Hola gente, les dejo mi monografia de hamlet con la cual aprobé, para aquellos que la necesiten.
INTRODUCCION:
Antes de comenzar con el análisis de la obra “HAMLET” intentando desentrañar su verdadero significado, es necesario que hagamos una breve introducción para situarla en su contexto épico-literario, esto es entender el lenguaje utilizado que a e veces resulta rebuscado o con “doble sentido”.
1.1 – Lo trágico en el Renacimiento
En la Edad Media, el Catolicismo, luego de la caída del Imperio Romano, hizo virar el eje hacia el cual miraba el hombre. Todas las respuestas podían encontrarse en Dios. Así, las distintas manifestaciones del arte (la literatura entre ellas) se vieron influenciadas por los postulados de la fe Cristiana. En la época medieval, el relato bíblico era considerado “el relato”.
Estos mismos postulados comienzan a resquebrajarse a partir de nuevas expresiones: científicas, artísticas y sociales. Es el despertar renacentista, la vuelta del hombre a escena. Sin afán de simplificar, este paso desde el Medioevo, desde la fe cristiana, desde la moral cristiana a toda una nueva serie de experiencias que significó el renacimiento, nos interesa concentrarnos en algunos rasgos típicos del período renacentista, específicamente aquellos que marcan una cierta vuelta de “lo trágico” en éste nuevo período histórico. Aquellos que se manifiestan en las producciones renacentistas: obras de arte, la concepción del mundo, del hombre, en síntesis, en el teatro.
1.2- Lo trágico como género
William Shakespeare incorpora elementos de la Antigua Tragedia Griega a la compleja sociedad moderna emergente, haciendo de sus obras un fiel reflejo de su época. De ésta manera Hamlet, se presenta en este trabajo, como la vuelta a lo trágico, al mundo clásico. En el Renacimiento Hamlet es una tragedia de carácter filosófico escrita en torno al año 1600 cuyos personajes son víctimas de sus propias pasiones. También encontramos como ejemplos de obras trágicas en la misma línea argumental de Hamlet: Macbeth, Romeo y Julieta, Julio Cesar, etc. Shakespeare recopila hasta 37 obras teatrales entre dramas, tragedias y comedias, convirtiéndose así en el autor más productivo de su época.
1.3- El teatro Isabelino
El teatro inglés se basó principalmente en los misterios y moralidades del Medioevo, las cuales eran obras de carácter alegórico en las que se personificaban fuerzas naturales o cualidades y los mezcló con características del Renacimiento.
El teatro Isabelino resumía las vivencias históricas del pueblo. El humanismo agregó temas, formas y estructuras nuevas que enriquecieron la tradición popular medieval, al igual que la evolución de la lengua. Thomas Kyd y Christopher Marlowe, ambos dramaturgos, dieron lugar a un teatro dinámico, épico y sin prohibiciones que dio como resultado el trabajo de William Shakespeare.
En cuanto a los actos y a las escenas, las obras seguían la estructura clásica; se empleaba el verso, aunque a menudo se intercalaba con prosa; se mezclaba la tragedia con la comedia; se combinaban tramas distintas; las obras sucedían en varios lugares y transcurría tiempo entre las escenas, personajes de diferentes clases sociales convivían; se incorporaba música, danza y espectáculo; se mostraba violencia, batallas y sangre. Habían dejado de lado La “poética” de Aristóteles.
Los temas de la tragedia solían ser históricos más que míticos y la historia era utilizada para comentar cuestiones del momento. Las comedias eran frecuentemente pastoriles, e incluían elementos mágicos.
Las obras se representaban durante los meses más cálidos en teatros circulares y al aire libre.
El escenario consistía en una plataforma que ocupaba parte del equivalente al actual patio de butacas, entonces era un área para estar de pie destinada a las clases bajas. En los meses más fríos, las obras se montaban en teatros privados para un público de elite.
El decorado era mínimo, y constaba de algunos accesorios o paneles. Al morir la Reina Isabel I, el teatro se tornó oscuro y siniestro; y la comedia, tomó un humor ácido y cínico.
Al estallar la guerra civil en el año 1642, el Parlamento, controlado por puritanos, clausuró todos los teatros. Esto provocó la destrucción de la gran mayoría, y de casi todos los testimonios del teatro inglés renacentista.
Cuando se restauró la monarquía, las obras de teatro solo eran representadas para la elite.
Los teatros franceses e italianos eran los "modelos" para la construcción de los nuevos teatros ingleses. La plataforma isabelina fue conservada pero se combinó con los decorados y los juegos de perspectiva italianos.
Por primera vez, desde la Edad Media, las mujeres pudieron entrar sobre el escenario.
El vocabulario que Shakespeare utiliza a lo largo de toda su obra, es el más rico de la literatura inglesa; está plagada de metáforas y de juegos de palabras;
ARGUMENTO
Después de la muerte del rey (Padre de Hamlet), asesinado a traición por su hermano Claudio en el jardín de palacio, tras la victoria contra Fontibrás, cada noche, antes del amanecer, el espectro de su muerte se aparece en el castillo de Elsinor. Su intención es desvelar al príncipe las extrañas circunstancias de la muerte de su padre, con una única intención: la de hacerle jurar venganza asesinando a su tío. Así pues, el príncipe Hamlet se encomienda a la tarea de matar al hermano de su padre fingiendo una locura de terribles consecuencias. La obra finaliza con la muerte de los personajes principales y con el deseo de que su fiel amigo, Horacio, cuente lo sucedido al pueblo para que se conozca la realidad de la historia. El joven Fontibrás, hijo del viejo rey de Noruega, se hace con el reinado de Dinamarca accidentalmente, después del magnicidio.
TEMATICA
La obra aborda multitud de temas relacionados entre sí por ser fruto todos ellos de las bajas pasiones humanas: la ambición de poder, la infidelidad, el amor adúltero, el egoísmo, la muerte, la injusticia, la traición, etc. De ellos destaca por encima de todos la venganza, que se convierte en el eje principal sobre el que gira toda la obra.
Y es, precisamente, a partir de la venganza de la que subyace la materia de la reflexionaremos en nuestro trabajo: la crisis vital de Hamlet, la pérdida de fe en el ser humano, la duda, lo existencial.
ANALISIS
Hamlet, príncipe de Dinamarca, vive atormentado por la muerte de su padre, asesinado misteriosamente en el jardín del palacio. Es un joven que se encuentra en el periodo de la adolescencia, y, como tal, sus principales preocupaciones se basan en el amor, el estudio y aquellas tareas propias de la realeza. Una noche, de madrugada, descubre el verdadero secreto de la muerte de su padre. El espectro le comunica que fue asesinado por su hermano Claudio para hacerse con el reino de Dinamarca. Este es el principio de una duda que le angustiará: plantearse si creerle o no, para de este modo, llevar a cabo la petición de venganza hacia su tío Claudio.
Para comprobarlo, utilizará una obra de teatro retocada por él mismo, con el fin de desenmascarar al hermano de su padre. Comprobado que es cierto lo que le anticipaba el fantasma, se planteará otra gran duda: ¿merece la pena vengar la muerte de su padre?, que dará pie al famoso monólogo del “ser o no ser”, del Acto Tercero, Escena Cuarta.
Para empezar, todo el monólogo es una pregunta retórica: ¿Ser o no ser? Hamlet se plantea si es conveniente resignarse ante las adversidades, luchar esforzadamente contra ellas o acabar con su vida como remedio a su angustia. El miedo al más allá, a conocer si hay vida después de la muerte, con la consecuencia de posponer el sufrimiento a esa otra vida, es lo que le frena para suicidarse y lo que le empuja a llevar a cabo sus planes de venganza.
La vida para Hamlet, tras lo ocurrido, se convierte en un sufrimiento por el que pasar. “Si es más noble para el alma soportar las flechas de la áspera fortuna” (Pagina27) es lo mismo que una resignación, “o armarse contra un mar de adversidades y darles fin en el encuentro” es lo mismo que una acción. Se plantea si es mejor la resignación que dará lugar a la locura, o la acción, que provocará el suicidio. De una forma u otra, el resultado final conlleva la muerte, el pesimismo existencial, el desengaño ante la vida, asuntos característicos del Barroco.
Cuando, más adelante, se apunta lo siguiente: “La conciencia nos vuelve unos cobardes”, Hamlet nos indica que no ha dado un paso adelante por un miedo moral, porque la conciencia impide llevar a cabo sus pensamientos en la realidad.
Una muestra más que refleja la crisis vital de Hamlet se concentra en el Acto quinto, Escenas II y III, donde se replantea el sentido de la vida y la fugacidad de la misma, charlando con los sepultureros y descubriendo los huesos de su amigo de infancia, Yorik.
Al contemplar la escena de los sepultureros, Hamlet reflexiona junto a Horacio sobre la vulgaridad de la muerte. Observa cómo, después de que hubieran existido personas destacables en la sociedad, siendo estadistas, letrados, caballeros… etc., acaban siendo tratados como desperdicios que han perdido todo su valor en vida, en mano de los sepultureros que los manejan sin respeto alguno. Esa visión le marca y la acrecienta más si cabe su angustia vital.
La igualación que supone el fin de la vida, para ricos y pobres. Todos ellos tienen como final la muerte; nadie se puede liberar de su poder nivelador. Todas estas personas pierden su valor terrenal, en manos de la muerte.
Todo lo anterior se puede corroborar con el momento en el que se encuentra con la calavera de Yorik, antiguo bufón de la corte. Se vuelve tierno y melancólico al contemplar a su amigo, con el que ha pasado tantos buenos ratos de pequeño, en esas condiciones deplorables. Juega con las palabras y los términos de “justicia”, con un cierto tono melancólico.
El fragmento al que aludimos contiene preguntas retoricas, con el que pretende interrogarse vanamente sobre el sentido final de la vida y el para qué sirve luchar por tenerlo todo si finalmente la muerte acaba por arrebatártelo.
Con el “ubisunt” se refiere al tópico literario muy utilizado en la época, de la frase en latín "Ubi sunt qui ante nos in hoc mundo fuere?" que en español significa "¿dónde están o qué fue de quienes vivieron antes que nosotros?".
CONCLUSION
Llegados al final de nuestro trabajo, concluimos con una serie de reflexiones de carácter personal que pretenden valorar nuestra impresión sobre la lectura de la obra de Shakespeare.
El príncipe Hamlet se escudó tras su aparente locura, en un principio, para conseguir la respuesta a la duda que le sembró el supuesto espíritu de su padre muerto. Sin embargo, una vez descubierto que el Rey Claudio, en conspiración con Gertrudis, su madre, asesinó a su padre con un potente veneno, decidió no actuar.
Hamlet es un personaje totalmente tibio, nunca termina por decantarse por nada; no se decide a vengar de una vez por todas a su padre; no se decide a dejar todo por su
amada Ofelia, ¿O podría ser que no la amara realmente? Muestra una vez más de la duda permanente que asola al protagonista.
Por otro lado, parece que nunca siente remordimientos por las muertes que causó. En ningún momento recuerda que mandara matar a Rosencrantz y a Guildenstern sin ningún motivo.
Y tampoco recuerda y mucho menos se arrepiente de haber asesinado al pobre Polonio; ni siquiera, y suponiendo que amara a Ofelia, por ser el padre de ésta. Si nos damos cuenta, en gran parte, la muerte del viejo tuvo que ver con la locura, seguida de la muerte de la joven doncella.
En realidad, a Hamlet lo único que le provoca algún tipo de sentimiento y lo que lo hace actuar es lo que lo afecta directamente. Se convierte así en un personaje egocéntrico: todo debe girar en torno a sí mismo. Ni siquiera sufrió por la muerte de su madre, y dudamos de que el asesinato de su padre lo haya sentido tanto como nos lo hace suponer al comienzo de la obra.
Lo único importante para él es salvaguardar su imagen ante el pueblo, rogando a Horacio que narre la verdad de los hechos tras la muerte final de casi todos los personajes.
Desde nuestro modesto punto de vista, en el miedo a tratar de conocer qué hay después de la muerte, hay una crítica velada a la visión de la religión, la cual castiga por lo que has hecho, sea bueno o malo, aparte de criticar a los que impiden la felicidad y solo dan constancia y muestra de la muerte. Parece como si estuviéramos manejados por los hilos del concepto religioso de la época, de forma que el hombre tuviera miedo a revelarse contra lo establecido desde las altas esferas religiosas.
Estamos, pues, ante un personaje complejo, contradictorio, atormentado por su duda y vencido por las circunstancias, de tal forma que indirectamente interfiere en el triste desenlace de sus compañeros de viaje.
BIBLIOGRAFIA
Hamlet de William Shakespeare
un saludo!

