Tal día hace 179 años, el 2 de enero, la armada de guerra británica invadía las Islas Malvinas, trasladando por la fuerza al continente a las autoridades y población argentina. Hasta ese momento la República Argentina venía ejerciendo pacíficamente y aceptados por Gran Bretaña -que ya había reconocido la independencia en 1825- numerosos actos de soberanía sobre las islas como continuación del anterior dominio español.
Las Islas Malvinas, que se encuentran a 14.000 km. de Londres y a la misma latitud y sólo 650 km. de Río Gallegos -capital de la provincia argentina de Santa Cruz- es uno de los 10 territorios no autónomos que están bajo el dominio colonial de Gran Bretaña. La Argentina nunca dejó de reclamar la restitución de ese territorio en todos los ámbitos internacionales.
La ocupación ilegítima de Malvinas e Islas del Atlántico Sur y su mar adyacente permite que Gran Bretaña realice actividades ilegales que van desde la expoliación de recursos naturales renovables y no renovables hasta ejercicios militares que incluyen disparos de misiles desde las islas.
Los estados latinoamericanos han expresado unánimemente a través de los distintos ámbitos multilaterales (Unasur, Mercosur, Celac, etc.) y también el G-77 más China, el apoyo total a las reclamaciones de la República Argentina y el rechazo absoluto a las actividades militares británicas en la zona. El pasado 20 de diciembre los países del Mercosur decidieron prohibir el acceso a sus puertos de buques con bandera de Malvinas.