Atom es un generador externo para terminales cargadas vía USB el cual se coloca en la bicicleta para que el pedaleo haga su trabajo. Su capacidad es de 1.300 mAh, lo cual, según explica Xataka.com en su repaso, es sólo la mitad de carga de una batería de smartphone de gama alta. El sistema se compone de tres elementos (un engranaje, un engranaje intermedio y un rotor) que en conjunto no superan los 300 gramos y que, según la compañía, se instalan en forma sencilla en cualquier tipo de bicicletas.
En 2010 Nokia había presentado su propio kit de carga para bicicletas que constaba de un soporte (en el cual debe instalarse directamente la terminal móvil) y un dínamo fijado a la rueda de la bicicleta. El funcionamiento es sencillo: el pequeño generador de energía utiliza el movimiento de las ruedas para cargar, vía un dispositivo estándar de 2mm, la mayoría de los móviles Nokia. La carga comienza y se detiene entre los 6 y los 50 kilómetros por hora, respectivamente, y además puede ser chequeada a través de la pantalla a medida que avanza la bicicleta. Al mantener una velocidad constante de 12 km. se alcanza una autonomía de carga igual al Nokia Compact Charger AC3.
Valiéndose de la extensión del uso de bicicletas en las ciudades y, por consiguiente, exprimiendo al máximo las alternativas a un recurso cada vez más valioso como es la energía eléctrica, estas metodologías de recarga pueden convertirse excelentes noticia para los usuarios y también para el medio ambiente. Ahora bien, debo admitir que nunca he visto uno de estos accesorios avanzando sobre dos ruedas en alguna de las tantas calles de mi ciudad.