Introducción
La política antijudía nazi comenzó con actos de intimidación y de terror, negación de derechos humanos y civiles, y presiones para eliminar la presencia de judíos en Alemania, y acabó con la casi total destrucción de la población judía de los países europeos. Esta política fue ejercida por el partido nazi y por distintos departamentos del estado alemán, y con la asistencia de elementos antisemitas pro-nazis en los territorios conquistados por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
La hostilidad hacia los judíos estaba sin duda agravada por el antijudaísmo tradicional, pero se basaba principalmente en el antisemitismo racista que era uno de los principios esenciales de la ideología nacionalsocialista. Según ésta no había lugar para los judíos en la sociedad humana.
El Holocausto tuvo como resultado el exterminio de centenares de comunidades judías junto con sus riquezas materiales y espirituales. Por su naturaleza y amplitud fue la tragedia más grande que hostigó al pueblo judío en toda su historia.
Marco Teórico
La Operación Bernhard fue una de las falsificaciones de dinero más grandes y mejor hechas de la historia. Entre los años 1939, cuando surgió la idea, y 1945, en la Alemania nazi, se puso en marcha un operativo para conseguir reproducir las copias de billetes de libras esterlinas más perfectas que llegaron a conocerse. Tanto como para conseguir que luego de la caída de los nazis, el Banco de Inglaterra tuviera que recambiar todo el circulante por un nuevo billete y diseño para evitar un descrédito sobre su moneda.
El operativo Bernhard fue implementado por órdenes del propio Heinrich Himmler (Un conocido general nazi) y ejecutado por el general Bernhard Krüger. La idea tenía de ambicioso, lo que no tenía de original: poder financiar las operaciones de las SS y la Gestapo utilizando la más perfecta falsificación de la moneda inglesa, y al mismo tiempo producir un daño muy grande a la economía inglesa provocando una altísima inflación por el aumento del dinero falsificado circulante.
La oficina encargada de llevar a cabo el plan se creó en Berlín en el año 1942. Un grupo de 140 expertos calígrafos, técnicos en impresión y hasta artistas de origen judío fueron seleccionados de entre los prisioneros nazis y trasladados al campo de concentración de Sashsenhausen, donde se puso en funcionamiento la fábrica de billetes falsos con un régimen de detención especial para los prisioneros afectados, en el cual se les trataba de mejor forma que en otros campos de concentración, ya que en éste se les daba más comida y mejor ropa, ésta igual, a pesar de no ser en toda, tenía rallas blancas y negras, como en otros campos de concentración. Es quizás una de las más interesantes puestas en escena del dilema del prisionero: el dilema moral de colaborar en la fabricación del dinero suponía alimentar el régimen nazi o en caso contrario, perder la vida.
Al alcanzar un grado de casi perfección en la fabricación, la distribución de los billetes y su inserción en el mercado no fue un tema sencillo: en un comienzo, se pensó en arrojar los billetes sobre la población, pero fue descartado de inmediato. Las primeras transferencias de prueba se realizaron en marzo de 1941 en distintos bancos que no detectaron ninguna anomalía. Los falsos billetes se introdujeron con éxito en las economías de países, tales como España, Turquía, Suecia, y Suiza a través de las embajadas.
Fue el momento de la producción masiva, en la que se llegaron a producir unas 400.000 libras esterlinas por mes. Después de terminado el proyecto, los judíos participantes iban a ser matados, entonces, pensaron en alguna forma de seguir viviendo, es decir, falsificar de vuelta. Lo que se les ocurrió fue falsificar dólares en vez de libras esterlinas, ya que el dólar es sabido que siempre fue uno de los billetes más difíciles de falsificar debido a su olor particular y a que al encenderse, el fuego es de un color mucho más rojizo; entonces demorarían más y tendrían más tiempo para vivir. Los nazis estaban tan emocionados de que la “primera parte” de la operación haya salido tan bien que aceptaron la propuesta de falsificar dólares. Pero no se pudo completar dado a que los judíos retrasaron la falsificación, para darse más tiempo de vida, y por el final de la guerra en 1945.
Para una distribución masiva, se contó con la colaboración de Friedrich Schwend, quien consiguió poner grandes sumas de libras esterlinas falsas en los mercados internacionales con una compleja maniobra de lavado de dinero. Los falsos billetes comenzaron a circular en forma masiva hasta llegar al Banco de Inglaterra.
El modo en que se detectaron los billetes falsos fue el resultado de una impensada casualidad: un empleado del Banco de Inglaterra detectó dos billetes con su numeración exactamente igual. La información no tardó en llegar a las autoridades que al descubrir más copias, tomaron idea de lo grande que era el fraude.
En ésta situación estaba en juego la credibilidad económica de Inglaterra, por lo que la opción que eligieron las autoridades fue silenciarse.
El dinero falso siguió siendo utilizado por los implicados en la operación. Se sospecha que para escapar de los aliados, los nazis utilizaron el dinero falsificado para financiar exilios en distintos países del mundo.
Las libras falsificadas continuaron circulando en distintas partes del mundo. El gobierno Inglés se negó a procesar a los detenidos del nazismo implicados en la operación, en un intento de desmentir lo que sucedió. Incluso, algunos de los prisioneros especialistas en la falsificación, fueron incorporados al servicio secreto de los países vencedores.
Los billetes falsificados continuaron circulando durante años, hasta que el Banco de Inglaterra renovó los diseños de los billetes mayores de 5 libras esterlinas en años posteriores.
Cuando la guerra estaba ya casi en su fin, todos los equipos de producción de libras falsas fueron trasladados hacia la zona del lago Toplitz, donde finalmente fueron destruidos en un acto de desesperación ejecutado por el propio Bernhard Krüger bajo las órdenes expresas de Himmler. Muchos de los equipos fueron arrojados al fondo del lago Toplitz, un lugar en el que hasta ahora se realizan tareas de exploración con la esperanza de encontrar muchos de los tesoros y riquezas de los nazis, y desaparecidas hasta la actualidad.
Fuentes
Fuente I (Libra Esterlina falsificada)
10 Libras esterlinas falsificadas
10 Libras esterlinas verdaderas
Es una fuente histórica, porque es evidencia directa del pasado que está siendo estudiado.
Como se puede ver, las 10 libras esterlinas falsas no están completas, esto puede ser debido a que fue una de las tandas de libras esterlinas falsas tiradas al lago Toplitz, al final de la guerra.
Una de las cosas que hacían los judíos era hacer que pequeños detalles queden distintos, esto se puede ver por ejemplo en el sello, que en el falso las líneas son más juntas, y que el borde en el falso es mucho más oscuro.
Las 10 libras esterlinas falsas tienen una fecha anterior a la que fueron hechas, esto se puede saber ya que la Segunda Guerra Mundial empezó en el año 1939 y la fecha de las 10 libras esterlinas es del 1935, esto seguramente se hizo para que no sospechen tanto, y desgraciadamente, en el banco de Inglaterra no sospecharon absolutamente nada.
Otra cosa que se puede notar a simple vista es que la tinta es distinta, ya que ambas están desgastadas, pero la falsa es mucho más tenue. Y muchos otros detalles más que son casi imperceptibles al ojo de alguien que no estudió sobre billetes, o que no sea experto reconociéndolos.
Esto lo hacían pensando que el banco de Inglaterra se daría cuenta e hiciera algo al respecto, pero para cuando el banco de Inglaterra se dio cuenta de que los billetes eran falsos era demasiado tarde y los encargados del banco de Inglaterra decidieron permanecer en silencio (se dieron cuenta de pura casualidad ya que un funcionario se dio cuenta que dos libras esterlinas tenían la misma numeración). Esto a la vez pudo haber pasado gracias a la guerra, ya que Inglaterra posiblemente se enfocaba más en lo bélico que en lo económico, entonces, tal vez, prefería usar más dinero en industrias bélicas que en seguridad para los bancos.
Fuente II (Campo de Concentración Sachsenhausen)
Es una fuente histórica, ya que es evidencia directa del pasado estudiado, es donde la operación Bernhard/Krüger toma lugar
Fue uno de los primeros campos de concentración, su nombre original era “Campo de Educación de Sachsenhausen”, pero también era conocido como Oranienburg, dado a que estaba cerca de dicho pueblo; también como Sachenhausen y como Sachsenhausen- Oranienburg.
Tenía en total 18 hectáreas, de las cuales menos de una era usada para la operación Bernhard/Krüger.
Al principio fue destinado solamente para prisioneros políticos, pero a partir del año 1938, se empezaron a llevar judíos, y luego polacos, franceses y soviéticos.
Se diseñó como un campo modelo y como campo de entrenamiento para comandantes de campos de concentración y personal de guardia.
Debido a una crisis de tifus que hubo, como no querían darles medicamentos a los prisioneros, los cremaban diariamente, y para mantener la discreción, hicieron el primer horno.
Se eligieron más o menos 140 prisioneros judíos que supieran de dibujo, fotografía, que fuesen ya falsificadores, etc. para la operación Bernhard/Krüger.
Dentro de este campo había un casino y un burdel, pero solo los nazis y algunos de los que participaban en la operación Bernhard/Küger, podían entrar en él.
Todos los sobrevivientes de la operación Bernhard/Krüger, dijeron que el este campo de concentración era “un sueño” y que era un campo “modelo humano y amable”, lo que demuestra que como ya está escrito, los trataban mucho mejor que en otros campos, lo que no significa que los trataban bien, sino mejor.
Fuente III (Película: Los Falsificadores)
Nombre: Los falsificadores
Año: 2007
Director: Stefan Ruzowitzky
Reparto: Karl Markovics
August Diehl
Devid Striesow
Martin Brambach
August Zirner
Veit Stübner
Sebastian Urzendowsky
Andreas Schmidt
Argumento:
Basado en un hecho real y trata de la fabricación de dinero falso en la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, lo que se llamó Operación Bernhard, un plan secreto ideado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial para desestabilizar la economía al Reino Unido inundando el reino con moneda del Banco de Inglaterra falsificada. La película se centra en un falsificador judío, Salomon 'Sally' Sorowitsch, que es obligado en la asistencia a la operación nazi en el campo de concentración de Sachsenhausen.
Después de alojarse en un hotel caro y pagar con dinero efectivo, él se introduce en la gran vida de Monte Carlo, satisfactoriamente juega en un casino, llamando la atención de una mujer hermosa francesa, ella descubre un número tatuado en su brazo, revelándolo como un sobreviviente de los campos de concentración Nazis. La película entonces cambia a Berlín en 1936, donde al hombre, Solomon Sorowitsch, es descubierto como un falsificador exitoso de moneda y pasaportes, cogido por la policía, encarcelado, primero en un campo de trabajos forzados, luego en el campo de concentración Mauthausen cerca de Linz. En un esfuerzo para asegurarse la protección y comodidades escasas en el campo, él cambia sus habilidades de falsificación al retrato, llama la atención de las guardias, que le encargan que él los retrate a ellos y a sus familias.
Los talentos de Sorowitsch atrae la más amplia atención, y él es transferido del campo de concentración. Él se encuentra reunido con otros prisioneros con talentos artísticos, y comienza a trabajar en una sección especial del campo de concentración Sachsenhausen fiel a la falsificación.
Los falsificadores son mantenidos en condiciones relativamente humanas, con literas cómodas, ducha, baños y el alimento adecuado, aunque ellos sean sometidos a la brutalidad e insultos por los guardias de la prisión. Sus prisioneros de colegas tienen un rango que cambia de gerentes judíos bancarios a agitadores políticos, y mientras unos están contentos de trabajar para los nazis para evitar los campos de exterminación, los otros ven sus esfuerzos como el apoyar a los alemanes en la guerra. Al principio, el instinto de conservación aparece dirigir a Sorowitsch, pero sus motivos para falsificar para los nazis se complica según crece su preocupación por sus prisioneros colegas, se concientiza de su papel en la guerra contra los Nazis, y su orgullo profesional de la falsificación del dólar de los Estados Unidos, una moneda que él antes era incapaz de falsificar. Sorowitsch hace malabares para demostrar el progreso de las demandas a las autoridades nazis, la determinación de sus co-falsificadores de sabotear la operación, y su lealtad a sus colegas prisioneros.
Los prisioneros satisfactoriamente falsifican la libra británica, pero intencionalmente retrasan la falsificación del dólar americano.
Al final, las evidencias que prueban que la guerra ha girado decididamente contra los nazis gradualmente llegan. Un día los guardias del campo de repente anuncian que las máquinas de impresión deben ser desmontadas y transportadas lejos, que conduce a los falsificadores a temer que ellos finalmente serán matados. Sin embargo, antes de que algo les pase, los guardias alemanes escapan del campo por delante del Ejército Rojo. Los prisioneros privados de comida de otras partes del campo, armados con armas confiscadas, toman el control e irrumpen en el campo donde los falsificadores habían estado, muchísimo más lujoso en comparación. Hasta que los insurrectos ven los tatuajes de los prisioneros bien alimentados que imprimían, ellos creen que los prisioneros que imprimían son oficiales SS y les amenazan. Los falsificadores entonces deben explicar lo que hicieron a los prisioneros medio muertos.
La película entonces vuelve a Monte Carlo donde Sorowitsch, al parecer disgustado con la vida, ahora se aprovecha de la moneda que falsificó para los nazis, intencionadamente lo juega todo.
Análisis de
Es una fuente historiográfica, ya que no es evidencia directa del pasado que está siendo estudiad, pero hay partes en las que se podría decir que es histórica ya que es un testimonio de uno de los sobrevivientes de a operación Bernhard/Krüger, que estuvo junto al director durante toda la filmación de la película diciéndole como había sido su experiencia en el campo de concentración; esto fue de gran importancia para el director, ya que esta película está basada en su libo de recuerdos sobre dicho campo.
Esta película muestra muy bien el trato que había hacia los participantes de la operación Bernhard/Krüger, que era mucho mejor que a otros judíos, pero que igual, por ejemplo con la ropa, era siempre distinta a las de los militares, o los que iban de afuera, porque tenían un cuadrado cosido del “pijama”, como algunos lo llaman, (refiriéndose al uniforme) de los prisioneros judíos.
También muestra como falsificaban las libras esterlinas, y como atrasaban la falsificación de los dólares, para ganar tiempo, de varias formas, como escondiendo los dólares que estaban bien falsificados y dándoles de muestra a los expertos otros, con errores, hechos a propósito.
Otra de las cosas que muestra es el lugar en donde falsificaban los billetes, en la lavandería, que para cubrirlo todavía mejor era, también, una lavandería de verdad.
Conclusión
Hay un gran choque entre los valores morales de los judíos, ya que para poder sobrevivir, deberían ayudar a quienes torturaban y mataban niños judíos, mujeres judías, etc. pero esto no solo implicaba que los nazis pudieran torturar más judíos, sino que podría ayudarlos a ganar la guerra. Lo que estos hacen entonces, para mantener en lo posible sus valores sin violentar y poder seguir viviendo fue demorar las producciones de billetes falsos, y hacer tandas bien falsificadas, para que los supervisores las vean, pero cuando producían en serie, les ponían defectos, a propósito.
También se puede ver como más allá del odio de los nazis hacia los judíos, se da una relación entre Bernhard Krüger y Salomon Sorowitsch, eso demuestra que el odio de los nazis hacia los judíos era estereotipado, pero frente a un relacionamiento personal ese odio se anulaba o desaparecía.
Reflexión:
No se puede decir que los judíos estuvieron bien al colaborar con los nazis, pero hay que ver como se siente uno en esa situación, en la cual su vida depende del capricho de sus captores, y además hay que tener la valentía de hacerlo mal a propósito, porque a pesar de que en parte lo hacían para vivir más, también lo hacían para que la operación no salga bien.
La política antijudía nazi comenzó con actos de intimidación y de terror, negación de derechos humanos y civiles, y presiones para eliminar la presencia de judíos en Alemania, y acabó con la casi total destrucción de la población judía de los países europeos. Esta política fue ejercida por el partido nazi y por distintos departamentos del estado alemán, y con la asistencia de elementos antisemitas pro-nazis en los territorios conquistados por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
La hostilidad hacia los judíos estaba sin duda agravada por el antijudaísmo tradicional, pero se basaba principalmente en el antisemitismo racista que era uno de los principios esenciales de la ideología nacionalsocialista. Según ésta no había lugar para los judíos en la sociedad humana.
El Holocausto tuvo como resultado el exterminio de centenares de comunidades judías junto con sus riquezas materiales y espirituales. Por su naturaleza y amplitud fue la tragedia más grande que hostigó al pueblo judío en toda su historia.
Marco Teórico
La Operación Bernhard fue una de las falsificaciones de dinero más grandes y mejor hechas de la historia. Entre los años 1939, cuando surgió la idea, y 1945, en la Alemania nazi, se puso en marcha un operativo para conseguir reproducir las copias de billetes de libras esterlinas más perfectas que llegaron a conocerse. Tanto como para conseguir que luego de la caída de los nazis, el Banco de Inglaterra tuviera que recambiar todo el circulante por un nuevo billete y diseño para evitar un descrédito sobre su moneda.
El operativo Bernhard fue implementado por órdenes del propio Heinrich Himmler (Un conocido general nazi) y ejecutado por el general Bernhard Krüger. La idea tenía de ambicioso, lo que no tenía de original: poder financiar las operaciones de las SS y la Gestapo utilizando la más perfecta falsificación de la moneda inglesa, y al mismo tiempo producir un daño muy grande a la economía inglesa provocando una altísima inflación por el aumento del dinero falsificado circulante.
La oficina encargada de llevar a cabo el plan se creó en Berlín en el año 1942. Un grupo de 140 expertos calígrafos, técnicos en impresión y hasta artistas de origen judío fueron seleccionados de entre los prisioneros nazis y trasladados al campo de concentración de Sashsenhausen, donde se puso en funcionamiento la fábrica de billetes falsos con un régimen de detención especial para los prisioneros afectados, en el cual se les trataba de mejor forma que en otros campos de concentración, ya que en éste se les daba más comida y mejor ropa, ésta igual, a pesar de no ser en toda, tenía rallas blancas y negras, como en otros campos de concentración. Es quizás una de las más interesantes puestas en escena del dilema del prisionero: el dilema moral de colaborar en la fabricación del dinero suponía alimentar el régimen nazi o en caso contrario, perder la vida.
Al alcanzar un grado de casi perfección en la fabricación, la distribución de los billetes y su inserción en el mercado no fue un tema sencillo: en un comienzo, se pensó en arrojar los billetes sobre la población, pero fue descartado de inmediato. Las primeras transferencias de prueba se realizaron en marzo de 1941 en distintos bancos que no detectaron ninguna anomalía. Los falsos billetes se introdujeron con éxito en las economías de países, tales como España, Turquía, Suecia, y Suiza a través de las embajadas.
Fue el momento de la producción masiva, en la que se llegaron a producir unas 400.000 libras esterlinas por mes. Después de terminado el proyecto, los judíos participantes iban a ser matados, entonces, pensaron en alguna forma de seguir viviendo, es decir, falsificar de vuelta. Lo que se les ocurrió fue falsificar dólares en vez de libras esterlinas, ya que el dólar es sabido que siempre fue uno de los billetes más difíciles de falsificar debido a su olor particular y a que al encenderse, el fuego es de un color mucho más rojizo; entonces demorarían más y tendrían más tiempo para vivir. Los nazis estaban tan emocionados de que la “primera parte” de la operación haya salido tan bien que aceptaron la propuesta de falsificar dólares. Pero no se pudo completar dado a que los judíos retrasaron la falsificación, para darse más tiempo de vida, y por el final de la guerra en 1945.
Para una distribución masiva, se contó con la colaboración de Friedrich Schwend, quien consiguió poner grandes sumas de libras esterlinas falsas en los mercados internacionales con una compleja maniobra de lavado de dinero. Los falsos billetes comenzaron a circular en forma masiva hasta llegar al Banco de Inglaterra.
El modo en que se detectaron los billetes falsos fue el resultado de una impensada casualidad: un empleado del Banco de Inglaterra detectó dos billetes con su numeración exactamente igual. La información no tardó en llegar a las autoridades que al descubrir más copias, tomaron idea de lo grande que era el fraude.
En ésta situación estaba en juego la credibilidad económica de Inglaterra, por lo que la opción que eligieron las autoridades fue silenciarse.
El dinero falso siguió siendo utilizado por los implicados en la operación. Se sospecha que para escapar de los aliados, los nazis utilizaron el dinero falsificado para financiar exilios en distintos países del mundo.
Las libras falsificadas continuaron circulando en distintas partes del mundo. El gobierno Inglés se negó a procesar a los detenidos del nazismo implicados en la operación, en un intento de desmentir lo que sucedió. Incluso, algunos de los prisioneros especialistas en la falsificación, fueron incorporados al servicio secreto de los países vencedores.
Los billetes falsificados continuaron circulando durante años, hasta que el Banco de Inglaterra renovó los diseños de los billetes mayores de 5 libras esterlinas en años posteriores.
Cuando la guerra estaba ya casi en su fin, todos los equipos de producción de libras falsas fueron trasladados hacia la zona del lago Toplitz, donde finalmente fueron destruidos en un acto de desesperación ejecutado por el propio Bernhard Krüger bajo las órdenes expresas de Himmler. Muchos de los equipos fueron arrojados al fondo del lago Toplitz, un lugar en el que hasta ahora se realizan tareas de exploración con la esperanza de encontrar muchos de los tesoros y riquezas de los nazis, y desaparecidas hasta la actualidad.
Fuentes
Fuente I (Libra Esterlina falsificada)
10 Libras esterlinas falsificadas
10 Libras esterlinas verdaderas
Es una fuente histórica, porque es evidencia directa del pasado que está siendo estudiado.
Como se puede ver, las 10 libras esterlinas falsas no están completas, esto puede ser debido a que fue una de las tandas de libras esterlinas falsas tiradas al lago Toplitz, al final de la guerra.
Una de las cosas que hacían los judíos era hacer que pequeños detalles queden distintos, esto se puede ver por ejemplo en el sello, que en el falso las líneas son más juntas, y que el borde en el falso es mucho más oscuro.
Las 10 libras esterlinas falsas tienen una fecha anterior a la que fueron hechas, esto se puede saber ya que la Segunda Guerra Mundial empezó en el año 1939 y la fecha de las 10 libras esterlinas es del 1935, esto seguramente se hizo para que no sospechen tanto, y desgraciadamente, en el banco de Inglaterra no sospecharon absolutamente nada.
Otra cosa que se puede notar a simple vista es que la tinta es distinta, ya que ambas están desgastadas, pero la falsa es mucho más tenue. Y muchos otros detalles más que son casi imperceptibles al ojo de alguien que no estudió sobre billetes, o que no sea experto reconociéndolos.
Esto lo hacían pensando que el banco de Inglaterra se daría cuenta e hiciera algo al respecto, pero para cuando el banco de Inglaterra se dio cuenta de que los billetes eran falsos era demasiado tarde y los encargados del banco de Inglaterra decidieron permanecer en silencio (se dieron cuenta de pura casualidad ya que un funcionario se dio cuenta que dos libras esterlinas tenían la misma numeración). Esto a la vez pudo haber pasado gracias a la guerra, ya que Inglaterra posiblemente se enfocaba más en lo bélico que en lo económico, entonces, tal vez, prefería usar más dinero en industrias bélicas que en seguridad para los bancos.
Fuente II (Campo de Concentración Sachsenhausen)
Es una fuente histórica, ya que es evidencia directa del pasado estudiado, es donde la operación Bernhard/Krüger toma lugar
Fue uno de los primeros campos de concentración, su nombre original era “Campo de Educación de Sachsenhausen”, pero también era conocido como Oranienburg, dado a que estaba cerca de dicho pueblo; también como Sachenhausen y como Sachsenhausen- Oranienburg.
Tenía en total 18 hectáreas, de las cuales menos de una era usada para la operación Bernhard/Krüger.
Al principio fue destinado solamente para prisioneros políticos, pero a partir del año 1938, se empezaron a llevar judíos, y luego polacos, franceses y soviéticos.
Se diseñó como un campo modelo y como campo de entrenamiento para comandantes de campos de concentración y personal de guardia.
Debido a una crisis de tifus que hubo, como no querían darles medicamentos a los prisioneros, los cremaban diariamente, y para mantener la discreción, hicieron el primer horno.
Se eligieron más o menos 140 prisioneros judíos que supieran de dibujo, fotografía, que fuesen ya falsificadores, etc. para la operación Bernhard/Krüger.
Dentro de este campo había un casino y un burdel, pero solo los nazis y algunos de los que participaban en la operación Bernhard/Küger, podían entrar en él.
Todos los sobrevivientes de la operación Bernhard/Krüger, dijeron que el este campo de concentración era “un sueño” y que era un campo “modelo humano y amable”, lo que demuestra que como ya está escrito, los trataban mucho mejor que en otros campos, lo que no significa que los trataban bien, sino mejor.
Fuente III (Película: Los Falsificadores)
Nombre: Los falsificadores
Año: 2007
Director: Stefan Ruzowitzky
Reparto: Karl Markovics
August Diehl
Devid Striesow
Martin Brambach
August Zirner
Veit Stübner
Sebastian Urzendowsky
Andreas Schmidt
Argumento:
Basado en un hecho real y trata de la fabricación de dinero falso en la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, lo que se llamó Operación Bernhard, un plan secreto ideado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial para desestabilizar la economía al Reino Unido inundando el reino con moneda del Banco de Inglaterra falsificada. La película se centra en un falsificador judío, Salomon 'Sally' Sorowitsch, que es obligado en la asistencia a la operación nazi en el campo de concentración de Sachsenhausen.
Después de alojarse en un hotel caro y pagar con dinero efectivo, él se introduce en la gran vida de Monte Carlo, satisfactoriamente juega en un casino, llamando la atención de una mujer hermosa francesa, ella descubre un número tatuado en su brazo, revelándolo como un sobreviviente de los campos de concentración Nazis. La película entonces cambia a Berlín en 1936, donde al hombre, Solomon Sorowitsch, es descubierto como un falsificador exitoso de moneda y pasaportes, cogido por la policía, encarcelado, primero en un campo de trabajos forzados, luego en el campo de concentración Mauthausen cerca de Linz. En un esfuerzo para asegurarse la protección y comodidades escasas en el campo, él cambia sus habilidades de falsificación al retrato, llama la atención de las guardias, que le encargan que él los retrate a ellos y a sus familias.
Los talentos de Sorowitsch atrae la más amplia atención, y él es transferido del campo de concentración. Él se encuentra reunido con otros prisioneros con talentos artísticos, y comienza a trabajar en una sección especial del campo de concentración Sachsenhausen fiel a la falsificación.
Los falsificadores son mantenidos en condiciones relativamente humanas, con literas cómodas, ducha, baños y el alimento adecuado, aunque ellos sean sometidos a la brutalidad e insultos por los guardias de la prisión. Sus prisioneros de colegas tienen un rango que cambia de gerentes judíos bancarios a agitadores políticos, y mientras unos están contentos de trabajar para los nazis para evitar los campos de exterminación, los otros ven sus esfuerzos como el apoyar a los alemanes en la guerra. Al principio, el instinto de conservación aparece dirigir a Sorowitsch, pero sus motivos para falsificar para los nazis se complica según crece su preocupación por sus prisioneros colegas, se concientiza de su papel en la guerra contra los Nazis, y su orgullo profesional de la falsificación del dólar de los Estados Unidos, una moneda que él antes era incapaz de falsificar. Sorowitsch hace malabares para demostrar el progreso de las demandas a las autoridades nazis, la determinación de sus co-falsificadores de sabotear la operación, y su lealtad a sus colegas prisioneros.
Los prisioneros satisfactoriamente falsifican la libra británica, pero intencionalmente retrasan la falsificación del dólar americano.
Al final, las evidencias que prueban que la guerra ha girado decididamente contra los nazis gradualmente llegan. Un día los guardias del campo de repente anuncian que las máquinas de impresión deben ser desmontadas y transportadas lejos, que conduce a los falsificadores a temer que ellos finalmente serán matados. Sin embargo, antes de que algo les pase, los guardias alemanes escapan del campo por delante del Ejército Rojo. Los prisioneros privados de comida de otras partes del campo, armados con armas confiscadas, toman el control e irrumpen en el campo donde los falsificadores habían estado, muchísimo más lujoso en comparación. Hasta que los insurrectos ven los tatuajes de los prisioneros bien alimentados que imprimían, ellos creen que los prisioneros que imprimían son oficiales SS y les amenazan. Los falsificadores entonces deben explicar lo que hicieron a los prisioneros medio muertos.
La película entonces vuelve a Monte Carlo donde Sorowitsch, al parecer disgustado con la vida, ahora se aprovecha de la moneda que falsificó para los nazis, intencionadamente lo juega todo.
Análisis de
Es una fuente historiográfica, ya que no es evidencia directa del pasado que está siendo estudiad, pero hay partes en las que se podría decir que es histórica ya que es un testimonio de uno de los sobrevivientes de a operación Bernhard/Krüger, que estuvo junto al director durante toda la filmación de la película diciéndole como había sido su experiencia en el campo de concentración; esto fue de gran importancia para el director, ya que esta película está basada en su libo de recuerdos sobre dicho campo.
Esta película muestra muy bien el trato que había hacia los participantes de la operación Bernhard/Krüger, que era mucho mejor que a otros judíos, pero que igual, por ejemplo con la ropa, era siempre distinta a las de los militares, o los que iban de afuera, porque tenían un cuadrado cosido del “pijama”, como algunos lo llaman, (refiriéndose al uniforme) de los prisioneros judíos.
También muestra como falsificaban las libras esterlinas, y como atrasaban la falsificación de los dólares, para ganar tiempo, de varias formas, como escondiendo los dólares que estaban bien falsificados y dándoles de muestra a los expertos otros, con errores, hechos a propósito.
Otra de las cosas que muestra es el lugar en donde falsificaban los billetes, en la lavandería, que para cubrirlo todavía mejor era, también, una lavandería de verdad.
Conclusión
Hay un gran choque entre los valores morales de los judíos, ya que para poder sobrevivir, deberían ayudar a quienes torturaban y mataban niños judíos, mujeres judías, etc. pero esto no solo implicaba que los nazis pudieran torturar más judíos, sino que podría ayudarlos a ganar la guerra. Lo que estos hacen entonces, para mantener en lo posible sus valores sin violentar y poder seguir viviendo fue demorar las producciones de billetes falsos, y hacer tandas bien falsificadas, para que los supervisores las vean, pero cuando producían en serie, les ponían defectos, a propósito.
También se puede ver como más allá del odio de los nazis hacia los judíos, se da una relación entre Bernhard Krüger y Salomon Sorowitsch, eso demuestra que el odio de los nazis hacia los judíos era estereotipado, pero frente a un relacionamiento personal ese odio se anulaba o desaparecía.
Reflexión:
No se puede decir que los judíos estuvieron bien al colaborar con los nazis, pero hay que ver como se siente uno en esa situación, en la cual su vida depende del capricho de sus captores, y además hay que tener la valentía de hacerlo mal a propósito, porque a pesar de que en parte lo hacían para vivir más, también lo hacían para que la operación no salga bien.
Esto esta hecho con la intención de recordar a estos "heroes", y a todas las personas que murieron durante el holocausto.
Hecho por Federico Vilensky, vile1294.
PD: los que bardeen se les eliminará los comentarios, y tambíen aquellos que digan que se lo merecían.