link: http://www.youtube.com/watch?v=ee79ZmClwzA link: http://www.youtube.com/watch?v=9zKOjxY3k-Y Horacio Ferrer Fábula para Gardel Ayer me preguntaste, hijito mío, por primera vez, quién es ese Gardel, ese fantasma tan arisco, empecinado con seguir guardado en la cueva con asma de su disco polvoriento. Lo que yo sé, te lo cuento: algunas veces, cuando te has dormido, las noches en que hay pena llena, se aparece ese escondido duendo, medio juglar y medio loco, para matear con tu padre y conversar un poco. Ah, si lo pudieras ver con su sencilla elegancia fantasmera, a saber: en una chalina ligera de plumas de torcaza sola sus hombres arrebuja. El traje es de cuerdas de guitarras españolas que alguna bruja ñata y hippie le ha tejido. La corbata es de claveles encendidos, para abrigar los cascabeles de su voz. Y dos zapatos, muy de peregrino, que no son zapatos, sino que son caminos. ¿Qué en dónde nació? Hijo mío, ¡qué se yo! De acuerdo a lo que el mismo me ha contado, parece que nació trepado a una veleta niña que apuntaba al Sur; y que un poeta y un gallito de riña y un augur le enseñaron a vivir y a sonreír. Será por eso que salió un poco travieso ¿viste? como vos y, como yo, un cachito triste. Su sonrisa, hijo, es una pícara y honda y rara raya de tiza iluminada con luz de la otra cara de la luna. Y canta, canta, canta con su voz de siete gritos, pero canta, siempre, con ese humilde modo de quien tiene, por sabio, en la garganta, dos ojitos que han visto, ya, del hombre, todo, todo. Su canto, te diría que parece un claro aljibe en donde crecen los tangos pibes que no se cantaron, todavía; y, también, aquellos tangos que ya fueron, esos que escriben, en el paragolpes de su camión, los camioneros del Cerro y de Constitución. Después, el alba ya, a las cinco en punto, se me va. Se va. Y, tal vez, en su forma melancólica de irse, se adivina, un cacho, que ese duende, tan muchacho, entiende mucho de un asunto muy sumamente serio, que es morirse. Ayer me preguntaste, hijito mio, por primera vez, quién es ese Carlitos, ese fantasma tan arisco, empecinado con seguir guardado en la cueva con asma de su disco. Y entonces te conté cuanto sabía- Mas hoy, mirándote, pensándote, besándote, sé un poco más. Y es que el hijo del hijo de tu hijo, un día, un día de Junio soleado, frío y seco que vendrá, lo mismo que vos preguntará por él. Y una caliente zafra de ecos, ecos de la voz de nuestra gente, ecos de tu voz chiquito, y de la mía, inexorablemente, contestará: Gardel, Gardel, Gardel. ********** Celedonio Flores Carlitos (A Carlos Gardel) No quiero irlas de vate, ni que la gente me ponga banderillas de apologista... Quiero batir un "justo" sencillamente y este justo, compadre, salta a la vista... Porque teniendo clase y sentimiento y oyéndolo a Carlitos cantar diquero no hay verso, no hay discurso, no hay batimento para el elogio noble, franco y sincero... ¡Es zorzal, es canario y es armonía!... ¡Es milonga hecha carne y es poesía la que surge en lo dulce de sus canciones!... Y al oírlo otros bardos pegan el grito, lo junan con envidia "de rabanito" ¡y se atan con alambre... los pantalones!... ********** Celedonio Flores Jilguerito criollo Se murió el Morocho y allá en mi barriada los puntos más bravos maldiciendo están; hay una tragedia en cada mirada, hay una amenaza en cada ademán. Hay un nudo enorme en cada garganta, y una incontenible ganas de llorar... ¡Se murió Carlitos, la tragedia es tanta que aterra y espanta, cobarde y brutal!... Jilguerito criollo, hermanito santo, ¿por qué te fuiste sin decir adiós?... Los puntos más bravos te han querido tanto... Las pibas más lindas soñaban con vos... Vos eras el hijo de todas las madres, eras el amigo más noble y más fiel... ¡Qué triste se queda sin vos Buenos Aires!... ¡Que Dios te bendiga, Carlitos Gardel!... ********** Enrique Dizeo Salutación a Carlitos Gardel Después de una "paseyata" artística, bajo el cielo de los pagos europeos, entro "noi altri" está él... Abran cancha la milonga; con que a pelarse el capelo, y ¡a darle la bienvenida al taita Carlos Gardel!... De garufa anda la zamba, el estilo, el tango nuestro, bailando está en una pata el ambiente musical... También tenemos en casa nada menos que al maestro, al embajador más "camba" de la canción nacional... Cayó como anillo al dedo; llegó justo, propiamente, dispuesto a hacer del tanguano compadrito y prepotente lo que hizo toda la "davi": fajarlo con emoción... ¡Con que, arriba la milonga! ¡A pelarse los sombreros! Y a pegarle un fuerte abrazo al "cusifai" más tanguero, ¡que lleva hasta la guitarra metida en el corazón!... ********** Héctor Gagliardi Carlos Gardel Por las calles del recuerdo, empedradas de dolor, va llegando un servidor detrás de un silbido lerdo; traigo mi sombra a lo perro, que sigue, pasa o me espera... esta noche hay luna entera para mi solo en el cielo. Las puertas están cerradas y dormidos los balcones, no hay glicinas ni malvones que saluden mi llegada, solo a veces, y a escapadas reconozco mi arrabal, cuando se agacha un tapial y muestra ropa colgada. Entonces pienso en la vida que uno dejo escapar, por entregarse a soñar no vivió como debía. ¿Dónde se fue la alegría que en estas calles desiertas, los vecinos, en las puertas, con sus charlas florecían?... Ya no hay mas serenatas ni tampoco "formativos", ni vendedor a "chiflido" cargado con dos canastas, ni tampoco vienen chatas a parar junto a la bomba, ni el aguatero rezonga con los baldes a la rastra. Me siento un poco cansado y me detengo a escuchar; al eco quiere charlar y me trae lo que he dejado: silbidos entrecortados, mis pasos y mis protestas, y de una ventana abierta un algo que no ha cambiado. Es la voz del que se ha ido, la varonil voz de aquel, la voz de Carlos Gardel cuyo timbre no lo olvido, y que la noche ha traído de aquella ventana abierta... ¡luna, vestime de fiesta que Carlos esta conmigo!... Ya no está triste la calle, ya se animo la vereda, hay sillas en dos hileras, -tribuna de las comadres-. Hay mas puertas que se abren, huele a malvón y a glicinas, y en el truco de la esquina, la falta envido en el aire. ¿Por qué mágica razón el barrio volvió a la vida?... ¿Será esa voz ya perdida que de un disco se escapó?... y que el aire repartió como un "padrino pelado" en el atrio desolado que llamamos corazón?... ¡Alcemos, luna, por él la copa de mi arrabal, con espuma de percal, donde grabado cincel se lea: ¡Carlos Gardel!... en tu muerte y por tu nombre, lloraron hasta los hombres que lloran solo una vez!... La voz, murió en la ventana como un día murió el. ¡Así nos dejo Gardel, como un disco que se acaba! un algo adentro me ahogaba cuando la marcha seguía, y mi sombra no entendía por que su dueño lloraba. ********** Julio Jorge Nelson Carlitos Gardel Cayó ese baluarte, gloria del canto. Se fue para siempre Carlitos Gardel. ¡En todas las almas hoy vive un quebranto por esa noticia tan dura y tan cruel!... Hoy todos te lloran. ¡Maestro divino! Vos fuiste exponente de nuestra canción, tu voz melodiosa de acento latino llegó esplendorosa a mi corazón... No hay frase que explique la angustia que siento ni admito la idea que ya no volvés... ¡Carlitos, amigo!... En estos momentos me lloran los ojos... no puedo cantar... ¡Muchacho criollo! Yo no me despido ni adiós... ni hasta luego a ti te diré, tú vives eterno... por eso te pido que no me hagas caso... si ahora lloré... Pesar en las almas y llanto en los ojos y en todos los labios clavado un dolor. No puede aceptarse que hoy seas despojo lo que tú ayer fuiste... ternura y amor... ¡Maestro divino!... Mi póstuma ofrenda Va a ti en esta hora... amarga y tan cruel, tu eterno recuerdo será una leyenda escrita en dos frases: ¡Carlitos Gardel! ********** Ricardo Ostuni La pinta de Gardel Araca con la pinta de Gardel si a nadie le queda como a él A Buenos Aires la ilumina con el esmalte de su sonrisa La cobija bajo el alero gris, requintado de su sombrero Le pone trinos la hace canción, la ciudad canta siempre en su voz Es su arquitecto es su urbanista que la diseña siempre distinta Y para hacerla ciudad distinta en cada esquina pinta su pinta ¡Araca con la pinta de Gardel si a nadie le queda como a él! ********** Martina Iñíguez Como Gardel De origen fatalmente arrabalero, enancado en la trama de lo urbano, en tren de rompe y raja ciudadano paseaste tu linaje callejero. En los fueyes, tu canto compañero fue chamuyo, polenta y cotidiano, en quebradas y cortes diste ufano lustre al sino de vate milonguero. Gomía del vivanco y del obrero, de las minas, la vieja o el fulano que en cana se desgasta gris, cabrero. Como Gardel, sos mítico y lozano, inmortal, bien porteño, sensiblero... ¡Sos el Tango y de yapa, sos humano! ********** Inesita Gallego Te fuiste a cantar al cielo ¡Si parece mentira creerlo!... Que te fueras alegre cantando... ¡Y que aun no hayas vuelto!... ¿Habrás hecho ese viaje tan largo que de largo no tiene regreso?... ¡Si es mentira creerlo!... Pero dicen que tú siempre vives y que sigues cantando y no has muerto... Yo no se por qué entonces mis ojos lloran tanto por ti, aunque eso creo... ¡Yo no sé!... No comprendo ésas cosas. Pero alguien dijo que estás muy contento con Le Pera, Riverol, Barbieri y con Arolas formaste un cuarteto que divierten al "Mono" Taborda, a "Paquita", Betinotti, de Ríos y aquél pibe Ernesto; también a Podestá, "Príncípe Azul" y Pacho. ¡Y que cantás los versos con Carriego! Y con otros varios te diviertes mucho en un paraíso lindo como el cielo... Así dicen, al menos, algunos ¡Que estás muy contento!... ¿Sabes?... Me consuela enterarme que no has muerto, que vives, que es cierto que siempre entonas esas canciones que tu pueblo, por ti, lleva adentro... ¡Sí, lo creo!... ¡Mas no sé por qué entonces mis ojos lloran tanto por ti si no has muerto!... ********** Ramón Paz Mi acuarela a Carlos Gardel La patria está triste, se murió Gardel. Mustia está la rosa, seco está el clavel; No canta el jilguero, todo llanto es. Triste está tu patria. ¡Se murió Gardel! Quisiera cantarte y llorarte a la vez, pero un nudo grande hay en mi garganta. ¡Pensarlo me aterra¡ ¡Pensarlo me espanta! Entonces mis ojos no lloran, ni mi boca canta. Y tu guitarra gaucha, allí está colgada. Un negro moño la cubre y no toca por nada. Y en tu pueblo lindo que a vos te quería, hoy todo es tristeza, se fue la alegría. La patria mía te llora porque eras un cachito de Barracas, de Flores una vereda, el crack del Bajo Belgrano y del Once el centinela. De Patricios, de todas partes eras el cantor amigo, el que daba techo al paria y al pobre dabas abrigo. Maldito el destino que así nos maltrata, maldito el destino que a vos te arrebata. ¿No ves como lloran las pibas? ¡No sentís sus gritos! ¡Como vas a sentirlos, si te has muerto, Carlitos! ¡Carlitos! Para cantarte tus grandezas Hoy no basta tu cabeza. ¡Carlitos! Si hasta parece mentira que vos no me sientas, que te hayas muerto, que estés ya sin vida. ¡Parece mentira!... ¡Parece mentira!... ********** Máximo Orsi Carlos Gardel Para decir lo que era me sobran las palabras, su nombre es, y ha sido pregón de las barriadas. Zorzal en todo cerco de las casitas pobres, farol en una esquina plateando los zanjones. Fue su chambergo gaucho y su sonrisa franca el pasaporte criollo de todas las aduanas. Él le cantó a las novias en suaves serenatas, y puso en sus murmullos dulzor en las palabras. Lucía como nadie su estampa bien porteña porque amasó en cien noches su lírica bohemia. Desde el salón más rico hasta el boliche más pobre él siempre fue el "Carlitos" humilde, sin retoques. Las pibas lo querían, las viejas lo adoraban, él fue como un lucero en toda madrugada. De pronto, sin quererlo sintióse golondrina, y en ese viaje sin retorno se fue con su sonrisa. Lloraron las guitarras, heridas en sus sones Cuando calló vencido el as de los cantores. Pero quedó flameando su nombre cual bandera porque lo lleva el viento como oración porteña. ********** Bartolomé Aprile El llanto de Hispano América Ya se ha enlutado el laurel que ganado lo tenía, para honra de la patria mía conquistado por aquel, aquel Carlitos Gardel, aquella típica estampa que en el palacio y el hampa tuvo la sonrisa grande elevada como el Ande y extensa como la Pampa. Ya se ha apagado el fulgor de aquellos ojos porteños, que nos miraban risueños con el más puro candor... Y es tan profundo el dolor que Hispano América siente, que en todo se hace presente, con la tierra, con el cielo, van los responsos de duelo llorando fúnebremente... Décimas negras, que van mientras que el llanto se advierte, a susurrarle a la muerte ruegos que no morirán... Los angustiados están inconsolables, y así, revuelvo la pena en mí para que el dolor irradie; ¡que no ha de quedarse nadie sin llorarte por aquí!... La muerte del gran Gardel se siente por donde cuadre, cual la muerte de una madre, de la santa madre fiel.. Amargas como la hiel son las lágrimas que bebo, y este gran dolor que llevo está en todos los ambientes: en el "medio de las gentes" y en el "medio del malevo". En todas partes está; ¡toda la América hispana para llorarlo se hermana porque Carlitos se va!... San José de Bogotá lo absorbió como un alud y en su tibia infinitud lo acortajó con su veste, allá por el noroeste de la América del Sud. Si por mi propio dolor que la amargura destila, pasará la gran pupila con que se llora al cantor. Si con el verso mejor se le llorara al trovero, haría falta que el estero aprisionara en sus garras a las mil gauchas guitarras pulsadas por el pampero... Para llorar este duelo suplieran con gran ventaja como gloriosa mortaja: pendón, bandera, pañuelo... El azul de nuestro cielo, el blancor de su celaje, el ritmo de ese cordaje de las selvas de Montiel, y despedir a Gardel en este su último viaje... ¡Adiós! ¿Pero por qué adiós si aunque tu cuerpo dormita tu espíritu en nos gravita y en nos suena tu voz? ¿Para qué decirte adiós? Si perduras todavía, si estás en la eucaristía presente en tus canciones y en todos los corazones criollos de la patria mía... ********** Roberto Queirolo Adiós, Carlitos Gardel Adiós, Carlitos Gardel que en su trágico destino, Dios solo ha sido testigo de esa catástrofe cruel, adiós al noble varón que en este mundo tirano ha sido el zorzal humano de alma grande y corazón. Más lauros para tu historia Gardel, ibas cosechando, tu noble alma hecha tango, voló cubierta de glorias, llora Francia, la. Argentina por el más justo tributo las violas están de luto por vos y tu alma genuina. Tus guitarristas también nunca te han abandonado, hasta en la muerte, Gardel, ellos te han acompañado. Con letras de oro grabado tu nombre perpetuará: ¡si has muerto para el mundo en mi alma vivirás!... ********** Francisco Raimundo Salve maestro! Muchachos: ¡Se nos ha ido el Rey de los ruiseñores: El Papá de los cantores de nuestro tango querido!... El destino le ha tejido una red bajo del Sol y a Barbieri y Riverol, a Aguilar como a Le Pera, ¡Fue la parca traicionera que les jugó un fiero rol!... Cuando hablemos de Gardel descubrámonos primero, como homenaje postrero tributándole un laurel. Los extranjeros, por él, conocen el tango nuestro, lo impulsó varonil, diestro, el gran Gardel triunfador; el eximio embajador, el inmortal, ¡el maestro! En todos los continentes que cantó Carlos Gardel, le llovieron a granel los aplausos de las gentes. Querido en todos ambientes, a todos trataba igual; siempre sonriente y cordial sencillo, francote, amable, con todos fue muy tratable Carlos Gardel, el zorzal. No hubo, ni habrá cantores que canten como Gardel, su voz destilaba miel, armonías y sabores... Tendrá mil imitadores este cantor magistral, pero aunque no lo hagan mal pueden estar en lo cierto, ¡vivo, ni después de muerto nadie imita a este zorzal! Carlitos Gardel y el tango (aunque de distintos suelos) eran hermanos gemelos y fueron del mismo rango. Por si grazna algún chimango pretendiendo algún laurel, no beberá más que hiel por esa boca maligna. ¡Pues sepan que en la Argentina jamás habrá otro Gardel!... Todo humano ha de alabar al más genial precursor que con su arte, fe y amor hizo al tango consagrar. Hoy, por él se ha de bailar en los más regios salones. Millones de corazones al vibrar de las guitarras entre canciones bizarras palpitaron de emociones... Tu nombre ¡Carlos Gardel! perdura y perdurará. Tu recuerdo quedará grabado en oro, a cincel. Tu nombre ¡Carlos Gardel! desde hoy es inmortal, el ambiente nacional sufre un profundo desvelo, ¡las musas están de duelo por tu caída mortal! La milonga popular está vestida de luto. ¡Te rindió el mayor tributo y hasta paró de cantar! Nadie se quiso quedar sin rendirte su homenaje. ¡Quedó mudo el encordaje y mudos los bandoneones, y mudos los corazones y triste todo el paisaje! En nombre del arte pido, como el más fiel emisario a este y aquel mandatario que no te echen al olvido; y que con justo sentido a tu sagrada memoria la calle recordatoria pongan con tu nombre fiel: La calle Carlos Gardel como grabando tu historia. ********** Humberto Costantini Gardel Para mí, lo inventamos seguramente fue una tarde de domingo, con mate, con recuerdos, con tristeza, con bailables bajito en la radio, después de los partidos. Seguramente nos dolía una foto en la pared, algún no tengo ganas, algún libro. Yo creo que andaríamos así, sonsos de aburrimiento, solitariando viejos para qués, sin mujer o sin plata, y desabridos. Seguramente nos sentimos de golpe terriblemente solos, muy huérfanos, muy niños. Tal vez tocamos fondo. Tal vez alguien pensó en el amasijo. Entonces, que sé yo, nos pasó algo rarísimo. Nos vino como un ángel desde adentro, nos pusimos proféticos, nos despertamos bíblicos. Miramos hacia las telarañas del techo, nos dijimos: "Hagamos pues un Dios a semejanza de lo que quisimos ser y no pudimos. Démosle lo mejor, lo más sueño y más pájaro de nosotros mismos. Inventémosle un nombre, una sonrisa, una voz que perdure por los siglos, un plantarse en el mundo, lindo, fácil como pasándole ases al destino." Y claro, lo deseamos y vino. y nos salió morocho, glorioso, engominado, eterno como un Dios o como un disco. Se entreabrieron los cielos de costado y su voz nos cantaba: Mi Buenos Aires querido... Eran como las seis, esa hora en que empiezan los bailables y ya acabaron todos los partidos. ********** Hebert Fayet Es de todos por igual! ¿Que donde nació Gardel? ¡Ni usted ni yo lo sabemos! Franchute no lo creemos por su manera de ser, ¿que era Oriental? si, tal vez... puede que fuera... o no fuera, y el Tito Favale agrega ¡que hay que dejarse de inflar!, que es de todos por igual y que el mudo cuando canta, va hermanando en su garganta al Porteño y Oriental. Y si usted es Gardeliano, y tanguero de verdad, sáquese la camiseta cuando se ponga a opinar, y escuche al Carlos cantar Tierra hermana, Pan comido, Mi Buenos Aires querido, La Entrerriana, Milonguita, y la inmortal Cumparsita que lo hará reflexionar. Y si aún quiere insistir que era Inglés o Correntino, Oriental, Francés o Chino ¡permítame disentir! Porque según mi sentir, ¡El Mago fue universal! y su imagen señorial con el tiempo se agiganta, porque aún vive y cuando canta, ¡es de todos por igual! ********** Armando Villador Evocación (A Carlos Gardel) Me hubiera gustao verte, más zorzal que jilguero de bota 'e potro y vincha debajo unas ramadas contándole tus cosas al asombrao pulpero, como ser el rilato de tu primera hombrada. Y, cuando ya reunido se viera el paisanaje, como Fierro, templando la infallable vihuela, fueran tus "sucedidos" pinturas del coraje; del gaucho las hazañas, del indio la cautela. Capitán sudoroso de hirsutas montoneras, al frente de tus hombres, vibrantes las tacuaras. A un costado el temible racimo de potreras persiguiendo enemigos que "juyen" como charas. En un vivac, al fondo de tenebroso valle, como "lión" en acecho que escondiese la garra, alentar con tus "triunfos", las fuerzas de Lavalle que vibran al conjuro de tu hermosa guitarra. Me hubiera gustao verte montando reservados, de esos que, en los corcovos desparraman aperos, o pechando, en apartes, los toros empacados en medio de la bulla de chajases y teros. O arriando una tropilla entablada de un pelo, en donde la madrina, la tobiana puntera, después de dos semanas de hartarte e pampa y cielo, anuncia, en un relincho, la querida tranquera. Después, el beso largo y ardiente de una moza, de esas que, con mirarlas, aflojan los garrones, la que te alcanza luego, la vihuela, mimosa, para gustar las mieles de tus nuevas canciones. Me hubiera gustao verte de blusa de merino, con lujosa vicuña y en baile campero, "Pasteliao" el mitrista, como buen argentino, y luciendo la plata de tu picazo overo. Empacando a las mozas, decir tus relaciones, con esa gracia tuya que no tuvo par; con la alegría tuya que iluminó reuniones, con la sonrisa tuya que unías al cantar. Me hubiera gustao verte como trenza de ocho, con el varón más taura trenzao en un contrapunto, y, al final de la lidia que lo dejases mocho, sin desatar el ñudo propuesto como asunto. Me hubiera gustao verte trenzao con Santos Vega con la pujanza macha que tiene un fierro a fierro, y después de lucirte con semejante brega, toparas al temible paisano Martín Fierro. En el norte, lucirte con las fuerzas del Chacho; en la Banda, peleando con las fuerzas de Artigas, luciendo en la moharra tu famoso penacho desdeñando laureles después de las fatigas. En busca de rivales, en la tierra entrerriana, soñadora y altiva, cuna de payadores, brindar a sus mujeres tu canción más galana, y el caudal primoroso de tus cantos mejores. Me hubiera gustao verte rodeao por infieles, cantándole tus cosas al cacique Painé, sonriendo al alarido de los indios ranqueles allí en Salinas Grandes o en campos de Pihué. Entre ponchos y vinchas y lanzas y facones, mechando en tus "estilos" al sonoro araucano, haciendo más soberbia la luz de tus canciones al grito de las tribus: ¡Ese! ¡Toro cristiano! Y en las tierras de Salta, los hombres como talas, serenos y bravíos doblarse a los encantos del dolor de la tierra que tienen las bagualas, que esconden no se sabe qué trágicos espantos. Donde quiera que fueses, tu paz y tu dulzura, como una carga de astros, tu voz y tu guitarra, cantando a los amores, cantando a la amargura, verían el acero potente de tu garra. El Paraguay te viera luciendo "mbaraeá" como red delicada de fino ñandutí, en tu canto que fuera como mburucuyá unido a las ternezas del suave guaraní. Donde quiera que fueras te seguiría tu canto, como carga gloriosa de tu divina voz, tesoro inagotable de poderoso encanto, presente que, en la cuna te lo dejara Dios. ********** Armando Villador A Carlos Gardel Fuiste el cantor del pueblo de voz potente, maravilla sublime por natural, ruiseñor en las noches de voz doliente y en pleno sol tu trino fue de zorzal. Poblose con tu canto la lejanía, mago que de los yuyos hicistes flores, y, hasta en los duros versos, tu poesía cobró el divino encanto de los amores. De todos tus cantares tú fuiste el guía, que pusieras al canto luces de estrellas, y al impulso perfecto de tu armonía tus canciones humildes fueron más bellas. Las musas se doblaron al dulce yugo de tu voz que, no hay duda, fuera un tesoro; pudiste haber cantado los versos de Hugo, agregando más brillo sobre aquel oro. "El día que me quieras" fue algo sublime, pues tenía la enjundia de Amado Nervo, mientras que el Viejo Pancho, que te redime, te dio la esencia gaucha de nuestro acervo. El arrabal que tiene también sus rosas, perfumadas o truncas por lo inhumano, pudieron en tu pecho ser más hermosas al tener el gracejo de "Mano a mano". Inmortal por tu canto de hermoso trino, la senda de tu gloria se ve más ancha, por ser el invencible criollo argentino, y el primero en lucirte en cualquier cancha. ********** José Eduardo Weidmann Pa' Carlitos Che Gardel, yo tengo miedo de batirte mi parola. Tanto gil a la bartola ha pelechado a tu sombra, qu'este punto que hoy te nombra sólo te ofrece silencio. Y es una forma de aprecio y admiración veterana, porque me diste la cana para el resto de mis días con tu voz, tus melodías, y ese brillo de tu acento. Che Carlos, juná qu'es cierto que de vos se ha dicho todo, y el repetirse no es modo de sumar brillo a tu fama. Los orres, y no es macana, te rezan un Padre Nuestro..., pa'tu descanso, maestro, cantor de la gola eterna, que vivís en la porteña pasión por la tanguería, reiterando cada día que sos el mejor sin cuento. ********** Jorge Sassón Historia del tango (apócrifa) Dedicada al hermano de corazón y compañero de inquietudes Javier Velásquez, por su valiosa y desinteresada colaboración Nació y quedó abandonado en una cortada maleva, mistonga, humilde y cabrera, y con elegancia rantifusa invocó llorando a la musa en versos de labia canera. Su madre fue la milonga de la que heredó su destino y desde sus primeros trinos presintiendo un triste final mostró nobleza de arrabal y arrogante, se hizo camino. El bautismo fue sencillo un compadrito del fangal una grela vestida de percal otra que oficiaba de pequera un curda y un linyera y TANGO le quedó al final. Araca, un día pelechaste entraste una noche a tallar sin más resto que tu chamuyar porque la Gloria te dio una cita y en alas de La Cumparsita ojos guapos se vieron brillar. Te tocaron el espiante a extramuros y el zanjón, quedaste rezagado y tristón hasta que un morocho orillero con flamante corte arrabalero de la mano te llevó al salón. Las puertas se te abrieron cuando aquel morocho inmortal con su melodiosa voz de zorzal te arrancó al fin del fango y por siempre ya fuiste tango de luna, paredón y arrabal. El lunfa rante de tus ochavas bate tu prontuario fulero, canyenque que se hizo diquero cuando un reo silbó tu estribillo y rajaste del triste conventillo tanteando suerte en el entrevero. Y en la flor de tu remanye roncando fuerte en el Centro no te olvidés que allá dentro de tu prosapia rante impura gambeteaste la mishiadura cuando te salió al encuentro. Ahora la vas de tallador te creés rompedor y rana que de la noche a la mañana cambiaste el lengue por el bastón pero una lágrima en tu corazón sin querer te batió la cana. Y a pesar del consuelo que siempre diste generoso hoy rechiflao y rabioso debo hacerte un reproche por qué cada noche te extraña más este mozo. Hoy vivís en el recuerdo de aquéllos que te adoraron en una cortada te bailaron y una noche de plenilunio un veinticuatro de junio sin vergüenza, te lloraron Tango, tu pueblo te saluda y evoca triste el día aquél en que sufriste fatal y cruel el maldito revés de la suerte que equivocada trajo la muerte del gran Carlitos Gardel!! ********** Silvia Spitalnik El atrapa-corazones Atrapa corazones/los estruja les miente a contramano una historia les regala un pedacito de gloria por un rato nomás/por un momento Arrugas en los ojos desvelados Atrapa-corazones hace estragos Imagina argumentos Les cuenta cada noche un nuevo cuento los empuja-despacio-los empuja Y cada corazón se vuelve loco les exprime la sangre poco a poco los embruja-despacio-los embruja! Atrapa-corazones busca pronto apagarte las luces te seduce/te acaricia con ganas te ama de noche/se olvida a la mañana se confunde tu nombre/se entretiene atravesando el corazón de trapo que cuidan con paciencia las mujeres. ********** Lopecito A Carlitos Gardel (recitado) “Mano a mano” para Carlitos te reformo porque sos el clorofomo que me hace soñar lontano. (cantado) Rechiflao en mi tristeza hoy te evoco y veo que has sido el más grande ‘e los cantores y seguís siendo Gardel. ¡El papá!... ¡El papito viejo! de la milonga porteña. El Leguisamo del tango, del estilo el Bernabé. (recitado) Sos un pedazo ‘e Barracas, un cachito de Boedo, un calito de la Boca, otro calo de San Telmo, algo del Bajo Belgrano y la recta de Palermo. La picardía criolla del jugador de potrero ficha de “monte con puerta”, de Quinquela barquichuelo, tango de Dios Filiberto, compadre ganao p’al centro, Corrientes a medianoche y para elevarte al cielo, te alumbra cantor porteño el corazón de Florencio y el sentimiento ‘e Carriego. ¡Tenés todo! Todo lo que en vos es grande y nadie alcanzar podría. Tenés tu espíritu reo hecho a golpes en la vía, vos tenés para triunfar algo difícil de hallar: El don de la simpatía. Ayer te vi en “Cuesta abajo". ¿Cuesta abajo? ¡Cuesta arriba vas hermano! ¡Cómo galopiás los años! Si parece que recién te acomodaras los largos. Te bato de corazón: ¡Viejo, estás hecho un Petronio! Nada más te falta el moño para hacer la comunión. Carlitos, por primera vez he visto en un cine, y no hablo al cuete como curdela de “pini”, dar marcha atrás la película, lo mismo que “vaturete” o papusa limusine, ¡Si vieras!... aplaudiendo, pidiendo el bis... como lo oís. Los bacanes y bacanas, los mismos que a latigazos, al tango lo corrieron de sus salas la pedían a gritos:¡Carlitos! La Milonga Porteña te debe una estatua ¿De granito?... ¡No! ¿De piedra?... ¡No! ¿De bronce?.. ¡No! De barro, hecha con el polvo de Corrientes y Esmeralda... de La Boca, de Boedo, de San Telmo, de Barracas, y arriba vos, con tu sonrisa clásica, teniendo entre las manos una guitarra y en bajorelieve un coro de chicharras... (cantado) Tomo y obligo mándese un trago que hoy necesito la pena olvidar (recitado) ¡Cómo te abriste cancha entre los grandes! Pajarito cantor de Buenos Aires, triunfaste en la Meca del film como ayer triunfaste en Joinville. Tu chambergo requintao tu mirada sobradora y tu carpeta debute, ya dio las doce antes de hora, ya se impuso en “Jolibute”, lo eclipsastes a Novarro a Ronald Colman y Menjute. Y aunque lejos, no nos echas al olvido. ¡Que cariño, con que amor nos endilgas esa flor!... Mi Buenos Aires querido cuando yo te vuelva a ver no habrá más penas ni olvido ¡Ah! criollo lindo... Si a Ramón Novarro las pibas más preciosas lo recibieron con rosas, claveles y jazmines yo pediré a la barra que no lleve ni un clavel para Gardel... Que lleven mil guitarras y en su homenaje hagan vibrar en el cordaje vidalas de gloria por él, por el papá de la milonga porteña, por Carlitos Gardel. ********** Ricardo Carrara Al Mago Uno a uno, se agolpan los recuerdos, desafiando el olvido y la guadaña; como queriendo rimar desde tu ausencia, las notas que se estrujan, en el reposo de grises madrugadas. Esquinas que guardan el secreto, de boliches, tugurios sin mañana, donde se juntan guapeando, la belleza, con locos berretines, que tus chamuyos pudieron darle alma. Reviviendo desafíos y entreveros, añorando el taconear, y en una caña, acodado al estaño de los tiempos, tu presencia se hace carne, en la inmortal cadencia ciudadana. ********** Nélida E. Vázquez Herencia (a Carlos Gardel) En mi ciudad el imperio del barro desplegaba sus opacas banderas: viriles frustraciones, resignadas derrotas maternales, amores atacados de impotencia... En mi ciudad crecían, infructuosos, los ocios y trajines; ardiente, la pobreza; cabizbajos, los odios... En mi ciudad lo triste acontecía. Las calles reclamaban una siembra de sal. Soñaban sus noctámbulos perfiles con cales y con yesos de guitarras. Cada niño buscaba un sol de leche para entibiar sus rangos y rayuelas, un bandoneón de arroz para entonar su destino sin música. Por eso, en tu partida, decidiste dejarnos una herencia: esa ofrenda de espuma, ese dulce esqueleto alborozado, los pacíficos y amables alfileres de tu sonrisa. Tiene la misma edad que tu voz sin edades. Lleva un alto pregón en su silencio. Su elocuente mutismo despedaza los gritos del asfalto, hace morir de fe a los adoquines y le demuestra al duende de los tangos que es posible una historia sin pecado concebida. Gracias por el legado, por ese mar que hoy reluce blandamente en las oscuras venas del cemento. ********** Monique Ruffié de Saint-Blancat Poema en forma de acróstico Gardel: nacimiento y reconocimiento Carlos, el tolosano sin padre conocido, Honor del pago mío, cuna de su existencia, Al Tango lo ha llevado hasta la quintaesencia, Revelando su encanto al orbe cautivado. La estación se acababa, cuando asomó al mundo, En diciembre, una noche, con su tierna inocencia, San José que acogía obras de la licencia, Recibió a la soltera como al recién nacido. Olvidando el planchado, la moza era sin guía: Madre no se sentía, urdiendo todavía Un posible abandono del fruto del pecado. Al fin, la pobrecita, borrando la quimera, Ladeó la idea, corazón escondido, Dándole al pequeño tesoros de ternura. fuente: http://leonailouros.blogspot.com/search/label/%5BGARDEL%20%28CARLOS%29%5D
recuerdos para Carlos Gardel....
Datos archivados del Taringa! original
10puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos: