el continente americano, y había logrado que el Congreso de Estados Unidos aprobara a Ley de Préstamos y Arriendos, destinada a prestar ayuda financiera a Gran Bretaña para costear los gastos de guerra, no obstante que tales acciones constituían una violación a la neutralidad estadounidense. Formación del bloque de los Aliados: Solidarizándose con Japón, Alemania e Italia declararon la guerra a Estados Unidos el día 11 de diciembre, cuatro días después del ataque a Pearl Harbor; de esta manera estaba más que justificada la entrada en la guerra para los estadounidenses; después de esto todos los gobiernos del continente americano, con excepción de Argentina que lo haría más tarde, hicieron causa común con Estados Unidos, en la Conferencia Panamericana celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en enero de 1942. Ese mismo mes, veintisiete naciones, incluidas las tres grandes potencias —Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Soviética que había roto el pacto con Alemania— se integraban en una alianza contra el Eje a la que Roosevelt dio el nombre de Naciones Unidas. Cada una de ellas se comprometía a utilizar todos los recursos para derrotar al Eje y a no hacer nunca una paz por separado. De tal forma quedaban integrados plenamente los dos bloques contrarios: el bloque de los Aliados, formado por Inglaterra, la Unión Soviética y Estados Unidos (Francia había quedado temporalmente fuera de la contienda) y el bloque del Eje, integrado por Alemania, Italia y Japón. El primero manifestaba una aplastante superioridad en caso de que la guerra se prolongase, aunque todavía a mediados de 1942 la supremacía de las Potencias del Eje era un hecho innegable. Tres frentes de guerra: A partir de diciembre de 1941 se efectuaron tres guerras, en forma casi independiente aunque incluidas en una sola guerra total: 1) en las llanuras de Rusia, entre los alemanes y el ejército soviético; 2) en el océano Pacífico, donde se enfrentaron estadounidenses y japoneses; y 3) en el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y el norte de África, donde ingleses y estadounidenses combatían contra Alemania e Italia. Para los Aliados, el objetivo principal consistió en acelerar la derrota de Alemania, la nación más peligrosa de las Potencias del Eje, aun cuando tuvieran que retrasar la derrota sobre Japón. Las batallas decisivas que harían cambiar de rumbo a la guerra, inclinando la victoria final al bando de los Aliados, ocurrieron, entre el otoño de 1942 y la primavera del siguiente año, en tres principales frentes de combate. Esas batallas fueron: a) En el norte de África; en un sitio conocido como El Alamein, donde el mariscal británico Bernard Law Montgomery atacó a las fuerzas alemanas al mando del general Erwin Rommel y las obligó a retirarse; a los pocos días de este hecho, ocurrido el 23 de octubre de 1942, desembarcaban en el norte de África las tropas estadounidenses dirigidas por el general Dwight D. Eisenhower, para colaborar con Montgomery romper el cerco de las fuerzas de Rommel, las cuales se vieron forzadas a abandonar el territorio, y capitularon el 7 de mayo de 1943; África quedaba libre de las fuerzas del Eje y el Mediterráneo estaba abierto. El sueño de Mussolini de crear un imperio africano se había desvanecido. b) En el frente oriental, Hitler desencadenaba una nueva ofensiva contra la Unión Soviética, buscando apoderarse de los territorios del Cáucaso, ricos en petróleo, a pesar de que las fuerzas alemanas se encontraban ya debilitadas. A mediados de noviembre de 1942, las tropas rusas —superiores en número a las alemanas y bien equipadas no sólo con los propios recursos soviéticos sino con la ayuda proporcionada por Estados Unidos a través de la Ley de Préstamos y Arriendo— realizaron una contraofensiva que logró romper las líneas enemigas al norte y sur de Stalingrado y vencer a las fuerzas alemanas. Después de esta victoria, a pesar de algunos retrocesos, los rusos se mantuvieron a la ofensiva durante todo el resto de la guerra. c) En el Pacífico, durante los primeros meses de 1942, los japoneses lograron importantes triunfos, llegando a dominar una extensa área del Pacífico, donde incluso conquistaron algunas bases estadounidenses. Pero a semejanza de Alemania, Japón no pudo sostener una guerra prolongada contra las fuerzas aliadas, cuya base de operaciones se encontraba en Australia, al mando del general estadounidense Douglas MacArthur (foto). La fase final de la guerra Acuerdos para las ofensivas finales. Mientras se desarrollaban las campañas militares, los diplomáticos aliados llevaron a cabo importantes planes políticos con el fin de acordar las estrategias más adecuadas para derrotar al Eje. Desde 1941, los soviéticos pedían la creación de un segundo frente, es decir, un desembarco aliado en Europa occidental para contrarrestar la ofensiva alemana en el frente oriental. Pero en ese año y en el siguiente, las fuerzas occidentales todavía no estaban en condiciones de emprender tal operación. Del 14 al 24 de enero de 1943, Churchill y Roosevelt celebraron la Conferencia de Casablanca y en ella se proyectó el desembarco en Francia para la primavera de 1944, pero no lograron establecer acuerdos concretos sobre las estrategias a seguir antes de esa fecha. Sin embargo, ambos mandatarios tomaron en Casablanca una decisión muy importante a la que pronto se sumó Stalin: la rendición incondicional que se exigía a las potencias del Eje, como único medio de poner fin a la guerra. Ante la llegada de los ejércitos aliados a territorio italiano, Mussolini reunió al Gran Consejo Fascista, pero no consiguió su apoyo; por lo contrario, la gran mayoría de los miembros del Consejo le reprocharon haber llevado a Italia al desastre y decidieron restablecer un régimen constitucional, para lo cual pidieron al rey la destitución de Mussolini. El 25 de julio, el Duce fue relevado de su cargo y arrestado. Después de veintiún años, el régimen fascista llegaba a su fin. El poder fue ocupado por el mariscal Pietro Badoglio, quien se puso al frente de un gobierno militar del que fueron excluidos los fascistas, y empezó a realizar gestiones para capitular ante los Aliados, en tanto que Hitler se preparaba para atacar Italia, previendo una posible colaboración de este país con las fuerzas angloamericanas. Durante el mes de septiembre de 1943, los alemanes liberaron a Mussolini, quien se instaló en la ciudad de Milán y proclamó la República Social Italiana —que en realidad sería un gobierno títere de Hitler— y decretó una nueva movilización militar. Con estas acciones se desencadenó en el norte de Italia una guerra civil entre los fascistas ayudados por los alemanes, y el Comité de Liberación Nacional dirigido por los comunistas que encabezaba el líder Palmiro Togliatti. De ahí en adelante daría comienzo la resistencia italiana en contra de los regímenes nazi-fascistas, cuyo desprestigio crecía considerablemente tanto entre el pueblo alemán como en el italiano. En octubre, el gobierno de Badoglio declaró la guerra a AJemania, e Italia fue reconocida por los Aliados como país “cobeligerante”. En abril del año siguiente, cuando Alemania era cercada en dos frentes y su derrota era inevitable, Mussolini agotó sus recursos para salvarse y decidió huir hacia Suiza, pero fue apresado y fusilado por la resistencia antifascista italiana. Por esas fechas (finales de 1943), tanto la aviación inglesa como la de Estados Unidos —cuya superioridad sobre la alemana ya se había hecho evidente— desencadenaron una gran ofensiva de bombardeo sobre Alemania y los territorios ocupados por este país, donde arrasaron varias ciudades importantes y ocasionaron serios daños a la industria bélica enemiga. Hitler a su vez realizó el ensayo de una serie de armamentos nuevos, aviones de reacción y cohetes teledirigidos, (las llamadas bombas V1y V2) con las que volvieron a atacar la ciudad de Londres; sin embargo, estas acciones alemanas no habrían de cambiar el curso de la guerra que ya se había inclinado a favor de los Aliados. Imagenes Falta Muchas cosas mas sobre la Segunda Guerra Mundial solo que es muy largo y haré una segunda Parte Ya saben si necesitan algo lo que sea me mandan un mp Te invito a que me sigas y visites mis otros aportes te encantaran @gofather Si vas ah comentar una estupidez ahorratela por favor Gracias @gofather
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