Blas de Lezo, el ''mediohombre'' que humilló a Inglaterra
Nacido en 1689 en pueblo costero de Guipúzcoa llamado Pasajes
fue uno de los mejores almirantes que ha dado la historia en el mundo.
Blas de Lezo perdio técnicamente la mitad de su cuerpo en varias batallas, ya que le faltaba una pierna, un brazo y un ojo a un lado del cuerpo. Por ello recibía el apodo de patapalo o mediohombre haciendo referencia a esto.
La mayor de sus hazallas comienza cuando un pirata inglés llamado Jenkins fue hallado atracando a un galeón español, robando todas las pertenencias a sus respectivos pasajeros y secuestrando el galeón. Sin embargo éste fue hallado por Fadiño, que liberó al galeón, apresó a todos los tripulantes británicos del barco pirata y se dirigió a su capitán. Cuando se puso frente a él le cortó una oreja y le dijo: «Ve y di a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve».
En esta imágen podemos ver al fondo como Fadiño le corta la oreja a Jenkins y también como azotan a los ingleses capturados en el barco pirata:
Desde entonces Jenkis fue taberna por taberna hasta que llegó frente al rey de Inglaterra Jorge II. El rey de Inglaterra al oír lo que Blas de Lezo le dijo a Jenkins enfureció y mandó construir una de las mayores flotas que el mundo a visto, muy por encima de la antigua Armada Invencible.
Mandó también reunir 30.000 soldados y junto a los 68 navíos (barcos) que construyó planeó la invasión de América por parte de Inglaterra (sí como lo oís, la conquista de toda la América española), y mandó todas sus tropas hacia Cartagena de Indias, la llave de acceso América en aquella época.
Sin embargo los ingleses no contaban que en Cartagena de Indias se encontraba Lezo, que les mandaría de una patadida otra vez a casita.
Blas de Lezo colocó a sus únicos 2 navíos frente a las entradas de Cartagena de Indias y preparó a sus baterías. Logró reunir un ejército de 2.000 españoles ayudados por 500 indígenas. En total 2.500 soldados y 2 barcos por parte de España vs. 30.000 soldados y una flota de 68 barcos por parte de Inglaterra.
y.. ¡al ataque!
Comienza el hostigamiento inglés dirigido por Vernon hacia Cartagena de Indias.
Mientras tanto en Inglaterra daban por ganada la batalla aún sin saber que pasaba allí. Tan convencidos estaban que empezaron a acuñar monedas y todo. Pobres, no saben lo que les espera
Blas de Lezo se las apaña para confundir y meter en encerronas a los ingleses. Algunos de sus trucos es cambiar de alturas todas las murallas para que los ingleses no consiguieran bombardear nada. Es decir, un día la muralla medía 20 metros y los ingleses calculaban como debía ir el proyectil para que entrara dentro y al día siguiente cuando iban a lanzar el proyectil la muralla medía 30 metros y los ingleses perplejos no sabían que pasaba porque el proyectil no entraba.
En cuanto a los barcos, los ingleses pensaron en izar la bandera española para que les dejaran pasar al muelle y una vez allí destruir todo. Sin embargo Lezo, que no tenía ni un pelo de tonto se percata de ello y cuando los ingleses entran, en ved de ser recibidos como barcos normales son recibidos con un bombardeo masivo que acaba con la mayoría de sus barcos
Al final de la batalla los soldados ingleses quedan mermados y hay numerosas bajas, sus barcos están hundidos y han perdido la batalla. Sin embargo, los soldados ingleses supervivientes son atendidos en hospitales españoles y mandados de vuelta a casita.
El almirante inglés Vernon al ver perplejo que ha perdido enfurece, echa un último vistazo a Cartagena de Indias y le grita a Blas de Lezo: «Dios te maldiga Lezo».
Blas de Lezo ha ganado y con una victoria humillante hacia Inglaterra. Tal es la vergüenza que siente el rey Jorge II de Inglaterra que manda a sus historiadores borrar todos los datos de lo que acontenció en aquella batalla. También hay ingleses que sienten tanta vergüenza que incluso llegan a asentir que Felipe V de España es su rey.
Nacido en 1689 en pueblo costero de Guipúzcoa llamado Pasajes
fue uno de los mejores almirantes que ha dado la historia en el mundo.
Blas de Lezo perdio técnicamente la mitad de su cuerpo en varias batallas, ya que le faltaba una pierna, un brazo y un ojo a un lado del cuerpo. Por ello recibía el apodo de patapalo o mediohombre haciendo referencia a esto.
La mayor de sus hazallas comienza cuando un pirata inglés llamado Jenkins fue hallado atracando a un galeón español, robando todas las pertenencias a sus respectivos pasajeros y secuestrando el galeón. Sin embargo éste fue hallado por Fadiño, que liberó al galeón, apresó a todos los tripulantes británicos del barco pirata y se dirigió a su capitán. Cuando se puso frente a él le cortó una oreja y le dijo: «Ve y di a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve».
En esta imágen podemos ver al fondo como Fadiño le corta la oreja a Jenkins y también como azotan a los ingleses capturados en el barco pirata:
Desde entonces Jenkis fue taberna por taberna hasta que llegó frente al rey de Inglaterra Jorge II. El rey de Inglaterra al oír lo que Blas de Lezo le dijo a Jenkins enfureció y mandó construir una de las mayores flotas que el mundo a visto, muy por encima de la antigua Armada Invencible.
Mandó también reunir 30.000 soldados y junto a los 68 navíos (barcos) que construyó planeó la invasión de América por parte de Inglaterra (sí como lo oís, la conquista de toda la América española), y mandó todas sus tropas hacia Cartagena de Indias, la llave de acceso América en aquella época.
Sin embargo los ingleses no contaban que en Cartagena de Indias se encontraba Lezo, que les mandaría de una patadida otra vez a casita.
Blas de Lezo colocó a sus únicos 2 navíos frente a las entradas de Cartagena de Indias y preparó a sus baterías. Logró reunir un ejército de 2.000 españoles ayudados por 500 indígenas. En total 2.500 soldados y 2 barcos por parte de España vs. 30.000 soldados y una flota de 68 barcos por parte de Inglaterra.
y.. ¡al ataque!
Comienza el hostigamiento inglés dirigido por Vernon hacia Cartagena de Indias.
Mientras tanto en Inglaterra daban por ganada la batalla aún sin saber que pasaba allí. Tan convencidos estaban que empezaron a acuñar monedas y todo. Pobres, no saben lo que les espera
Blas de Lezo se las apaña para confundir y meter en encerronas a los ingleses. Algunos de sus trucos es cambiar de alturas todas las murallas para que los ingleses no consiguieran bombardear nada. Es decir, un día la muralla medía 20 metros y los ingleses calculaban como debía ir el proyectil para que entrara dentro y al día siguiente cuando iban a lanzar el proyectil la muralla medía 30 metros y los ingleses perplejos no sabían que pasaba porque el proyectil no entraba.
En cuanto a los barcos, los ingleses pensaron en izar la bandera española para que les dejaran pasar al muelle y una vez allí destruir todo. Sin embargo Lezo, que no tenía ni un pelo de tonto se percata de ello y cuando los ingleses entran, en ved de ser recibidos como barcos normales son recibidos con un bombardeo masivo que acaba con la mayoría de sus barcos
Al final de la batalla los soldados ingleses quedan mermados y hay numerosas bajas, sus barcos están hundidos y han perdido la batalla. Sin embargo, los soldados ingleses supervivientes son atendidos en hospitales españoles y mandados de vuelta a casita.
El almirante inglés Vernon al ver perplejo que ha perdido enfurece, echa un último vistazo a Cartagena de Indias y le grita a Blas de Lezo: «Dios te maldiga Lezo».
Blas de Lezo ha ganado y con una victoria humillante hacia Inglaterra. Tal es la vergüenza que siente el rey Jorge II de Inglaterra que manda a sus historiadores borrar todos los datos de lo que acontenció en aquella batalla. También hay ingleses que sienten tanta vergüenza que incluso llegan a asentir que Felipe V de España es su rey.