El origen del mundo.
Filósofos: Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito, Pitágoras, Demócrito.
Tales:
El principio es el agua:
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Hay un principio primordial del que todo deriva?
El principio primordial se halla, según Tales, en el agua. La respuesta puede parecer desilusionadora, pero su importancia reside en el hecho de que por primera vez en la historia del pensamiento se busca una solución de tipo racional en lugar de mítico-fantástica. Lo confirman las razones aportadas por Tales: Las semillas, como todo lo nutricio, son húmedas.
Conocemos el pensamiento de Tales sólo a través de los testimonios de otros filósofos. Entre todos destaca Aristóteles, quien dedicó las primeras páginas de la metafísica al breve resumen que sigue de los pensadores que le precedieron.
Las primeras filosofías fueron naturalistas, es decir, buscaron una explicación exclusivamente natural de los fenómenos naturales.
La mayor parte de los que filosofaron primero pensaron que los principios de todas las cosas fueron sólo aquellos materiales. En efecto, afirman que aquello de lo que todos los seres están constituidos, de lo que derivan originariamente y en lo que se resuelven por último, es el elemento y es el principio de los seres, en cuanto es una realidad que permanece idéntica a pesar del transmutarse de sus afecciones… Por esta razón creen que nada se genera y nada se destruye, ya que una tal realidad se conserva siempre.
La arjé es el principio, lo que permanece al cambio.
Arjé: principio, fundamento, aquello de lo que todo ha tenido origen y que mantiene vivo al mundo.
Y de la misma manera que no decimos que Sócrates se genera en sentido absoluto cuando pierde estos modos de ser, por el hecho de que el sustrato (es decir, Sócrates mismo) continúa existiendo, así debemos decir que no se corrompe, en sentido absoluto, ninguna de las otras cosas: debe, en efecto, existir alguna realidad natural (o una sola o más de una) de la que derivan todas las otras cosas, mientras ella continúa existiendo inmutable.
Las argumentaciones de Tales se basan en la observación y el razonamiento.
“todo es agua”.
Sin embargo, no todos estos filósofos están de acuerdo acerca del número y de la especie de un tal principio. Tales dice que ese principio es el agua (por eso afirma que también la tierra flota en el agua), deduciendo sin duda su convicción del constatar que la nutrición de todas las cosas es húmeda, y que incluso el calor se genera de lo húmedo y vive en la humedad. De ahí resulta que aquello de lo que todas las cosas se generan es, precisamente, el principio de todo. Deduce, por tanto, esta convicción de este hecho y del hecho de que las semillas de todas las cosas tienen una naturaleza húmeda y el agua es el principio de la naturaleza de las cosas húmedas.
Anaximandro:
El principio es lo infinito:
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Existe un principio primordial del que derivan todas las cosas?
Con un notable salto intelectual respecto a Tales, Anaximandro ya no sitúa la arjé en un elemento natural, sino en el ápeiron, término que en griego indica lo ilimitado, lo infinito: una realidad primigenia e indiferenciada, sin límites ni confines.
Probablemente, el razonamiento que lo condujo a esta conclusión fue el siguiente. Cada parte del universo es el resultado de una oposición entre fuerzas antagónicas: la tierra, el agua, el aire, el fuego; es decir, todos los elementos naturales son el resultado
(una situación de momentáneo equilibro) de emparejamientos de opuestos: el calor se opone al frío, lo seco se opone a lo húmedo. Pero también al costemos en su totalidad ha de ser el producto de un antagonismo fundamental, y aunque el universo aparece definido, limitado, determinado en cada componente suyo, hay que pensar que tuvo un origen y que está sostenido por un principio diametralmente contrario al ápeiron
Anaximandro, hijo de Praxíades, sucesor y discípulo de Tales, ha dicho que lo infinito es el principio y elemento de los seres, introduciendo por primera vez el concepto de principio. Y dice que el principio no es ni el agua ni alguno de los así llamados elementos, sino una distinta naturaleza infinita de la que todos los cielos provienen y los mundos que en ellos existen.
Arjé:
Al parecer, fue Anaximandro quien empleó por primera vez el término, que en griego indica el principio, el fundamento, aquello de lo que todo ha tenido origen y que mantiene vivo al mundo. Los milesios señalaron la arjé en un elemento natural (el agua, el aire, el ápeiron), pero ya los filósofos de la generación siguiente elaboraron respuestas más refinadas al problema: Heráclito identificó la arjé con el devenir, y Pitágoras con el número. Posteriormente, el término se mantuvo en la tradición y fue empleado por Platón y Aristóteles para designar en sentido genérico ya sea la materia de la que están hechas las cosas, ya sea la fuerza que da vida a la naturaleza (o incluso la ley que la gobierna).
Anaxímenes.
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Hay un principio primordial originario?
Quizá realizando una cierta vuelta atrás respecto a la solución de Anaximandro, Anaxímenes identificó la arjé con un elemento natural: el aire.
En realidad, es probable que con este término aludiese a lo que luego los griegos llamaron pneuma, es decir, el aliento caliente y rarefacto, de naturaleza más espiritual que material, que está presente en todo ser vivo y que se exhala del cuerpo con el último aliento. Más que una sustancia natural, el aire de Anaxímenes es el principio de la vida.
El principio es el aire:
El aire para Anaxímenes es el principio de la vida.
El aire como principio infinito.
Anaxímenes, hijo de Euristrato, fue amigo de Anaximandro. También él dice que una e infinita es la sustancia que hace de sustrato, como el otro, pero no indeterminada como aquél, sino determinada, y la llama aire.
Del aire derivan todos los elementos por transformación.
El aire difiere en las sustancias por rarefacción. Atenuándose deviene fuego, condesándose viento, luego nube y, creciendo la condensación, agua y después tierra y después piedras y el resto a partir de éstas. También supone eterno el movimiento mediante el que se origina la transformación
También el aire, como el infinito, no tiene confines.
Otro dice que es el infinito y lo limitado en cuanto el número (el que es propio de aquellos que admiten multiplicidad de principios), otro el infinito y lo limitado en cuanto a la magnitud…, como afirman Anaximandro y Anaxímenes, quienes admiten un único elemento, pero infinito por magnitud.
Ápeiron:
La traducción literal de este término es sin límite. Anaximandro lo emplea para indicar la mezcla originaria de todas las cosas, indefinida, indistinta y caótica, de la que, a través de sucesivas separaciones causadas por la alternancia de calor y frío, se ha generado el mundo tal como lo conocemos. Los griegos no elaboraron una idea de infinito parecida a la idea moderna, sino que asociaron siempre esta idea a las nociones de indeterminación, falta, negatividad.
Heráclito.
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Hay un principio primordial del que todo lo deriva?
El principio es el fuego (O el dinero).
La arjé:
El principio generador de la realidad, consiste en el fuego. En efecto, todo deriva del fuego y en el fuego se transforman todas las cosas. En cierto sentido, la respuesta de Heráclito parece similar a la de los pensadores de la escuela filosófica de Mileto, quienes ya habían identificado el primer principio en un elemento material.
En el caso de Heráclito el fuego es más una metáfora que un particular elemento natural, lo que queda bien demostrado por el símil de la moneda: por su capacidad de mutar una cosa en otra, el fuego puede ser sustituido por el símbolo del dinero, capaz de intercambiar una mercancía por cualquier otra.
Este orden universal no lo hizo alguien de entre los dioses o de entre los hombres, sino que siempre era y será fuego constantemente vivo que se enciende y se apaga según justa medida.
Todas las cosas pueden ser transmutadas en fuego y el fuego puede transformarse en todas las cosas, del mismo modo que el oro se cambia con todas las cosas y todas las cosas con el oro.
Pitágoras.
La música es armonía de números.
¿Cuál es la estructura del universo? ¿En qué consiste la armonía y, en concreto, la armonía musical? ¿Qué es el número?
Pitágoras individualizo la arjé, es decir, la naturaleza íntima del todo, fundamento y causa de toda cosa, en el número, habían encontrado en un elemento físico y Heráclito en el devenir. A diferencia de nosotros, sin embargo, con el término número no indicaba un ente abstracto, un puro contenido de la mente, sino un elemento esencial de la realidad. Por ello, el número pitagórico posee también una dimensión espacial y se sitúa como un ente intermedio entre la aritmética y la geometría.
El número es el principio ordenador de la realidad material.
La unidad es par e impar, ni par ni dispar.
El número no es un ente abstracto, sino que coincide con la materia y posee una dimensión espacial.
La ciencia de los números puede explicar cada aspecto de la realidad.
La música es un ejemplo de armonía matemática entre los sonidos.
La armonía musical rige el orden del universo.
Número:
Pitágoras identificó la arjé con el número, el punto de partida, fundamento y causa de los Milesios encontraron en un elemento físico. Cualquier figura geométrica, y por lo tanto cualquier cuerpo existente, puede ser pensado como una cantidad finita y numerable de elementos base unitarios: los números. Todo es número y todo es numerable. Con esta certeza, Pitágoras construyo la primera matemática y elaboró una metafísica, un ideal de orden, racionalidad y armonía universal. La idea pitagórica de número no es un ente abstracto, sino algo concreto y real, una dimensión esencial de las cosas. Así pues, el número pitagórico poseía también una dimensión espacial: en ella hay triángulos, cuadrados, etc.
Demócrito.
Sólo existen átomos y vacío.
Si las cosas están formadas por una agregación de átomos, ¿Cómo se explica la diversidad entre las cosas?
Según Demócrito, para responder a la objeción es suficiente ver que con las pocas letras que componen un alfabeto se pueden formar, combinándolas, infinitas palabras. Entre los átomos hay sólo diferencias cuantitativas (magnitud, forma geométrica) y la diversidad cualitativa de las cosas (aparente) se explica por el gran número de combinaciones posible.
Las cualidades sensibles son aparentes.
Opinión es el color, opinión es lo dulce, opinión lo amargo; verdad, los átomos y el vacío.
Existen sólo átomos y vacío; las percepciones son también combinaciones de átomos.
El átomo no tiene cualidades sensibles, sólo perceptibles en los compuestos.
El átomo no sufre nunca ningún tipo de modificación.
El átomo no se ve afectado por el ambiente en que se halla.
Filósofos: Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito, Pitágoras, Demócrito.
Tales:
El principio es el agua:
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Hay un principio primordial del que todo deriva?
El principio primordial se halla, según Tales, en el agua. La respuesta puede parecer desilusionadora, pero su importancia reside en el hecho de que por primera vez en la historia del pensamiento se busca una solución de tipo racional en lugar de mítico-fantástica. Lo confirman las razones aportadas por Tales: Las semillas, como todo lo nutricio, son húmedas.
Conocemos el pensamiento de Tales sólo a través de los testimonios de otros filósofos. Entre todos destaca Aristóteles, quien dedicó las primeras páginas de la metafísica al breve resumen que sigue de los pensadores que le precedieron.
Las primeras filosofías fueron naturalistas, es decir, buscaron una explicación exclusivamente natural de los fenómenos naturales.
La mayor parte de los que filosofaron primero pensaron que los principios de todas las cosas fueron sólo aquellos materiales. En efecto, afirman que aquello de lo que todos los seres están constituidos, de lo que derivan originariamente y en lo que se resuelven por último, es el elemento y es el principio de los seres, en cuanto es una realidad que permanece idéntica a pesar del transmutarse de sus afecciones… Por esta razón creen que nada se genera y nada se destruye, ya que una tal realidad se conserva siempre.
La arjé es el principio, lo que permanece al cambio.
Arjé: principio, fundamento, aquello de lo que todo ha tenido origen y que mantiene vivo al mundo.
Y de la misma manera que no decimos que Sócrates se genera en sentido absoluto cuando pierde estos modos de ser, por el hecho de que el sustrato (es decir, Sócrates mismo) continúa existiendo, así debemos decir que no se corrompe, en sentido absoluto, ninguna de las otras cosas: debe, en efecto, existir alguna realidad natural (o una sola o más de una) de la que derivan todas las otras cosas, mientras ella continúa existiendo inmutable.
Las argumentaciones de Tales se basan en la observación y el razonamiento.
“todo es agua”.
Sin embargo, no todos estos filósofos están de acuerdo acerca del número y de la especie de un tal principio. Tales dice que ese principio es el agua (por eso afirma que también la tierra flota en el agua), deduciendo sin duda su convicción del constatar que la nutrición de todas las cosas es húmeda, y que incluso el calor se genera de lo húmedo y vive en la humedad. De ahí resulta que aquello de lo que todas las cosas se generan es, precisamente, el principio de todo. Deduce, por tanto, esta convicción de este hecho y del hecho de que las semillas de todas las cosas tienen una naturaleza húmeda y el agua es el principio de la naturaleza de las cosas húmedas.
Anaximandro:
El principio es lo infinito:
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Existe un principio primordial del que derivan todas las cosas?
Con un notable salto intelectual respecto a Tales, Anaximandro ya no sitúa la arjé en un elemento natural, sino en el ápeiron, término que en griego indica lo ilimitado, lo infinito: una realidad primigenia e indiferenciada, sin límites ni confines.
Probablemente, el razonamiento que lo condujo a esta conclusión fue el siguiente. Cada parte del universo es el resultado de una oposición entre fuerzas antagónicas: la tierra, el agua, el aire, el fuego; es decir, todos los elementos naturales son el resultado
(una situación de momentáneo equilibro) de emparejamientos de opuestos: el calor se opone al frío, lo seco se opone a lo húmedo. Pero también al costemos en su totalidad ha de ser el producto de un antagonismo fundamental, y aunque el universo aparece definido, limitado, determinado en cada componente suyo, hay que pensar que tuvo un origen y que está sostenido por un principio diametralmente contrario al ápeiron
Anaximandro, hijo de Praxíades, sucesor y discípulo de Tales, ha dicho que lo infinito es el principio y elemento de los seres, introduciendo por primera vez el concepto de principio. Y dice que el principio no es ni el agua ni alguno de los así llamados elementos, sino una distinta naturaleza infinita de la que todos los cielos provienen y los mundos que en ellos existen.
Arjé:
Al parecer, fue Anaximandro quien empleó por primera vez el término, que en griego indica el principio, el fundamento, aquello de lo que todo ha tenido origen y que mantiene vivo al mundo. Los milesios señalaron la arjé en un elemento natural (el agua, el aire, el ápeiron), pero ya los filósofos de la generación siguiente elaboraron respuestas más refinadas al problema: Heráclito identificó la arjé con el devenir, y Pitágoras con el número. Posteriormente, el término se mantuvo en la tradición y fue empleado por Platón y Aristóteles para designar en sentido genérico ya sea la materia de la que están hechas las cosas, ya sea la fuerza que da vida a la naturaleza (o incluso la ley que la gobierna).
Anaxímenes.
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Hay un principio primordial originario?
Quizá realizando una cierta vuelta atrás respecto a la solución de Anaximandro, Anaxímenes identificó la arjé con un elemento natural: el aire.
En realidad, es probable que con este término aludiese a lo que luego los griegos llamaron pneuma, es decir, el aliento caliente y rarefacto, de naturaleza más espiritual que material, que está presente en todo ser vivo y que se exhala del cuerpo con el último aliento. Más que una sustancia natural, el aire de Anaxímenes es el principio de la vida.
El principio es el aire:
El aire para Anaxímenes es el principio de la vida.
El aire como principio infinito.
Anaxímenes, hijo de Euristrato, fue amigo de Anaximandro. También él dice que una e infinita es la sustancia que hace de sustrato, como el otro, pero no indeterminada como aquél, sino determinada, y la llama aire.
Del aire derivan todos los elementos por transformación.
El aire difiere en las sustancias por rarefacción. Atenuándose deviene fuego, condesándose viento, luego nube y, creciendo la condensación, agua y después tierra y después piedras y el resto a partir de éstas. También supone eterno el movimiento mediante el que se origina la transformación
También el aire, como el infinito, no tiene confines.
Otro dice que es el infinito y lo limitado en cuanto el número (el que es propio de aquellos que admiten multiplicidad de principios), otro el infinito y lo limitado en cuanto a la magnitud…, como afirman Anaximandro y Anaxímenes, quienes admiten un único elemento, pero infinito por magnitud.
Ápeiron:
La traducción literal de este término es sin límite. Anaximandro lo emplea para indicar la mezcla originaria de todas las cosas, indefinida, indistinta y caótica, de la que, a través de sucesivas separaciones causadas por la alternancia de calor y frío, se ha generado el mundo tal como lo conocemos. Los griegos no elaboraron una idea de infinito parecida a la idea moderna, sino que asociaron siempre esta idea a las nociones de indeterminación, falta, negatividad.
Heráclito.
¿Cuál es el origen del mundo? ¿Hay un principio primordial del que todo lo deriva?
El principio es el fuego (O el dinero).
La arjé:
El principio generador de la realidad, consiste en el fuego. En efecto, todo deriva del fuego y en el fuego se transforman todas las cosas. En cierto sentido, la respuesta de Heráclito parece similar a la de los pensadores de la escuela filosófica de Mileto, quienes ya habían identificado el primer principio en un elemento material.
En el caso de Heráclito el fuego es más una metáfora que un particular elemento natural, lo que queda bien demostrado por el símil de la moneda: por su capacidad de mutar una cosa en otra, el fuego puede ser sustituido por el símbolo del dinero, capaz de intercambiar una mercancía por cualquier otra.
Este orden universal no lo hizo alguien de entre los dioses o de entre los hombres, sino que siempre era y será fuego constantemente vivo que se enciende y se apaga según justa medida.
Todas las cosas pueden ser transmutadas en fuego y el fuego puede transformarse en todas las cosas, del mismo modo que el oro se cambia con todas las cosas y todas las cosas con el oro.
Pitágoras.
La música es armonía de números.
¿Cuál es la estructura del universo? ¿En qué consiste la armonía y, en concreto, la armonía musical? ¿Qué es el número?
Pitágoras individualizo la arjé, es decir, la naturaleza íntima del todo, fundamento y causa de toda cosa, en el número, habían encontrado en un elemento físico y Heráclito en el devenir. A diferencia de nosotros, sin embargo, con el término número no indicaba un ente abstracto, un puro contenido de la mente, sino un elemento esencial de la realidad. Por ello, el número pitagórico posee también una dimensión espacial y se sitúa como un ente intermedio entre la aritmética y la geometría.
El número es el principio ordenador de la realidad material.
La unidad es par e impar, ni par ni dispar.
El número no es un ente abstracto, sino que coincide con la materia y posee una dimensión espacial.
La ciencia de los números puede explicar cada aspecto de la realidad.
La música es un ejemplo de armonía matemática entre los sonidos.
La armonía musical rige el orden del universo.
Número:
Pitágoras identificó la arjé con el número, el punto de partida, fundamento y causa de los Milesios encontraron en un elemento físico. Cualquier figura geométrica, y por lo tanto cualquier cuerpo existente, puede ser pensado como una cantidad finita y numerable de elementos base unitarios: los números. Todo es número y todo es numerable. Con esta certeza, Pitágoras construyo la primera matemática y elaboró una metafísica, un ideal de orden, racionalidad y armonía universal. La idea pitagórica de número no es un ente abstracto, sino algo concreto y real, una dimensión esencial de las cosas. Así pues, el número pitagórico poseía también una dimensión espacial: en ella hay triángulos, cuadrados, etc.
Demócrito.
Sólo existen átomos y vacío.
Si las cosas están formadas por una agregación de átomos, ¿Cómo se explica la diversidad entre las cosas?
Según Demócrito, para responder a la objeción es suficiente ver que con las pocas letras que componen un alfabeto se pueden formar, combinándolas, infinitas palabras. Entre los átomos hay sólo diferencias cuantitativas (magnitud, forma geométrica) y la diversidad cualitativa de las cosas (aparente) se explica por el gran número de combinaciones posible.
Las cualidades sensibles son aparentes.
Opinión es el color, opinión es lo dulce, opinión lo amargo; verdad, los átomos y el vacío.
Existen sólo átomos y vacío; las percepciones son también combinaciones de átomos.
El átomo no tiene cualidades sensibles, sólo perceptibles en los compuestos.
El átomo no sufre nunca ningún tipo de modificación.
El átomo no se ve afectado por el ambiente en que se halla.