A la hora de crear un documento , muchos se preguntarán cuál es el mejor formato para su publicación. Después de todo, PDF es un tipo de fichero basado en PostScript que tiene la desventaja de ser propiedad de Adobe . Si alguna vez habéis abierto un fichero PostScript con un procesador de texto o un bloc de notas habréis descubierto que se parece más a un lenguaje de programación que a un archivo binario. Cuando Adobe desarrolló este estándar de impresión, no existían entornos gráficos donde ver el diseño de nuestras páginas tal y como iban a salir impresas. Así, para «maquetar» un documento , cualquier persona podía acudir a un (enorme y complejo) manual de referencia y describir la página desde un procesador de textos utilizando este lenguaje. Obviamente, hoy en día no es necesario conocer PS para generar tal archivo, pues son las aplicaciones de diseño, maquetación y procesador de textos las que interpretan el contenido de la pantalla. Al realizar el envío a la impresora , ésta compila el documento PostScript utilizando un RIP (Ráster Image Processor o procesador de imágenes entramadas) que termina por confeccionar una imagen de la página compuesta por una matriz de puntos. Esta matriz, sobre el papel, es el resultado final del proceso. Además, muchos programas, como Quark, Photoshop o GhostScript , contienen integrados uno de estos RIP capaces de transformar en una matriz de puntos lo que se muestra en pantalla, permitiendo la visualización de la página.
PDF aunque basado en PostScript (de hecho, si nuestra impresora soporta PostScript de nivel 3 muy probablemente podrá imprimir directamente PDF sin necesidad de controladores) amplía las posibilidades de este tipo de archivos porque incluye metainformación (información que describe la información), todo tipo de contenidos multimedia (que pueden incrustarse en el fichero) y algunas cosas más, como protección anti-copia mediante el cifrado de los contenidos. Pero, la diferencia más importante es que los objetos descritos en el documento (letras, imágenes, etc.) ya han sido tratados con anterioridad y, aunque todavía requieren de la presencia de un RIP que los «transforme» en la mencionada matriz para poder imprimirlos, su conversión es más directa.
Moraleja: utiliza PDF para previsualizar la salida de un documento antes de imprimir, enviar a impresoras documentos profesionales o publicar en la web; mientras que recurre a PostScript para enviar tus trabajos a la impresora o cuando sepas que, tras imprimirlo en PDF , el diseño es el correcto.