InicioCiencia EducacionEl “Caso Dreyfus”. Hace 118 años.

El “Caso Dreyfus”. Hace 118 años.

En este Post se hace en honor de aquellos hombres y mujeres que están en cárceles en todo el mundo, acusados de delitos que no cometieron. Siempre fue así, los que tienen el poder de acusar y "crear" pruebas, son también los corruptos que administran justicia. Pero toda la verdad saldrá a luz a su tiempo. NO DESMAYEN



El “Caso Dreyfus”



Alfred Dreyfus, capitán del Ejército de Francia


El 5 de enero de 1895, un capitán del Ejército de Francia, Alfred Dreyfus, de origen judío, es degradado y condenado a cadena perpetua, en la Isla del Diablo, por un tribunal militar que lo encontró culpable de traición a la patria, basado en muy endebles pruebas.




La Isla del Diablo es la isla más pequeña de las tres Islas de la Salvación, frente a la costa de Guayana Francesa. La Guayana Francesa es un departamento de ultramar de Francia que se ubica en la costa entre Brasil y Surinam. La Isla del Diablo fue utilizada como carcel, muy famosa por su brutalidad.
Más de 80.000 prisioneros fueron destinados a la Isla del Diablo y la mayoría de ellos nunca volvió a ser visto. La única forma de escapar era por bote, y luego debía superarse una selva impenetrable, por lo que no se sabe cuántos convictos lograron escapar.


Dos años antes se había encontrado en una dependencia militar alemana un trozo papel, escrito a mano, en el cual un militar francés se comprometía a vender a Alemania documentación militar secreta de su país, y las autoridades militares detuvieron a un joven capitán, Alfred Dreyfus, que estaba a prueba en dependencias de inteligencia, acusándolo de ser el autor de la nota.

Si bien los peritos calígrafos no pudieron confirmar a quien pertenecía la letra del escrito, la declaración de un oficial de inteligencia, el coronel Henry, afirmando que existía documentación secreta, que no se podía divulgar, que involucraba al acusado, fue considerada suficiente para condenarlo.


Alphonse Bertillon no era experto en grafología pero inventó la teoría de autoforgerie o disfraz de la propia escritura.


Alfred Dreyfus era hijo de una familia judía adinerada de Alsacia, que estaba totalmente asimilada a la cultura francesa. Pero el hecho de que fuera judío fue suficiente para que la prensa católica francesa, fuertemente influenciada por intelectuales y políticos antisemitas, lo considerara culpable no bien trascendió su detención.



Se debe tener presente, por un lado que al finalizar, en 1871, la guerra entre Prusia y Francia, Alsacia pasó a ser territorio alemán hasta pocos años antes de que Dreyfus fuera detenido; y por otro que en Francia transcurría lo que se denomina “La Tercera República”, que reemplazó al régimen monárquico luego de la derrota militar a principios de la octava década del siglo XIX, que era fuertemente combatida por sectores de extracción católica identificados con la monarquía, entre los que se contaban muchos oficiales de alto rango del ejército.

Los principales diarios europeos cubrieron las alternativas del juicio que se le efectuó a Dreyfus, entre ellos el influyente periódico liberal de Viena, ”Neue Freie Presse”, cuyo corresponsal en Francia era Teodoro Herzl; quien fue uno de los pocos periodistas a los que se le permitió presenciar la ceremonia de degradación de Dreyfus.


El Petit Journal del 23 de diciembre de 1894.


Posteriormente Herzl, padre del sionismo político en sus escritos, explicó que haber visto las manifestaciones que se efectuaron en París tras el juicio, en las que se gritaba "¡Muerte a Dreyfus! ¡Muerte a los judíos!", le hizo modificar su pensamiento respecto a la posibilidad de que los judíos se asimilaran a las poblaciones donde vivían.


Disturbios antisemitas en un grabado de la Petit Parisien.

En marzo de 1896, un nuevo papel, escrito a mano, referido a la venta de materiales secretos a Alemania es descubierto, siendo la letra la misma del papel que sirvió para acusar a Dreyfus, y el jefe de inteligencia del Ejército francés, el teniente coronel Georges Picquart, en base a pericias caligráficas descubre que pertenecía a un oficial, el mayor Marie Charles Ferdinand Walsin Esterhazy. Picquart informa a sus superiores y considera que es necesario realizar un nuevo juicio. Los generales del Estado Mayor no estaban de acuerdo y decidieron no acusar a Esterhazy y desplazar de su cargo a Picquart.


El teniente coronel Georges Picquart en su misión en África.

Mientras tanto la esposa y el hermano de Dreyfus, junto con su abogado, iniciaron una campaña destinada a que se realice un nuevo juicio a Alfred Dreyfus, propuesta que comienza a ser apoyada por varios intelectuales franceses como también por políticos opositores al gobierno.

A mediados de 1897 trasciende a los medios que se había encontrado un nuevo documento relacionado con la venta de secretos militares a Alemania y varios diarios difunden la información, lo que obliga al Alto Mando a ordenar que se juzgue marcialmente a Esterhasy, a la vez que Henry prepara un documento falso que involucra a Dreyfus como el autor de la traición.

Una corte marcial juzga a Esterhazy los días 10 y 11 de enero de 1898, y lo absuelve. Este hecho hace que Emile Zola, uno de los más destacados novelistas franceses de esos años publique, el 13 de enero, en la primera página de “L'Aurore” de Georges Clemenceau, una carta abierta al presidente de Francia titulada “J'accuse (Yo acuso)” en la que sostenía que el Gobierno y el Ejército habían conspirado para condenar a Dreyfus por motivos falsos, a la vez que acusó al gobierno y al ejército de haber cometido "traición a la humanidad" al incentivar a la opinión pública con mensajes antisemitas en un intento de desviar la atención popular de sus propios y públicos fracasos.

El “Yo acuso” hizo que se vendieran 200.000 ejemplares de “L'Aurore” sólo en París, y que la población se dividiese entre quienes sostenían que Dreyfus era culpable y aquellos que consideraban que era inocente.


Portada del periódico L'Aurore del 13 de enero de 1898, con la carta J'Accuse, escrita por Émile Zola


Caricatura de una familia francesa en una cena ilustra las divisiones en la sociedad francesa en el Caso Dreyfus. En el panel superior, el anfitrión dice: «Por encima de todo, no debemos hablar del Caso Dreyfus!». El panel inferior muestra la cena en gran desorden: «Ellos han hablado de él», por el caricaturista Caran d'Ache, Le Figaro, 14 de febrero de 1898.

El Ejército denunció a Zola por difamación, y cuando se lo juzgó fue declarado culpable, por lo que tuvo que huir del país, acusó y condenó a Picquart por difundir secretos militares y envió a la cárcel a Henry, donde se suicido, por haber fraguado un documento de inteligencia.

Esterhasy también huyo, y consultado por los medios cuando estaba en el extranjero confirmó que él era el autor de los documentos encontrados, afirmando que se lo ordenó un miembro del Estado Mayor con el fin de demostrar que Dreyfus era un traidor.


Fotografía antropométrica de Émile Zola al momento de su proceso

En base a estos hechos, las Cámaras combinadas de la Corte Suprema de Apelaciones analizaron la apelación presentada por el abogado y la familia de Dreyfus para que se realice un nuevo juicio, resolviendo anular el veredicto de 1894 y establece que una nueva corte marcial lo juzgue.

El nuevo juicio se efectuó entre el 7 de agosto y el 9 de septiembre, y Dreyfus, a quien se trajo a Francia, es nuevamente declarado culpable de traición con circunstancias atenuantes, reduciéndole la pena a 10 años de prisión.


La defensa de Dreyfus en Rennes: Edgar Demange y Fernand Labori

Ante el descontento causado por este nuevo veredicto, que abiertamente desconocía que la acusación a Dreyfus se basaba en falsedades, el presidente de Francia, Emile Loubet, que meses antes había permitido que Emile Zola regresara a Francia, indulta a Alfred Dreyfus el 19 de septiembre, y se lo excarcela al día siguiente.

Dreyfus, continúa buscando la anulación judicial de su condena y el 19 de octubre de 1903, el ministro de la Guerra, el general Louis-Joseph André, descubre nuevas pruebas de la inocencia de Dreyfus, lo que hace que el pedido de apelación presentado por Dreyfus sea aceptado y el 12 de julio de 1906 la Corte de Apelaciones de Francia anula el segundo veredicto y al día siguiente la Cámara de Diputados solicita que sea reincorporado al Ejército. El 21 de julio Alfred Dreyfus es nombrado Caballero de la Legión de Honor en una ceremonia en la Escuela Militar, siendo poco después ascendido a mayor.



Cuando las cenizas de Emile Zola, que falleció el 29 de septiembre de 1902, son trasladadas al Panteón de París, el 4 de junio de 1908, Alfred Dreyfus es baleado y herido por Louis-Anthelme Grégori, admirador de Edouard Drumont, uno de los principales ideólogos antisemitas franceses, que en 1886 publicó “La Francia judía”, libro del que ese año se vendieron 100.000 ejemplares.

Al declararse la Primera Guerra Mundial, en agosto de 1914, Alfred Dreyfus se ofreció voluntariamente para el servicio activo, participando en los combates que se desarrollaron en el frente, al igual que su hijo, Pierre; y en septiembre de 1918, fue ascendido a teniente coronel.


A la derecha, Alfred Dreyfus rehabilitado. En el centro, el capitán Targe, investigador y descubridor de numerosos fraudes

Alfred Dreyfus fallece el 12 de julio 1935, a los 75 años de edad.


Alfred Dreyfus en 1935, año de su fallecimiento.

Términos derivados

En francés se crearon tres palabras vinculadas con el caso, que a su vez no deben ser confundidas: dreyfusards, dreyfusiens y dreyfusistes.

Dreyfusards: son los primeros defensores de Dreyfus, los que lo apoyaron desde un principio, incondicionalmente.

Dreyfusistes: son quienes reflexionaron sobre las implicaciones profundas del caso y sostenían a partir del mismo la necesidad de realizar reformas políticas y sociales (algunos dreyfusards se hicieron luego dreyfusistes).

Dreyfusiens: aparecieron justo en diciembre de 1898, cuando el enfrentamiento entre dreyfusards (partidarios de Dreyfus) y antidreyfusards (opositores a Dreyfus) se volvió extremadamente agudo, llegando a comprometer la estabilidad de la República. Aunque consideraban injusta la situación de Alfred Dreyfus, su principal preocupación era calmar la situación para salvar al régimen republicano parlamentario de entonces. Promovían una conciliación entre las partes. El texto que los representó es El llamado a la unión (L'Appel à l'union) publicado el 23 de enero de 1899 en el periódico El Tiempo. Generalmente apoyando a Waldeck-Rousseau abogaban por una secularización de la sociedad francesa.


Historiografía del Caso Dreyfus


Primer folleto de Bernard Lazare, Un error judicial, publicado en 1896, en Bruselas.

El Caso Dreyfus se distingue por el gran número de obras publicadas sobre él.236 Gran parte de estas publicaciones consisten en una mera polémica y no son libros históricos.235 Pero estas obras son consultadas en el marco del estudio psicosocial del asunto.

El gran interés en el estudio del Caso Dreyfus reside en el hecho de que todos los registros están fácilmente disponibles. Aunque los debates del Consejo de Guerra de 1894 no fueron tomados taquigráficamente, los informes de todas las audiencias públicas de los numerosos procesos sobre el caso pueden ser consultados. Por otro lado, gran número de archivos son fácilmente accesibles en el Archivo Nacional y en el Archivo Militar de Fort de Vincennes.

Literatura contemporánea de la causa, fue publicada entre 1894 y 1906. Comenzando con el folleto de Bernard Lazare, el primer intelectual dreyfusard a pesar de errores factuales, quedó testimonio de las etapas encaminadas a la revisión.

La obra de Joseph Reinach, La historia del Caso Dreyfus, en siete volúmenes, que comenzó a aparecer en 1901 y terminó con el Índice en 1911, fue la referencia a la publicación científica de la historia dada a conocer a partir de los años 1960. Contiene numerosa información precisa, por lo general, a pesar de algunas interpretaciones controvertidas sobre el porqué del asunto.

Por otra parte, existen «informes instantáneos» de testigos directos, como el libro como antisemita y engañoso de Esterházy, o el de Alfred Dreyfus sobre sí mismo Cinco años de mi vida. Se trata de testimonios que pueden completar el panorama del asunto.

El compendio del caso Dreyfus por «Henri-Dutrait Crozon» seudónimo del Coronel Larpent239 es la base de toda la literatura antidreyfusarde posterior al caso hasta el día de hoy. El autor desarrolló allí la teoría de la conspiración, alimentada por la financiación de la comunidad judía, para empujar a Esterházy a confesar el crimen.

La publicación de los apuntes de Schwartzkoppen, en 1930, aporta un esclarecimiento sobre la culpabilidad de Esterházy en el asunto y exculpa al mismo tiempo a Alfred Dreyfus. La derecha francesa discute el valor de este testimonio, pero la mayoría de los historiadores la sostienen como fuente válida.

El periódico l'Occupation arroja un velo sobre el caso. La liberación de Europa después de la Segunda Guerra Mundial y la revelación de la Shoá llevan a una reflexión sobre el fondo del Caso Dreyfus. Jacques Kayser (1946), luego Maurice Paléologue (1955) y Henri Giscard d'Estaing (1960) reactivaron el caso, sin grandes revelaciones, con un enfoque general juzgado como insuficiente en términos históricos.

Marcel Thomas, archivista paleógrafo, curador en jefe de los Archivos Nacionales, que en 1961, aportó, a través de su Caso sin Dreyfus en dos volúmenes, una completa renovación de la historia del caso, sobre la base de todos los archivos públicos y privados disponibles. Su obra es la base de todos los estudios históricos posteriores.

Henri Guillemin, el mismo año, con su Enigma Esterházy, parece encontrar la clave del «enigma» en la existencia de un tercer hombre (además de Dreyfus y Esterhazy), explicación que compartía momentáneamente con Michel de Lombarès y luego abandonada algunos años más tarde.

Jean Doise, especialista en temas militares, a pesar de las sólidas reflexiones y descripciones, intenta explicar el asunto por el génesis del cañón de 75 mm en Un secreto bien guardado, pero sus hipótesis concluyentes fueron vistas de manera muy crítica.

Jean-Denis Bredin, abogado e historiador, su libro El Asunto en 1983, fue reconocido como la mejor suma en el Caso Dreyfus. El interés de la obra se centra en una relación estrictamente factual, con los hechos documentados en una reflexión sobre diversos aspectos de este acontecimiento.

Es finalmente Vincent Duclert quien ha lanzado en el año 2005 la primera biografía de Alfred Dreyfus, 1.300 páginas, entre una docena de otras publicaciones sobre el Caso Dreyfus, incluyendo la correspondencia completa entre Alfred y Lucie Dreyfus de 1894 a 1899.

Por último, el Caso Dreyfus ha proporcionado el pretexto para muchas novelas. La última obra de Émile Zola (1902), La Verdad, transpone el Caso Dreyfus desde el mundo de la escuela. Anatole France publicó La isla de los pingüinos (1907), donde relata el asunto del libro VI: «El asunto de las ochenta mil botas de heno»".241 De otros autores y contribuciones, como Roger Martin du Gard, Marcel Proust o Maurice Barrès.

Datos archivados del Taringa! original
55puntos
515visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

V
VERDAERO🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts85
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.