Será mejor que los futuros padres cuiden su lenguaje. Un estudio ha reportado que los bebes pueden oír palabras específicas dentro del vientre materno y recordarlas luego del nacimiento. Estos resultados se añaden al entendimiento de como los entornos acústicos tempranos dan forma al desarrollo del cerebro.
Estudios anteriores descubrieron que los fetos pueden oír y aprender ciertos sonidos. Las canciones infantiles, el sonido de las vocales y la voz de sus madres pueden afectar a un bebe en desarrollo. Pero el nuevo estudio, publicado el 26 de Agosto, muestra que un feto puede detectar y recordar palabras simples. "Las capacidades cognitivas del feto son mucho mas específicas de lo que pensábamos," dice Eino Partanen de la Universidad de Helsinki.
Partanen y sus colegas usaron una palabra falsa, tatata, parar comprobar si una palabra en particular podía abrirse camino hacia el cerebro del feto. De cinco a siete veces por semana durante el tercer trimestre, 17 mujeres Finlandesas embarazadas recibieron instrucciones de reproducir una grabación de una mujer diciendo esta palabra en dos etapas de cuatro minutos. Se les dijo que subieran el volumen hasta un punto en el que una fuese difícil llevar una conversación. La mayor parte de la grabación fue la misma pronunciación de tatata, pero de vez en cuando había un cambio. El tono en la sílaba media cambiaría, algo que rara vez pasa en el idioma Finlandés.
Cinco días luego de su nacimiento, los bebés nuevamente oían las grabaciones. A través de electrodos ligados a las cabezas de los recién nacidos, Partanen y sus colegas observaron en busca de signos específicos de reconocimiento: Un salto neuronal fuera de lo común, llamado respuesta desajustada, que muestra que el cerebro esta prestando atención porque algo es diferente. Esta respuesta indica un nivel de familiaridad, dice Partanen. Los adultos adquieren reacciones neuronales similares cuando aprenden un nuevo lenguaje, por ejemplo.
Cuando la grabación alcanzaba la versión alterada de tatata, los bebés que habían sido expuestos a las grabaciones en el útero mostraban esta respuesta desajustada, mientras que los 16 bebés que no habían oído las grabaciones no mostraban cambios. Estos resultados sugieren que los bebés pueden aprender y recordar la versión normal de tatata.
No queda claro cuanto duran estas palabras en la memoria. En el estudio, los fetos oían las grabaciones hasta cinco días antes del nacimiento, pero esta memoria podría durar mas que eso.
El estudio va mas allá de los trabajos anteriores, muchos de los cuales dependían de los cambios indirectos de comportamiento, como usar un chupete o girar la cabeza, y de hecho revela los efectos en el cerebro, dice la psicóloga Christine Moon. "Se ha investigado bastante sobre el comportamiento y no tanto sobre el cerebro," dice.
El hallazgo tiene implicaciones en las intervenciones tempranas en niños que pueden estar en riesgo de problemas del habla, que pueden acompañar ciertas clases de dislexia, dice Partanen. Palabras cuidadosamente diseñadas o pequeñas frases reproducidas durante el embarazo pueden aportar beneficios, concluye.