Bienvenidos. En esta oportunidad voy a aprovechar para hablar de algo muy importante y que damos por sentado sin interesarnos verdaderamente, cuando en realidad deberíamos tomar conciencia y hacer algo al respecto.
Los científicos mostraron que el suelo en grandes áreas del Hemisferio Sur, que incluyen Australia, África y América del Sur, se han estado secando a lo largo de la última década.
Para llegar a esta conclusión, un grupo de investigadores dirigido por Martin Jung, del Instituto Max Planck de Biogeoquímica en Jena, Alemania, analizaron los datos sobre el fenómeno de 'evapotranspiración': el movimiento del agua desde la tierra a la atmósfera. Compararon así los índices desde inicios de los 80, por estaciones, y en varias partes del mundo. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Nature.
La mayoría de los modelos climáticos suponen que la evapotranspiración se intensificaría con el calentamiento global, debido al aumento de la evaporación del agua de los océanos y la elevada cantidad de precipitaciones.
Y eso es lo que se fue produciendo hasta finales de los 90. Pero luego, este proceso disminuyó o se detuvo. En grandes áreas del mundo, el suelo actualmente se está secando, evaporando menos humedad. Este cambio brusco en la dinámica de la evaporitranspiración global concidió con el evento de El Niño del 1998, pero al indicarlo, los científicos no supusieron que fuera ésta la causa del fenómeno.
“No esperábamos revelar este cambio en la evapotranspiración en tan grandes áreas del Hemisferio Sur”, dijo la porfesora Beverly Law, coautora del artí***, agregando que es muy importante seguir con las observaciones de largo plazo, porque sin monitorear la evapotranspiración durante un período de tiempo más largo, los científicos no podrán explicar por qué se produce este efecto.
Según el estudio, el máximo desecamiento de la tierra se observa en la parte sureste de África, en considerables territorios de Australia y de la India central, en Amércia del Sur y en algunas partes de Indonesia. A pesar de que la mayoría de estos territorios es árida, varias áreas que sufren el desecamiento hace poco se consideraban zonas de bosques tropicales.
La información recolectada por los científicos comprueba los datos de las observaciones satelitales, publicadas la semana pasada, que también muestran la aceleración de la circulación del agua en el planeta, probablemente provocada por el calentamiento global.
Debido a que el proceso ha sido estudiado durante solamente unas décadas, los científicos todavía no pueden estar seguros de si se trata de una variabilidad climatológica natural o de una consecuencia del cambio global. Pero hay posibilidades de que el límite de la aceleración del ciclo hidrológico en la tierra haya sido alcanzado.
También tenemos el problema de estar contaminando la poca agua dulce que tenemos en nuestro planeta, ya que la mayoría del agua que nos rodea no es potable. En la zona que abarcan los piases de Uruguay, Argentina Brasil, etc., parece que no es un problema porque hay grandes reservas subterráneas de agua, pero podríamos estar equivocados. No hay que confiarse.

La contaminación del agua (ríos, lagos y mares) es producida, principalmente, por cuatro vías: vertimiento de aguas servidas, de basuras, de relaves mineros y de productos químicos.

1. Vertimiento de aguas servidas. La mayor parte de los centros urbanos vierten directamente los desagües (aguas negras o servidas) a los ríos, a los lagos y al mar. Este problema es generalizado y afecta al mar (frente a Lima y Callao, frente a Chimbote), a muchos ríos (Tumbes, Piura, Santa, Mantaro, Ucayali, Amazonas, Mayo, etc.) y a lagos (Titicaca, Junín). Los desagües contienen excrementos, detergentes, residuos industriales, petróleo, aceites y otras sustancias que son tóxicas para las plantas y los animales acuáticos. Con el vertimiento de desagües, sin previo tratamiento, se dispersan agentes productores de enfermedades (bacterias, virus, hongos, huevos de parásitos, amebas, etc.).

2. Vertimiento de basuras y desmontes en las aguas. Es costumbre generalizada en el país el vertimiento de basuras y desmontes en las orillas del mar, los ríos y los lagos, sin ningún cuidado y en forma absolutamente desordenada. Este problema se produce especialmente cerca de las ciudades e industrias. La basura contiene plásticos, vidrios, latas y restos orgánicos, que o no se descomponen o al descomponerse producen sustancias tóxicas (el fierro produce óxido de fierro), de impacto negativo.

3. Vertimiento de relaves mineros. Esta forma de contaminación de las aguas es muy difundida y los responsables son los centros mineros y las concentradoras. Es especialmente grave en el mar frente a Tacna y Moquegua, por las minas de cobre de Toquepala; en los ríos Rímac, Mantaro, Santa, el lago de Junín y todos los ríos de las ciudades cercanas a centros mineros del Perú. Los relaves mineros contienen fierro, cobre, zinc, mercurio, plomo, arsénico y otras sustancias sumamente tóxicas para las plantas, los animales y el ser humano. Otro caso es el de los lavaderos de oro, por el vertimiento de mercurio en las aguas de ríos y quebradas. Esto es de gravedad a nivel local, como en Madre de Dios y cerca de centros auríferos.

4. Vertimiento de productos químicos y desechos industriales. Consiste en la deposición de productos diversos (abonos, petróleo, aceites, ácidos, soda, aguas de formación o profundas, etc.) provenientes de las actividades industriales. Este problema es generalizado cerca de los centros petroleros (costa norte y selva), en las zonas de la industria de harina y aceite de pescado (Pisco - Paracas, Chimbote, Parachique, Paita), en las zonas de concentración de industrias mineras (Oroya, Ilo), y en zonas de industrias diversas (curtiembres, textilerías, etc.).
Todo esto nos hace pensar un poco, en cual es el presente que queremos tener y el futuro que queremos dejarle a nuestros hijos y nietos.
Gracias por pasar por este humilde post. Si te gustó, comenta con gusto.
Los científicos mostraron que el suelo en grandes áreas del Hemisferio Sur, que incluyen Australia, África y América del Sur, se han estado secando a lo largo de la última década.
Para llegar a esta conclusión, un grupo de investigadores dirigido por Martin Jung, del Instituto Max Planck de Biogeoquímica en Jena, Alemania, analizaron los datos sobre el fenómeno de 'evapotranspiración': el movimiento del agua desde la tierra a la atmósfera. Compararon así los índices desde inicios de los 80, por estaciones, y en varias partes del mundo. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Nature.
La mayoría de los modelos climáticos suponen que la evapotranspiración se intensificaría con el calentamiento global, debido al aumento de la evaporación del agua de los océanos y la elevada cantidad de precipitaciones.
Y eso es lo que se fue produciendo hasta finales de los 90. Pero luego, este proceso disminuyó o se detuvo. En grandes áreas del mundo, el suelo actualmente se está secando, evaporando menos humedad. Este cambio brusco en la dinámica de la evaporitranspiración global concidió con el evento de El Niño del 1998, pero al indicarlo, los científicos no supusieron que fuera ésta la causa del fenómeno.
“No esperábamos revelar este cambio en la evapotranspiración en tan grandes áreas del Hemisferio Sur”, dijo la porfesora Beverly Law, coautora del artí***, agregando que es muy importante seguir con las observaciones de largo plazo, porque sin monitorear la evapotranspiración durante un período de tiempo más largo, los científicos no podrán explicar por qué se produce este efecto.
Según el estudio, el máximo desecamiento de la tierra se observa en la parte sureste de África, en considerables territorios de Australia y de la India central, en Amércia del Sur y en algunas partes de Indonesia. A pesar de que la mayoría de estos territorios es árida, varias áreas que sufren el desecamiento hace poco se consideraban zonas de bosques tropicales.
La información recolectada por los científicos comprueba los datos de las observaciones satelitales, publicadas la semana pasada, que también muestran la aceleración de la circulación del agua en el planeta, probablemente provocada por el calentamiento global.
Debido a que el proceso ha sido estudiado durante solamente unas décadas, los científicos todavía no pueden estar seguros de si se trata de una variabilidad climatológica natural o de una consecuencia del cambio global. Pero hay posibilidades de que el límite de la aceleración del ciclo hidrológico en la tierra haya sido alcanzado.
También tenemos el problema de estar contaminando la poca agua dulce que tenemos en nuestro planeta, ya que la mayoría del agua que nos rodea no es potable. En la zona que abarcan los piases de Uruguay, Argentina Brasil, etc., parece que no es un problema porque hay grandes reservas subterráneas de agua, pero podríamos estar equivocados. No hay que confiarse.

La contaminación del agua (ríos, lagos y mares) es producida, principalmente, por cuatro vías: vertimiento de aguas servidas, de basuras, de relaves mineros y de productos químicos.

1. Vertimiento de aguas servidas. La mayor parte de los centros urbanos vierten directamente los desagües (aguas negras o servidas) a los ríos, a los lagos y al mar. Este problema es generalizado y afecta al mar (frente a Lima y Callao, frente a Chimbote), a muchos ríos (Tumbes, Piura, Santa, Mantaro, Ucayali, Amazonas, Mayo, etc.) y a lagos (Titicaca, Junín). Los desagües contienen excrementos, detergentes, residuos industriales, petróleo, aceites y otras sustancias que son tóxicas para las plantas y los animales acuáticos. Con el vertimiento de desagües, sin previo tratamiento, se dispersan agentes productores de enfermedades (bacterias, virus, hongos, huevos de parásitos, amebas, etc.).

2. Vertimiento de basuras y desmontes en las aguas. Es costumbre generalizada en el país el vertimiento de basuras y desmontes en las orillas del mar, los ríos y los lagos, sin ningún cuidado y en forma absolutamente desordenada. Este problema se produce especialmente cerca de las ciudades e industrias. La basura contiene plásticos, vidrios, latas y restos orgánicos, que o no se descomponen o al descomponerse producen sustancias tóxicas (el fierro produce óxido de fierro), de impacto negativo.

3. Vertimiento de relaves mineros. Esta forma de contaminación de las aguas es muy difundida y los responsables son los centros mineros y las concentradoras. Es especialmente grave en el mar frente a Tacna y Moquegua, por las minas de cobre de Toquepala; en los ríos Rímac, Mantaro, Santa, el lago de Junín y todos los ríos de las ciudades cercanas a centros mineros del Perú. Los relaves mineros contienen fierro, cobre, zinc, mercurio, plomo, arsénico y otras sustancias sumamente tóxicas para las plantas, los animales y el ser humano. Otro caso es el de los lavaderos de oro, por el vertimiento de mercurio en las aguas de ríos y quebradas. Esto es de gravedad a nivel local, como en Madre de Dios y cerca de centros auríferos.

4. Vertimiento de productos químicos y desechos industriales. Consiste en la deposición de productos diversos (abonos, petróleo, aceites, ácidos, soda, aguas de formación o profundas, etc.) provenientes de las actividades industriales. Este problema es generalizado cerca de los centros petroleros (costa norte y selva), en las zonas de la industria de harina y aceite de pescado (Pisco - Paracas, Chimbote, Parachique, Paita), en las zonas de concentración de industrias mineras (Oroya, Ilo), y en zonas de industrias diversas (curtiembres, textilerías, etc.).
Todo esto nos hace pensar un poco, en cual es el presente que queremos tener y el futuro que queremos dejarle a nuestros hijos y nietos.
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