En Estados Unidos hay una enmienda constitucional que le permite a cada ciudadano poseer armas adquiridas legalmente. Para defender esa enmienda esta la Asociación Nacional del Rifle. Pero hay un problema muy delicado y es que Estados Unidos se está viniendo abajo y es para nada recomendable que cada ciudadano tenga armas. Así no es tan fácil reprimir y matar como lo es en Colombia en donde la posesión de un arma da cárcel. Se necesita entonces crear provocaciones de todo tipo relativas a las armas para que el gran público acepte que se le quiten las armas. Por eso aparecen, cada vez más frecuente, individuos jóvenes drogadictos o sicópatas empujados por agenciaS de inteligencia que asesinen a los compañeros de escuela, a feligreses de una iglesia, a compradores de supermercado, a niños de preescolares o a espectadores de una sala de cine. No se crea que sean hechos espontáneos. Detrás de eso está la preocupación del estado de que ciudadanos posean fusiles, ametralladoras, escopetas, armas cortas y rifles de francotirador como el Barret punto cincuenta.
Obama y su séquito ven venir la gorda y saben que la rebelión armada está a la vuelta de la esquina.
Ya el derribamiento de la Unión Soviética acabo con la "amenaza Soviética" que era el sustento de Estados Unidos ya que sostenía, calculan, el 75% de la industria. Si con la caída de la Unión Soviética muchas fábricas de armas como la Ruger, Smith and Wesson, Remington, Harrington and Richardson y otras fueron vendidas o cambiaron de dueño Ahora si van a desaparecer.