Si miras ahora por la ventana lo vas a ver... es algo de luz, aunque esté gris el día.
¿No es maravilloso? Estamos vivos y aunque no siempre nos demos cuenta, somos parte de un universo en constante realización.
Alguna vez, hace algun tiempo, despues de haber dedicado muchas horas de reflexión y meditación, llegue a la idea de que lo que existe es el devenir de lo que es. Es decir, no existe el Ser como un ente sino como una sucesión en constante movimiento.
Y esto me hace acordar a dos ideas, la primera, el concepto de Heidegger sobre el Ser. El Ser es Ser en el Tiempo. La segunda, una frase de Antonia Porchia: "cuando vemos las cosas no vemos las cosas, vemos el cambiar de las cosas".
Por eso, Dios, el ser del cual habría surgido el Universo, el Origen del cosmos y de nosotros, no puede ser un Ser estático o limitado. Dios es amor en constante expansión. Amor en movimiento.
No es posible un Dios arraigado a dogmas y estructuras, ni a Verdades. Si bien estas nos pueden servir a los hombres para recordar nuestros pensamientos, nunca serán capaces de "atraparlo". Dios vuela en aquella gaviota, se mueve con las irrepetibles formas de las nubes, pulsa las teclas en un post de Taringa, y lo lee.
Dios esta tambien en tus ojos que ven, en tu cerebro que piensa y cambia, constantemente.
Vuelvo a mirar a la ventana y el sol parece querer entrar por la ventana, ¿será que reflexionar sobre la vida le da lustre?
¿Será que no sólo se trata de vivir?