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Mientras estudia la posibilidad de abrir más sus fronteras y facilitar la inmigración de decenas de miles de extranjeros capacitados, como lo hacen otros países de Europa para combatir los efectos del envejecimiento de la sociedad, Alemania festeja la respuesta que obtuvo la emisión de permisos de residencia y trabajo para expertos en informática provenientes de países que no pertenecen a la Unión Europea.
Entre los 8556 especialistas que obtuvieron las llamadas "green cards" desde que comenzaron a otorgarse, hace exactamente un año, se cuentan 207 sudamericanos. Esa cifra incluye a argentinos, aseguró a LA NACION una fuente de la embajada de Alemania que no pudo precisar la cantidad exacta. Sí observó que esa sede diplomática otorgó unos 2000 informes a los interesados.
Una respuesta tan masiva como la que unas semanas atrás provocó el anuncio de que el gobierno alemán necesita unos 50.000 inmigrantes al año, debido al envejecimiento de la población y la consiguiente falta de mano de obra. Decenas de llamadas telefónicas, fax, e-mails y visitas diarias agobiaron entonces durante días a los representantes diplomáticos alemanes en la Argentina, exigiéndoles más información.
Pese a que en su oportunidad se aclaró que el gobierno socialdemócrata de Gerhard Schroeder aún trabaja en el borrador de un proyecto de ley en ese sentido, bastó que los medios comentaran el informe de una comisión de expertos, que dijo que el país necesita esa cantidad de inmigrantes, para generar falsas expectativas.
Demanda insatisfecha
La demanda de las "green cards" fue celebrada aun a pesar de que no llegó a cubrir la oferta: 10.000 disponibles para los últimos 12 meses. Sin embargo, aún hay al menos otros 6000 interesados en sumarse a la iniciativa, según refleja la página de Internet habilitada para las solicitudes: www.arbeitsamt.de
El viceministro de Trabajo, Gerd Andres, ya dejó entrever que este ejemplo podría llegar a aplicarse en otros sectores, como la ingeniería y la gastronomía.
La iniciativa nació en febrero de 2000, cuando el canciller alemán, Gerhard Schroeder, admitió la falta de mano de obra calificada en el sector. BitCom, la organización que representa los intereses de unas 400 empresas de esa industria, había anunciado que había unos 75.000 empleos vacantes, debido a que los alemanes se inclinan más hacia las carreras humanísticas, como historia del arte, que a las relacionadas con la informática.
La necesidad de abrir las fronteras se impone a los países europeos, como España e Italia, ante las perspectivas de envejecimiento de sus sociedades pronosticado para las próximas décadas. En el caso de Alemania, las estadísticas indican que en 2050 su población habrá bajado del actual total de 82 millones de habitantes a menos de 60 millones.
Esa situación contrasta con la de los 150 millones de migrantes internacionales -legales e ilegales- que hoy buscan oportunidades fuera de su país de origen, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Es decir, al doble de personas que hace veinte años. .
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