Auriculares - No te quedes sordo
Actualizable

Buenas gente! Queria hacerles llegar una serie de datos con respecto al uso de auriculares en las esquinas mas ruidosas y en distintos medios de transporte de la cdad. de Buenos Aires.
A que se debe esto? sencillo: el uso de equipos portatiles de reproducción de musica puede afectar la salud auditiva si no se usa con precaución, y aun mas todavía si se utilizan en ambiantes con altos niveles de ruido "de fondo" (+ de 80 dB)
Estos datos los tomé para un TP de la facultad (Ing. de Sonido - untref) junto a un compañero, y me pareció interesante que todos lo compartamos... aclaro q aca agregue mas información de la q tenia el TP que presentamos
Personalmente, comparo al uso de auriculares a niveles extremos, con el cigarrillo... todos saben q hace mal a la salud (obviamente q los auriculares no te matan), pero muy pocos se proponen cambiarlo...
Aquí el Informe:

Introducción
Los médicos llaman generación sorda o también generación MP3 a una abundante y creciente colectivo de jóvenes y adultos que están perdiendo la capacidad de audición, se estima hasta un 40% de su potencial en algunos casos, de forma irreversible y prematura, como consecuencia de la exposición excesiva a altos niveles de presión sonora generados por los aparatos reproductores de bolsillo.
A continuación debemos sumar, los altos niveles de ruido existentes en los ámbitos urbanos, que no solo son causa directa de diversos daños a nuestra salud, sino que, de forma indirecta estos altos niveles de ruido establecen una base o piso a ser superado por los reproductores provocando un enmascaramiento necesario para poder así percibir la información entregada por los auriculares y no la exterior. Dicho de otra manera, estos reproductores necesitan superar el alto nivel de presión sonora externo, provocando un aumento progresivo e inconciente de estos niveles.
Contaminación acústica:
Cuando el ruido se convierte en un sonido molesto que puede producir efectos nocivos en los seres humanos (fisiológicos o psicológicos), se habla de contaminación acústica.
La principal causa de la contaminación acústica es la actividad del hombre: transporte, industrias, obras, etc. Los efectos fisiológicos producidos por el ruido pueden ser el deterioro de la audición (llegando a la perdida total de la misma), y el insomnio, entre otras. Los efectos psíquicos son principalmente la irritabilidad y el estrés.
El ruido se mide en decibeles (dB) y para su medición se usan equipos llamados sonómetros.
Ejemplos de niveles de ruido:
Ambiente silencioso (0 dB – 20 dB): Bosque sin perturbaciones
-Ambientes de poco ruido (20 dB – 60 dB): Biblioteca, sala de estar
-Ambientes con nivel de ruido medio (60dB – 80dB): Oficina, restaurante
-Ambientes con altos niveles de ruido (a partir de 80dB): Tráfico de ciudad, camiones, martillo neumático, avión despegando, etc.
Mapas de ruido:
Estos mapas indican los niveles de ruido que inciden en distintas zonas de áreas urbanas.

www.clarin.com
El mapa de ruido de la Ciudad de Buenos Aires indica las zonas en
las que se perciben los mayores niveles de ruido (áreas en rojo).
Como se mencionó anteriormente, la contaminación acústica es causada por las actividades que el hombre realiza.
El auge de los reproductores portátiles (walkman, discman y MP3) en los últimos tiempos, nos llevan a investigar cómo el uso de estos dispositivos afecta en las personas, más específicamente, en los lugares donde se registran altos niveles de ruido.
Además de las áreas que se indican en el mapa, se debe tener en cuenta también el ruido provocado por los medios de transporte:
Subtes:
Según un informe publicado en la web www.metrodelegados.com en febrero del año 2000, las líneas de subtes más ruidosas son la C y la D.
De acuerdo con mediciones técnicas realizadas por un ingeniero especializado
en ruido, el nivel de ruido de las líneas C y D ronda, en promedio, los 100 dB). Los índices de ruido más alto se encontraron en las estaciones del subte D que habían sido recién construidas.
En forma más detallada, los niveles de ruido llegaron a un punto máximo de 104,6 dB, cifra superior a la considerada como de riesgo auditivo por la Organización Mundial de la Salud. El nivel medio de ruido en las mediciones es de 88,95 dB, valor proclive a la generación de diversas perturbaciones y disfunciones orgánicas. El pico máximo de ruido llegó a los 123 decibeles, cifra absolutamente inadmisible.
Colectivos:
Según una nota publicada en el diario La Nación, en los últimos 30 años se triplicó el nivel de ruidos en la ciudad. Y son los colectivos los mayores contaminantes. Se estima que casi el 40% de los colectivos de la ciudad superan los límites permitidos por la ley, cuyo tope está establecido en 100 decibeles (dB).
Según Juan Manuel Velasco, ministro de Medio Ambiente: “las mediciones realizadas en los colectivos indican que los motores superan los 100 dB, pero cuando se hace el promedio del ruido que la unidad provoca mientras circula no supera los 70 dB”
Trenes:
El caso de los trenes es también alarmante, los niveles de ruido se encuentran por encima de los 85 dB, llegando hasta niveles de ruido "intermitente" o de "impacto" de unos 120 dB provocados tanto por la bocina como por los rozamientos de las ruedas y las vías.
Censo estadístico:
En el siguiente censo, el motivo fue conocer la proporción de jóvenes (aprox. entre 15 y 25 años) bajo los riesgos ya mencionados provocados por la utilización de auriculares en diferentes ámbitos urbanos.
En todos los casos se contaron 100 jóvenes de los cuales se tomaba nota de cuantos de ellos estaban utilizando algún tipo de auriculares.
Las estadísticas han sido tomadas en cada caso por más de 3 referencias. En el caso de las esquinas, se tomaron las de mayores niveles de ruido. En los trenes, colectivos y subtes se tomaron las líneas más utilizadas.
Esquinas de la Cdad. de Bs. As.
- Av. Corrientes y Av. 9 de Julio: 31% de jovenes estaban utilando auriculares (j.u.a.)
- Av. Sta. Fé y Av. Pueyrredón: 40% (j.u.a.)
- Av. Cabildo y Juramento: 35% (j.u.a.)
- Acoyte y Rivadavia: 43% (j.u.a.)
Promedio: 37,25% (j.u.a.)
Lineas de Colectivos:
- Linea 152: 46% (j.u.a.)
- Linea 29: 41% (j.u.a.)
- Linea 60: 37% (j.u.a.)
- Linea 141: 45% (j.u.a.)
Promedio: 42,25% (j.u.a.)
Subtes:
- Subte A: 35% (j.u.a.)
- Subte C: 45% (j.u.a.)
- Subte D: 43% (j.u.a.)
- Subte B: 41% (j.u.a.)
Promedio: 41% (j.u.a.)
Trenes:
- Roca: 48% (j.u.a.)
- Mitre: 39% (j.u.a.)
- Sarmiento: 46% (j.u.a.)
- San Martín: 51% (j.u.a.)
Promedio: 46% (j.u.a.)
Nota: el tren Sarmiento es considerado como uno de los mas ruidosos de Latinoamérica
Ya nos hemos sorprendido con los altos niveles de ruido que promedian cada uno de los medios de transporte más utilizados en la ciudad, pero como si esto no fuera poco, hoy en día también es necesario preocuparse por la cada vez mas creciente cantidad de personas que utilizan auriculares de manera ilimitada en estos medios de transportes y en las zonas mas ruidosas de la ciudad.
¿Qué hacen las empresas?
Apple tuvo que encontrar la forma de poner límites a los niveles de volumen de su archivendido iPod. La razón: se teme que cada vez más jóvenes estén perdiendo irreversiblemente sus capacidades de audición por el uso de reproductores de MP3. Entre ellos, el iPod es uno de los más potentes. Por eso Apple ya puso on line una actualización gratuita que permite setear un máximo en el volumen. Sucede que esta maravilla tecnológica es capaz de alcanzar los 115 decibeles, (el equivalente al ruido de un concierto en vivo) un nivel peligroso para la salud del oído interno. El riesgo es escuchar menos y en muchos casos, adquirir a cambio un zumbido que no abandona ni a sol ni a sombra.
“115 decibeles es un nivel muy peligroso. El oído humano está capacitado para no sufrir daño hasta los 85 decibeles. Cuando se supera este límite de intensidad, hay varios factores que inciden en las consecuencias: el tiempo de exposición, el tipo de sonido (los agudos traen más trastornos que los graves) y el tipo de auricular”, explica Carlos Kukso, médico otorrinolaringólogo del Hospital de Clínicas, profesor regular adjunto de la Facultad de Medicina de la UBA y director de la carrera de médico especialista en otorrinolaringología de la UBA. “Para tener una idea, un ruido de 90 decibeles (sólo 5 por encima de lo recomendable) con una exposición de ocho horas diarias puede provocar daño. Si son 115 decibeles, bastan dos horas diarias de exposición para lastimar el oído interno”.
El llamado de atención partió originalmente de un miembro del congreso de Estados Unidos, luego el National Institutes of Health (NIH) reclamó nuevas investigaciones para determinar los efectos de los auriculares en los oídos. Entretanto Apple enfrenta una denuncia que acusa a iPod de provocar potenciales lesiones auditivas. Lo cierto es que ya está disponible la actualización para el iPod Nano y los modelos con capacidad de reproducción de video. Permite a los padres poner el límite de volumen y bloquear el acceso de los chicos al seteo con un código de seguridad. Según Greg Joswiak, vicepresidente de marketing de Apple iPod, fue una respuesta de la compañía frente la “atención creciente en esta área. Queremos ofrecer a los clientes una opción sencilla para determinar su propio límite de volumen”.
Más de la mitad de los estudiantes de nivel secundario reportan al menos un síntoma de pérdida auditiva, según una encuesta realizada por la American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). Incluso, los chicos admiten con más frecuencia que los adultos el haber experimentado tres de los cuatro síntomas de pérdida auditiva: el 28 por ciento se vio en la necesidad de aumentar el volumen de la radio o el televisor, el 29 tuvo dificultades para escuchar al interlocutor en una conversación normal y el 17 por ciento tuvo un zumbido.
Pero la culpa no es solamente del volumen. Según una investigación de la Harvard Medical School, en promedio cuanto más chiquitos los auriculares más altos los niveles de salida, así que los más dañinos son los más pequeños. Además, explica Kukso, el problema de estos auriculares es el lugar donde son colocados: “Es el oído interno el que sufre las consecuencias, pero el oído medio cuenta con unos huesitos que tienen el poder de “amortiguar” el impacto del ruido en el oído interno. Si este mecanismo de amortiguación está abolido o disminuido porque un auricular lo está obstruyendo, entonces el sonido llega muy fuerte directamente al oído interno. Teóricamente, los auriculares pequeñitos, que obturan con más fuerza el conducto, podrían ser más peligrosos porque evitan el mecanismo de amortiguación. Pero la realidad es que la culpa no la tienen los aparatos electrónicos. El problema es que generalmente la gente los usa a mucho volumen.”
Otra compañía que se puso a tono con las nuevas demandas fue Sony. Según se estableció, una de las alternativas es utilizar auriculares que bloqueen el ruido ambiente, lo que evitaría la necesidad de aumentar el volumen mientras se está en lugares ruidosos como el subte, la calle o el colectivo. En general la oferta de este tipo de auriculares se limitaba a los más grandes, que cubren la oreja. La alternativa de Sony es en cambio pequeña, (y hasta viene en color blanco, para hacer juego con el iPod) el modelo es el MDR-NC11A y cuesta alrededor de 70 dólares.
La amenaza de la pérdida auditiva es sutil. Se da tan gradualmente que muchas veces la persona que la sufre no lo nota hasta que comienza a escuchar un zumbido. “En general el primer síntoma no es la hipoacusia, sino el zumbido. En muchos casos la gente no repara en este sonido, que es de muy baja intensidad, durante el día sino sólo en el silencio de la noche”, explica Kukso. “El zumbido es signo de la primer lesión, que se produce a nivel de una frecuencia muy aguda, que no afecta por lo tanto la percepción del habla. Pero si continúa la exposición, se afecta la percepción de tonos medios y graves y se dejan de escuchar las conversaciones”
“115 decibeles es un nivel muy peligroso. El oído humano está capacitado para no sufrir daño hasta los 85 decibeles. Cuando se supera este límite de intensidad, hay varios factores que inciden en las consecuencias: el tiempo de exposición, el tipo de sonido (los agudos traen más trastornos que los graves) y el tipo de auricular”, explica Carlos Kukso, médico otorrinolaringólogo del Hospital de Clínicas, profesor regular adjunto de la Facultad de Medicina de la UBA y director de la carrera de médico especialista en otorrinolaringología de la UBA. “Para tener una idea, un ruido de 90 decibeles (sólo 5 por encima de lo recomendable) con una exposición de ocho horas diarias puede provocar daño. Si son 115 decibeles, bastan dos horas diarias de exposición para lastimar el oído interno”.
El llamado de atención partió originalmente de un miembro del congreso de Estados Unidos, luego el National Institutes of Health (NIH) reclamó nuevas investigaciones para determinar los efectos de los auriculares en los oídos. Entretanto Apple enfrenta una denuncia que acusa a iPod de provocar potenciales lesiones auditivas. Lo cierto es que ya está disponible la actualización para el iPod Nano y los modelos con capacidad de reproducción de video. Permite a los padres poner el límite de volumen y bloquear el acceso de los chicos al seteo con un código de seguridad. Según Greg Joswiak, vicepresidente de marketing de Apple iPod, fue una respuesta de la compañía frente la “atención creciente en esta área. Queremos ofrecer a los clientes una opción sencilla para determinar su propio límite de volumen”.
Más de la mitad de los estudiantes de nivel secundario reportan al menos un síntoma de pérdida auditiva, según una encuesta realizada por la American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). Incluso, los chicos admiten con más frecuencia que los adultos el haber experimentado tres de los cuatro síntomas de pérdida auditiva: el 28 por ciento se vio en la necesidad de aumentar el volumen de la radio o el televisor, el 29 tuvo dificultades para escuchar al interlocutor en una conversación normal y el 17 por ciento tuvo un zumbido.
Pero la culpa no es solamente del volumen. Según una investigación de la Harvard Medical School, en promedio cuanto más chiquitos los auriculares más altos los niveles de salida, así que los más dañinos son los más pequeños. Además, explica Kukso, el problema de estos auriculares es el lugar donde son colocados: “Es el oído interno el que sufre las consecuencias, pero el oído medio cuenta con unos huesitos que tienen el poder de “amortiguar” el impacto del ruido en el oído interno. Si este mecanismo de amortiguación está abolido o disminuido porque un auricular lo está obstruyendo, entonces el sonido llega muy fuerte directamente al oído interno. Teóricamente, los auriculares pequeñitos, que obturan con más fuerza el conducto, podrían ser más peligrosos porque evitan el mecanismo de amortiguación. Pero la realidad es que la culpa no la tienen los aparatos electrónicos. El problema es que generalmente la gente los usa a mucho volumen.”
Otra compañía que se puso a tono con las nuevas demandas fue Sony. Según se estableció, una de las alternativas es utilizar auriculares que bloqueen el ruido ambiente, lo que evitaría la necesidad de aumentar el volumen mientras se está en lugares ruidosos como el subte, la calle o el colectivo. En general la oferta de este tipo de auriculares se limitaba a los más grandes, que cubren la oreja. La alternativa de Sony es en cambio pequeña, (y hasta viene en color blanco, para hacer juego con el iPod) el modelo es el MDR-NC11A y cuesta alrededor de 70 dólares.
La amenaza de la pérdida auditiva es sutil. Se da tan gradualmente que muchas veces la persona que la sufre no lo nota hasta que comienza a escuchar un zumbido. “En general el primer síntoma no es la hipoacusia, sino el zumbido. En muchos casos la gente no repara en este sonido, que es de muy baja intensidad, durante el día sino sólo en el silencio de la noche”, explica Kukso. “El zumbido es signo de la primer lesión, que se produce a nivel de una frecuencia muy aguda, que no afecta por lo tanto la percepción del habla. Pero si continúa la exposición, se afecta la percepción de tonos medios y graves y se dejan de escuchar las conversaciones”
*
Contaminación Acústica
Aunque siempre nos tendemos a hacer eco de los tipos de contaminación que tienden a afectar en menor o mayor medida al medio ambiente (fundamentalmente porque es nuestra temática principal), es cierto que también existe una determinada contaminación que tiende a afectar más a las personas que a la propia fauna de un ecosistema.

Para la mayoría de la población, la contaminación acústica tiende a ser considerada como un factor medioambiental ciertamente grande, ya que se trata de algo que incide de manera tanto principal como importante en la calidad de vida.
El término contaminación acústica hace referencia al ruido cuando éste se considera como un contaminante; esto es, cuando se convierte en un sonido molesto que puede llegar a producir problemas psicológicos bastante nocivos para una persona (depresión, ansiedad, estrés, insomnio).
No debemos olvidar que un informe de la Organización Mundial de la Salud ha estimado como el límite superior deseable en los 50 dB.
Las principales causas de la contaminación acústica
Como de buen seguro sabrás, la principal causa de contaminación acústica es la humana, el cual especialmente se deriva en el transporte, la construcción de edificios, la cercanía a un aeropuerto o a una línea de trenes, o la industria.
Pero también existe un tipo determinado de contaminación acústica que puede llegar a afectar gravemente, e incluso la propia convivencia en una comunidad de vecinos: la música alta.
Efectos del ruido en el ser humano
Como te comentamos anteriormente, la contaminación acústica tiene varios efectos perjudiciales para la salud de la persona, que tienen que ver con una serie de efectos fisiológicos, o bien efectos psicológicos.
Entre los efectos fisiológicos, nos encontramos con los siguientes:
*
Efectos auditivos.
*
Efectos no auditivos (afecciones en el riego cerebral, alteraciones en el proceso digestivo, trastornos intestinales y cólicos, aumento de la presión arterial, aumento de la tensión muscular, etc).
Entre los efectos psicológicos, encontramos los que siguen:
*
Efectos sobre la conducta.
*
Efectos sobre el sueño.
*
Efectos sobre la memoria.
*
Efectos en el embarazo.
*
Efectos en la atención.
*
Efectos sobre los niños.
Es cierto que, de momento, existen algunas lagunas legales respecto a esta problemática. Por este motivo fundamental, es vital contar con una ley adecuada que recoja todos los tipos de contaminación acústica que pueden llegar a afectar a la calidad de vida de la persona, y que recoja las penas adecuadas para cada delito.
Estadísticas:

Imágenes | Kalipedia / Ecologismo
Este es un video muy copado hecho por el programa 31 minutos... parece un programa para chicos y ES un programa para chicos, pero les aseguro que explica bastante bien el tema del ruido ambiental, sobretodo para los que no tienen mucha idea del asunto...
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=l2GyUnHPFfE
Informe 26 Noticias.com
Argentinos se quejan por vivir en un país ruidoso
Así lo consideró el 94,2% de los consultados por un estudio privado. El trabajo mostró que las personas soportan cada día unos niveles medios de ruido que superan el límite aceptable establecido en 65 decibeles por la Organización Mundial de la Salud.
El 94,2 por ciento de los argentinos consultados considera que vive en un país ruidoso, reveló un estudio privado, el cual advirtió que en las últimas décadas los niveles de ruido aumentaron en forma alarmante, causando trastornos de salud.
El estudio, realizado por GAES Centros Auditivos en el marco del "Día Internacional de la Conciencia por el Ruido", destacó que los argentinos soportan cada día, unos niveles medios de ruido que superan el límite aceptable establecido en 65 decibeles por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Para esta investigación se ha utilizado la técnica cuantitativa de la encuesta on-line y el universo objeto de estudio han sido hombres y mujeres mayores de 18 años, y de clase social media.
Según el trabajo, un 97 por ciento de los encuestados cree que la población, en general, no está concientizada sobre la importancia de evitar hacer ruidos y no se toman las medidas necesarias para reducir los altos índices de sonido, lo que que puede afectar nuestra calidad de vida y tener efectos sobre la salud.
En ese sentido, un 32% de la población reconoce que el ruido al que está expuesto diariamente afecta bastante o mucho su estado de ánimo.
La exposición a sonidos que superan los índices considerados como saludables puede llegar a provocar pérdida auditiva si no protegemos adecuadamente nuestros oídos.
Además, el ruido puede generar insomnio, irritabilidad, dolor de cabeza, estrés, hipertensión, fatiga o un mayor riesgo cardiovascular.
Asimismo, el 70 por ciento de los encuestados consideró que, en general, la población se preocupa poco o nada por cuidar su audición.
Con respecto a los controles, el estudio reveló que más del 55 por ciento de la población revisó su audición hace muchos años o nunca lo ha hecho.
Soportar niveles de ruido excesivo en el entorno cotidiano puede tener graves consecuencias en nuestra salud auditiva.
La pérdida de audición provocada por altos niveles sonoros se produce como consecuencia de una exposición prolongada a ruidos que superen los 85 decibeles.
Cuanto más alto sea el nivel de ruido más rápido se desarrollará el trastorno auditivo y existen más posibilidades de que sea irreversible.
La pérdida de audición por ruido es 100 por ciento prevenible, por lo que los especialistas recomendaron conocer los decibelios de los ruidos que nos rodean para saber cuáles pueden ser una agresión para nuestros oídos.
En el caso de pasar largos períodos de tiempo en entornos que superen los niveles de ruido recomendables debemos usar tapones o protecciones adecuadas para los oídos.
Fuente:
Teniendo en cuenta que estamos hablando de una tendencia que va en aumento, podríamos preguntarnos: ¿Cuánto se sabe de lo perjudicial que el uso de auriculares puede ser para nuestro oido?¿Somos concientes de ello?¿Quién debe, o de qué manera debemos hacer reflexión?
El tema lo abordamos desde un punto de vista técnico, pero este problema, claro esta, debe tomar un marco mucho mayor.

Grax a kienes ayudan con mas info:
Usuario: ProAlternative:
dijo:

hay que aclarar que no existe un lugar que tenga 0 dB, excepto en el espacio exterior Yo tmb estudio sonido como vos y uso/usaba muchisimo el mp3 y hoy noto la degeneración que tengo lo que me da una bronca terrible es importate NO abusar de las horas que se usan los auriculares. Los auriculares tipo casco como estos son los que MAS aislan el ruido exterior los in-ear tmb un poco pero usarlos mucho y muy apretados corres el riesgo de dañarte el oído (a mi me pasó) en la calle los bocinazos y los chillidos de los frenos de los colectivos te matan ni hablar cuando viajas en la línea D que cuando pasa pueyrredon mas o menos el subte raspa los rieles lo q puedo recomendar es que no usen los MP3 al palo para compensar el ruido exterior por que es peor! y tmb pueden usar tapones como los q usan los obreros en las contrucciones así cuando andan en el medio del bardo no la subren tanto (te alivian un monton)[/quote]Gracias x visitar el post!