Investigadores de la Universidad de California, Berkeley en Estados Unidos, han utiliado dispositivos de seguimiento para descubrir cuánta energía necesita un lémur volador para planear entre los árboles. La especie Galeopterus variegatus se encuentra en todo el sureste de Asia y es conocida por sus impresionantes planeos que llegan a alcanzar los 150 metros.
Los colugos malayos o dermópteros no son realmente lémures y no vuelan. Estos mamíferos son parientes lejanos de los primates y son conocidos por la membrana de su piel, similar a la de las ardillas voladoras, que les permite planear a través de la selva.
El doctor Greg Byrnes y su equipo viajaron a Singapur para estudiar a los colugos donde se encuentran protegidos por la legislación nacional. "Fue una oportunidad para aprender acerca de un animal del que no sabíamos mucho", dijo el doctor Byrnes. Los esquivos animales son nocturnos y rara vez se aventuran a pisar el suelo.
Para entender más sobre sus movimientos, los científicos instalaron paquetes de acelerómetros con radiotransmisores a seis colugos utilizando un pegamento quirúrgico que no es tóxico. Los paquetes permanecieron unidos hasta nueve días, dando así tiempo al equipo para seguir a los animales y recopilar datos sobre la rapidez con que se movían.
"Lo que ves normalmente es el salto y el aterrizaje cuando aceleran, así que es fácil distinguir sus deslizamientos", dijo el doctor Byrnes, que analizó los datos. En los resultados publicados en el Journal of Experimental Biology, los investigadores registraron que los colugos treparon una media de 8 metros antes de planear a lo largo de entre 30 y 50 metros.
Históricamente, planear era considerado un método de movimiento más eficiente, es decir, "energéticamente más barato" que escalar. Sin embargo, calculando cuánta energía utilizaron los colugos al hacer las dos cosas, los investigadores quedaron sorprendidos al descubrir que es necesario 1,5 veces más energía para planear.
El doctor Byrnes sugirió que planear podría tener beneficios a largo plazo para los colugos como evitar a los depredadores y ahorrar tiempo. "Los animales se mueven por los árboles muy lentamente. Si embargo, pueden ir hasta 10 veces más rápido y cubrir largas distancias de planeo para que puedan dedicar más tiempo a la búsqueda de alimentos", explicó.