La Leyenda Sobre el Diseño de las Katanas
A continuacion relatare el mito acerca del herrero y maestro de armas, Amakuni; pues, si bien ya existian las katanas, Amakuni contribuyo con su aporte a mejorar el diseño de este elegante arma.
Para muchos de nosotros aquí en occidente, la cultura oriental (aun viviendo como parte de ella) sigue siendo un misterio. Es muy atractivo para los occidentales la cultura del Japón Feudal, este periodo medieval fue mas extenso q la edad media europea, incluso en Argentina ya se habia redactado la constitucion nacional para cuando ocurrio el fin de la Edad feudal japonesa, con la restauracion Meiji. Es realmente un mundo diferente al que conocemos en Occidente. Hay muchas cosas fascinantes dentro de esta cultura y una de ellas que siempre capturó la atención en occidente fueron las famosas espadas Samurai, conocidas en Japón como Katanas. En esta ocasión les contaré un poco acerca del origen de esta increíble espada y cómo esta hecha.
Los orígenes de esta espada se remontan unos 1300 años atrás. Inicialmente la espada Samurai no se veía como las que hemos visto en las películas Japonesas. Las primeras espadas Japonesas eran una variación de la espada China conocida como Jian; esta es una espada recta de doble filo hecha de hierro. Poco a poco, con el tiempo, esta espada fue evolucionando. Inicialmente, solamente la espiga (parte de la hoja que se extiende dentro de la empuñadura) era curva. Pero a finales del siglo 10, espadas totalmente curvas se volvieron más comúnes. Fue durante esta época que Japón comenzó a abandonar sus fuertes lazos culturales con China, la sociedad se estabilizó con la división de clases, y los guardias militares de la capital y los caballeros de las provincias se convirtieron en los primeros Samurai.
Nadie sabe exactamente en qué momento las primeras verdaderas espadas Samurai fueron hechas, mitos Japoneses señalan como el responsable del nacimiento de la verdadera espada Samurai al herrero Japonés Amakuni. La leyenda cuenta que Amakuni Yasutsuna y su hijo, Amakura eran los herreros empleados por el Emperador para hacer las espadas de su ejército. Un día, después de regresar de la batalla, el Emperador y sus guerreros pasaron por la herrería de Amakuni sin mucho que decir, a diferencia de ocasiones anteriores en las que lo saludaban alegremente al verle. La sorpresa de Amakuni no terminó allí, sino que al observarlos de cerca se dio cuenta de que traían sus espadas rotas o muy dañadas por la batalla; esto avergonzó en gran manera a Amakuni. Entonces, Amakuni y su hijo comenzaron a inspeccionar las espadas y se dieron cuenta de que su falla se debía a un forjado defectuoso.
Estudiando los restos de las espadas destruidas observó que la causa estaba en que habían sido mal forjadas y al golpear contra objetos duros como las armaduras se rompían.
A partir de entonces, se prometieron a sí mismos crear la espada perfecta y de esta forma ganar nuevamente el favor del Emperador. Amakuni y su hijo se encerraron en la herrería y rezaron fervientemente a los dioses Shinto pidiendo inspiración. En la séptima noche, finalmente esta inspiración vino a través de un sueño que ambos tuvieron; en el sueño veían una espada de un sólo filo, con una hoja ligeramente curvada. En cuanto los rayos del sol entraron en la herrería, cada uno sin decir una sola palabra comenzó a crear la espada que se les había revelado a través del sueño de esa noche. Cuando Amakuni presentó su espada al emperador, los demás herreros pensaron que se había vuelto loco. Sin embargo, él insistió y continuó refinando los métodos que el había desarrollado para forjar esta espada, hasta que finalmente, cuando los guerreros regresaron de batalla al año siguiente ni una tan sola espada estaba rota o en mal estado. Amakuni había logrado su objetivo y ganado el favor del emperador nuevamente, pudiendo ya, siendo un hombre viejo, morir en paz.
El resultado fue la forja de la primera espada larga de un solo filo con una curvatura en el borde. Así nació la espada Tachi, antecesora directa de la Katana. La diferencia fundamental entre ambas, era la forma en que era llevada por los guerreros: la Tachi se colgaba del cinturón ("obi" con el filo cortante hacia abajo, mientras que la Katana se colocaba con el filo hacia arriba.
Entonces, vemos que aun en leyendas, esta espada ha sido considerada preciosa y de origen “divino” por lo que ha sido de gran valor para la cultura Japonesa aun hoy en día. Sin embargo, no todo es leyenda, la espada Samurai estuvo en su Epoca Dorada durante los periodos de Kamakura y Muromachi . Después de las grandes invasiones Mongolas en Japón, las cuales fueron evitadas gracias al clima (el Kamikaze o vientos divinos), la necesidad por una defensa nacional poderosa comenzó a ser sentida en todo el país. Como respuesta, comenzaron a surgir muchos herreros por todo el país. A finales del periodo Kamakura surge uno de los más famosos y respetados herreros en la historia de la espada Samurai; el legendario Masamune.
Masamune, es uno de los maestros del estilo Soshu, en el cual las espadas se caracterizaban no sólo por ser fuertes sino también hermosas. Las espadas de Masamune son consideradas ser las más bellamente diseñadas en la historia; sus espadas aun son conservadas como tesoros nacionales de valor incalculable en Japón. En el folklore Japonés, las espadas de Masamune fueron comparadas con las espadas de otros herreros que surgieron mas tarde en la historia; uno de ellos es Muramasa. Las espadas de Muramasa eran consideradas violentas, brutales y malvadas, mientras que las de Masamune eran vistas como espadas profundamente espirituales, puras y benevolentes. Una de las historias acerca de estos dos personajes, describe a Muramasa como estudiante de Masamune (aunque de acuerdo a la historia es imposible puesto que vivieron con una diferencia de 200 años). Un buen día
Muramasa reta a su maestro Masamune, para saber cual de las dos espadas era la mejor. El reto consistía en sumergir ambas espadas en la corriente de un río. Se dice, de la espada de Muramasa, que esta al ser sumergida cortó una hoja a la mitad con simplemente tocar la espada. Por otro lado, la espada del maestro, Masamune, no cortó nada ya que las hojas milagrosamente esquivaban la espada en el último segundo, mostrando que esta poseía un poder benevolente que no le haría daño a nada que fuera inocente o no lo mereciera, incluso una simple hoja.
Con ello vemos, ya no solamente el origen “divino” de la espada Samurai, sino también otros detalles que la caracterizan. No solamente ha sido considerada una espada de alta calidad, de gran dureza y a su vez flexibilidad que permite ser forjada con esa característica forma curva, sino también dentro de su creación se tomó en cuenta el aspecto estético, creando una espada hermosa que no deja de sorprender a aquellos que las conocimos a través de películas o fotografías. Las diversas historias de su origen son una muestra del valor que tiene esta espada en la cultura Japonesa y aunque ya no existen los Samurai de aquellas épocas, estas espadas sobreviven la prueba del tiempo algunas siendo forjadas a la forma tradicional y otras a través de métodos más modernos; sea como sea, siguen aquí, con nosotros.

Reseñas Sobre Las Katanas
La Katana, osea la "espada samurái", es el arma de filo japonesa por excelencia y se define como un sable de filo único curvado. La Katana ha sido considerada como el arma de mano más perfecta y efectiva que el hombre ha diseñado en toda la Historia.
Las Katanas combina tres elementos. Su belleza artística como pieza de artesanía. La solidez que le permite partir un cuerpo en dos nada más salir de su vaina. Y la precisión, llegando a partir un sólo cabello humano.
Katana japonesa con detalle de la "tsuba"
Los orígenes de la espada Katana deben buscarse en el siglo VIII d. C. En ese momento se desarrolla en Japón la era Heian (782-1184) y el sistema de enfrentamiento en la batalla estaba cambiando. La lucha a pie decae y entra en juego el caballo que junto con la espada, se convierte en un elemento de lucha fundamental. Ante esta situación, la tradicional espada recta denominada “chokuto” no resultaba efectiva y por ello se hizo necesario diseñar una espada que cumpliese con las necesidades de los soldados que batallaban a caballo: eficacia y trayectoria.
No obstante, la espada Tachi no logró resistir los embistes de la caballería mongola en el siglo XIII. La espada era frágil y se hizo necesario un nuevo diseño: la Katana. Esta espada está diseñada para cortar desde abajo hacia arriba al efectuar el movimiento de desenvainado. La Katana nació en el periodo Kamakura (1185-1332) según unas versiones o en la era era Nanpokucho (1334-1393) según otras.
Un factor importante en la aparición de la Katana fue el traslado de la capital del Imperio desde Kioto a Kamakura. Los contactos comerciales con China aumentaron favoreciendo la innovación en las técnicas de forja en Japón. La artesanía de la espada gozó de un periodo de esplendor gracias a grandes maestros de la forja como Masamune, también llamado Goro Nyudo, quien perfeccionó la Katana introduciendo la técnica de forja denominada "Shosu". Esta técnica combinaba el acero blando y el acero duro logrando así una Katana que no se dobla, ni se parte y con un filo lo bastante fuerte como para cortar la armadura. Masamune llegó a fabricar hojas de Katanas que todavía en la actualidad son consideradas como las mejores del país.
El proceso de fabricación de la Katana es largo, complejo y está marcado por un fuerte componente simbólico. Los artesanos eran alquimistas que gracias a la experiencia lograron conocer los secretos del metal transmitiéndolos de generación en generación. El herrero rezaba una oración a Buda antes de comenzar a crear la espada, algo que demuestra la espiritualidad que rodeaba a todo el proceso de forja.
Artesano forjador martillando el metal para dar forma a la Katana
La fabricación puede dividirse en cuatro fases fundamentales:
1ª Fundido: El acero de la Katana procede de una arena de hierro muy refinada. Para conseguir el acero característico es necesario extraer el oxígeno e introducir carbono. Esto se logra fundiendo el acero a baja temperatura en unos hornos denominados "tatara".
2ª Plegado: Es un proceso que se realiza a mano y requiere gran precisión por parte del artesano. Consiste en calentar el material, martillearlo y enfriarlo en agua para hacerlo más fino y alargado. Cuando ha alcanzado el doble de su longitud, el metal se dobla sobre sí mismo hasta conformar exactamente el mismo ladrillo original, pero con dos capas de acero entre sí. Esta operación se realiza como mínimo doce veces. La longitud que se logra es similar a la original pero el número de capas puede ascender hasta las 5000 por cada centímetro de acero. Este proceso pretende mezclar el hierro y el acero para que el bloque sea uniforme en toda su estructura y eliminar a su vez las impurezas. Así como lograr una cantidad muy baja de contenido en carbono (menos de 0,7 %) que aporte flexibilidad a la espada.
3ª Templado diferenciado: Este proceso pretende endurecer el filo de la espada y a su vez mantener la flexibilidad del lomo. Para ello a la hora de templar el arma se extiende sobre el lomo una gruesa capa de una mezcla de arcilla, arena y ceniza; mientras que en el filo la mezcla se completa con polvo de carbón y la capa que se extiende es más fina. Tras el proceso de calentamiento y enfriado, se obtiene un temple duro para el filo y más blando para el lomo, así como el desarrollo de la curva natural de la espada.
4ª Pulido: Afila la espada para darle su forma definitiva.
El resultado final del proceso ofrece una Katana caracterizada por el bimetalismo, que combina hierro y carbono, y dota a la espada de una dureza y una flexibilidad difíciles de superar.
La Katana japonesa está conformada por una serie de partes diferenciadas. Las principales son las siguientes:
Habaki: Pequeño cuello cuadrado de metal que rodea la base de la hoja.
Hamon: Marcas en forma de onda que se encuentran en el borde de la hoja resultante del fuego para el temple y enfriamiento durante el proceso de revestimiento de arcilla.
Hi: Depresión longitudinal de la hoja, utilizado para aligerar la pieza y repartir la tensión de los golpes, evitando el deterioro o la torsión de la hoja.
Mune: Borde posterior de la hoja de la espada. Esta es la parte de la hoja que no está afilada.
Kashira: Pomo o perilla que se encuentran en la parte inferior del mango.
Kissaki: Punta redondeada de la espada. Es la parte mas difícil de pulir.
Mei: firma del armero, normalmente en el Nakago.
Mekugis: Clavijas de bambú que funcionan como los tornillos de mantenimiento de la espiga o "nakago" en su lugar debajo del mango (“tsuka”). Estas clavijas deben ser duraderos, pero lo suficientemente flexibles como para no romper la espada cuando es golpeado.
Menuki: pequeños adornos o esculturas (generalmente de animales) en el lateral del mango. Tradicionalmente, se utiliza para indicar el carácter del titular espada.
Mune: Contrafilo.
Nagasa: Hoja entera de la Katana (longitud).
Nakago: Espiga de la espada que entra en la empuñadura.
Sageo: Correa que sujeta la saya a la cintura.
Samé: forro de la Tsuka. Solía ser de piel de tiburón o raya para evitar el deslizamiento del Tsuka-Ito.
Saya: Funda que protege la hoja del deterioro y protege a toda persona que se acerque a la cuchilla. Suelen estar hechas de madera.
Tsuba: Protector de la mano. Es en sí mismo una obra de arte hecha por los clanes y las dinastías de los responsables de tsuba.
Tsuka: Mango o empuñadura que está envuelta con un paño o encordadura: la tsukaito.
Yokote: línea que separa la punta del resto de la hoja.
La historia de la Katana japonesa está íntimamente ligada a la historia de los guerreros samurái. En el siglo XII, tras duros enfrentamientos entre familias feudales por el dominio del 20% del territorio cultivable de Japón, se inició un nuevo régimen político denominado Soghunado. El emperador quedó como una mera figura simbólica de la soberanía, y fue el “shogun” (comandante militar) quien asumió el poder supremo de Japón. El shogun nombró a una serie de “soghus” (gobernadores) a su servicio y les entregó tierras a cambio de su lealtad, con el tiempo los “soghus” pasaron a denominarse “daimyo”. En este momento, los samuráis hicieron su aparición como clase organizada y se convirtieron en guerreros hereditarios al servicio de un “daimyo”.
El deber de los samurái era proteger los territorios y el poder de su señor. A cambio recibieron dinero y propiedades. Con el tiempo, los samuráis se configuraron como una clase social especial y fundaron dinastías propias. Los samuráis desarrollaban una vida de entrenamiento y disciplina regida por el código ético de conducta conocido como “bushido” (camino del guerrero). La lealtad, la virtud, el honor y la inteligencia eran los valores que regían su existencia.
Según el “bushido” la vida era tan honorable para el samurái como la muerte, para un guerreo tenía más valor una muerte honorable que una vida deshonrada. Un ideal que se resume muy bien en un libro del siglo XII de Hahakure que narra el comportamiento de los samurái japoneses: “El camino del samurái se encuentra en la muerte”.
La espada era la pertenencia más valiosa de un guerrero samurái, era su sello de distinción. Tal es así que en 1588, el uso de la espada fue declarado como privilegio exclusivo de la clase guerrera samurái. Los samurái llevaban consigo dos o tres espadas: una corta denominada Wakizashi que solía emplear para apuñalar, otra muy similar denominada Tanto con una función principalmente simbólica (utilizado generalmente para el ritual del "hara-kiri"; y la espada larga o Katana. Ésta última es la que tradicionalmente se relaciona con el guerrero al ser un arma sagrada que representa los valores morales del samurái.
La aparición de las armas de fuego en el siglo XIX, hizo que el uso de las espadas decayera. Sin embargo, gracias a la labor de algunos artesanos durante la segunda mitad del siglo XX, se recuperó el tradicional proceso de fabricación de las Katanas. Hoy en día, esta espada se ha convertido en un icono venerado en todo Japón y en símbolo sagrado de la cultura nipona.

