
El presidente de EE. UU. lideraba un grupo de consumidores de cannabis que competía por inhalar el humo sin soltarlo. (...)
En particular promovían y pusieron de moda la "absorción total", una "filosofía" que se basaba en "castigar" al primero que soltaba el humo inhalado, imponiéndole "severas penalidades", y excluyéndole de la siguiente la ronda en que se pasaban el cigarro de marihuana.
Se trataba de fumar porros dentro de un coche con las ventanillas subidas, para poder así seguir aspirando el humo y aprovechar doblemente la sustancia. (...)

