Señale los conflictos sociales existentes y analice los mismos teniendo en cuenta:
a-Ubicación temporal según los debates historiográficos.
b-Redes clientelares.
c-Sistemas de parentesco.
d-Vínculos nobiliarios.
Por medio de la lectura de la fuente podemos coincidir que los hechos acaecidos se ubican espacialmente en las regiones de Hainaut, Flandes y Lotaringia, territorio actual de Bélgica y centro norte de Francia. En lo concerniente a la ubicación temporal de la fuente, tomaremos la cronología propuesta por Pierre Bonassie, que nos permite distinguir tres fases en la génesis del régimen feudal. Si bien este autor se refiere puntualmente a Cataluña y el Sur Francia, la misma es aceptada para todo el territorio europeo occidental cristiano.
La primera fase se prolonga del 1020 al 1030, nos muestra que aun la sociedad se encuentra ajena a las costumbres feudo-vasalláticas, ya que la organización de los poderes refleja la permanencia de tradiciones muy antiguas, ya sea por la vigencia de leyes escritas y del orden público. La segunda fase que va desde el 1030 al 1060, es donde se produce el origen de la crisis sociopolítica que enfrentó a los distintos linajes aristocráticos. Surge de este modo un desencadenamiento de guerras privadas en el seno del grupo nobiliario, como se puede apreciar en la fuente en donde el…”conde Balduino I tomó posesión decidida y virilmente de Flandes y Hainaut; y además por la excesiva juventud de su avúnculo Enrique, rey de Francia, gobernó Francia…” ; y la apropiación de las tierras y de la mano de obra campesina, por parte del sector nobiliario. Las causas, según Bonassie, se encuentran en el crecimiento económico, producto del incremento de la producción agrícola gracias a la roturación de nuevas tierras y al ingreso masivo desde los años 980-990, de numerarios musulmanes. La tercera fase, corresponde a la cristalización del proceso del régimen feudal, que se da desde el año 1060 en adelante, donde se afirman e institucionalizan las nuevas estructuras.
Wickham afirma por su parte que se trata de…”una crisis política que fue la consecuencia, distante pero lógica, de una transformación económica dos siglos anterior” , la cual se da entre los siglos XI y XII. Esta crisis representa el final del sistema de poder público carolingio heredado del mundo romano.
En el estado de guerra permanente en que vivió Europa a partir de este momento -invasiones, luchas intestinas-, más que nunca el hombre buscaba un jefe y los jefes buscaban hombres. Pero la extensión de estas relaciones de protección dejó de hacerse en provecho de los reyes .
Estos lazos no se corresponden directamente con las relaciones de fuerza, sino que son una representación de las mismas, y solo adquieren su sentido en el seno del conjunto de estas.
Fundamentalmente, todos estos vínculos aparecían como medios para establecer formas variadas de concordia en el seno de la aristocracia, más allá de las relaciones de dominación bruta; lo que se nieguen o se renieguen de ellas; simplemente son “encantadas”. Es una forma de eufemismo social que solo permite la reproducción a largo plazo de las relaciones sociales .
“Roberto se atrajo la voluntad de casi todos los nobles de Flandes y de los hombres de las ciudades, recibiendo de ellos todo tipo de garantías…” El sistema de las redes clientelares naturalmente, como afirma Bloch, se propaga de arriba abajo de la sociedad y no solo entre los nobles. Los siervos son hombres de su señor. Todos estaban conectados o relacionados con un señor por medio del Homenaje de manos. El homenaje, en una palabra, era el verdadero creador de la relación de vasallaje, bajo su doble aspecto de dependencia y protección . Este homenaje servil se oponía entre nobles y siervos ya que los primeros no necesitaban renovarlo generación tras generación como lo hacían los siervos.
Esta obligación heredada con la sangre, se acomoda al honorable servicio de la espada, porque el fin principal de la unión reside en la ayuda o asistencia en las guerras. El vasallaje era la forma de dependencia propia de las clases superiores, que distinguían, ante todo, la vocación guerrera y la de mando.
Por otra parte, citando a Bloch, el señor no tiene como única ambición el dominar a las personas, ya que a través de ellas se esforzaba, frecuentemente en llegar a los bienes. Las relaciones de dependencia tuvieron su aspecto económico .
En este movimiento la nobleza, afirma Poly, destruye la cohesión de las comunidades alodiales y de esta forma se hace de los notables campesinos, para hacer de ellos el auxiliar indispensable de la extensión y el peso abrumador del bando en su nueva señoría .
“… mandó también llamar a su presencia a todos sus fieles y, reunidos los hombres en consejo, el conde asigno Flandes a Arnulfo, su hijo primogénito, y Hainaut a Balduino; su segundo hijo, y declaro que si alguno de los dos falleciera le sucedería el otro en su condado todos los reunidos aceptaron a los dos hijos como legítimos herederos, se les prestó homenaje y se les dio toda clase de fidelidades y garantías, jurándolo sobre los cuerpos y las reliquias de los mencionados santos… ”
En el análisis de este fragmento de la fuente podemos ver, entre líneas, como funcionaban tanto las redes clientelares como las relaciones de parentesco. Como analiza Guerreau-Jalabert, estas últimas son un sistema de relaciones que no tiene existencia material directamente perceptible, pero del que se intenta reconstruir su organización abstracta a través del examen de enunciado de sus reglas y de la ejecución de sus prácticas .
Para Power, en torno a finales del siglo X y finales del XI las estructuras de parentesco de la aristocracia sufrieron una mayor transformación que la del campesinado. Un nuevo sistema, el linaje, vino a sustituir al clan, también a la igualdad de herencia entre hermanos y al estilo de vida seminomada que existía con anterioridad. En las antiguas tierras carolingias la fragmentación de los poderes reales entre una multitud de castellanías independientes y la sustitución de las guerras libradas bajo un mando imperial por conflictos privados obligaron a las familias nobles a reorganizarse para poder sobrevivir en este contexto de violencia e inseguridad .
Esa nueva organización que se dio por medio de las relaciones de parentesco, para Bloch, toman o adquieren en parte, por herencia de un sistema más antiguo de filiación uterina, un carácter bipartito, en donde cada individuo tiene dos categorías de parientes: unos del” lado de la espada” y los otros por “por el lado de la madre”. Se trata entonces, para el autor, de un régimen donde los vínculos de alianza por las mujeres contaban casi tanto como los de la consanguineidad paterna.
Un ejemplo de esta dualidad puede verse en este fragmento de la “Siendo estos dos niños aún muy pequeños, murió su padre, el conde German, pero en cambio la condesa Riquilda, viuda, le sobrevivió y mantuvo el derecho sobre la tierra de Hainaut tanto por dote como por ser la tutora de sus dos hijos.”
Esta relación dual traía graves consecuencias, como lo vemos a lo largo de la fuente. Cada generación tenía un círculo de parientes, que no se confundía con el de la generación precedente. La zona de las obligaciones de linaje cambiaba perpetuamente de límites. Los deberes eran rigurosos, pero el grupo demasiado inestable para servir de base por completo a la organización social. Si dos linajes se enfrentaban y un individuo pertenecía a ambos, por parte de madre y padre, afirma el autor, servía al pariente más próximo o se abstenía de la contienda, siendo esta una opción inusual .
En cuanto al matrimonio, Poly sostiene que tiene por objetivo principal poder sostener y/o afianzar el carácter de nobleza por parte de los hombres en este período, ya que su brillo depende de las alianzas, en donde el acto de contraer matrimonio es una forma de ellas; otro agrega el autor es el nombre, pues es la manifestación exterior de la sangre y la nobleza.
Para Bloch, se trata de una asociación de intereses y, para las mujeres, una institución de protección;…”la propia Riquilda, mujer astuta, viendo la debilidad de sus dos primeros hijos, engendrados del conde Germán, rodeó de mayor afecto a sus últimos hijos, tenidos en segundas nupcias con el conde Balduino. Y así, hizo ordenar clérigo al primero de sus hijos y consiguió para él el obispado de Ch"lons-Sur-Marne e hizo religiosa a la hija.”
En este fragmento de la fuente puede verse como la condesa Riquilda encontraba la protección en el matrimonio, aunque pertenecía a medias al linaje. Además siguiendo a Bloch, que sostiene que esta ceremonia en los pueblos cristianos, tiene dos características bien definidas, por un lado está asociada con lo espiritual y por el otro, con la sacralización de lo carnal, puede verse el papel de la Iglesia cristiana, que se afianzó como una fuerte institución para este período, donde cumple un rol fundamental en cuanto a las relaciones que se suceden en todos los estratos de la sociedad. Aunque la iglesia…”no simpatizaba mucho con las segundas o terceras nupcias, cuando no les era abiertamente hostil. Pero el contraer nuevo matrimonio tenía fuerza de ley en todas las clases sociales, sin duda, por el cuidado de colocar la satisfacción de la carne bajo el signo del Sacramento. Pero, también cuando era el hombre que desaparecía primero, porque le aislamiento parecía un peligro demasiado grande para un mujer y porque el señor en toda tierra puesta en manos de mujer, veía una amenaza al buen orden de los servicios”
Para adentrarnos en los vínculos nobiliares / clericales, utilizaremos la siguiente cita de la fuente a saber:
“La condesa, dolida por la muerte de su hijo Arnulfo y por el violento desheredamiento de su segundo hijo, ofreció todas sus propiedades alodiales de Hainaut a Teoduino, obispo de Lieja, príncipe poderoso y vecino suyo, para así obtener de él auxilio y venganza contra Roberto el Frisón, aceptando a cambio de tierras dinero con que pagar mercenarios contra Roberto.”
Por medio de la lectura de este fragmento de la fuente podemos encontrar de qué manera se estrechaban las relaciones de la nobleza con la Iglesia. En el siglo XII, luego del papado de Gregorio VII la Iglesia había adquirido una relevante importancia en el marco económico político del occidente cristiano, que le daba una posición preponderante al Papa y a sus representantes establecidos en parroquias y abadías en los distintos territorios. Para Bisson a partir de Gregorio VII, la cúpula eclesiástica tomó lugar preponderante en la distribución y organización de la tierra y los recursos materiales, los cuales habían ido acumulándose de diversas maneras, como puede interpretarse en la fuente.
Para Björn Weiler, es a partir de este momento cuando se ve realizada la fusión del señorío real y la cúspide clerical, en donde se ponía énfasis en destacar la posición y el prestigio de un monarca y sus parientes, buscando una legitimación sacra poniendo de relieva la cantidad de familiares piadosos que había producido su linaje. De esta forma se buscaba subrayar el éxito de un gobernante, su autorizada y legitimidad, no por medio de los hombres, sino únicamente de Dios.
Como ejemplo citaremos: “Una vez asignados a la Iglesia de Lieja tantos y tan grandes bienes, y tras haber hecho homenaje ligio un personaje tan ilustre Balduino II, se dispuso que, desde entonces, el conde de Hainaut debía acudir siempre que fuera necesario al servicio y auxilio de su señor, el obispo de Lieja, con sus propios hombres de a caballo o de a pie, y ello a expensa del obispo desde el momento que el conde saliera de su condando de Hainaut”
Por medio de la lectura de Guerreau-Jalabert podemos establecer que a través del celibato de los clérigos, el parentesco espiritual y el matrimonio cristiano, forman un sistema de relación de dominación que se produce sobre las tierras y sobre los hombres, considerado dominium, en donde los hombres, dominantes o dominados, se encontraban sujetos a la tierra y encerrados en una red de parroquias y castellanías.
Consideramos, para concluir, que el marco socio político que se interpreta a lo largo de la lectura de la fuente, representa la tensión entre los intereses propios del señorío real y la Iglesia en pugna, en torno a la tenencia y concentración de la tierra y, la explotación de sus recursos (mano de obra campesina y su producción). Los distintos modos de relacionarse en torno a la posesión dichos recursos, como ser las redes clientelares, los sistemas de parentesco y los vínculos nobiliares / clericales, nos muestran características, de base, de la cristalización sistema político feudal que se da entre los Siglos XI y XII.
BIBLIOGRAFIA
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