
¿Qué es la "manía aritmética"?
El gran inventor Nikola Tesla sufría desorden numérico obsesivo-compulsivo o aritmomanía, que guarda relación con la artimética. En concreto, Tesla buscaba permanentemente en su vida cotidiana números divisibles por 3, por ejemplo a la hora de elegir habitación en un hotel prefería un número como el 207, múltiplo de 3. Además, pedía exactamente 18 toallas limpias cada día. Y si salía a dar un paseo, daba siempre 3 vueltas a la manzana.
La aritmomanía se describe en los manuales médicos como el hábito irresistible de contar los objetos, las palabras de un texto, las letras de las palabras, los escalones, las casas de una calle, etc. En ocasiones, quienes la padecen también necesitan comprobar si una cantidad es capicúa o si sumadas las cifras que la componen se obtiene una cifra par o impar.
Curiosidades de Nicolás Tesla
Fue el primer hombre en recibir señales de radio procedentes del espacio exterior. Los radiotelescopios de la actualidad han permitido verificar que efectivamente recibió señales de estrellas distantes.

La mayoría de sus proyectos los ideaba en su cabeza, le bastaba con tener la imagen del objeto sin saber como funcionaba, simplemente lo realizaba sin tener en cuenta que se podría convertir en un gran avance para la humanidad.

Se decía que Tesla sólo dormía tres horas al día, incluso personas cercanas a el, aseguraban que permanecía activo hasta 150 horas.

Propuso iluminar parte del Sahara para que los extraterrestres comprobaran que la Tierra estaba habitada por seres inteligentes.
Sufría un desorden obsesivo-compulsivo, pues tenía varias manías y fobias poco usuales. Hacía las cosas basándose en el número 3. Cuando se hospedaba en hoteles se quedaba en habitaciones con un número divisible entre tres.

Se obsesionaba con la limpieza y tenía temor a los gérmenes.
Detestaba tocar objetos esféricos.
Tesla ocasionalmente se mostraba cruel, expresando su disgusto por la gente con sobrepeso, despidiendo empleados que presentaban este problema.

Cerca del final de su vida, Tesla mostró signos de enfermedad mental, afirmando ser visitado diariamente por una paloma blanca.

En 1915 se informó que Tesla y Edison compartirían el Premio Nobel de Física de aquel año. Numerosos medios informativos de todo el mundo publicaron esta noticia como verdadera. Sin embargo, el premio jamás fue recibida por ninguno de estos dos científicos. Nadie conoce la verdadera historia, pero muchos creen que Tesla se negó a aceptar el premio.
