Quieren saber que se dicen los ex-presidentes de Mexico y Cuba antes de la cumbre de las ONU de 2002?
Lee esto no te lo puedes perder.
Fox, para no ofender a George W. Bush, llamó a Fidel Castro para pedirle que por favor no asistiera a una cumbre de presidentes en México.
La historia es asi: México en 2002, dos días antes de la Cumbre de Naciones Unidas en Monterrey, el presidente Vicente Fox recibió una carta de Fidel Castro en la cual aceptaba la invitación a la cumbre de la ONU que todo el mundo esperaba que declinara. El presidente mexicano, preocupado por la posición de Estados Unidos frente a la presencia del líder de la Revolución cubana, llamó telefónicamente a Castro a tratar de disuadirlo. Fidel, quien creía que esa llamada se iba a producir, la grabó y durante casi 20 minutos le tomó el pelo a Fox haciéndolo hacer el oso varias veces. Y, como si fuera poco, a pesar de que se había comprometido a que la conversación fuera 'privada', la hizo pública y la vergonzosa conversación que tuvo lugar le dio la vuelta al mundo.
Vicente Fox: Aló Fidel, ¿Cómo estás?
Fidel Castro: Dígame, señor presidente, ¿cómo está usted?
Fox: Primero, antes que nada, quisiera pedirte que esta conversación sea privada, entre tú y yo. ¿Estás de acuerdo?
Fidel: Sí, de acuerdo. (…)
Fox: Pero, mira, Fidel, yo te hablo primero como amigo.
Fidel: Si me habla primero como amigo, espero que no me diga que no vaya.
Fox: (Se ríe). Bueno, vamos a ver, déjame platicarte, a ver tú que opinas.
Fidel: Yo lo escucho pero, se lo advierto de antemano, le puedo ayudar en cualquier cosa menos en eso. (…)
Fox: La verdad es que no es muy de amigos avisar así a última hora y con esta sorpresa sí me pones en una buena cantidad de problemas, por ejemplo, problemas con tu seguridad.
Fidel: Bueno, yo no tengo ninguna preocupación. No necesito 800 hombres como los que lleva el señor Bush.
Fox: Bueno, pero tú puedes confiar en un amigo y me podías haber hecho saber un poco antes que pretendías venir, eso yo creo que hubiera resultado mucho mejor para ambos.
Fidel: Usted comprenderá que si ahora me dicen que no vaya, eso daría lugar a un escándalo mundial.
Fox: ¿Pero qué necesidad tienes de armar escándalo mundial, si te estoy hablando como amigo?
Fidel: Oígame, es que usted es el presidente del país anfitrión y, si me lo prohíbe, no me quedaría más remedio que publicar mañana el discurso que planeaba pronunciar allá.
Fox: Eso no, tú tienes todo el derecho. A ver, si de todas maneras pretendes venir, déjame hacerte una propuesta.
Fidel: Dígame, estoy dispuesto a escuchar una transacción.
Fox: Por qué no vienes el jueves por la mañana ya que tienes tu discurso a la una de la tarde.
Fidel: No se preocupe, yo lo ayudo en todo. No lo molesto en nada, no tiene que invitarme a las comidas.
Fox: No es para tanto. Inclusive te invito al almuerzo de ese día, inclusive te puedo sentar a mi lado. Pero una vez terminado el evento te regresas.
Fidel: ¿A la isla de Cuba? ¿O al Hotel?
Fox: A la isla de Cuba. (...)
Fidel: Correcto.
Fox: Fidel, ¿te puedo pedir otro favor?
Fidel: Dígame, ¿en qué más puedo servirlo?
Fox: Pues básicamente no agredir a Estados Unidos o al presidente Bush. (…)
Fidel: Óigame, señor presidente. Llevo 43 años en política y sé decir la verdad con la decencia y la elegancia necesaria. No albergue el menor temor de que le voy a soltar una bomba allí. (…)
Fox: Eso te lo agradezco. Entonces quedamos en que tú vienes el jueves y ahí me dejarás libre. Es la petición que te hago para que no me compliques el viernes.
Fidel: Yo comprendo todo, cosas de las cuales no vamos a hablar ahora. Estoy dispuesto a cooperar con usted. Me limitaré a cumplir sus órdenes, yo como y me regreso.
Después de esta conversación, Fidel Castro fue, echó su discurso, almorzó y se regresó, como había acordado. Una vez en la isla de Cuba, sacó la grabación dejando al presidente de México en ridículo