ya se viene la gran fiesta de mexico cumplimos 200 años de ser orgullosamente mexicanos
200 años de la independncia (16 SEPTIEMBRE DE 1810)
100 años de la revolucion (20 NOVIEMBRE DE 1910)
bicenterio y centenaio
¿QUE ES LA INDEPENDENCIA DE MEXICO?
El proceso de la Independencia de México fue uno de los más largos de América. La Nueva España permaneció bajo el control de la Corona por tres siglos. Sin embargo, a finales del siglo XVIII, ciertos cambios en la estructura social, económica y política de la colonia llevaron a una élite ilustrada de novohispanos a reflexionar acerca de su relación con España. Sin subestimar la influencia de la Ilustración, la Revolución francesa ni la independencia de Estados Unidos, el hecho que llevó a la élite criolla a comenzar el movimiento emancipador fue la ocupación francesa de España, en 1808. Hay que recordar que en ese año, Carlos IV y Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de Napoleon Bonaparte , para después cederla a su hermano José Bonaparte , de modo que España quedó como una especie de protectorado francés.
En las colonias españolas en América, se formaron varias juntas que tenían como propósito conservar la soberanía hasta que regresara el rey Fernando VII al trono. Nueva España no fue la excepción (encabezados por Francisco Primo de Verdad y Ramos), la diferencia es que el primer intento de este tipo concluyó con la destitución del virrey y la sujeción del Ayuntamiento de México a la autoridad directa de la nueva cabeza de la colonia (que a diferencia de Iturrigaray, no simpatizaba con la Junta). Tal situación llevó a los criollos a radicalizar su posición. Finalmente, el núcleo donde hubo de comenzar la guerra por la independencia fue Dolores, Guanajuato, luego que la conspiración de Querétaro fue descubierta. Aunque aquél 16 de septiembre de 1810 el cura Miguel Hidalgo y Costilla se lanzó a la guerra apoyado por una tropa de indígenas y campesinos, bajo el grito de "Viva la Virgen de Guadalupe,viva Fernando VII , muerte al mal gobierno ", finalmente la revolución le llevó por otro camino y se convirtió en lo que fue: una guerra independentista.
El conflicto duró once años y distó mucho de ser un movimiento homogéneo. Como se ha dicho, al principio reivindicaba la soberanía de Fernando VII sobre España y sus colonias, pero con el paso del tiempo adquirió matices republicanos. En 1813, el Congreso de Chilpancingo (protegido por el generalísimo José María Morelos y Pavón) declaró constitucionalmente la independencia de la América Mexicana. La derrota de Morelos en 1815 redujo el movimiento a una guerra de guerrillas. Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y en Veracruz. Por esas fechas, Agustín de Iturbide pactó alianzas con casi todas las facciones (incluyendo al gobierno virreinal) y de esta suerte se consumó la independencia el 27 de septiembre de 1821. España no la reconoció formalmente hasta diciembre de 1836 y de hecho intentó reconquistar México, sin éxito.
La ex colonia española pasó a ser una efímera monarquía constitucional católica llamada Imperio Mexicano. Finalmente fue disuelto en 1823, cuando luego de varios enfrentamientos internos y la separación de Centroamérica, se convirtió en una república federal.
personajes de la independencia
LOS MAS IMPORTANTES
MIGUEL IDALGO Y COSTILLA
1753-1811
(GRAN PERSONAJE PRINCIPAL)
Nació en la Hacienda de Corralejo, en Pénjamo, Guanajuato, el 8 de mayo de 1753.
Fue enviado a Valladolid (hoy Morelia) a estudiar al Colegio de San Nicolás Obispo, del cual llegó a ser catedrático de teología, filosofía y moral y finalmente, rector. En 1792 se ordenó como sacerdote, ejerciendo su ministerio en el Curato de Dolores, después de haberlo hecho en varios otros curatos. De ideas liberales, se unió al grupo de patriotas que en el año de 1810 conspiraban en Querétaro a favor de la independencia de México.
El movimiento armado debería iniciarse en el mes de octubre de ese mismo año, pero descubierta la conspiración y detenidos varios de los complicados, Hidalgo, en unión de Aldama, Allende, Abasolo y otros, en atención a un aviso que, con riesgo de su vida les fue enviado por la Corregidora Doña Josefa Ortíz de Domínguez decidió efectuar el levantamiento en el acto, y así, al amanecer del 16 de septiembre de 1810, los vecinos del pueblo de Dolores, alfareros, carpinteros, herreros y campesinos, acudieron al llamado del padre Miguel Hidalgo y Costilla para iniciar la lucha por la independencia.
En poco menos de dos semanas, el ejército insurgente obtuvo una serie de rápidos y fáciles triunfos. De Dolores pasaron a Atotonilco, San Miguel el Grande (hoy Allende), Chamucuero, Celaya (en este lugar se le dio a Miguel Hidalgo el grado de capitán general y a Ignacio Allende el de teniente general), Salamanca, Irapuato y Silao, hasta llegar a Guanajuato.
Ante la proximidad del ejército insurgente, los españoles, junto con sus familias y sus caudales, se refugiaron en la "Alhóndiga de Granaditas", en la ciudad de Guanajuato. El 28 de septiembre, después de una sangrienta lucha en la que la multitud enfurecida aniquiló a sus defensores, fue tomada al fin la fortaleza. De Guanajuato, don Miguel Hidalgo se dirigió a Valladolid, ciudad que fue tomada por los insurgentes el 17 de octubre de 1810, sin que sus defensores opusieran resistencia. En ese lugar permaneció varios días organizando su tropa para salir a tomar la capital del virreinato: la ciudad de México.
En el Monte de las Cruces, a las afueras de México, obtuvo Hidalgo una formidable victoria el 30 de agosto, derrotando a Trujillo (Coronel Realista), victoria que desaprovechó lamentablemente, pues en lugar de lanzar sus tropas sobre la ciudad de México para apoderarse de ella, aprovechando el desconcierto que su victoria había ocasionado en las filas españolas, ordenó la retirada de sus tropas hacia Ixtlahuaca, por el camino de Toluca. En Puente de Calderón, cerca de Guadalajara, se enfrentaron insurgentes y realistas, estos últimos al mando del general Félix Calleja, en una batalla, que resultó ser desastrosa para Hidalgo y su gente, obligándolo a replegarse hacia el norte.
El 21 de mayo de 1811, al llegar a Acatita de Baján, Hidalgo, Allende y 27 compañeros más, fueron víctimas de una traidora emboscada que les tendió Ignacio Elizondo y fueron hechos prisioneros. Conducidos a Chihuahua, Allende, Aldama y Jiménez fueron fusilados el 16 de junio de 1811 y un mes después, el 30 de julio de ese mismo año, Hidalgo fue fusilado también.
El gobierno virreinal estaba convencido de que con la muerte de los caudillos, fusilados en Chihuahua, acabaría el movimiento insurgente. Pero no fue así.
Ignacio López Rayón, quien se había quedado en Saltillo, realizó la proeza de escapar del enemigo y marchar desde esa ciudad hasta la provincia de Michoacán, donde podían contar él y su tropa con la ayuda del pueblo. Y, para desgracia de los realistas, en las montañas del sur ya estaban luchando el genio militar José María Morelos, apoyando en sus campañas victoriosas por los Galeana, los Bravos, Mariano Matamoros y otros muchos.
Para 1821, el ideal por el que había luchado Miguel Hidalgo y Costilla y tantos otros mexicanos a lo largo de once años, al fin se había logrado: la patria era libre e independiente.
pañas victoriosas por los Galeana, los Bravos, Mariano Matamoros y otros muchos.
Para 1821, el ideal por el que había luchado Miguel Hidalgo y Costilla y tantos otros mexicanos a lo largo de once años, al fin se había logrado: la patria era libre e independiente.
JOSE MARI MORELOS Y PAVON
1765-1815
Religioso, político y militar mexicano, caudillo de la independencia de México. Asumió el liderazgo del movimiento independentista tras la muerte en 1811 del cura Hidalgo (a cuya causa se había unido en 1810) y logró importantes victorias en el sur. Trató además de dar forma política a sus ideales de justicia e igualdad a través del Congreso de Chilpancingo (1813), que formuló la declaración de independencia, otorgó a Morelos un amplio poder ejecutivo y puso las bases para una Constitución liberal y democrática que sería aprobada en 1814.
José María Morelos era hijo de Manuel Morelos, carpintero de ascendencia india y de Juana María Pérez Pavón, criolla, cuyo padre había sido maestro de escuela en la ciudad. Durante catorce años, además de las primeras letras que le enseñó su madre, sólo se sabe que ayudó en lo que pudo para el sostenimiento de la familia.
La primera campaña, de octubre 1810 a agosto 1811, le permitió organizar y constituir un cuerpo de tropas disciplinado y bien armado, con el que intentó sin éxito la ocupación de Acapulco en febrero de 1811. Se retiró con sus fuerzas a Tecpan, desde donde preparó el asalto a Chilpancingo el 24 de mayo y la toma de Tixtla (actual Ciudad Guerrero) dos días más tarde. En el curso de esta campaña se le unieron los hermanos Miguel y Víctor Bravo, nacidos en la hacienda de Chichihualco; Vicente Guerrero, oriundo de Tixtla, y los hermanos Galeana, de Tecpan. En esta época contó con la colaboración del estadounidense Perter Ellis Bean, aventurero cosmopolita, que fabricó gran cantidad de pólvora para las tropas insurgentes.
Desgraciadamente, en junio de 1811 fueron ejecutados Miguel Hidalgo y sus principales ayudantes, aunque le sucedió en la dirección del movimiento Ignacio López Rayón, que se retiró a Zacatecas y se internó en Michoacán, mientras maduraba y concretaba un ideario político que diese coherencia y unidad a las iniciativas surgidas por todo el país. Unido a José María Liceaga, años más tarde compañero de Javier Mina, y a José Sixto Verduzco, enviado de Morelos, Rayón estableció en agosto de este año la Suprema Junta Nacional de América.
La mayor objeción que Morelos puso a esta Junta fue su declarado acatamiento a Fernando VII, defendido por Rayón como una medida de prudencia y moderación. Éste fue, por lo tanto, el primer núcleo de gobierno insurgente, que se atrajo la simpatía de los intelectuales y hacendados criollos que deseaban establecer un sistema de Juntas similar al implantado en las provincias de España. En la ciudad de México se inició, en este tiempo, la formación de una sociedad secreta llamada Los Guadalupes.
En agosto de 1811 Morelos contaba, según sus propias palabras, "con cuatro batallones en pie de guerra: uno para proteger los puertos de la costa; otro en El Veladero, fuera de Acapulco; un tercero en Tixtla y el último en Chilpancingo, para encargarse del abasto de pólvora". Desde el primer momento Morelos se inclinó por la proclamación de algunos principios revolucionarios, tomados de sus conversaciones con Hidalgo.
En Aguacatillo, el 17 de noviembre de 1810, había anunciado el establecimiento de un nuevo gobierno y en este decreto incluyó la abolición de la esclavitud (que confirmaría con solemnidad a principios de 1813), de los tributos y de las tesorerías de las comunidades. Este decreto está considerado como uno de los documentos más importantes en la historia social de América Latina. Como justificación de su levantamiento afirmaba que "ya que España se encontraba en manos de los franceses y los gachupines conspiraban con Napoleón para perpetuar su poder, todos los americanos debían unirse en defensa del país y de la religión".
VICENTE GUERRERO
1782-1831
Nacido en la población de Tixtla, en el actual Estado de Guerrero, el 10 de agosto de 1782, en el seno de una familia de arrieros, comerciantes y militares. Sus padres fueron Juan Pedro Guerrero y María Guadalupe Saldaña. Pasó sus primeros años ayudando a su padre y tíos en los oficios y negocios de su familia. Aunque general y erróneamente se cree que el oficio de arriero que ejercían varios miembros de su familia le presuponían un origen humilde que le cerró la oportunidad de realizar estudios avanzados (recibiendo solo la educación más elemental en la parroquia de su ciudad natal), esta concepción se debe a una disfasia conceptual temporal. Durante la época virreinal, el ser arriero de oficio y bien establecido permitía privilegios como el de poseer animales de carga (mulas y caballos), portar armas (para protegerse de los salteadores de caminos), ejercer el comercio y tratar directamente con los comerciantes más ricos. Así pues, la prosperidad de su padre como arriero, comerciante y armero, la posición de su tío Diego Guerrero dentro de la milicia española, y el empeño de su familia le permitió una educación de lo más completa para la época a través de profesores particulares.
Tras estallar la guerra de Independencia, en Técpan fue testigo del arribo de las tropas de José María Morelos e Isidoro Montes de Oca, siendo ahí mismo convencido de unirse al movimiento. Comenzó su carrera militar a las órdenes directas de Hermenegildo Galeana en el año de 1810. Con el grado de capitán el Gral. José María Morelos lo comisionó para atacar la población de Taxco. Vicente Guerrero se distinguió en la batalla de Izúcar, el 23 de febrero de 1812, donde comandados por el General Mariano Matamoros derrotaron al General Brigadier Ciriaco del Llano. Continuó bajo las órdenes de Morelos, siendo designado a combatir en el sur del estado de Puebla. Con la derrota sufrida en la Batalla de Puruarán, Morelos lo comisionó a combatir en los estados del sur de México, a donde se dirigió llevando consigo sólo un asistente. A comienzos de 1816, con la muerte de José María Morelos, la mayoría de los jefes insurgentes se retiran de la lucha y esta declina. A pesar de ello, Guerrero continua su lucha en los estados del sur de México en el periodo llamado de Resistencia. Fue derrotado en la Batalla de Cañada de Los Naranjos, aunque luego venció a Zavala y Reguera en Azoyú. El 30 de septiembre de 1818 logró la victoria en la Batalla de Cerro de Barrabás ante las fuerzas realistas que eran comandadas por José Gabriel de Armijo y el 5 de diciembre de 1819 logró escapar de las fuerzas realistas cuando este fue derrotado en la Batalla de Agua Zarca. Estando la lucha insurgente en decadencia, Juan Ruiz de Apodaca decide ofrecer el indulto para aquellos que dejaren la lucha, siendo muchos los jefes independentistas que comenzaron a rendirse.
Su padre, Pedro Guerrero, que se había vuelto partidario del realismo español, fue enviado por el Virrey Apodaca para intentar convencerle de que depusiera las armas y aceptara el indulto. Nada hizo cambiar las ideas del general insurgente, ni siquiera los ruegos de su padre, de rodillas y con lágrimas en los ojos, a los que Guerrero repuso: "Señores, este es mi padre, ha venido a ofrecerme el perdón de los españoles y un trabajo como general español yo siempre lo he respetado, pero la patria es primero".
Guerrero, a pesar de contar con muy pocas tropas, continuó manteniendo su foco de insurrección junto a Pedro Ascencio en la zona montañosa del estado que hoy lleva su nombre, Guerrero. Después de haber sido seguido por el ejército realista al mando de Agustín de Iturbide y este no poder derrotarlo en su primer campaña[cita requerida] decidieron unirse, su encuentro fue llamado el abrazo de Acatempan el 10 de febrero de 1821 y para el 24 de febrero se promulga el Plan de Iguala con el cual se unen los ejércitos (insurgente y realista) formando así el ejército de las tres garantías o Ejército Trigarante. Finalmente, el 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante entra a la Ciudad de México desde diferentes rumbos, formando una columna al frente de la cual iba Agustín de Iturbide, terminando así la guerra de Independencia de México.
NICOLAS BRAVO
1786-1854
Nació en Chichihualco, en el estado de Guerrero, el 10 de septiembre de 1776. Siendo su padre el heroico militar, Leonardo Bravo.
Su carrera militar empezó cuando se incorporó a las fuerzas de Hermenegildo Galeana en su pueblo natal. Pronto se hizo hombre de confianza de Morelos, guerrero valeroso y magnánimo con el enemigo, se cuenta de él un episodio que lo destaca como un hombre de gran moral y valor: Tenía en su poder 300 prisioneros españoles cuando supo que don Leonardo Bravo, su padre, había sido ejecutado en la Ciudad de México. José María Morelos, su superior, dispuso al saber del destino fatal de don Leonardo Bravo que, en represalia, fueran ejecutados los prisioneros; pero Bravo, dando ejemplo de entereza y buena voluntad, puso en completa libertad a los prisioneros, algunos quienes bajo decisión propia se unieron a sus fuerzas, admirando su generosidad y grandeza de alma. Nicolás sobrevivió a los 11 años de lucha insurgente, aunque los últimos tres los pasó en prisión por negarse a recibir el indulto.
Su gran y reconocida reputación de nada le valió en el campo de la política. Cuando Agustín de Iturbide fue derrotado, Bravo administró al país, en un triunvirato con Guadalupe Victoria y Pedro Celestino Negrete. Como presidente, las tres veces que fungió como tal, intentó sin éxito anular las disposiciones de Santa Anna.
En 1842, el presidente Bravo disolvió el Congreso, que pretendía discutir una nueva constitución que a todas luces atentaba contra los intereses personales de Santa Anna. Sin embargo, Nicolás Bravo ordenó a la policía que aprehendiera a los diputados y los encarcelaran. Retirado ya de la vida militar empuñó una vez más las armas para proteger su nación, esta vez en la guerra con Estados Unidos, don Nicolás Bravo le fue encomendado el mandato del ejército,del centro con una organización AD-HOC, en el asedio al Castillo de Chapultepec,decidió el mismo dirigir la defensa en la Batalla de Chapultepec.
IGNACIO ALLENDE
Ignacio Allende
1769-1811
(Ignacio María de Allende y Unzaga) Militar independentista mexicano (San Miguel el Grande, actual San Miguel de Allende, Guanajuato, 1769 - Chihuahua, 1811).
Ignacio Allende era un criollo de buena familia, diestro en las artes de la caballería y de carácter fuerte. Por vocación, en 1795 ingresó en el ejército donde recibió una sólida formación y obtuvo el grado de capitán en 1797.
En el cantón de Jalapa Ignacio Allende conoció a otros criollos con los que compartió sus ideales políticos de descontento contra el Gobierno español. A finales de 1809 el Gobierno virreinal descubrió una gran conspiración en Valladolid (hoy Morelia) e intentó desmantelar el movimiento independentista, pero Allende estableció contacto con una ramificación importante en Querétaro, en la casa del corregidor Miguel Domínguez y su esposa, Josefa Ortiz.
Por uno de los participantes, el oficial Joaquín Arias, la conspiración fue descubierta, Ignacio Allende fue avisado oportunamente y pudo advertir a otro conspirador, el cura de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla. En la madrugada del 15 al 16 de septiembre de 1810 se convocó a todo el pueblo a toque de campana para tomar las armas. Un gran contingente de criollos e indígenas marcharon hacia San Miguel, y en Atotonilco el cura Hidalgo adoptó el estandarte con la Virgen de Guadalupe como insignia.
AGUSTIN DE ITURBIDE
1783-1824
(Valladolid, actual México, 1783 - Padilla, id., 1824) Militar y polítco mexicano. Hijo de un terrateniente español y una criolla noble, Agustín de Iturbide se enroló en el ejército realista a la edad de catorce años. Se negó a participar en la insurrección contra los españoles, dirigida por el cura Hidalgo, y defendió la ciudad de Valladolid contra las fuerzas revolucionarias; su notable actuación le valió el ascenso a capitán.
Con este nuevo grado, Agustín de Iturbide combatió a las guerrillas indígenas, y acabó por capturar a Albino Licéaga y Rayón, logro que le valió un nuevo ascenso. Posteriormente, fue nombrado comandante general de la provincia de Guanajuato, donde se distinguió por su implacable persecución de los rebeldes. Diversas acusaciones (abuso de autoridad y malversación) propiciaron que el virrey Calleja lo destituyera, pero fue absuelto de todos los cargos gracias al apoyo del auditor Bataller.
Con treinta y siete años fue nombrado comandante general del Sur y se le encomendó la tarea de sofocar la insurrección de Guerrero, una de las últimas que continuaban en liza. Al no conseguirlo, se reunió con éste y, juntos, presentaron el denomindo Plan de Iguala, en el que se proclamaban tres garantías: la independencia de México, la igualdad de derechos para españoles y criollos y, por último, la supremacía de la Iglesia Católica. Rápidamente, el ejército trigarante pasó a dominar todo el país. En vista de ello, el nuevo representante del rey de España, Juan O'Donojú, firmó el tratado de Córdoba, por el que se reconocía la independencia de México.
Un año más tarde, Iturbide se autoproclamó emperador (Agustín I), si bien muy pronto hubo de enfrentarse a una conspiración de carácter republicano. Decidió entonces disolver el Congreso y nombró una Junta que actuaba por completo a su servicio. En contra de estas medidas, el gobernador de Veracruz, el general Santa Anna, resolvió proclamar la República, e inmediatamente recibió el apoyo de otros generales, e incluso de las tropas que en principio debían acabar con la revuelta. Por último, Iturbide se vio obligado a abdicar. Se exilió en Europa (1823) y un año después volvió a su país, ignorante de que allí había sido condenado a muerte. Detenido a su llegada, fue fusilado a la edad de cuarenta y un años.
HERMENELGILDO GALEANA
1762-1814
Hermenegildo Galeana nació en Técpan (municipio), Guerrero, el 13 de abril de 1762. Pertenecía a una familia de hacendados criollos. Se ha dicho que era nieto del pirata Lucius Galen quien se había establecido en la costa del Pacífico tras el naufragio de su barco a inicios del siglo XVIII
Galeana era analfabeto y vivía en la hacienda del Zanjón, propiedad de su familia, a donde llegaron las noticias de la primera conspiración en contra del gobierno virreinal, ocurrida en Valladolid (hoy Morelia) en 1809. Aunque dicha conspiración fue descubierta, el ambiente de descontento era palpable entre las familias criollas que continuamente sufrían discriminación de parte de los españoles peninsulares.
La familia Galeana no permanecía ajena a estos sentimientos y al enterarse del inicio de la insurrección que dirigían Miguel Hidalgo e Ignacio Allende en el Bajío, y de la extensión de la misma en el sur por el cura José María Morelos, decidieron unirse a la causa de inmediato. La ocasión se presentó cuando su hacienda quedó dentro de la ruta que estaba siguiendo el ejército de Morelos que venía costeando por el Océano Pacífico con destino al puerto de Acapulco. José Antonio Galeana y sus primos Fernando, Juan José, Antonio así como Pablo, su sobrino, se pusieron a sus órdenes en Técpan, el 7 de noviembre de 1810.
Sin embargo el mayor de todos, don Hermenegildo, quien ya contaba con 48 años de edad no se unió al Ejército insurgente. Al contrario, cuando los realistas comandados por Joaquín Guevara requirieron apoyo para combatir a los insurgentes Juan Bautista Cortés y Marcos Martínez cerca de Chilpancingo, él los auxilió.
No fue sino hasta enero de 1811 cuando Hermenegildo Galeana puso a disposición del ejército insurgente sus servicios. Demostró sus dotes de líder cuando en el sitio de la Sabana, los defensores insurgentes abandonaron sus puestos al ver que el oficial realista Nicolás de Cosío iba a atacarlos. Entonces Hermenegildo tomó el mando y obtuvo una completa victoria. Ante esta demostración de valor y sus dotes de liderazgo, Morelos personalmente lo nombró su lugarteniente y lo comisionó para que avanzara hacia el puerto. En la hacienda de Chichihualco se enteró que una familia criolla, propietaria de esas tierras, simpatizaba con la causa insurgente, al extremo de haberse tenido que esconder de las autoridades realistas para evitar que los obligaran a cooperar. Esta familia era la de don Leonardo Bravo, sus tres hermanos y su hijo Nicolás. Por consiguiente, Galeana los invitó a que se unieran al ejército de Morelos y aceptaron sin rodeos en mayo de 1811.
JOSEFA ORTIS DE DOMINGEZ
1768-1829
Josefa Ortiz de Domínguez (nació el 8 de septiembre de 1768 – 2 de marzo de 1829) fue una de las participantes en la conspiración de Querétaro. Sus padres fueron Juan José Ortiz –capitán del regimiento de Los Morados– y Manuela Girón. Nació en Valladolid (hoy Morelia). Su padre fue asesinado en su deber, cuando Josefa era apenas una niña. Su madre murió poco tiempo después. De esta suerte, la que sería Corregidora de Querétaro quedó a cargo de su hermana mayor, Maria Sotero Ortiz, quien apoyó a Josefa para ingresar al prestigiado Colegio de las Vizcaínas de la ciudad de México. Se casó con Miguel Domínguez, visitante frecuente del colegio, en el año de 1791. En 1802 Miguel Domínguez fue promovido por el virrey de Nueva España al cargo de Corregidor de la ciudad de Santiago de Querétaro. Durante ese tiempo, doña Josefa quedó a cargo de las tareas domésticas y al cuidado de la educación de dos hijos suyos, habidos en un matrimonio anterior de su marido.
Doña Josefa se identificaba con el abuso sufrido por la comunidad de criollos por parte de los gachupines, tal como llamaban a los españoles nacidos en la península: ella misma era una criolla. Los criollos eran considerados como ciudadanos de segunda clase por el régimen colonial, en virtud de haber nacido en la Nueva España (una colonia) y no en la metrópoli. Por ello, eran relegados a puestos de segundo nivel en la administración pública del virreinato. Este hecho creó un gran descontento con el paso de los años, y los criollos comenzaron a organizarse en grupos literarios donde se difundían las ideas de la Ilustración, prohibidas por la Iglesia Católica. Doña Josefa se integró en una de estas sociedades, y convenció a su esposo tiempo después, de integrarse también a ella.
Después de la planificación, los rebeldes estaban listos para levantarse en armas el primero de octubre de 1810. Sin embargo, el 13 de septiembre fueron descubiertos por un infiltrado, que informó a las autoridades del virreinato de las actividades del grupo literario de Querétaro. El corregidor Miguel Domínguez fue obligado a conducir un cateo en las casas de la ciudad, con el propósito de capturar a los líderes insurgentes. Para protegerla, encerró a la corregidora en un cuarto bajo llave. No obstante lo anterior, Josefa Ortiz de Domínguez pudo advertir al cura de Dolores, Miguel Hidalgo, haciendo sonar uno de sus zapatos y así un criado de su casa la oyó y bajo madato de ella advirtió al cura que la conspiración había sido descubierta. Fue por ello que el párroco convocó al pueblo a levantarse en armas la madrugada del 16 de septiembre de 1810, con lo que dio inicio la guerra por la independencia de México.
A los 61 años de vida, el 2 de marzo de 1829 falleció en la Ciudad de México, víctima de una pleuresía.
REVOLUCION MEXICANA
El gobierno porfirista se aprestó a acabar con los Centros Antireeleccionistas que más peligro implicaban, y tomó disposiciones en contra de los de México y Puebla. En aquella ciudad, Aquiles Serdán encabezaba a los antireeleccionistas; se supo que en su casa se habían encontrado algunos individuos con armas, y la policía se aprestó a hacer un cateo para proceder en contra de ellos; pero cuando los gendarmes llegaron se les hizo fuego, muriendo en el acto Miguel Cabrera, Jefe de la Policía en Puebla y prolongándose el tiroteo por mucho tiempo, haciéndose necesaria la intervención del ejército para sitiar la casa y ocuparla finalmente. El 20 de Noviembre, Madero atravesó el puente internacional para impulsar el movimiento revolucionario en Piedras Negras, pero no tuvo éxito y le fue preciso regresar a territorio norteamericano. Esto parecía un completo fracaso. Pero en el curso de las semanas siguientes cambió el panorama de los hechos y la revuelta comenzó a extenderse por muchos sitios, a la par que se dejaba sentir, asimismo, la influencia de los Estados Unidos, que en la práctica favorecieron al maderismo al movilizar 20,000 soldados hacia la frontera mexicana para “mantener la neutralidad”, y al disponer que varios barcos de guerra se dirigieran a puertos mexicanos del Golfo. Tales maniobras militares y navales fueron una presión para el gobierno Porfirista. Entre los Jefes rebeldes que se lanzaron a la rebelión en ese entonces, pueden mencionarse los siguientes; Emiliano Zapata, Ambrosio y Rómulo Figueroa, y Manuel Asúnsulo en Morelos; Salvador Escalante y Ramón Romero en Michoacán y Jalisco; Gabriel Hernández en Hidalgo y Pascual Orozco en Chihuahua entre otros.
El PLM consideraba que para mejorar las condiciones de los obreros y campesinos no bastaba derrotar a Díaz y cambiar de presidente. Así, el PLM no aspiraba una revolución política, como Madero, sino una revolución social y sobre todo económica; consideraban abolir el Poder político, no ejercerlo; su objetivo era la autoemancipación y el autogobierno.
EL PORFIRIATO
El ministro de Hacienda, José Yves Limantour, que se encontraba en Europa, regresó a México, vía Nueva York donde los revolucionarios se entrevistaron con él y le entregaron proposiciones para que las pusiera en manos del General Díaz, a fin de llegar a un acuerdo. Limantour, al mismo tiempo, quedó muy impresionado por la actitud hostil del gobierno de Estados Unidos hacia Porfirio Díaz pues le reprochaban al gobierno mexicano la entrada de capital europeo en el país. Una vez llegado a México, Limantour exhortó a Porfirio Díaz a efectuar diversos cambios y reformas políticas al país. Varios emisarios de Díaz se entrevistaron con los rebeldes y se convino un armisticio, pero como no se pudo llegar a ningún acuerdo. Los rebeldes, comandados por Pascual Orozco en el Norte atacaron Ciudad Juárez, que cayó en mayo en 1911, desde allí Madero envió un telegrama exigiendo nuevamente la renuncia de los dos líderes del país.
El 21 de mayo de 1911 se celebraron los Tratados de Ciudad Juárez, entre delegados porfiristas y revolucionarios, en donde se aceptaba la renuncia de Porfirio Díaz y de Ramón Corral después de 30 años de haber gobernado el país. El día 25 renunciaron a sus cargos, marcando el fin del porfiriato. Porfirio Díaz salió de la capital y se embarcó en Veracruz rumbo a Europa, en donde murió el 2 de julio de 1915, en la ciudad de París.
Pese a las diferencias ideológicas, fuerzas del PLM y maderistas, habían cooperado para derrotar a Porfirio Díaz desde 1910, sin embargo al firmar Francisco I. Madero los Tratados de Ciudad Juárez, muchos de los afiliados al PLM se unieron a su causa, y los que no, fueron fusilados, apresados o perseguidos por los maderistas, ahora apoyados por el ejército federal del porfiriato. La Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano en Los Ángeles no reconoció los Tratados de Ciudad Juárez y continuó promoviendo la lucha armada, con una postura orientada abiertamente al anarcocomunismo, contra todo gobierno, clero y capital.
Entre enero y junio de 1911, la acción más significativa del PLM fue la Rebelión de Baja California, territorio que el PLM tomó con el apoyo de extranjeros socialistas y anarquistas afiliados al grupo Trabajadores Industriales del Mundo en 1911, pero fueron combatidos por los soldados federales —y luego por los maderistas— , quienes los derrotaron finalmente con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos.
GOBIERNO DE MADERO
El 25 de mayo de 1911 Francisco León de la Barra, fue nombrado Presidente Interino y gobernó hasta el 6 de noviembre del mismo año. El régimen de De la Barra tuvo dos misiones principales que consistieron en buscar la vuelta de la paz a la nación y convocar a elecciones para la designación de los nuevos Presidente y Vicepresidente de la República.
General Zapata
Madero gobernó como presidente del 6 de noviembre de 1911 al 19 de febrero de 1913. A pesar de que aparentemente la Revolución había llegado a su fin, se hizo evidente que la paz y el orden estaban lejos de alcanzarse. Madero tuvo dificultades para realizar todos los cambios que había prometido durante la Revolución, tales como la repartición de las tierras a los campesinos; por lo que comenzaron a surguir grupos de insurrectos en diversos lugares de la República. Hubo levantamientos en Chiapas y Oaxaca, en agosto apareció un brote rebelde en Yucatán. Sólo unos días después de que Francisco I. Madero asumiera el poder Emiliano Zapata, que se había rebelado antes en contra de Porfirio Díaz, dio a conocer en Morelos el "Plan de Ayala", en el que se desconocía a Madero como Presidente y se le acusaba de ser un dictador y de no cumplir con los postulados revolucionarios. En ese plan se pedía la devolución de las tierras a los pueblos y particulares a quienes se hubiera despojado; se demandaba la expropiación de la tercera parte de los latifundios para repartirse la tierra correspondiente, y la nacionalización de las propiedades de quienes se opusieron a dicho Plan.
Zapata exigió que se expidiera una ley Agraria, pero Madero contestó que Emiliano Zapata debía rendirse y entregar las armas primero, ocasionando la ruptura entre los dos. En el Plan de Ayala se reconocía como Jefe de la Revolución a Pascual Orozco, y en caso de que éste no aceptara, quedaría como jefe Emiliano Zapata; lo cual, en efecto, sucedió. La lucha se presentó con gran violencia, y aun cuando se lanzaron varias campañas contra los zapatistas, no se pudo acabar con ellos. La situación se complicó aún más, cuando Pascual Orozco, otro antiguo revolucionario, dio a conocer en marzo de 1912 su Plan de la Empacadora o Plan de Chihuahua, en el que también se desconocía a Francisco I. Madero y pedía reformas sociales. El norte de la República fue escenario de nuevas luchas, Orozco tuvo éxito al principio, pues derrotó a Francisco Villa mientras éste lo buscaba, pero fue derrotado al final por el Ejército Federal comandado por Victoriano Huerta y por las fuerzas rurales de Francisco Villa.
PRINCIPALES PERSONAJES
VENUSTIANO CARRANZA
1859-1920
Venustiano Carranza Garza (Cuatro Ciénegas, Coahuila, 29 de diciembre de 1859 - Tlaxcalantongo, Puebla, 21 de mayo de 1920). Fue el 46° Presidente de México desde 1915 a 1920.
En la usurpación, fue designado Encargado del Poder Ejecutivo en 1913 según lo estipulaba el Plan de Guadalupe. Algunos jefes revolucionarios se inconformaron y se reunieron en la Convención de Aguascalientes. La Convención no reconocía a Carranza como presidente y nombró a Eulalio Gutiérrez Ortiz presidente, que sólo era reconocido por Zapata y Villa. Pronto se presentaron pugnas entre el ejército del Norte (comandado por Francisco Villa) y del Sur (comandado por Emiliano Zapata). Con la ayuda del armamento que los norteamericanos dejaron tras la invasión a Veracruz, Carranza mandó a Álvaro Obregón a enfrentarlos alargando la guerra civil. En 1916, el Congreso de la Unión se reunio como Constituyente en Querétaro. Carranza buscaba muchas reformas a la Constitución de 1857, que había jurado defender, por lo cual se creó una nueva, la cual Carranza promulgó el 5 de febrero de 1917. Esta nueva carta magna, que sería desde entonces conocida como la Constitución de 1917 introdujo algunos conceptos sociales muy avanzados para su época, como las relaciones obrero-patronales, que quedaron plasmadas en el artículo 123 y las reformas educativa y agraria que quedaron plasmadas en los artículos 3 y 27, respectivamente. Entonces, Carranza fue nombrado presidente por los diputados. Al atacar Villa el pueblo de Columbus, Carranza dio permiso para que entrara la expedición del general Pershing al país, la cual ocasionó muchos conflictos porque aquellos no parecían querer irse, lo que alentó a Carranza a tener tratos con los alemanes.
EMILIANO ZAPATA
1879-1919
Emiliano Zapata Salazar (San Miguel Anenecuilco, Morelos, 8 de agosto de 1879 - Chinameca, Morelos, 10 de abril de 1919), conocido como el Caudillo del Sur, fue uno de los líderes militares más importantes durante la Revolución Mexicana.
Emiliano Zapata Salazar nació en San Miguel Anenecuilco, municipio de Ayala, en el estado de Morelos, el día 8 de agosto de 1879. Fue hijo de Gabriel Zapata y de Cleofas Salazar, y formó parte de una familia campesina.
El 25 de noviembre de 1911 Zapata lanzó el Plan de Ayala, redactado por Otilio E. Montaño, documento que se convertiría en su estandarte y en el fiel ejemplo de la ideología de los campesinos morelenses. En él se exigía la redención de los indígenas y la repartición de los latifundios otorgados durante el porfiriato. Se desconocía a Francisco I. Madero como presidente y se reconocía a Pascual Orozco como jefe legítimo de la Revolución Mexicana. Además, el documento postulaba que, en vista de que no se había cumplido con lo que se le había prometido al campesinado, la lucha armada era el único medio para obtener justicia.
PANCHO VILLA
Doroteo Arango Arámbula (más conocido como Pancho Villa) fue uno de los jefes de la Revolución mexicana, cuya actuación militar fue decisiva para la derrota del régimen de Victoriano Huerta.
Nació en San Juan del Río (Durango) el 5 de junio de 1878 y murió asesinado en una emboscada en Hidalgo del Parral (Chihuahua) el 20 de julio de 1923.
Huérfano, tuvo una infeliz niñez y una conducta muy rebelde en la adolescencia, fue leñador, agricultor y comerciante, antes de hacerse militar revolucionario. Durante la revolución era conocido como "El Centauro del Norte".
En 1910 se unió al movimiento maderista, primero a través de su compadre Eleuterio Soto, y después mediante Abraham González, con quién tenía ligas comerciales. El 17 de noviembre de 1910 atacó la Hacienda de Cavaría; ese mismo día se dedicó a reclutar gente para sus tropas desde un principio. En la lucha armada maderista se distinguió por su audacia y organización. La Revolución Maderista comienza a revelar el ingenio militar de Pancho Villa, en el Tecolote, engaña a las fuerzas del general Navarro poniendo sombreros sobre estacas para simular un contingente mayor, obligando al general Navarro a la retirada.
Carranza no se plegó a los dictados villistas de la Convención y huyó a Veracruz para encabezar desde allí su contraataque. Para ello tenía gran aliado, un estratega militar que superaría al genio tosco de Pancho Villa, se trataba del general Álvaro Obregón. Las victorias de Pancho Villa al lado de Venustiano Carranza no se repitieron en su lucha contra él. Durante 1915 fue sucesivamente derrotado por Álvaro Obregón y los constitucionalistas en la famosa batalla de Celaya, en abril donde Obregón logró derrotar a la División del Norte en el Bajío. El poder de la caballería de Villa no fue efectivo para derrotar las trincheras, excesiva artillería y ametralladoras del ejército de Obregón.
FRANCISCO I. MADERO
Francisco I. Madero nació en la hacienda de El Rosario, Parras de la Fuente, Coahuila, el 30 de octubre de 1873. Hijo de Francisco Madero Hernández y de Mercedes González Treviño. Durante su juventud hizo estudios de agricultura en Maryland, estudios de Administración de Empresas en HEC (Hautes Études Commerciales) Jouy-en-Josas, cerca de París y en la Universidad de California en Berkeley. Regresó a México para casarse con Sara Pérez en 1903 y en 1909 fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista para competir contra el presidente Porfirio Díaz, quien ocupaba el cargo de manera casi ininterrumpida desde 1876. El mismo partido lo eligió candidato a la presidencia de la República y tras alcanzar un alto nivel de popularidad en las elecciones de 1910 el gobierno decidió encarcelarlo en San Luis Potosí bajo los cargos de conato de rebelión y ultraje a las autoridades. Logró escapar hacia Estados Unidos y desde San Antonio, Texas promulgó el Plan de San Luis, un llamado a las armas que posteriormente provocó la renuncia del Presidente Díaz en 1911 y una guerra civil con una duración alrededor de los diez años, además de la muerte de alrededor de un millón de mexicanos.
PORFIRIO DIAZ
Porfirio Díaz nació en Oaxaca, entonces provincia de Antequera, la noche del 15 de septiembre de 1830. Era el sexto de siete hijos, concebidos en el matrimonio de José Faustino Díaz y Petrona Mori, quienes se casaron en 1808, cuando el padre de Díaz manejaba los negocios de una empresa de minas y metales de Cinco Señores, San José y El Socorro, en el distrito de Ixtlán. Poco tiempo después, José Faustino se enroló en el ejército insurgente de Vicente Guerrero, donde fungió como veterinario, y, tras un tiempo, fue nombrado coronel. En 1819, tras once años de matrimonio, la pareja concibió a su primera hija, Desideria. Dos años después nacieron los gemelos Cayetano y Pablo, quienes murieron en la infancia; luego vino el nacimiento de dos mujeres más, Manuela y Nicolasa. En 1830 nació Porfirio, y en 1833, el hermano menor, Felipe Díaz Mori
Por Porfiriato se entiende a la etapa de la historia transcurrida entre 1876 y 1911, caracterizada por el gobierno de Porfirio Díaz, que sólo se interrumpió entre 1880 y 1884 con el período presidencial de Manuel González. A partir del 1 de diciembre de 1884 Díaz gobernó ininterrumpidamente. La filosofía en que se basó el Porfiriato fue el positivismo, que predicaba el orden y la paz, pilares del gobierno porfirista, a pesar de contar con detractores, principalmente en la izquierda política. Gracias al uso del capitalismo, los ministros de Hacienda del gobierno porfirista, Manuel Dublán y José Yves Limantour pudieron lograr una avance en la economía del país.
!!!¿¿REVOLUCION 2010??¡¡
La Revolución Mexicana de 2010
En México nos gusta hacer revoluciones cada 100 años. En 1810 nuestros antepasados mexicanos lucharon para lograr la independecia de los españoles y el 1910 lucharon nuevamente para terminar con la dictadura de más de 30 años del Gral. Porfirio Díaz. Ninguna de estas 2 revoluciones tuvo muy buenos resultados, ya que pareciera que los mexicanos estamos acostumbrados a luchar por nuestros propios intereses pero no por los de alguien más y menos aún por los intereses del país. El 2010 está muy cerca y para como están las cosas actualmente en México, no es demasiado aventurado pensar en una nueva revolución en el año 2010, con la diferencia de que tal vez esta sea una revolución social.
El país está siendo seriamente lastimado por problemas que vienen desarrollándose desde muchos años atrás, sin embargo, en los últimos tiempos, estos parecen haberse agravado de forma significativa:
El crimen organizado.
Desde su llegada al poder, el presidente mexicano Felipe Calderón decidió atacar de modo frontal al narcotráfico utilizando el ejército para combartir a los cárteles de la droga más importantes. Los resutados: algunos líderes de cárteles capturados, una gran cantidad de soldados y jefes policíacos y civiles muertos y un clima de miedo entre toda la población del país. En ciudades relativamente tranquilas comenzaron a ocurrir matanzas a plena luz de día y en las ciudades más conflictivas la situación empeoró. Mi pregunta aquí es: ¿Cuál es la idea del Presidente Calderón?¿Eliminar a todos los narcotraficantes? o ¿Meterlos a todos a la carcel para que sigan operando desde dentro de sus celdas? Aunque seguramente el propósito es bien intencionado, esta estrategia de combate al crimen organizado está destinada al fracaso. Los cárteles que se sienten amenzados por el ejército obviamente estarán reforzando aún más su armamento y con los enormes recursos económicos que tienen, rápidamente superan al armamento del ejercito. Es muy bien sabido que combatir la violencia con violencia únicamente generará más violencia.
La inseguridad.
Además del narcotráfico, existen innumerables bandas criminales muy organizadas que se dedican al secuestro, la extorsión, al asalto, al robo en viviendas y de automóviles, y cualquier otro tipo de actividad criminal imaginable. En las grandes ciudades, resulta muy arriesgado para una persona caminar sola por las calles, y mucho más si se trata de una mujer o de un niño. Muchos mexicanos están aprendiendo que lo normal es vivir en casas aseguradas con cercas metálicas, que los automóviles deben tener siempre una buena alarma, un bastón de seguridad, un sistema inmovilizador y un cortacorriente si queremos tener esperanzas de que no se lo lleve alguien más. Además nos resulta absurdo caminar de noche por las calles o visitar un parque público. Lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando a vivir de esa forma.
El desempleo y la pobreza.
La población crece rápidamente y asimismo el desempleo. Existen muy pocas posibilidades de empleo disponibles para los millones de personas que necesitan llevar alimento y vestido a sus hogares. Las nuevas empresas a su vez, tienen enormes dificultades para crecer debido al poco o nulo impulso que reciben por parte del gobierno. La excesiva cantidad de trámites, la enorme dificultad para el pago de impuestos, los impuestos crecientes como el IETU, la crisis mundial y la inseguridad son causa de gran desaliento para los empresarios actuales y para los nuevos emprendedores.
La corrupción.
Aún los ciudadanos que estamos fuera de las actividades delincuenciales mencionadas antes, estamos habituados a vivir dentro de una cultura que fomenta la tranza o la corrupción, aunque sea en situaciones mucho menos graves. Por ejemplo, es muy común utilizar el influyentismo a la hora de conseguir empleo o incluso al ingresar a una escuela o universidad. No es muy raro ver que un estudiante no es seleccionado en una escuela por el simple hecho de no tener una palanca (un conocido con influencia) dentro de la institución. Por otro lado, las personas que cuentan con este tipo de palancas consiguen de forma mucho más fácil un empleo o ascenso laboral, un lugar en una universidad e incluso hasta un mejor asiento para disfrutar un espectáculo. Mucho más grave es la situación cuando hablamos de políticos, líderes sindicales o funcionarios de gobierno con cierto poder político u operativo. En México, a diferencia de muchos países desarrollados, desempeñar cualquiera de estos papeles convierte a una persona en millonario, gracias a la enorme corrupción existente.
La cultura.
El peor problema que tenemos los mexicanos es la cultura tan equivocada que existe respecto a estos temas. Cada vez más mexicanos se adhieren las organizaciones criminales como un medio para obtener los bienes necesarios para subsistir, pisoteando los principios y valores más fundamentales de la vida. A menudo llegamos a pensar que la víctima de un delito es también el culpable por no implantar medidas de seguridad adecuadas para su protección o la de sus bienes. Muchos mexicanos compran mercancias de muy dudosa procedencia y luego se preguntan porque alguien les roba sus bienes. Muchos mexicanos no le dan la importancia adecuada a la educación porque aceptan que la forma más sencilla de conseguir un empleo es mediante el influyentismo. En lugar de reprochar y castigar a los políticos corruptos nos preguntamos como podemos hacer para conseguir un hueso (posición) en el gobierno. A los niños se les enseña en la calle y en sus propias casas, a través de la televisión y canciones y corridos populares en la radio, que los narcotraficantes son valientes heroes de acción que viven excitantes aventuras y que tienen a su alcance todos los placeres de la vida. Los mexicanos también sabemos que la forma más fácil para realizar cualquier trámite gubernamental es mediante una mordida (aportación económica ilegal) a un funcionario de la dependencia en cuestión. Los políticos y gobernantes, a su vez, han mantenido y fomentado esta falsa cultura con el fin de conservar sus enormes privilegios.
La crisis económica mundial.
La actual crisis económica mundial solo viene a agravar la situación. El peso se ha devaluado de forma considerable y parece que así seguirá haciéndolo durante todo el año. Los pobres lamentablemente serán áun más pobres, muchas empresas cerrarán y otras tendrán pérdidas importantes y se verán en la necesidad de despedir a muchos de sus empleados, entre muchas otras situaciones negativas potenciadas por la crisis mundial, pero sobre todo (y no debemos olvidarlo) derivadas en primera instancia de la propia estructura ineficaz del país.
Una bomba de tiempo.
Los mexicanos hemos convivido con estos enormes problemas por varias décadas, sin embargo, en los útilmos años algunos de ellos se han agravado de forma sustancial, sobre todo la inseguridad. La situación no está muy lejos de hacer explosión; en los últimos años se han presentado varias manifestaciones ciudadanas en pro de la paz y el combate a la inseguridad. El crimen ha comenzado a tocar a pesonas que antes eran intocables, como empresarios con alto poder económico, políticos e importantes líderes de opinión. En los últimos años se han presentado ataques terroristas an algunas zonas del país. Cada vez son más la voces que claman justicia y cada vez se hacen escuchar más fuerte. El problema de la inseguridad se ha incrementado en tal magnitud que se ha convertido en una enorme burbuja que está a punto de explotar.
Las 2 Revoluciones Posibles:
Existen 2 tipos diferentes de revoluciones que se pueden presentar, la primera y más obvia es:
La revolución armada.
Esta es la revolución de las armas, la guerra del estado contra los cárteles de la droga, la guerra entre las organizaciones criminales, la guerra entre los partidos políticos, la guerra entre los ciudadanos y los delincuentes, la guerra entre las empresas y el gobierno, la guerra entre los ciudadanos y el gobierno y la guerra entre los propios ciudadanos. Cualquiera de los métodos anteriores sin duda alguna arrojará resultados negativos, ya que todos están basados en premisas incorrectas y egoistas: yo gano y tu pierdes, yo gano y los demás pierden, tu pierdes aunque yo pierda, etc., por lo tanto debemos hacer hasta lo imposible por evitarlos.
Una revolución diferente:
La revolución social.
No todas las revoluciones son malas. Existen revoluciones que han cambiado y mejorado al mundo: la revolución industrial, la revolución tecnológica, la revolución científica, etc. Para salir de este profundo hoyo, México necesita una revolución de este tipo:
* Una revolución social
* Una revolución a favor de la educación
* Una revolución a favor del respeto a los principios fundamentales de la vida
* Una revolución a favor de la vida y la salud
* Una revolución a favor de la verdad y el amor
* Una revolución a favor de México y los mexicanos
* Una revolución a favor de la humanidad
* Una revolución a favor de la generación de riqueza (en lugar de hacerla contra la pobreza)
* Una revolución a favor de las empresas productivas
* Una revolución a favor del servicio a la sociedad
* Una revolución a favor de las familias sanas
* Una revolución a favor de la capacitación y el adiestramiento de las personas
* Una revolución a favor de los emprendedores
* Una revolución a favor del fortalecimiento académico de las escuelas y las universidades
* Una revolución a favor de los maestros, instructores, científicos e investigadores
* Una revolución a favor de los estudiantes y personas con deseos de superación
* Una revolución a favor del empleo y los negocios productivos
* Una revolución a favor de una economía responsable
* Una revolución que fomente el trabajo colaborativo entre las personas
* Una revolución que nos haga más capaces de servir a los demás
* Una revolución que busque el bienestar de todos.
VIVA MEXICO..!!!!!!!