CISTITIS TRAS RELACIONES SEXUALES
Un total de ocho de cada 10 infecciones urológicas tienen lugar tras una relación sexual, según el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, director del Instituto Urológico Madrileño.
"En el caso de las mujeres jóvenes la frecuencia de las relaciones sexuales aumenta el riesgo de contraer cistitis, sobre todo si se utiliza DIU, y tras la menopausia el riesgo se incrementa debido a que el epitelio vaginal es más fino, hay mayor sequedad, con lo que se producen más heridas, y, además, se producen cambios en la flora vaginal que favorecen las infecciones", añade.
La E.coli es la responsable de la mayoría de las infecciones urinarias, como refleja el Libro Blanco sobre cranbery avalado por la Sociedad Iberoamericana de Neurourología y Uroginecología y la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, que ha contado con la participación de un equipo multidisciplinar de urólogos, ginecólogos, farmacólogos, farmacéuticos y microbiólogos.
En él se afirma que los preparados farmacéuticos de este fruto rojo deben tomarse "30 días seguidos para conseguir que E.coli no vuelva a repoblar el tracto urinario" y repetir la toma "por lo menos tres o cuatro meses al año. Incluso hay quien preconiza el uso de una cápsula diaria de por vida".
En cuanto a la dosis, se señala que "la dosis óptima aconsejable es que al día se ingieran por lo menos 36 mg de proantocianidinas (PAC) y que la mejor pauta de administración sería darlo en dos tomas para garantizar una actuación uniforme".
Síntomas de la Cistitis
Entre los síntomas habituales de la cistitis se encuentran:
al orinar:
sensación de quemazón
sensación de tener ganas de orinar y no poder
presencia de pus en la orina
orina de aspecto anormal
presencia de sangre en la orina
sensación de dolor
necesidad de orinar con mayor frecuencia
dolor en el pubis
secreción de pus a través de la uretra
dolor al mantener relaciones sexuales
Tratamiento de la cistitis
En caso de existir fiebre o sangre en la orina se debe acudir a la consulta médica.
El tratamiento de la cistitis puede ser de tipo farmacológico empleando antibióticos (amoxicilina, doxicilina, nitrofurantoína, quinolonas, sulfonamidas, trimetoprim-sulfametoxazol) si la infección es de origen bacteriano, o algún antivírico si el origen es un virus.
Durante la infección es recomendable consumir grandes cantidades de agua.


