El hombre afirmó que Jesús era re-putazo, por el hecho de que nunca se relacionó con otras mujeres. Esta teoría fue enviada al Vaticano, aunque todavía no hubo respuesta. Varias asociaciones religiosas dijeron que lo demandarán para que no hable más.
El alcalde de la capital de Islandia, Reikiavik, Jon Gnarr, aseguró que Jesús no puede tener nada en contra de los gays.
Gnarr hizo estas declaraciones durante su participación en la Conferencia Internacional de Derechos Humanos en la ciudad de Amberes, en Bélgica.
El político argumentó: "Incluso Jesús mismo pudo haber sido gay, ya que no tenemos ninguna confirmación de sus relaciones con mujeres".
De hecho, según la teoría de Gnarr, la supuesta homosexualidad de Jesús habría sido la verdadera motivación para su crucifixión.
El alcalde de Reikiavik, se manifestó muy molesto, pues el Vaticano no había respondido a su carta en la que explicaba su teoría, a pesar de haberla escrito en latín.
Además de suponer que Jesús era gay, Gnarr aprovechó su participación en el encuentro sobre Derechos Humanos, para animar a otros gobiernos a que luchen por los derechos de la Comunidad LGBT -Lésbico, Gay, Bisexual, Trans-.