Se explora la posibilidad de usar el virus del VIH para combatir el cáncer.
Como sabrán, el virus del VIH ataca a las células T en la sangre, afectando al sistema inmunológico. Aprovechando esta propiedad, existen nuevas líneas de investigación enfocadas en utilizar partes no dañinas de este virus (para que no genere el mismo efecto negativo) para modificar a las células T y que éstas se conviertan en células asesinas de otras células cancerígenas en distintos tipos de cáncer en sangre.
Este tratamiento se ha probando en un paciente de 65 años, William Ludwig, quien tenía poca oportunidad de enfrentar la leucemia. Una vez infectado con estos virus modificados, su cáncer desapareció a lo largo de unas cuantas semanas. Un año después del tratamiento, continua en este estado de remisión completa. A pesar del éxito, se está probando con sólo tres pacientes más y aún está en su etapa experimental, por lo que no está disponible para otros casos fuera de este estudio.
Aunque aún falta un buen tiempo para realizar distintas pruebas y estudios y que pueda ser utilizado de forma masiva, es una esperanza para quienes sufren de algún tipo de cáncer en la sangre. En estos últimos años hemos estado viendo distintos avances, y lo genial de este estudio, es que muestra el modo en que la investigación de dos de las enfermedades más importantes del siglo XX y XXI, convergen en una solución para una pequeña parte del problema.
Vía NY Times vía DVICE
Como sabrán, el virus del VIH ataca a las células T en la sangre, afectando al sistema inmunológico. Aprovechando esta propiedad, existen nuevas líneas de investigación enfocadas en utilizar partes no dañinas de este virus (para que no genere el mismo efecto negativo) para modificar a las células T y que éstas se conviertan en células asesinas de otras células cancerígenas en distintos tipos de cáncer en sangre.
Este tratamiento se ha probando en un paciente de 65 años, William Ludwig, quien tenía poca oportunidad de enfrentar la leucemia. Una vez infectado con estos virus modificados, su cáncer desapareció a lo largo de unas cuantas semanas. Un año después del tratamiento, continua en este estado de remisión completa. A pesar del éxito, se está probando con sólo tres pacientes más y aún está en su etapa experimental, por lo que no está disponible para otros casos fuera de este estudio.
Aunque aún falta un buen tiempo para realizar distintas pruebas y estudios y que pueda ser utilizado de forma masiva, es una esperanza para quienes sufren de algún tipo de cáncer en la sangre. En estos últimos años hemos estado viendo distintos avances, y lo genial de este estudio, es que muestra el modo en que la investigación de dos de las enfermedades más importantes del siglo XX y XXI, convergen en una solución para una pequeña parte del problema.
Vía NY Times vía DVICE