Jeff es un ciudadano norteamericano del común, trabajador y victima de la debacle hipotecaria en su país a quien le toco vender una casa que tenía porque compro una mobil home y se dio cuenta que no iba a ser capaz de pagarla y entonces decidió, en buenahora, venirse a vivir a Colombia.
Está, absolutamente feliz. Se ha ido adaptando y extraña la diferencia entre los dos países. Encuentra que la vida aquí es muy barata y que la gente no es esclava del trabajo como en su país sino que aquí la gente trabaja y disfruta. Esta asombrado del contacto humano y disfruta mucho con las bromas que le hacen su compañeros de trabajo. Trabaja en un Call center ejerciendo un trabajo modesto – Llama en ingles y vende promociones y por ello recibe salario mínimo más comisiones. Se asombra que aquí la gente de más de 60 años oiga perfecto cuando en Estados Unidos casi toda persona de más de 60 esta sorda. Se queda estupefacto que aquí la gente pobre tenga casa, que aunque modesta, sea propia, Cuando en su país casi nadie tiene casa propia ya que habitan en una, usualmente más lujosa, pero esa casa se la deben al banco.
Jeff se aterra que aquí la gente tiene sus electrodomésticos aunque sea muy pobre y dice que muchos ciudadanos no tienen electrodomésticos en Estados Unidos cuando son muy pobres. Se aterra que aquí el analfabetismo sea escaso y que en Estados Unidos sea tan frecuente.
Para Jeff venir a vivir a Colombia es haber descubierto La entrada para el cielo pese a que es consciente de los problemas que aquí existen. Cuando le plantee a unos españoles que se vinieran a vivir a Colombia me dijeron que estaba loco. Entonces Jeff y yo estamos locos.