Cada vez se parecen más y ahora luchan a muerte por el mercado mundial. Cualidades y desventajas de cada uno, para que usted sepa elegir el que más le conviene.
Analistas predicen que para finales de año se habrán vendido 121 millones de tabletas y 208 millones de computadores portátiles en el mundo. Esta competencia tendrá un giro drástico para 2017, año en que se comercializarán poco más de 415 millones de tabletas y 416 millones de portátiles. La batalla cada día está mejor; los procesadores, pieza clave para el tamaño del equipo, son más pequeños, gracias a los millones de dólares que los fabricantes destinan a investigación y desarrollo. Sin embargo, los puntos fuertes de los portátiles son el teclado y el mouse, una falencia que para muchos de los usuarios de una tableta es clave para la correcta interacción entre el equipo y el usuario.
El gerente de la unidad de negocio de Microsoft, José Antonio Barraquer, afirma que las tabletas son un dispositivo complementario de un computador portátil y de un teléfono inteligente; cumplen una labor que, aunque similar, es diferente a la de los otros dispositivos, debido a las prestaciones que cada uno tiene y a las necesidades y requerimientos que el usuario le exige.
El ejecutivo toca un punto importante, ya que tener una tableta les permite a algunas personas desplazarse por muchos lugares sin dejar de estar conectadas, sacándole el mayor provecho a la movilidad y a la tan mencionada nube. Sin embargo, para otros usuarios la capacidad de la tableta no sustituye a un computador portátil, que puede pesar menos de un kilo y medio.
Para Fernando Restrepo, director general de Panasonic para Colombia y otros países de la región, primero se debe dividir el mercado en consumo y empresarial: el primero está conformado por los hogares, mientras el segundo es corporativo. En el primer caso, afirma, las tabletas se utilizan para tareas que no demandan grandes recursos de la máquina, como documentos de texto, hojas de cálculo sencillas, navegar en internet y redes sociales. Para el segundo caso, la tableta se convierte en un elemento complementario que permite la movilidad, entregándole al usuario la opción de revisar y responder correos y mantener algunos documentos corporativos a la mano.
Lo anterior es confirmado por un estudio realizado por NPD Group, que afirma que navegar en internet, leer y enviar correos electrónicos, jugar y leer libros digitales, son las actividades que más se realizan desde las tabletas: son equipos para entretenimiento que se complementan con los computadores personales y portátiles.