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Del colegio a la universidad

He decidido hacer este post HOY porque me acabo de graduar.......

Bueno Cuantos de que lean esto no estaban así dias antes de terminar su colegio?¿?¿?¿?



Ahora si la información

Del Colegio a la Universidad





Universidad:POr desprestigiada que esté, a un ingenuo bachiller recién graduado, le suena a grande, a grandiosa. La Universidada es el Alma Mater, el Templo del Saber, el lugar de los científicos, los investigadores, los profesionales, los dirigentes políticos, los teóricos, los sabios, los académicos, los ilustres. Aquí los profesores dominan su materia y tienen experiencia, saben no solo por los libros sino también por la práctica. No mas improvivisación, no mas arbitrariedad, no mas pereza mental.

Adios a la irresponsabilidad: empieza el estudio en serio. Llegó la hora de usar la biblioteca, de quemarse las pestañas leyendo tupido libros de a de veras, capítulos completos, no resúmenes ni apuntes de cuaderno. No mas deberes insulsos, composiciones patrias, redacciones hechas a remiendos y plagios. Aquí las onografías son propias, densas, sesudas, con citas, comillas y notas de pie de página. No más exámenes de memoria, no más preguntas aisladas, enciclopédicas, absurdas. Aquí se trata de pensar y razonar, de argumentar y discutir, de investigar y explicar.



Llegó el momento de la adultez y la autonomía, ya nadie le despierta a uno para ir a clases, ya nadie le controla los horarios. Quedan para el recuerdo el uniforme, el transporte escolar, los llamados al representante, los recreos, las libretas de calificaciones, las sabatinas, las paradas, las paradas y desfiles, los diplomas de aseo y buena conducta, los concursos intercolegiales. Uno va y viene de clases solo, se las erregla para movilizarse. Los intervalos entre clase y clase ya no son recreo sino tienpo útil para aprovecharlo en la biblioteca, en el laboratorio, en la consulta, en el trabajo en grupo.



Y así se enfrenta uno, entre ilusionado y asustado, a su primer dia de clases en la Universidad, con la sensación de ser abruptamente adulto, de haber roto cadenas, de estar estrenando una nueva vida. Por desgracia, bastan unos pocos días, un mínimo de experiencia propia, para que la ilusión entre violentamente en crisis y las espectativas se hagan añicos.

Se madruga para la clase de las 7 de la mañana, y el profesor no llega. Dos, cuatro, seis veces, hasta que uno deja de madrugar. La primera monografía hecha con esmero y entusiasmo, se archiva junto a otras cincuenta, sin ser leida mucho menos comentada. Clase tras clase va uno aprendiendo a aceptar, en fin, que la universidad puede ser apenas una prolongación caricaturizada del colegio. Día a día va uno reencotrandose con los defectos familiares de la falta de preparación docente, el dictado mecánico, la clase monologal, los apuntes que sustituyen al libro, la prueba memorística, la calificación arbitraria, el recitado de lo que el profesor quiere oir, el control de asistencia, las sanciones disciplinarias a cobrarse con notas, la imposibilidad del diálogo, de la pregunta, del razonamiento. ¡Y uno que había soñado con el ingreso a la universidad, creyéndola a la altura de su título de educación superior, imaginándola reino de todo lo superior y lo supremo!

Si todo esto pudo pasarle a uno cuando fue alguna vez estudiante universitario, créame que el desencanto que experimentan los jóvenes hoy en día es muchísimo mayor y más grave. Hoy, la norma es la deserción, el fracaso, la desorientación, el deambular probando entre distintas carreras, el buscarse temporalmente algún trabajo, el refugiarse en la creatividad del arte o la música, el optar por especialidades u oficios insólitos, el casarse de un día para otro, el abandonarse al ocio y al despecho, el renunciar a todo intento de profecionalización, el rechazar toda forma de estudio sistemático En ese penoso limbo que se abre entre el colegio y la universidad, nuestros jóvenes nuestros hijos, tienen hoy muchas posibilidades de desorientarse, de perderse. Su usted tiene un hijo o una hija flotando en ese limbo, sabe de que se trata.




Mucho se habla del "problema universitario". Un problema que ciertamente afecta al país, pero que, en lo cotidiano e inmediato afecta a grupos y personas concretas, a jóvenes con nombre y apellido, a generaciones de carne y hueso...........


Terminar el colegio, graduarse es uno de los momentos cruciales de la vide de uno. Como casarse. O como tener un hijo. Entre el atrás y el adelante se abre de pronto un abismo, y uno siente vértigo. No se está seguro de nada. Ni siquiera de que efectivamente se quiere ir a la universidad, mucho menos de la carrera que - medio a la carrera - se eligió. Pero se está decidido a aprobar. Y se está, mal que bien ilusionado...

Mundo al Día.....
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