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La Iglesia En La Edad Media (Contradicciones y Guerras)

Introducción Al tratar la edad media, debemos limitar la tentación o de pecar en puntualizar muchos temas que en sí sismos están relacionados. Cada tema es amplio y complejo, pudiendo afirmar que algunos de los eventos gozan hoy de plena vigencia. La relación de la Iglesia y el Estado, data en primer lugar del año 313 (Edicto de Milán), pero que tomó su fuerza después del siglo VIII. En una parte de Europa se rompe la hegemonía Iglesia-Estado en el siglo XVI con la reforma protestante, y en algunos casos como en Inglaterra el Estado asumió el poder. Los elementos implicados en la historia de la Edad Media, podríamos señalarlos como los siguientes: La fortaleza y expansión del Islam. El cisma de oriente (Roma - Constantinopla). Las cruzadas. La Inquisición. El asentamiento del feudalismo. El nacimiento y aporte de las nuevas ordenes religiosas El fortalecimiento del pensamiento cristiano: ciencias, arte, filosofia y teologia. 1- Situación política-religiosa general 1-1. En Europa, medio oriente y el norte de África, existía un alto de índice de analfabetismo general y religioso cristiano. La gente (la mayoría) vivía un constante temor provocado la una falsa educación religiosa de parte la Iglesia Católica, como respuesta "una vida piadosa" lejos de la reflexión teológica Es una época de esplendor y riqueza arquitectónica, del fomento de la vida litúrgica y del elitismo clerical. Nunca se sabía donde estaba la corte de un soberano, de un príncipe, de un barón (el señor feudal) y del alto clero. Todo estaba entre mezclado, por relación familiar, por interés político o por implicación financiera. Muchos abusos que se cometieron y fueron bendecidos por sumos pontífices, cardenales y obispos. Existían luchas de poder entre los señores feudales, los regentes y los soberanos por el cobro de impuestos. Los beneficios eran atesorados por el Estado y por la Iglesia. Todos cobraban a la gente común. Pocos beneficios llegaron al pueblo. Eran la carne de la guerra y eran los incluidos en las "celebraciones de los señores". La migajas que caían de la mesa de los feudales, primeramente se las comían los perros y luego la gente (siervos). Cualquier organización de la "gente común" era controlada y aniquilada por los señores feudales y sus redes de espionaje. El temor de los "Señores" a peder sus poderes de sangre, se decía que era herencia divina. 1-2. La predicación de la Iglesia que en su origen apostólico de legar a todos y para todos, cambia de rumbo en siglos posteriores. Creo que el sector principal de la Iglesia le dio la espalda al llamado de Jesús de Nazaret (Lc. 4, 16-30). De donde viene eso de ¿Iglesia Oficial? "Durante estos largos siglos asistimos a una profunda transformación en las estructuras de la Iglesia en occidente, que presenta acusadas estas características: concentración del poder en el romano pontífice, centralización administrativa de la curia romana y progresiva jerarquización de servicios y de los titulares de esos servicios" Estos mismos elementos se van a dar en la diócesis, en algunos casos, su creación respondía a los intereses de los Señores Feudales. Como referente, esto mismo, posteriormente los viviremos como herencia en América Latina durante la colonia. Se habla en esta época de la "venta de investiduras". El trasiego de títulos nobiliarios dentro de la iglesia y dentro de los estados. Estos títulos llevaban consigo el disfrute o gozo de un beneficio económico, territorial o de dignidad: "Los soberanos, la nobleza y la Iglesia eran la trilogía influyente, de cuya armonía dependía el destino de la Iglesia" 1-3. Existe una pirámide jerárquica dentro de la Iglesia Católica que abarca a todos los status que conllevan un beneficio. Las formas de elegir a los papas y los obispos, cambia de manera reductiva a un grupo de interés. Se va dado poco a poco una centralización administrativa en el Vaticano con un aparato organizativo: "La Curia Romana". Se fortalece la división de funciones y la estratificación jerárquica de manera de "pirámide". Mas Abajo Los Soldados Campesinos Y Siervos. Mas Al Medio Caballeros,Señores,Obispos,Abades. Casi Arriba Duques Condes Y Altos Prelados. Arriba El Rey. 2- Reformulación de la vida interior de la Iglesia "La segunda mitad del siglo XII señala también una curva decisiva en la historia de la civilización occidental: Se abría entonces una época en la que ya se preanunciaba lo que habría de ser la síntesis de la Escolástica, y se vislumbra lo que habría de ser el arte romántico" 2-1. Ante el panorama presentado va surgiendo un movimiento de renovación al interior de la Iglesia y salirse del "status" existente. El concubinato de Iglesia-poderes del estado. Ante un mundo feudal, que en todos los que no tenían beneficio o lugar eran "siervos" (casi esclavos), va brotando una inquietud de organización básica: la "burguesía" por el aumento del comercio en el Mediterráneo. Van brotando en la urbes, por la migración del campesino a los perímetros de las ciudades, "La ciudad episcopal la hacerse amurallada se convirtió en un burgo donde se irían agrupando las primeras aglomeraciones mercantiles". Se forjan grupos de artesanos, mercaderes (comerciantes), neo industria de los metales (orfebres) y un sector de comercio bancario, manejan las transacciones fiduciarias (detrás de esta última acción económica están los judíos). "Como en la edad media cada señor y cada ciudad acuñaba monedas, había en Europa, miles de monedas distintas, y como se trataba de ganar en la fabricación, empleando la menor cantidad de plata posible, la mayor parte de las monedas estaban alteradas o eran de mala ley. Para entenderse en semejante confusión, se necesitaban hombres especiales y por esta razón en las principales ciudades se establecieron los cambistas; éstos aceptaban mediante un pago o comisión las monedas extranjeras traídas por los mercaderes y les daban en cambio las que tenían curso en el país. Como manejaban mucho dinero, los cambistas podían hacer préstamos a los comerciantes o a la nobleza. La iglesia prohibía la usura y. como usura se consideraba todo préstamo con interés; fueron los no cristianos los que se dedicaron al negocio del cambio, al principio lo hicieron judíos y musulmanes, pero más tarde los italianos obtuvieron estos privilegios. Los cambistas extendían su dinero sobre bancos por lo que se les llamó banqueros. Muchos banqueros simultáneamente tenían casa en dos ciudades, así era, que cuando uno de sus clientes iba de una ciudad a otra, depositaban en metálico en una ciudad y lo recogía en la siguiente". 2-2 Los cambios comerciales y financieros llega también a reflexionarse a cambios dentro de la Iglesia. "Durante el siglo XII la iglesia se reforzó como las monarquías occidentales, debido al decaimiento del feudalismo y al apoyo que la corona y el pontificado prestaron a la burguesía. El desarrollo del derecho canónico había hecho al Obispo Romano el supremo legislador de la cristiandad, no obstante esta concentración de poder se veía constantemente atacada por otros intereses a la vez que la disciplina moral, por la acumulación de la riqueza, se encontraba relajada. Muchos clérigos eran infieles al renunciamiento evangélico y el amor al dinero y a los placeres los había conducido a un vil estado espiritual. El pontificado reaccionó ante las desviaciones de las costumbres y para estirparlas proclamó la "interdicción" contra mercaderes y clérigos que estuvieran vinculados. No faltaron tampoco algunas herejías, como la de los valdenses o la de los cátaros, que aunque al principio fueron perseguidas por el episcopado, más tarde tuvo que intervenir el propio pontífice. Las órdenes monásticas cayeron en el más alto desorden y el monacato sucumbió ante el lujo, no obstante en el siglo XIII aparecieron los frailes mendicantes que dieron una nueva organización a la clerecía regular, esto fue obra del italiano San Francisco de Asís y del español Santo Domingo de Guzmán" La renovación de la vida religiosa, será luego la base de la Iglesia Católica en los siglos venideros, serán las nuevas órdenes religiosas los pilares que sostendrán el edificio tanto espiritual como material. Fortalecimiento de la vida común: "La vida común a ejemplo de la Iglesia primitiva, en que la muchedumbre de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma (cf. Hch 4,32), nutrida por la doctrina evangélica, la sagrada liturgia y, señaladamente, por la Eucaristía, debe perseverar en la oración y en la comunión del mismo espíritu (cf. Hch 2,42). Los religiosos, como miembros de Cristo, han de adelantarse unos a otros en el trato fraterno con muestras de deferencia (cf. Rom 12,10), llevando unos las cargas de otros (cf. Gal 6,2). Por la caridad de Dios que el Espíritu Santo ha derramado en los corazones (cf. Rom la comunidad, congregada corno verdadera familia, en el nombre del Señor, goza de su presencia (cf. Mt 18,20). Pues la caridad es la plenitud de la ley (cf. Rom 13,10) y vínculo de la perfección (cf. Col 3, 14), y por ella sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida (cf. 1 Jn 3,14). Es más, la unidad de los hermanos pone de manifiesto el advenimiento de Cristo (cf. lo 13,35; 17,21) y de ella emana una gran fuerza apostólica". Documentos de Vaticano II, Decretos Sobre la Vida Religiosa Nº 15 Un nuevo ámbito será la educación, en las abadías, en los colegios de las catedrales y en el nacimiento de las universidades. Fruto de este nuevo quehacer podríamos llamar el aporte al pensamiento de la filosofia y la teologia. Es una riqueza no solo para la Iglesia, sino para la humanidad. 2-3. La situación del clero en general es pobre, tanto la selección, la formación y su vida diaria era deficiente. La cura de almas era muy pobre, y la formación religiosa muy deficiente. Ser perdió la preparación por medio del catecumenado para los sacramentos. "Muchos de éstos servían como capellanes en el séquito de los señores feudales, como beneficiados en las iglesias propias o como canónigos en las colegiatas, y no tenían otra obligación que la de decir misa en determinados días y, si eran canónigos, asistir al coro. Así, el estado de la cura de almas estaba muy lejos de ser ideal. Una sistemática enseñanza del catecismo para la juventud no existía en absoluto. Las lamentaciones sobre la ignorancia del pueblo, especialmente el rural, en cuestiones religiosas, no podían estar más justificadas. Incultos clérigos gozaban de muy escaso respeto, sobre todo si llevaban una vida inmoral, la cual era bastante frecuente" Muchos de estos problemas se irán profundizando en los siglos venideros, hasta llegar al Concilio de Trento que da una serie de normas para la formación de los sacerdotes en los seminarios, la formación permanente y la vigilancia de los obispos. 3- El pensamiento escolástico El auge del arte medieval, el mundo gótico y la música. Genera toda una acción literaria de ficción entre la aventura, la intriga y género poético. Es una de las riquezas y aportes para la humanidad.: "Los hombres se habían hecho más humanos y se descubrió entonces de modo muy particular la humanidad de Jesús". El desarrollo de la Educación y en especial las universidades: "En 1100, la escuela seguía al maestro; en 1200, el maestro seguía a la escuela" Desde el siglo IV la Iglesia va desarrollando un sistema educativo en las abadías, conventos y otros cenobios. Se pasa luego a los colegios catedralicios como entes de formación. Pero desde el siglo XI muchos de estos centros se transforman en universidades: Roma, Oxford, París, Bolonia, Palencia, Salamanca, etc. La división de estudios: Teologia, derecho, medicina y artes liberales (filosofía y letras). "Nacida del corazón de la Iglesia, la Universidad Católica se inserta en el curso de la tradición que se remonta al origen mismo de la Universidad como institución y se ha revelado siempre como un centro incomparable de creatividad y de irradiación del saber para el bien de la humanidad". Juan Pablo II Las Universidades Católicas # 1 (15-08-1990) Todo el movimiento del nuevo pensamiento se genera entre los dominicos y los franciscanos principalmente, sobre todo en las universidades donde ellos son maestros. Se denomina: Escolástica a todo un sistema científico de la filosofía y teología. Escolástico, ca. (Del lat. scholastĭcus). adj. Perteneciente o relativo a las escuelas medievales o a quienes estudiaban en ellas. Conclusión Es una época sorprendente para la humanidad, de constante creatividad en el pensamiento humano. Una apoca de tensiones y abusos entre el poder político y la Iglesia. Una época de mutaciones en los sistemas políticos con la organización popular. Una época de persecuciones por parte del poder civil en nombre de la Fe. Absolutismo de la Iglesia en sus extractos, omisión de dialogo y condenación a los pensadores. Una época que creará causas y efectos en diferentes niveles: sociales, religiosos, economicos y científicos que estallarán en el Siglo XV. Una época que marcará las normas y pensamiento en la vida de la Iglesia hasta hoy. Primera Cruzada(1º contradicción) Al Papa Gregorio VII se debe la idea de que los países cristianos se unieran para luchar contra el común enemigo religioso que era el Islam. El Papa Urbano II (1088-1099) fue quien la puso en práctica. En 1095, la invitación a la lucha contra los turcos arribaría en embajadas francesas e inglesas a las cortes de las naciones europeas medievales más importantes: Francia, Inglaterra, Alemania y Hungría (Hungría no se unirá a las primeras cruzadas por guardar el luto de 3 años del recientemente fallecido rey San Ladislao I de Hungría (1046-1095), quien antes de morir habría aceptado participar en la campaña de Urbano II). El llamamiento formal de Urbano II se sucedió en el penúltimo día del Concilio de Clermont (Francia), jueves 27 de noviembre de 1095, proclamó, al grito de '"Dieu lo volti"'(¡Dios lo quiere!), la denominada primera cruzada (1096-1099). Segunda Cruzada(2º contradicción) Gracias a la división de los Estados musulmanes, los Estados latinos (o francos, como eran conocidos por los árabes), consiguieron establecerse y sobrevivir. Los dos primeros reyes de Jerusalén, Balduino I y Balduino II fueron gobernantes capaces que extendieron el reino a toda la tierra entre el Mediterráneo y el Jordán, e incluso más allá. Rápidamente se integraron en el cambiante sistema de alianzas locales y así pudieron verse enfrentamientos entre la alianza de un Estado cristiano con uno musulmán contra la alianza de otro Estado cristiano con otro Estado musulmán. Sin embargo, a medida que el espíritu de cruzada iba decayendo entre los francos, cada vez más cómodos en su nuevo estilo de vida orientalizante, entre los musulmanes iba creciendo el espíritu de jihad o Guerra Santa, principalmente entre la población, movilizada por los predicadores contra sus impíos gobernantes, capaces de tolerar la presencia cristiana en Jerusalén e incluso de aliarse con sus reyes. Este sentimiento fue explotado por una serie de caudillos que consiguieron unificar los distintos Estados musulmanes y lanzarse a la conquista de los reinos cristianos. El primero de estos fue Zengi, gobernador de Mosul y de Alepo, que en 1144 conquistó Edesa, liquidando el primero de los Estados francos. Como respuesta a esta conquista, que puso de manifiesto la debilidad de los Estados cruzados, el Papa Eugenio III, a través de Bernardo, abad de Claraval (famoso predicador, autor asimismo de la regla de los templarios) predicó en diciembre de 1145 la Segunda Cruzada. A diferencia de la primera, en esta participaron reyes de la cristiandad, encabezados por Luis VII de Francia (acompañado de su esposa, Leonor de Aquitania) y por el emperador germánico Conrado III. Los desacuerdos entre franceses y alemanes, así como con los bizantinos, fueron constantes en toda la expedición. Cuando ambos reyes llegaron a Tierra Santa (por separado) decidieron que Edesa era un objetivo poco importante y marcharon hacia Jerusalén. Desde allí, para desesperación del rey Balduino III, en lugar de enfrentarse a Nur al-Din (hijo y sucesor de Zengi), eligieron atacar Damasco, estado independiente y aliado del rey de Jerusalén. La expedición fue un fracaso, ya que tras sólo una semana de asedio infructuoso, los ejércitos cruzados se retiraron y volvieron a sus patrias. Con este ataque inútil consiguieron que Damasco cayera en manos de Nur al-Din, que progresivamente iba cercando los Estados francos. Más tarde, el ataque por parte de Balduino II a Egipto iba a provocar la intervención de Nur al-Din en la frontera sur del reino de Jerusalén, preparando el camino para el fin del reino y la convocatoria de la Tercera Cruzada. Tercera Cruzada(3º Contradicción) Las intromisiones del Reino de Jerusalén en el decadente califato fatimí de Egipto llevaron al sultán Nur al-Din a mandar a su lugarteniente Saladino a hacerse cargo de la situación. No hizo falta mucho tiempo para que Saladino se convirtiera en el amo de Egipto, aunque hasta la muerte de Nur al-Din en 1174 respetó la soberanía de éste. Pero tras su muerte, Saladino se proclamó sultán de Egipto (a pesar de que había un heredero al trono de Nur al-Din, su hijo de sólo 12 años y quien a la postre resultó envenenado) y de Siria, dando comienzo la dinastía ayyubí. Saladino era un hombre sabio y logró la absoluta unión de las facciones musulmanas, así como el control político y militar desde Egipto hasta Siria. Como Nur al-Din, Saladino era un musulmán devoto y decidido a expulsar a los cruzados de Tierra Santa. El Reino de Jerusalén, regido por el Rey Leproso, Balduino IV de Jerusalén, y rodeado ya por un sólo Estado, se vio obligado a firmar frágiles treguas seguidas por escaramuzas, tratando de retrasar el inevitable final. Tras la muerte del rey Balduino IV de Jerusalén, el Estado se dividió en distintas facciones, pacifistas o belicosas, y pasó a convertirse en rey, debido al enlace matrimonial que mantenía con la hermana del fallecido patriarca, el general en jefe del ejército unido de Jerusalén: Guy de Lusignan. El mismo apoyaba una política agresiva y de no negociación con los sarracenos y abogaba por su sometimiento y derrota en combate, cosa a la que sus detractores se oponían habida cuenta de la inferioridad numérica que los cristianos tenían ante las tropas de Saladino. La radicalidad religiosa y el apoyo al brazo más radical de la orden de los Templarios en sus ataques a diversas localidades y estructuras sarracenas desembocarían en un enfrentamiento final entre Guy de Lusignan y el propio Saladino. De hecho, se hace culpable a Guy de lusignan de la derrota y pérdida de Jerusalén por su obsesión en enfrentarse al ejército de Saladino y su falta de visión para la protección de la ciudad y de sus habitantes. Reinaldo de Ch"tillon era un bandido con título de caballero que no se consideraba atado por las treguas firmadas. Saqueaba las caravanas e incluso armó expediciones de piratas para atacar a los barcos de peregrinos que iban a La Meca, ciudad muy importante para los musulmanes. El ataque definitivo fue contra una caravana en la que iba la hermana de Saladino, que juró matarlo con sus propias manos. Declarada la guerra, el grueso del ejército cruzado, junto con los Templarios y los Hospitalarios, se enfrentó a las tropas de Saladino en los Cuernos de Hattin el 4 de julio de 1187. Los ejércitos cristianos fueron derrotados, dejando el reino indefenso y perdiendo uno de los fragmentos de la Vera Cruz. Saladino mató con sus propias manos a Reinaldo de Ch"tillon. Algunos de los caballeros Templarios y Hospitalarios capturados fueron también ejecutados. Saladino procedió a ocupar la mayor parte del reino, salvo las plazas costeras, abastecidas desde el mar, y en octubre del mismo año conquistó Jerusalén. Comparada con la toma de 1099, esta fue casi incruenta, aunque sus habitantes debieron pagar un considerable rescate y algunos fueron esclavizados. El reino de Jerusalén había desaparecido. La toma de Jerusalén conmocionó a Europa y el papa Gregorio VIII convocó una nueva cruzada en 1189. En esta participaron reyes de los más importantes de la cristiandad: Ricardo Corazón de León (hijo de Enrique II y de Leonor de Aquitania), Felipe II Augusto de Francia y el emperador Federico I Barbarroja (sobrino de Conrado III). Éste último, al mando del grupo más poderoso, siguió la ruta terrestre, en la que sufrió algunas bajas. Cerca de Siria, sin embargo, el emperador murió ahogado mientras se bañaba en el río Salef (en la actual Turquía) y su ejército ya no continuó hacia Palestina. Barbaroja durante su estadía en el Reino de Hungría le había pedido al príncipe Géza, hermano del rey Béla III de Hungría que se uniése a las fuerzas cruzadas, así, un ejército de 2.000 soldados húngaros partió al lado de los germánicos. Si bien luego de los conflictos bélicos el rey húngaro habría llamado de regreso a sus fuerzas, su hermano menor, Géza, permaneció en Constantinopla y desposó a una noble bizantina, puesto que no tenía buenas relaciones con Béla III. Los ejércitos inglés y francés llegaron por la ruta marítima. Su primer (y único) éxito fue la toma de Acre el 13 de julio de 1191, tras la cual Ricardo realizó una matanza de varios miles de prisioneros. Esta matanza militarmente le dio oxígeno para seguir hacia el sur a su meta final: Jerusalén, y además le valió el nombre por el que sería reconocido en la historia, Corazón de León. Felipe II Augusto estaba preocupado por los problemas en su país y molesto por las rivalidades con Ricardo, por lo que regresó a Francia, dejando a Ricardo al mando de la cruzada. Este llegó hasta las proximidades de Jerusalén, pero en lugar de atacar prefirió firmar una tregua con Saladino, temiendo que su ejército diezmado de 12.000 hombres no fuera capaz de sostener el sitio de Jerusalén. Pensando en una próxima cruzada y en no arriesgar militarmente una derrota que no le daría a los cristianos la posibilidad del control posterior de la Ciudad Santa, pactaron con el mismo Saladino, quien también estaba cansado y diezmado, la tregua que permitía el libre acceso de los peregrinos desarmados a la Ciudad Santa. Saladino falleció seis meses después. Ricardo murió en 1199 por una flecha a su regreso a Europa. De esta forma, se cerraba la Tercera Cruzada con un nuevo fracaso para los dos bandos, dejando sin esperanzas a los Estados francos. Era cuestión de tiempo para que desapareciera la estrecha franja litoral que controlaban. Sin embargo, resistieron aún un siglo más. Cuarta Cruzada(4º Contradicción) Tras la tregua firmada en la Tercera Cruzada y la muerte de Saladino en 1193, se sucedieron algunos años de relativa paz, en los que los Estados francos del litoral se convirtieron en poco más que colonias comerciales italianas. En 1199, el Papa Inocencio III decidió convocar una nueva cruzada para aliviar la situación de los Estados cruzados. Esta Cuarta Cruzada no debería incluir reyes e ir dirigida contra Egipto, considerado el punto más débil de los estados musulmanes. Al no ser ya posible la ruta terrestre, los cruzados debían tomar la ruta marítima, por lo que se concentraron en Venecia. El dux Enrico Dandolo se coaligó con el jefe de la expedición Bonifacio de Montferrato y con un usurpador bizantino, Alejo IV Ángelo para cambiar el destino de la cruzada y dirigirla contra Constantinopla, al estar los tres interesados en la deposición del basileus del momento, Alejo III Ángelo. Inicialmente, los cruzados fueron empleados para luchar contra los húngaros en Zara, por lo que fueron excomulgados por el Papa. Desde allí se dirigieron hacia Bizancio, donde consiguieron instalar a Alejo IV como basileus en 1203. Sin embargo, el nuevo basileus no pudo cumplir las promesas hechas a los cruzados, lo que originó toda clase de disturbios. Fue depuesto por los propios bizantinos, que coronaron a Alejo V Ducas. Esto provocó la intervención definitiva de los cruzados, que conquistaron la ciudad el 12 de abril de 1204. El saqueo de la ciudad fue terrible. Miles de cristianos (incluyendo mujeres y niños) fueron asesinados por los cruzados. Desvalijaron y destruyeron mansiones, palacios, iglesias y la propia basílica de Santa Sofía. Europa occidental recibió un aluvión de obras de arte y reliquias sin precedentes, producto de este saqueo. Con ello llegaba a su fin el Imperio Bizantino, que se desmembró en una serie de Estados, algunos latinos y otros griegos. De éstos, el llamado Imperio de Nicea conseguiría restaurar una sombra del Imperio Bizantino en 1261. Los cruzados establecieron el llamado Imperio Latino, organizado feudalmente y con una autoridad muy débil sobre la mayoría de los territorios que supuestamente controlaba (y nula sobre los Estados griegos de Nicea, Trebisonda y Epiro). La Cuarta Cruzada asestó un doble golpe a los Estados francos de Palestina. Por un lado, les privó de refuerzos militares. Por otro, al crear un polo de atracción en Constantinopla para los caballeros latinos, produjo la emigración de muchos que estaban en Tierra Santa hacia el Imperio Latino, abandonando los Estados francos. Cruzadas Menores Tras el fracaso de la cuarta, el espíritu cruzado se había apagado casi por completo, pese al interés de algunos papas y reyes por reavivarlo. Si los Estados francos sobrevivieron hasta 1291 fue por la intervención de los mongoles que ,al acabar con el califato Abbasí en 1258 y conquistar la región de Oriente Medio, dieron un respiro a los latinos, al no ser los mongoles hostiles al cristianismo. La convicción de que los reiterados fracasos se debían a la falta de inocencia de los cruzados, llevó a la conclusión de que sólo los puros podrían reconquistar Jerusalén. En 1212 un predicador de 12 años organizó la llamada cruzada de los niños, en la que miles de niños y jóvenes recorrieron Francia y embarcaron en sus puertos para ir a liberar Tierra Santa. Fueron capturados por capitanes desaprensivos y vendidos como esclavos. Tan sólo algunos consiguieron regresar al cabo de los años. El cuento era popular en la Edad Media, pero la mayoría de los historiadores creen que este cuento se exagera, o que es un mito. Quinta Cruzada La V Cruzada fue proclamada por Inocencio III en 1213 y partió en 1218 bajo los auspicios de Honorio III, uniendóse al rey cruzado Andrés II de Hungría, quien llevó hacia oriente el ejército más grande en toda la Historia de las Cruzadas. Como la IV Cruzada, tenía como objetivo conquistar Egipto. Tras el éxito inicial de la conquista de Damieta en la desembocadura del Nilo, que aseguraba la supervivencia de los Estados francos, a los cruzados les pudo la ambición e intentaron atacar El Cairo, fracasando y debiendo abandonar incluso lo que habían conquistado, en 1221. Sexta Cruzada La organización de la VI Cruzada fue un tanto rocambolesca. El papa había ordenado al emperador Federico II Hohenstaufen que fuera a las cruzadas como penitencia. El emperador había asentido, pero había ido demorando la partida, lo que le valió la excomunión. Finalmente, Federico II (que tenía pretensiones propias sobre el trono de Jerusalén) partió en 1228 sin el permiso papal. Sorprendentemente, el emperador consiguió recuperar Jerusalén mediante un acuerdo diplomático. Se autoproclamó rey de Jerusalén en 1229 y también obtuvo Belén y Nazaret. Séptima Cruzada En 1244 volvió a caer Jerusalén (esta vez de forma definitiva), lo que movió al devoto rey Luis IX de Francia (San Luis) a organizar una nueva cruzada, la Séptima. Como en la V, se dirigió contra Damieta, pero fue derrotado y hecho prisionero en Mansura (Egipto) con todo su ejército. Octava Cruzada Vuelto a Francia, el mismo rey emprendió la llamada VIII Cruzada (1269) contra Túnez, aunque en realidad era un peón en los intereses de su hermano Carlos de Anjou rey de Nápoles, que quería evitar la competencia de los mercaderes tunecinos. La peste acabó con el rey Luis y gran parte de su ejército en Túnez (1270). Aunque algunos papas intentaron predicar nuevas cruzadas, ya no se organizaron más y, en 1291, los cruzados evacuaron sus últimas posesiones en Tiro, Sidón y Beirut tras la caída de San Juan de Acre. A fin de cuentas, el único triunfo relevante de la Cristiandad durante los dos siglos de más de ocho cruzadas fue la toma de Jerusalén por Godofredo de Bouillon en la primera cruzada en el año 1099, la cual, a pesar de las innumerables matanzas de sarracenos, judíos (hombres, mujeres y niños), logró sostener la Ciudad Santa por muchos años, y encontró los objetivos marcados inicialmente por los defensores de la idea de reconquistar la tierra llamada santa para los cristianos de Europa. Obviamente estas no son las unicas contradicciones ya que el hacerse pelear unos contra otros es una contradiccion ya que la biblia no lo permite.Ademas otras de las cuestiones o contradicciones era ROBAR si ROBAR la iglesia "robaba" a los pueblos que no tenian como religion al catolicismo y se robaban sus riquezas o sino porque piensan que las cosas de la iglesia esta echa con oro.¿Hacian plata con las limosnas?NO.ROMPIAN TODO Y SE ROBABAN TODO EL ORO. Espero que te haya servido y gustado (Soy Cristiano Por Tradición No Por Pensamiento)
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