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Sudamérica en la era glacial

Ciencia Educacion8/17/2013

En este post os traigo información sobre las criaturas que habitaron el continente sudamericano en la era glacial.

Medioambiente

La vegetación y el paisaje eran muy diferentes. La parte Norte del continente (Venezuela y Colombia) estaban cubiertos en su mayor parte por selvas densas como las de hoy. Esta selva se extendía hasta el Norte de Perú y la cuenca del Amazonas, no se extendía por todo Brasil como en la actualidad. El resto de territorio selvático moderno era una sabana arbolada, con enormes palmeras y una vegetación muy densa por la que era difícil avanzar. Más al Sur de esta densa sabana, se extendía una estepa similar con pinos, hierbas más bajas y algunas praderas. Era en estas zonas donde se concentraban los grandes animales. Más al Sur, el desierto de la Patagonia no existía, estaba cubierto de una tundra gélida; y todavía más al Sur, la glaciación conectó Tierra del Fuego con la capa de hielo Antártica.

Fauna extinta

Josephoartigasia


El Josephoartigasia era el mayor roedor de la historia. Era pariente del pacarana, una especie de roedor de tamaño medio. El Josephoartigasia vivía en praderas y pantanos alimentándose de hierba, hojas y plantas acuáticas. Se refugiaba en el agua cúando se sentía amenazado. Tenía una cola un poco larga y un hocico plano. Sus únicos depredadores eran aves del terror como el Titanis, cocodrilos o boas.
Doedicurus

Doedicurus fue un gran gliptodonte (enormes herbívoros con coraza y una enorme cola con una maza espinosa. El Cráneo del animal era bastante redondeado y tenía un hocico corto. Los dientes del animal estaban diseñados para triturar la vegetación y digerirla. Tenía un enorme caparazón del tamaño de un coche que era bastante similar al del armadillo, pero no tenía bandas, y sus placas eran hexagonales. Las patas eran bastante cortas, y no era muy rápido. La cola era bastante larga y terminaba en una gran maza cubierta de espinas que recuerda a un lucero del alba (un arma medieval que consistía en una bola con pinchos atada con una cadena a un mango), y servía para alejar a los depredadores.
Glyptodon

El Glyptodon tenía un caparazon en la espalda, como sus parientes actuales, los armadillos, el Glyptodon se protegía con su enorme caparazón, hace 2 millones de años, había depredadores como el Smilodon, el famoso dientes de sable y el Titanis, un pájaro del terror. Este animal era del tamaño de un coche escarabajo, se asemejaba a las tortugas y los anquilosaurios. Se alimentaba de hierba, plantas duras y plantas acuáticas. Tenía también una protección en la cabeza para aumentar aún más su defensa, unas garras en las patas parecidas a cascos y una cola acorazada con pequeñas espinas. Tenía la cabeza muy baja para poder acceder al agua y a las hierbas. Probablemente tenía el cuerpo cubierto de pelo. Se movía lentamente parando para pastar entre las hierbas bajas. Masticaba la comida con sus duros dientes que estaban soldados para formar una superficie moledora.
Glyptotherium


Era un animal macizo y lento, como un tanque, tenía un fuerte caparazón que cubría la espalda, la cabeza y la cola, esta armadura le protegía de los depredadores como el Smilodon o un grupo de lobos terribles. Sin embargo, en florida se encontró un cráneo con los agujeros de los dientes de un jaguar, lo que demuestra que si que podían ser atacados por los depredadores.
Megatherium

El Megatherium desarrolló uno de los mayores tamaños alcanzados por los mamíferos terrestres. Desarrolló ese tamaño para evitar depredadores como el Titanis, además también tenía placas óseas para hacerlo aún más invencible, hasta para los dientes de sable, aunque no era el único, pues animales como el Doedicurus desarrollaron grandes armaduras como los extintos ankilosaurios. Además tenía la ventaja de que al ser tan grande podía comer todas las plantas que encontrara.
El megaterio caminaba de una manera muy extraña, con las patas delanteras andaba normal, pero con las traseras caminaba de lado, es decir, con el pie girado, eso no tiene ventajas, aunque podría ser para ayudarlo a ponerse a dos patas para comer de los árboles y también para ahuyentar a los depredadores. Era muy lento, como los elefantes actuales. Cuando un carnívoro se acercaba el Megatherium se erguía sobre sus cuartos traseros, esto solía funcionar con depredadores pequeños, pero si seguía insistiendo, el Megatherium podía atacar con sus garras, que fácilmente podían causar heridas mortales. Era principalmente herbívoro, como los elefantes, eso se ha comprobado por su parentesco con los perezosos actuales, todos herbívoros, y además por la forma de los dientes, aunque algunos de estos dientes no tienen la forma de los de un herbívoro, tenían la forma de los de un carnívoro, esto sugiere una dieta omnívora con preferencia por las plantas, pero para complementar su dieta necesitaba carne, y no podía cazarla, así que robaba las presas a otros animales, que contra él no podían hacer nada. Este animal tenía un buen sentido del olfato y del oído, vitales para defenderse de otros depredadores, pero como los perezosos actuales tenía muy mala vista. El Megatherium era un animal muy longevo, capaz de vivir hasta 70 años, aunque en general estos no vivían más de 50 años, como demuestran los fósiles.
Thalassocnus

El Thalassocnus era un pariente del perezoso con unos hábitos muy extraños. Al igual que el perezoso actual, tenía unos molares de corona alta que sugieren que se trataba de un herbívoro, y tenía tres grandes garras curvadas en las manos. Se cree que usaba esas garras para aferrarse a las rocas y alimentarse sin ser arrastrado por la corriente. Su cráneo era alargado, y se cree que tenía un morro bastante flexible y útil para arrancar las plantas. Se cree que se alimentaba de algas y otras plantas acuáticas, pero también podía arrastrarse a tierra y comer hierbas, aunque podía ser atacado por un predador. Complementaba su dieta con pequeños animales como moluscos. Al no ser un animal pelágico (marino), tenía que ir a los ríos a beber.
Macrauchenia

Este animal solía vivir en grandes rebaños en las llanuras de suramérica. Estos rebaños eran similares a los que forman las actuales cebras, solo que probablemente tenían un mayor número de individuos. Es muy probable que las crías estuvieran más cerca de la madre que de otros miembros del grupo, que podrían rechazar a la crías. Es posible que los machos vivieran solos, pero se cree que permanecían con la manada para estar más seguros. Se sabe que el Macrauchenia tenía una buena oída, pues a pesar de pertenecer a un grupo de mamíferos relativamente antiguo, poseía unas grandes orejas capaces de detectar hasta los escurridizos depredadores como el Smilodon o el Arctotherium. Sus patas eran finas y sus dos pezuñas eran muy alargadas, de forma que tenía más superficie para extender el peso del cuerpo, esto reducía un poco su velocidad, pero probablemente le salvaría en entornos semidesérticos y pantanosos. Podía correr a más de 50 km/h durante un largo periodo de tiempo, lo cual seguramente le salvaría del Smilodon, capaz de correr momentáneamente a 70 km/h. Tenía una cola corta probablemente acabada en un mechón de pelo similar al del caballo que servía para espantar a los insectos. El Macruahenia tenía un cuello largo que le permitía tanto comer hierbas como hojas de los árboles, pero además este animal tenía una trompa similar a la del tapir con la que recogía los alimentos antes de llevarlos a la boca y triturarlos con sus muelas. Se cree que las distintas especies vivían en entornos diferentes: Macrauchenia boliviensis podría haber vivido en zonas semiáridas, Macrauchenia ullomensis podría haber vivido en la selva del Amazonas, pero se sabe que la otra especie, Macruchenia patachonica, vivía en grandes sabanas.
Toxodon

El Toxodon era un animal grande, pero era rápido. Se parecía al hipopótamo, pero no era tan acuático y era más agresivo. Vivía en grandes rebaños de hasta 200 individuos, en los que los machos posiblemente no peleaban por las hembras, y si lo hacían, seguramente lo harían sin peleas de verdad. Tenían unas grandes fosas nasales y orejas más bien modestas. También tenían la cola corta. Tenían una extraña protuberancia tras el cuello, de función desconocida. También tenían unos colmillos afilados, tampoco siin función aparente, aunque pudieron servir para arrancar tallos y brotes. Era presa de los pájaros del terror, como el Kelenken o el Phorusrhacos. Tras el intercambio americano, su número se redujo, pero seguían siendo el herbívoro más común. No sobrevivió en Norteamérica, sin embargo los Smilodon, que eran los nuevos depredadores dominantes, redujeron su número. Aunque estos se extinguieron hace 10 mil años, el Toxodon sobrevivió hasta hace 8 mil años.
Aiolornis

Aiolornis incredibilis (anteriormente Teratornis incredibilis), era un miembro de la familia de los teratórnidos, era el ave voladora más grande de Norteamérica, con una envergadura de aproximadamente 5 m. Su masa corporal se estimó en 23 kg, significativamente más pesado que cualquier ave voladora existente. Aiolornis incredibilis supuestamente se extinguió al mismo tiempo que el resto de la megafauna de Norteamérica. A veces se le llama cóndor gigante debido a su parentesco con los actuales cóndores de California y Sudamérica, a pesar de ser más grande y pertenecer a una familia diferente. No es bien conocido, pero es bastante similar al Teratornis, aunque un 40% mayor. Los fósiles se han datad entre principios del Plioceno y el Pleistoceno tardío en varios lugares en la parte suroeste y centro-oeste de los EE.UU.
Titanis

Al contrario que muchas aves del terror esta ave vivió en Norteamérica. El Titanis tenía un gran pico curvado similar al del águila, con el que atacaba a sus presas golpeándolas con el pico. Tenía un cuello más corto y robusto que el de otros forusrorácidos. Las patas delanteras de este animal quizás tuvieran dos dedos con garras afiladas debido a la estructura de la mano, un rasgo algo similar al del tiranosaurio. Sus largas y delgadas patas traseras eran muy fuertes y le permitían correr a una velocidad máxima de 68 km/h. Tenía una gran garra en el tercer dedo que se clavaba a gran profundidad en la presa. Esta garra también era usada para defender a los huevos y a las crías. Este animal atacaba a sus presas corriendo a gran velocidad detrás de ellas, sujetándolas con las garras de las patas delanteras y golpeándolas con su afilado pico, que se introducía en la carne de la víctima, y al sacar al pico desgarraba la carne, y repitiendo la acción, la presa caía al suelo y la desgarraba con las garras de las patas traseras para luego arrancar la carne con el pico. Aunque este animal era muy exitoso en su tiempo, el constante crecimiento de los mamíferos y la llegada de más y más especies de mamíferos esta ave se fue quedando atrás en la evolución hasta que desapareció.
Arctotherium

El Arctotherium era el mayor oso de todos los tiempos, y uno de los mayores mamíferos carnívoros de todos los tiempos, acercándose al tamaño del Andrewsarchus. Pesaba más de 1 tonelada, era más alto que un hombre adulto y cuando se erguía podía mirar a los ojos a un elefante africano. Debido a su gran tamaño, uno pensaría que no era muy rápido, pero sus patas eran muy largas y esbeltas, lo que indican que a pesar de su tamaño, era un corredor rápido que alcanzaba los 60 km/h. Usaba las enormes garras de sus patas delanteras pata golpear a sus presas hasta matarlas. Existen pruebas de enfrentamientos entre este monstro y el Megatherium, en la que ambos animales podían morir desgarrados. Se extinguió hace 8.300 años
Canis dirus

El lobo gigante o lobo terrible era el mayor lobo que ha existido nunca, midiendo unos 30 cm más que el actual, era mejor predador, y se sabe porque han encontrado cientos de cráneos en la brea, ciertas características presentes en este yacimiento invitan a pensar que los lobos terribles, al igual que muchos otros cánidos, eran animales sociables que vivían y cazaban en manada. A pesar de lo que invita a pensar su nombre común, el lobo gigante no era excepcionalmente grande comparado con su pariente, el lobo común o lobo gris (Canis lupus). En promedio, pesaba unos 80 kg. Sin embargo, las diferencias con este otro cánido, con el que compartió hábitat durante 90 000 años, son importantes. El Canis dirus era mucho más robusto y sus patas proporcionalmente cortas, por lo que no sería un gran corredor. El morro era largo y las mandíbulas potentes, con dientes gruesos y fuertes capaces de triturar huesos. Todo esto indica que cazaba animales poco ágiles, heridos o enfermos, y que con frecuencia se alimentaba de carroña. que ocupaba en las praderas y estepas norteamericanas de la era glacial era similar al que las hienas tenían en otros continentes. Un gran número de fósiles de herbívoros machacados por las fauces de lobos gigantes refuerzan esta idea.
Panthera leo atrox

Se trata de un descendiente del león cavernario que emigró a Norteamérica por el estrecho de Bering hace 340.000 años. Se extendía desde Alaska hasta Venezuela. Se caracterizaba por su gran tamaño, un 25% mayor que el de cualquier león actual. Su cráneo era bastante grande con unas caninos relativamente largos, pero una mordida ligeramente débil. Su cola larga equilibraba su cuerpo alargado, que gracias a sus alargadas patas terminadas en afiladas garras retráctiles podía alcanzar los 68 km/h. Se cree que tenía algún tipo de manchas o rayas en su pelaje que lo camuflaban. Sus grandes orejas le permitían detectar el menor movimiento entre la hierba y sus grandes ojos veían a su presa antes de que se lanzara en manada hacia su presa. Cuando atacaba a su presa, unos cuantos individuos tumbaban a la presa mientras otros la desgarraban con sus garras curvadas, y cuando la presa estaba tumbada, el macho líder del grupo la remataba con un mordisco en la yugular que además cortaba la respiración. Como los leones actuales, vivía en pequeños grupos familiares, pero quizás como sus presas eran más grandes había otros machos en el grupo que ayudaban a las hembras en la caza. Se cree que este animal apenas tenía melena en el caso de los machos, pero tenía un pelo mucho más grueso para soportar el frío.
Smilodon populator

Esta especie de Smilodon es la mayor de todas, superando al Smilodon fatalis de Norteamérica. Tenía un cráneo relativamente débil, en el que tenía incisivos en la parte delantera y dientes carnasiales pequeños en la parte trasera, pero el rasgo más extraño del animal son sus caninos, de 18 cm (relativamente más pequeños que los del Smilodon fatalis), pero servían de la misma forma: extrangular y desangrar a la presa de un solo mordisco. Su cuerpo era bastante robusto para ser un félido, ya que su peso era enorme y tenía unas patas cortas y fuertes, que recuerdan más a las de un oso que a las de un león. Esas patas le permitían correr a 70 km/h durante intervalos cortos, por lo que la caza de estos animales debía de ser bastante rápida: se escondían, luego corrían hasta derribar a la presa y mientras el resto del grupo aplasta a la presa, el macho líder le parte el cuello de un mordisco.
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