Un gel azulado y muy pegajoso está ayudando a las autoridades japonesas para limpiar las zonas afectadas por contaminación radiactiva en Japón. Se trata de un líquido azul que se adhiere a una superficie y encapsula a nivel microscópico todo lo que encuentra, incluyendo partículas radiactivas, bacterias y cualquier elemento contaminador. Cuando retiras el gel la superficie con la que ha estado en contacto queda totalmente limpia.
Se llama DeconGel y, como en otras ocasiones, su descubrimiento fue accidental. Unos investigadores de la empresa tecnológica Skai Ventures de Hawaii derramaron parte de este gel en el suelo durante un experimento y, cuando procedieron a retirarlo se encontraron con que el gel había arrastrado toda partícula con la que había estado en contacto, dejando la superficie tan limpia que les fue imposible conseguir que el resto del suelo circundante tuviera el mismo nivel de limpieza utilizando métodos tradicionales.
Ahora el gobierno japonés está utilizando con éxito este material en zonas afectadas por el reciente escape radiactivo. Una vez aplicado el gel en una zona, los operarios proceden a retirarlo y la superficie entonces queda limpia de partículas contaminantes.
Obviamente, no es la solución definitiva que arregle el lío que se produce durante un escape radiactivo, pero parece una buena noticia a la hora de solucionar efectos colaterales que a veces pueden ser incluso más graves que el accidente nuclear en sí mismo teniendo en cuenta que una partícula radiactiva puede permanecer contaminante durante largos periodos de tiempo.