Un reciente estudio liderado por científicos de la Universidad de París Descartes ha dado en el clavo con un programa que consigue retrasar de forma importante la evolución del cáncer de ovario platino, considerado el más dañino.
El descubrimiento ha sido posible gracias a la combinación de quimioterapia junto con el agente biológico bevacizumab. El avance ha sido presentado en la 48 Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Médica, que ha tenido lugar en Chicago.
En España se producen más de 3.000 casos de cáncer de ovario al año, y el 80% se detectan en fase avanzada debido a la falta de marcadores fiables. Habitualmente, tras la intervención quirúrgica y un primer tratamiento quimioterápico con platino, una de cada cuatro pacientes desarrolla una resistencia contra este sistema. Pero el porcentaje de mujeres que no toleran al platino es mayor y más de la mitad acaban recayendo de la enfermedad, por lo que sería necesario un nuevo ciclo de quimioterapia.
El investigador Andrés Poveda, presidente del Grupo Español de Investigación de Cáncer de Ovario (GEICO) afirma que "ante estas resistencias, los tratamientos que teníamos hasta ahora eran poco activos y eficaces". "Hay ocasiones en que, cuando la paciente no está bien, se considera la opción de no tratar".
Pero gracias a los beneficios obtenidos por bevacizumab como elemento de choque de estos tumores junto con la quimioterapia, ha sido posible que los investigadores de este estudio prueben con esta mezcla también en este subgrupo de pacientes.