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Si entres y te llevas algun conocimiento pone +10 vol 2.

Ciencia Educacion•4/25/2013


Bueno gente como vengo todos los dias con un post hoy sigo la racha despues de un lindo dia de trabajo que no doy mas me relajo subiendo este post. Espero que les guste la verdad esta muy bueno

Bueno a empezar!




¿Qué animales pueden transmitir enfermedades al ser humano?



Empleando herramientas matemáticas similares a las que se usan para el estudio de redes sociales como Facebook o Twitter, un equipo internacional de investigadores con participación española ha detectado qué especies animales pueden ser transmisoras de enfermedades. El trabajo podría ayudar a predecir el origen de futuras pandemias.

La investigación, liderado por José María Gómez, profesor del departamento de Ecología de la Universidad de Granada (UGR), y que se publica en el último número de la prestigiosa revista PNAS, describe cómo interaccionan los primates con parásitos que transmiten al hombre enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla o el sida, y propone un criterio de identificación de agentes transmisores de enfermedades con el fin de saber qué especies animales tienen más probabilidad de ser el origen de futuras pandemias.

Para llevar a cabo el estudio, los científicos construyeron una red donde cada nodo era una de las aproximadamente 150 especies de primates no humanos para las que hay suficiente información sobre su fauna parasitaria. “Cada especie de primate se conectaba con el resto de primates en función del número de parásitos que compartían. Una vez construida, examinamos la posición de cada primate en dicha red, si central o periférica. Un primate es central en la red cuando está conectado de forma intensa con muchos otros primates que, a su vez, están muy conectados”, apunta el investigador de la UGR.

En el estudio, los investigadores han descubierto que los primates más centrales estarían más capacitados para transmitir parásitos a otras especies, y por ende al ser humano ,que los demás. “Esto es análogo a la idea, en redes sociales, de páginas web y usuarios que por ser centrales y estar vinculadas a muchas otras páginas, distribuyen su información a todos los confines de la red”, apunta José María Gómez. Los investigadores han confirmado que cuando aumenta el valor de centralidad obtenido para un primate concreto también se incrementa el número de patógenos emergentes que este animal comparte con el ser humano.

En definitiva, el nuevo trabajo propone un criterio sencillo para detectar potenciales agentes zoonóticos transmisores de enfermedades emergentes a humanos: la centralidad de dichos agentes en las redes de interacciones que mantienen con sus parásitos. “La única información necesaria para construir dichas redes es la diversidad y tipo de parásitos alojados en cada hospedador, una información que está ya disponible para muchos organismos zoonóticos. Por este motivo, pensamos que nuestra aproximación será útil para el desarrollo de planes de vigilancia temprana de las enfermedades emergentes en humanos”, concluye Gómez.



La luna llena afecta a los tiburones.



En un estudio de tres años de duración, científicos australianos han demostrado que en las noches de luna llena de primavera y verano los tiburones grises que viven cerca de los arrecifes de coral de Palau, en Micronesia, cambian su comportamiento. En concreto, siguiendo a 39 hembras de la especie Carcharhinus amblyrhynchos observaron que, mientras en invierno se mantienen cerca de la superficie (descendiendo como máximo a 35 metros), cuando las aguas del océano se caldean y en el cielo brilla la luna llena, estos escualos se sumergen a mayor profundidad, nadando hasta más de 60 metros bajo la superficie. En las noches de luna nueva, sin embargo, permanecen en aguas poco profundas.

Los autores del trabajo, publicado en la revista PLOS ONE, sospechan que seguir el ciclo lunar ayuda a los tiburones a gastar menos energía, encontrar comida fácilmente y evitar a otros depredadores. Y aseguran que el brillo lunar podría afectar al movimiento de todos los grandes peces, incluídos atunes y peces espada.



¿Qué animal es el pez elefante?



Gnathonemus petersii es el nombre científico del Pez Elefante, que vive en aguas cálidas de África occidental, desde la cuenca del río Níger a la del Congo, así como en los ríos Benue, Zaire y Ogun, y en el lago Chad. En su cola se ubica un órgano eléctrico que emite descargas de baja intensidad con una frecuencia de hasta 80 veces por segundo. Midiendo las variaciones del campo eléctrico que le rodea a través de más de 5000 sensores repartidos por toda su piel, el Pez Elefante puede orientarse, detectar objetos (y comida) en su entorno, comunicarse con sus congéneres... Incluso es capaz de nadar con soltura marcha atrás.

En Estados Unidos, Alemania e Israel han utilizado a Gnathonemus petersii para testar la calidad de las aguas potables, ya que la frecuencia de los pulsos eléctricos que emite cambia en presencia de ciertas sustancias químicas contaminantes o venenos.



¿Nadaban los dinosaurios?



Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Alberta (EE UU) y publicado en la revista Chinese Science Bulletin ha desvelado que los dinosaurios eran capaces de recorrer trayectos nadando. A esta conclusión han llegado tras encontrar, en terrenos que coinciden con el fondo de un prehistórico río situado en la actual China, marcas de la punta de los dedos y las uñas de las patas traseras que solo podrían haber sido creados por estos reptiles gigantes mientras nadaban en sus aguas. Las huellas de las garras identificadas en el estudio cubren una distancia de 15 metros, lo que indica que los dinosaurios eran capaces de nadar trayectos largos con movimientos de sus extremidades coordinados.

Las huellas podrían haber sido obra de un dinosaurio carnívoro terópodo, probablemente un tiranosaurio o un Sinocalliopteryx, que mediría aproximadamente un metro de altura, según especulan los investigadores.



La dieta de las ardillas les ha permitido sobrevivir 36 millones de años.



Investigadores del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP) han reconstruido la dieta de las primeras ardillas a partir de datos procedentes de la forma de la mandíbula de especies actuales y extintas, así como del estudio de su historia evolutiva. El trabajo ha permitido deducir que las ardillas que vivieron hace 36 millones de años se alimentaban de nueces y de semillas y que la mayoría de especies actuales han cambiado poco respecto a sus ancestros.

En concreto, tal y como publica la revista PLOS ONE, los investigadores Isaac Casanovas y Jan van Dam compararon 301 mandíbulas de 44 especies diferentes de ardillas para determinar que la forma de la mandíbula puede ser utilizada para inferir de forma fiable el tipo de alimentación de una determinada especie. Esto ha permitido concluir que Douglassciurus Jefferson, la especie de ardilla más antigua que se conoce, se alimentaba de nueces y semillas hace unos 36 millones de años.

La forma de la mandíbula de las ardillas que se alimentan de semillas o frutos con cáscaras muy duras, como la ardilla gigante índico, se caracteriza por un cuerpo robusto (la parte de la mandíbula que lleva los dientes) y unos procesos largos (las estructuras hueso que encajan la mandíbula con el cráneo y sirven para la inserción de los músculos). Esta forma les permite morder con mucha fuerza. En cambio, las que se alimentan de hojas, grano o insectos presentan mandíbulas más largas y delicadas porque no requieren un mordisco potente con los dientes incisivos. La ardilla gris, así como la mayoría de especies, tiene una mandíbula intermedia entre estos dos grandes tipos, apto para consumir prácticamente cualquier cosa.

Actualmente hay unas 200 especies de ardillas distribuidas por bosques de casi todo el planeta. En la mayoría de casos han conservado las características de sus ancestros, lo que hace que a veces se les llame "fósiles vivientes".



¿El estrés puede cambiar la forma del cuerpo?



í, al menos en los renacuajos. Investigadores de la Universidad de Michigan (EE UU) demostraron hace poco que, además de preparar al organismo para defenderse o para escapar rápidamente del peligro, las hormonas del estrés son responsables de alteraciones en la forma del cuerpo de algunos animales en desarrollo, de tal manera que consiguen que estén mejor "equipados" para sobrevivir.

Así, en el caso de los renacuajos los científicos comprobaron que una exposición prolongada a determinada hormona del estrés permitía que aumentaran el tamaño de sus colas para escapar de los depredadores. El hallazgo, publicado en Proceedings of the Royal Society B, se conviería en la primera demostración clara de que una hormona de estrés producida por el animal puede causar cambios en la forma del cuerpo que mejoran la supervivencia Se trata de un fenómeno de “plasticidad fenotípica”, término que se usa para describir las modificaciones de los animales y las plantas en respuesta a un cambio en el ambiente.



España gana 56 nuevas especies de aves en siete años.



La biodiversidad española cuenta con 56 nuevas incorporaciones de especies de aves, que se acaban de incorporar a la última "Lista de las aves de España" elaborada por SEO/BirdLife. Este catálogo, que actualiza al anterior de 2005, confirma el crecimiento de la avifauna española, debido sobre todo a los modernos estudios genéticos, el aumento de las aves divagantes o "raras", el mayor número de observadores en el campo y la aclimatación de especies foráneas.

Así, los nuevos estudios genéticos han permitido que algunas aves consideradas antes "variedades" hoy sean diferenciadas como "especies", como sucede con el herrerillo canario o el rabilargo ibérico. También hay formas que cambian de nombre gracias a los estudios taxonómicos de afinidad entre ellas. Es el caso de la separación del antiguo género de los carboneros y herrerillos (Parus) en cinco: el del carbonero común; el de los herrerillos azules que son ahora (el común) y (el canario); el de los capuchinos y, a parte, el del carbonero garrapinos y el del palustre.

A esto se suma que otros estudios científicos, como los que implican el marcaje de aves con técnicas de seguimiento por satélite o el análisis de isótopos, también han aportado nuevas especies a la lista. Por ejemplo, un halcón sacre húngaro marcado con un emisor vía satélite viajó por España y llegó a África en 2009, demostrando que no todas las observaciones de esta especie son aves escapadas de cetrería, sino que podían incluir divagantes naturales.

Por otro lado, en los últimos años han aumentado las citas homologadas de aves divagantes o "raras", que en total suman 206 especies, el 36% de la lista. Algunos casos corresponden a especies que arriban ocasionalmente a nuestro país empujadas por fenómenos meteorológicos extremos como huracanes, olas de frío polares o de calor africano. Esto es debido, por un lado, a la estratégica situación de la península Ibérica, en una encrucijada entre rutas y áreas donde confluyen migrantes que van y vienen de Europa a África, pero también divagantes de Asia o América del Norte. Además, los archipiélagos canario y balear suponen una fuente de adición de aquellas especies que alcanzan las islas en sus periplos marinos. El buitre dorsiblanco africano, el bisbita norteamericano, el piquero patirrojo o el paíño ventrinegro, muy raros en el contexto europeo, son algunos ejemplos.

Exóticas aclimatadas
Por último, contribuyen a engrosar esta lista especies introducidas o propias de otras latitudes -15 en total-, que bien por la bonanza del clima o porque llegan de países más norteños, se han instalado aquí, caso del ganso del Nilo. Seis de estas especies son introducciones naturalizadas como el faisán, las cotorras de Kramer y argentina, o incluso pequeños pájaros de jaula capaces de sobrevivir en libertad, como el ruiseñor de Japón, el pico de coral senegalés o el bengalí rojo. Otro caso a destacar es una especie doméstica que se ha establecido en libertad en algunos puntos del país, la tórtola rosigrís.

Entre estas especies introducidas, el caso que presenta más variaciones es el de las poblaciones ya naturalizadas y establecidas en otros países europeos que llegan aquí asociadas a los movimientos naturales de las aves silvestres. Es el caso de siete especies ya integradas en nuestra fauna: el cisne negro, el ánsar chico, la barnacla canadiense, el ganso del Nilo, el pato mandarín, la malvasía canela y el ibis sagrado. Estas dos últimas provocan serios problemas de conservación en Europa por hibridarse con especies nativas, lo que hace necesario llevar a cabo acciones de control y manejo para evitar su expansión.



Hace 10 millones de años abundaban los pingüinos en África.



Una investigación llevada a cabo por científicos del Museo Nacional de Historia Natural de Reino Unido a partir de 17 fragmentos fósiles sudafricanos ha demostrado que hace aproximadamente 12 millones de años vivían cuatro especies diferentes de pingüinos en las costas de África.

Según han explicado los autores del estudio, publicado en Linnean Society, los fragmentos de huesos challados orresponden a piezas de columna vertebral, esternón, alas y patas de varias especies extintas de pingüinos. Gracias a estos fósiles ahora se sabe que estas especies se extendieron casi por todo el espectro de tamaños conocidos, desde un diminuto pingüino de 0,3 metros de altura hasta una especie de cerca de 0,9 metros. Además, el hallazgo supone la evidencia más antigua de estas aves en África.

Actualmente, solo una especie de pingüinos continúa habitando en África. Se trata del pingüino africano (Spheniscus demersus), también conocido como pingüino del Cabo, calificado como especie en peligro de extinción desde 2010. Según han explicado los expertos, el número de estas aves ha disminuido un 80 por ciento en los últimos 50 años y esta situación se debe principalmente a los vertidos de petróleo y a la pesca excesiva de sardinas y anchoas, el alimento favorito de este animal.

Sin embargo, los científicos no tienen tan claras las razones de la extinción de los pingüinos prehistóricos. Las lagunas en el registro fósil hacen difícil determinar si las desaparición de estas especies fueron repentinas o graduales. "Tenemos fósiles de hace 5-7 millones de años y otros de 10-12 millones de años, pero no sabemos qué pasó en medio", ha explicado uno de los autores de la investigación, Daniel Thomas, quien ha señalado que "probablemente el ser humano no tiene la culpa, ya que los humanos modernos llegaron a Sudáfrica cuando estos pingüinos ya habían desaparecido". Entre las causas que se barajan, la más probable, según los científicos, es que la subida y bajada del nivel del mar terminó por eliminar los lugares seguros para la anidación. Aunque los pingüinos pasan la mayor parte de su vida nadando en el océano, utilizan islas cercanas a la costa para construir sus nidos y criar a sus polluelos.



¿Quién descubrió que las orugas se transforman en mariposas mediante la metamorfosis?



La primera en observarlo de manera metódica y describirlo en un libro ilustrado titulado La oruga, maravillosa transformación y extraña alimentación floral (1679) fue la naturalista y pionera entomóloga alemana María Sibylla Merian, a la que Google rinde hoy homenaje en el 366 aniversario de su nacimiento.

"Cuando me di cuenta de que las mariposas y las polillas se desarrollaban más deprisa que otras orugas, recogí todas las orugas que pude encontrar, con el fin de observar su metamorfosis", escribió acerca de su trabajo. "Así, me retiré de la sociedad humana y me dediqué exclusivamente a estas investigaciones. Además, aprendí el arte de dibujar para poder trazarlas y describirlas tal como son en la naturaleza." Así, en cincuenta planchas de cobre dibujó el ciclo vital de cada insecto, pasando del huevo a la oruga, y después al capullo y la mariposa.

Paralelamente a la metamorfosis, Merian describió también muchos otros detalles de la evolución y vida de los insectos, mostrando, por ejemplo, que cada oruga depende de un pequeño número de plantas para su alimentación y que, por lo tanto, los huevos eran puestos cerca de esas plantas.

En 1699, tras cumplir cincuenta y dos años, partió a la colonia holandesa de Surinam para seguir investigando gusanos y orugas. Según sus propias palabras, allí creó "la primera clasificación de todos los insectos con crisálida, las capillas que vuelan de día y las lechuzas que vuelan de noche". Y regresó cargada de ejemplares y de ilustraciones de orugas, lombrices, escarabajos, abejas, mariposas, moscas… Además de mostrar la reproducción y el desarrollo de los insectos, las ilustraciones de Merian revelaron a Europa "plantas nunca descritas ni dibujadas con anterioridad".



Secuenciado el genoma del aye-aye.



Por primera vez en la historia, un equipo de científicos ha secuenciado el genoma de doce individuos pertenecientes a tres poblaciones diferentes de de aye-ayes (Daubentonia madagascarensis), un tipo de lemur que vive solamente en la isla de Madagascar y que es considerado uno de los animales más extraños y fascinantes del mundo. Usa un diente incisivo, que se encuentra en continuo crecimiento, para carcomer la corteza de árboles muertos. Y a continuación se ayuda de un dedo fino y flexible para extraer del interior de la madera larva de los insectos, que es su principal alimento. Por lo tanto, este mamífero compite con los pájaros carpinteros por la comida. Es de hábitos nocturnos y bastante solitario, lo que habitualmente complica su estudio en libertad.

Los nuevos análisis realizados su ADN, publicados en la revista PNAS, revelan que las poblaciones humanas africanas y europeas actuales presentan una distancia genética inferior a la que existe hoy entre las poblaciones es de aye-ayes del norte y del este de Madagascar. Los investigadores sugieren que ambos grupos de lémures se separaron aproximadamente hace 2.300 años, más o menos cuando los humanos colonizaron la isla.

Se espera que estas investigaciones acerca del aye-aye contribuyan a la conservación de esta especie y de su biodiversidad, especialmente en estos momentos en que la destrucción de su hábitat en Madagascar se está produciendo a un ritmo acelerado. Además de que el hecho de que los nativos le consideren al aye-aye un animal poseído por espíritus malignos – debido a su aspecto enfermizo, sus grandes orejas, su extraño dedo intermedio y sus ojos saltones – contribuyen a que se les de caza y se acelere su extinción.



La ropa de las mujeres deja menos huella hídrica.



Por término medio, las mujeres visten a diario con ropa elaborada con un gasto de agua de hasta 11.000 litros, 3.000 litros por debajo de los que suman las prendas que llevan un adolescente o un hombre adulto. Así lo han calculado investigadores del Observatorio del Agua de la Fundación Botín y el Instituto Tecnológico Textil (aitex), de Alicante, con la colaboración de varios fabricantes de ropa. Analizando los inventarios de procesos y consumos y los datos de vertido de los fabricantes, además de sus respectivas técnicas específicas para reducir el consumo de agua azul (aquella que se toma de la red y se alimenta de ríos, lagos y acuíferos), han logrado medir la denominada "huella hídrica" de la producción de tejidos.

La huella hídrica consiste en un indicador que evalúa los consumos directos e indirectos de agua de un producto y su impacto en la calidad del agua. La que se denomina huella hídrica "verde" refleja los consumos asociados a la humedad del suelo y las precipitaciones, la "azul" evalúa el consumo tomado de ríos, lagos y acuíferos y la "gris" mide el impacto sobre la calidad del agua, comparando la carga contaminante con los estándares ambientales respectivos.

En concreto, el gasto de agua en el sector textil depende en gran medida de la materia prima. Para el trabajo se empleó tanto algodón producido en el valle del Guadalquivir como Lyocell, un material fabricado con pasta de celulosa. También se tuvo en cuenta la presencia de fibras artificiales como poliamida y poliéster en las prendas de vestir. Los datos revelan que un pantalón "tipo" de algodón requiere 3.117 litros de agua, mientras que para fabricar uno con Lyocell solo se emplean 688. Según los autores del estudio, los tejidos provenientes de algodón presentan una mayor huella hídrica azul y gris, debido a que requieren abundante riego y producen bastante agua residual. Por el contrario, los tejidos que emplean la fibra natural Lyocell tienen una elevada huella hídrica verde.

Como ejemplos, el Observatorio del Agua y sus socios determinaron que unos zapatos de piel cargan con una huella hídrica de 4.400 litros, un traje de chaqueta de caballero de mezcla de fibra soporta 5.500 litros y la ropa interior y calcetines de jóvenes y varones, 1.000 litros. La ropa interior y las medias de una mujer, si se recurre a elaboración sintética, requieren solo 0,4 litros de agua.



¿En qué países se recicla más?



En Europa, según un informe que acaba de dar a conocer la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), Austria, Alemania y Bélgica son los países que reciclan mayor proporción de residuos urbanos. En total, en Europa se reciclaron el 35% de los residuos urbanos en 2010, una mejora significativa respecto al 23% registrado en 2001. Sin embargo, el estudio indica que a muchos países les resultará extremadamente complicado alcanzar los objetivos impuestos por la UE de reciclar el 50% de los residuos domésticos y similares para el año 2020.

De acuerdo con el informe, el Reino Unido aumentó el porcentaje de reciclado de residuos urbanos de un 12% a un 39% entre 2001 y 2010, mientras que Irlanda incrementó las tasas de reciclado de un 11% a un 36% durante el mismo período. Eslovenia, Polonia y Hungría también han mejorado notablemente las tasas de reciclado desde su adhesión a la UE.

Las tasas de reciclado más elevadas se registran en Austria, con una tasa del 63%, seguida de Alemania (62%), Bélgica (58%) y los Países Bajos (51%), que son los únicos miembros que ya superan el objetivo de reciclaje de residuos en un porcentaje del 50%. En cuanto a Suiza, aunque no es miembro de la Unión Europea, está considerado como un país ejemplar en el trato de residuos, con un porcentaje del 51% de basuras urbanas tratadas y una tasa de reciclaje supera el 95% en materiales como el vidrio. España, por su parte, se sitúa próxima al 35%.

"La enorme demanda actual de ciertos materiales debería alertar a los países sobre las evidentes oportunidades económicas que ofrecen las actividades de reciclado", ha indicado Jacqueline McGlade, Directora Ejecutiva de la AEMA.



¿Qué animal es la serpiente hocico de cerdo?



Heterodon platirhinos es un reptil conocido popularmente como serpiente hocico de cerdo, en alusión a la forma aplastada de su nariz. Vive en Canadá, el sur de Estados Unidos y el norte de México. Sus colores varían del marrón al verde oliva, e incluso las hay de tonos rojizos.

Resulta totalmente inofensiva para los seres humanos y para las grandes aves y mamíferos, pero suple sus "carencias" poniendo en práctica sus dotes de actriz. Y es que cuando esta serpiente se siente amenazada es capaz de imitar a la perfección a una víbora, estirando el cuello, siseando y contoneándose como tal para que sus posibles atacantes emprendan la huída. Si la estrategia no logra ahuyentar al enemigo, se retuerce y se agita como si sufriera convulsiones y, para terminar su escena, se tumba con el vientre hacia arriba y la boca abierta, simulando su propia muerte.



La cafeína activa la memoria de las abejas.



Nadie se imagina a la abeja Maya tomándose una tacita de café para empezar a funcionar, pero lo cierto es que la cafeína ayuda a las abejas a recordar mejor donde están las flores. Un equipo de científicos ha estudiado este efecto y publica sus resultados en la revista Science.

Los investigadores, de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), suministraron a las abejas néctar que contenía cafeína en las mismas dosis que algunos géneros de plantas como Coffea y Citrus, y comprobaron que, un día después de consumirlo, las abejas eran tres veces más propensas a recordar el aroma floral y a regresar a la planta. Además, tres días después, el doble de las abejas que habían tomado cafeína eran capaces de regresar. “La cafeína en el néctar mejora la habilidad de las abejas para encontrar alimento, y a su vez proporciona a la planta polinizadores más fieles, que volverán a por más néctar”, ha explicado Geraldine Wright, una de las autoras de la investigación.

Al igual que el café negro muy fuerte tiene un sabor muy amargo para el paladar humano, las concentraciones muy altas de cafeína repelen a las abejas. Por eso, las concentraciones de cafeína en el néctar de las plantas tampoco son tan fuertes como para repeler a las abejas, pero sí lo suficiente como para activar la memoria en estos animales.

Este trabajo forma parte de una serie de estudios encaminados a investigar sobre los peligros que amenazan a los insectos polinizadores y a desarrollar estrategias para mitigarlos, ya que la disminución de las poblaciones de abejas tiene consecuencias graves para la agricultura y ecosistemas.



Las hormigas piden auxilio incluso cuando son larvas.



Las hormigas tienen un complejo sistema social que hace necesaria la comunicación entre los miembros de la colonia. Además de las señales químicas, estos animales también emiten sonidos para avisar a sus compañeras de algún peligro. Hasta ahora solo se habían escuchado dichos sonidos en hormigas adultas, pero un equipo de investigadores del Centro de Ecología e Hidrología de Wallingford (Reino Unido), acaba de descubrir que las pupas, un estado previo a la fase madura, también emiten sus propias voces de alarma.
Para poder “gritar”, algunas especies de hormigas poseen un pico especializado en el abdomen que pueden golpear con sus patas traseras. De esta forma, los animales avisan, por ejemplo, cuando un depredador se encuentra cerca. Cuando las hormigas se encuentran en la fase de larva, su exoesqueleto no está aún desarrollado, por lo que carecen del pico especializado y no se podrían sonidos. Sin embargo, en la fase de pupa, intermedia entre la etapa larvaria y la fase adulta, el exoesqueleto comienza a estar más desarrollado y el pico se podría desarrollar.
Para comprobar esta hipótesis, los científicos usaron unos micrófonos hipersensibles y midieron los sonidos emitidos por distintos individuos de la especie Myrmica scabrinodis, tanto larvas como pupas maduras y pupas inmaduras. Mientras que las larvas y las pupas inmaduras permanecían en silencio, las pupas maduras emitían unos sonidos muy rudimentarios.
Los investigadores, que publican su trabajo en la revista Current Biology, comprobaron que estos ruidos también son una especie de voz de alarma. Para ello reprodujeron las grabaciones de las pupas y comprobaron que las hormigas adultas caminaban hacia la fuente del sonido y se quedaban alrededor, observando en actitud de guardia. Sin embargo, cuando se reproducían sonidos aleatorios, las hormigas no respondían.
La investigación supone un paso más para el conocimiento del complejo entramado de relaciones y formas de comunicación de los insectos sociales.



Cinco animales con nombres mitológicos.



¿Qué es un Argonauta? ¿Y una Harpía? Te presentamos a cinco especies animales sorprendentes cuyo nombre científico deriva de la mitología clásica.

Argonauta argo es una especie de cefalópodo cosmopolita que vive en aguas tropicales. La hembra mide 20 centímetros y está provista de ocho largos brazos de los cuales dos, muy desarrollados, secretan una concha espiral muy fina, traslúcida, en la que se mantienen los huevos. Nada en la superficie, arrastrada por el viento. El macho es hasta 20 veces más pequeño y carece de concha. Su nombre, Argonauta, hace referencia a los héroes de la mitología griega que viajaron en la nave Argos a la búsqueda del vellocino de oro.

Harpia harpyja es el nombre un ave rapaz que alcanza dos metros de envergadura con las alas abiertas y casi seis kilos de peso, considerada el mayor pájaro depredador actual. La cabeza está coronada por una cresta grisácea muy característica que puede levantar a voluntad. Su nombre proviene de la palabra griega harpe, que en la mitología griega se usaba para describir a un monstruo volador con afiladas garras, rostro de mujer y cuerpo de gallina. Vive en los espesos bosques tropicales de Sudamérica, por los que se mueve con una sorprendente agilidad a pesar de su enorme tamaño. Gracias a sus cortas y redondas alas y a su cola larga, que le sirve de timón, el águila harpía puede maniobrar dentro de la selva con gran agilidad. Así consigue dar caza a monos, perezosos, aulladores y otras presas entre las copas de los árboles, con sorprendente sigilo. Tan difícil resulta verla en acción que recibe el apodo de "águila invisible".

Attacus atlas es el nombre científico de la mariposa atlas, una colosal polilla originaria de las selvas de Malasia que puede llegar a medir en torno a 30 centímetros de ancho por unos 25 de largo. Su vuelo es particularmente llamativo, ya que el peso le supone una gran dificultad a la hora de mantenerse en el aire, por lo que generalmente planea aprovechando las corrientes de viento. Su nombre, Attacus, tiene origen cantonés y significa "cabeza de serpiente", en referencia a la extensión apical de las alas, que tiene un parecido con tal cabeza de ofidio. El epíteto atlas alude al gran titán de la mitología griega que sostiene sobre sus hombros la bóveda celeste.

Dracaena cinnabari es el nombre científico de un árbol también conocido como árbol de la sangre de dragón, originario del archipiélago de Socotra (Yemen). Crece de forma natural entre los 150 y los 1.600 metros de altitud. Normalmente alcanza más de 3 metros de altura, y sus copas forman una tupida semiesfera a modo de enorme sombrilla. La resina es de color rojo intenso, por lo que si se abre una grieta en el tronco parece que "sangra". En la mitología griega se cuenta que Heracles mató usando una flecha a Gerion, mostruo de tres cabezas y tres cuerpos unidos, y que de su sangre surgió un árbol que tenía frutos rojos parecidos a cerezas. Todo apunta a que se ese árbol mitológico es Dracaena cinnabari.

Basiliscus plumifron, o basilisco verde, es un lagarto americano que es capaz de correr sobre el agua a 12 km/h para escapar de sus predadores. Esta hazaña es posible gracias a unas membranas en sus patas que aumentan la superficie de apoyo sobre el agua. El pequeño reptil verde, de 80 centímetros de longitud, exhibe sobre la cabeza y la espalda una llamativa cresta que le da aspecto de dragón. Su nombre proviene de un animal mitológico griego, el basilisco, un gallo con cuatro patas, grandes alas espinosas y cola de serpiente.



Las mangostas emiten sonidos similares a los del habla humana.



Los animales podrían ser más elocuentes de lo que se pensaba hasta ahora. Biólogos de la Universidad de Zurich (Suiza) han demostrado que las llamadas monosilábicas de la mangosta rayada (Mungo mungos) contienen estructuras similares a las vocales y las consonantes del lenguaje humano. Es la primera vez que se prueba que los animales se comunican con unidades sonoras más pequeñas que una sílaba, según exponen los científicos en la revista BMC Biology.

Estos animales, que viven en la sabana en pleno desierto del Sahara, son pequeños depredadores que habitan en grupos de aproximadamente 20 adultos que cuidan colabortivamente de las crías. Los sonidos que usan para comunicarse les permiten coordinar sus actividades. Concretamente, el sonido inicial (similar a una "consonante" proporciona información sobre qué animal realiza la llamada, mientras que la segunda parte de la sílaba (equivalente a la "vocal" revela qué actividad está desarrollando. En total, cada sílaba o llamada dura de 50 a 150 milisegundos.

Los investigadores están convencidos de que la mangosta rayada no es una excepción, y que es muy probable que otras especies animales, como algunas ranas y murciélagos, tengan sílabas estructuradas en partes más pequeñas.



Cuatro cosas en las que los pulpos se parecen a los humanos.



¿Crees que entre un pulpo y un ser humano hay poco en común? Los últimos estudios sobre estos invertebrados revelan algunos parecidos asombrosos. Aquí tienes cuatro:

Manejan herramientas
En 2009, la especie Amphioctopus marginatus de Indonesia se sumó a la lista de animales capaces de manejar herramientas. Tal como exponía un estudio publicado en la revista Current Biology, este pulpo suele recoger las cáscaras de coco que caen al fondo del mar, transportarlas y almacenarlas en un lugar bien escondido pada poder usarlas como escudo defensivo cuando las circunstancias lo requieran.

Son más listos que el hambre
Para medir la inteligencia de los pulpos, los científicos recurren a experimentos en los que evalúan sobre todo dos parámetros: su capacidad de aprendizaje y su memoria. De este modo han descubierto que pueden aprender a distinguir formas geométricas (cuadrados, rectángulos, círculos...), abrir botes con tapones de rosca y atravesar complicados laberintos. Por si esto fuera poco, también aprenden observando a sus semejantes, una característica que se creía limitada a algunos mamíferos y al ser humano. Y como demostró en un experimento el neurobiólogo Benny Hochner, tienen un circuito de memoria a corto plazo y otro de memoria a largo plazo. No en vano, los pulpos cuentan con medio millón de neuronas organizadas en una compleja red de lóbulos, igual que el cerebro humano.

Andares bípedos
En 2008, veinticuatro centros marinos europeos pusieron en marcha un estudio en el que trataban de descubrir si los pulpos eran "octidiestros" y manejaban por igual todas sus patas o si, por el contrario, tenían alguna extremidad favorita. Y lo que descubrieron fue que usan dos de sus brazos para caminar sobre el lecho marino, mientras que con los seis exploran e investigan los objetos a su alcance, incluyendo las piezas de lego y los cubos de Rubik que los científicos les ofrecían en el experimento. Eso implica que, cuando un pulpo necesita echar a correr, levanta seis extremidades y usa las otras dos para huir a toda pastilla.

No solo sexo
Durante décadas, los científicos han considerado a los pulpos como seres solitarios y nada románticos en su vida sexual. Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de California revela que los pulpos machos no se aparean con la primera hembra que se cruza en su camino. De hecho, los octópodos suelen rondar durante varios días a la "chica elegida", se engalanan con patrones corporales vistosos en su piel, mantienen a distancia a los rivales, e incluso estrechan amorosamente alguna pata de su pareja una vez que logran conquistarla.



Los peces payaso deciden "a gritos" quién manda.



Los peces payaso se comunican "a grito limpio" para establecer y defender su estatus en grupos sociales y no para atraer parejas, según un estudio belga que publica la revista PLOS ONE.

Estos peces, que viven en simbiosis con las anémonas de mal en los arrecifes de coral y a los que popularizó la película de animación de Píxar Buscando a Nemo, forman grupos sociales en los que la jerarquía depende del tamaño corporal. Así, se ha demostrado que el pez más grande se desarrolla como hembra, el segundo como macho y el resto del grupo mantiene un género neutro. Si el pez de más tamaño muere, el resto escala en el peculiar "ranking" para tratar de reproducirse.

El nuevo estudio revela que, a la hora de establecer esta estructura social, los peces payaso no pelean como hacen otras especies, sino que optan por dar "gritos" Y que hay dos tipos de sonidos: los agresivos, algo así como broncas acompañadas por gestos de amenaza y acoso, y los de sumisión, emitidos a la vez que sacuden la cabeza por los animales situados más abajo en el escalafón.


BUENO GENTE ESPERO QUE LES GUSTE EL TEMA LA VERDAD ES MUY ENTRETENIDO Y APRENDES VARIAS COSAS!!!

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