Centenario
Majestuosa y misteriosa por igual. la imponente Machu Picchu, construida con piedras de mas de 10 toneladas y 250 millones de años cumple este julio 100 años de intrigar al mundo desde los 2.440 metros de altura en los Andes al sur de Perú.
L a primera residencia del emperador inca Pachautec fue puesta en el "mapa mundial" por el explorador estadounidense Hiram Bingham en 1911 y hoy es visitada por miles de turistas que siempre se impresionan con sus 170 edificios en ruinas y un acueducto de 749 metros que aun funciona.
A pesar de que muchas personas han recorrido el sitio. aún son mas preguntas que respuestas. Las preguntas surgen en todos los idiomas como es que gigantescas piedras del río llegaron a la cima de esas montañas? como lograron subir agua hasta ahí? donde están los autores de esta obra de ingeniería?
hay pocas respuestas. Hasta ahora, hay coincidencia en que las ruinas, declaradas patrimonio de la humanidad en 1983, tienen 570 años y 32.592 hectáreas. Se sabe, además, que al menos los templos del Sol, las Tres Ventanas y del Cóndor son sitios religiosos orientados al Sol.
El centenario del descubrimiento de Machu Picchu se celebra el proximo jueves con figuras de la talla del egiptologo Zahi Hawassen y actores como Jim Carrey. Ese día y noche, 300 artistas honraran a los apus (dioses de las montañas), se estrenará un documental y nuevos billetes de 110 soles. Habra festejo nocturno, eso sí, sin presencia de turistas.
Sin embargo, lejos de los bombos y platillos, los expertos recuerdan que urge reflexionar y actuar para que el sitio tenga futuro.
Si bien el lugar no tiene daños estructurales, expertos del instituto Geologico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) de Perú, como Victor Carlotto, reconocieron que en el sector del conjunto hace falta mas mantenimiento, así como reconsiderar la capacidad de carga del sitio. Además, los peruanos aún esperan el resto de las 44.000 piezas que Bingham se llevó a la Universidad de Yale, que este año ya devolvió las primeras 366.
¿Cómo fue construido Machu Picchu?
Es la pregunta que busca responder con gran rigor el arquitecto cusqueño Jesús Puelles Escalante y muchos mas en un libro que le ha tomado cuatro años de investigación.
Desde que su existencia fue conocida por Occidente, hace cien años, Machu Picchu ha fascinado al mundo principalmente por dos motivos: por sus dimensiones y estética, y sobre todo por una pregunta fundamental: ¿cómo y para qué fue construida esta ciudad de piedra sobre piedra, como diría Martín Adán, en una zona agreste y de difícil acceso? Las investigaciones recientes han podido dilucidar el enigma. Machu Picchu fue construida a partir de un conocimiento cabal de la ingeniería civil, vial, hidráulica, geológica y ambiental, en un tiempo en que el hombre tenía una cosmovisión propia y sagrada, que vinculaba la sociedad con la naturaleza.
El ingeniero cusqueño Jesús Puelles Escalante ha editado un volumen que explica de manera detallada cómo fue edificada la ciudad inca, recogiendo información hallada en las crónicas, en los descubrimientos arqueológicos y en sus trabajos de campo, durante cuatro años de investigación. El libro aborda cuatro aspectos centrales sobre esta maravilla prehispánica: su arquitectura, su biodiversidad, las intervenciones que se han hecho para ponerla en valor y las recomendaciones para mitigar sus riesgos actuales.
Para Arguedas, Machu Picchu tenía la forma de un cóndor inmenso con las alas extendidas. Fue edificada en una extensión de 14 hectáreas, si tomamos en cuenta la zona urbana, y en más de 30 mil hectáreas si consideramos todo el santuario natural que la rodea. “Esta gran obra ha sido lograda por la relación intrínseca que ha existido siempre entre la arquitectura y la ingeniería. Su ubicación es especial y única, debido a que se encuentra en un área determinada como una isla interior esteparia, rodeada por un entorno de gran biodiversidad y ecosistemas”, explica Jesús Puelles.
La ciudad ha sido construida sobre una meseta de granito, conocida también como batolito de Vilcabamba, una roca formada en el interior de la tierra, que emergió a la superficie en algún momento, hace millones de años.
Esta meseta fue entonces una enorme cantera natural. De ahí se extrajeron las piedras para la edificación de la ciudad. Según explica el autor los lugares principales, como el templo del Sol, el templo de las Tres Ventanas, el Torreón, etc., fueron edificados cerca de la cantera, para evitar acarrear las enormes piedras. “Solo en casos especiales las rocas fueron llevadas de arriba hacia abajo, debido a que se construyó siguiendo a una jerarquía: primero la parte alta y luego la inferior. Con los excedentes, se hicieron los andenes y algunos muros que sí llevaban mortero, el cual era una mezcla de arcilla de tierra y partículas de granito”.
Pero la parte esencial de Machu Picchu fue hecha con piedras superpuestas. “Lo más importante corresponde a cantería fina, piedra sobre piedra, lo cual fue ayudado por el peso del granito, que es superior al concreto moderno. Estamos hablando de un peso de 2.800 kilogramos por metro cúbico, mientras el concreto solo alcanza los 2.300 kilogramos. Este peso natural le dio estabilidad”.
Otro factor es el ancho de los muros, que fluctúan entre los 80, 85 y 90 centímetros. ¿Pero, cómo hicieron para cortar, modelar o pulir las rocas? “Hay varias hipótesis –explica Puelles–, en las excavaciones del Coricancha y Machu Picchu se han hallado piedras ovaladas cono la hiwaya, cuya dureza es superior a cualquier tipo de roca, y es probable que esta haya servido para el pulido de las piezas líticas. Para colocar las piedras en los muros se ensayaba varias veces hasta obtener el mínimo error, de tal manera que cada pieza era una obra de arte”.
Se cree que la muralla que forma la residencia real fue la primera en construirse. Ahí empezó todo. Luego vino el Inti Huatana y después el templo del Sol. El Torreón o la tumba real es uno de los lugares centrales del sitio y es probable que ahí, en algún momento, haya estado enterrado el inca Pachacútec.
Pero nada de esto hubiera sido posible sin la técnica de construcción de los incas, quienes aplicando en forma práctica la geometría de líneas rectas perpendiculares –el mismo principio de Pitágoras–, pudieron trazar habitaciones, recintos, escaleras, etc., con una perfección estética asombrosa. Y Machu Picchu tampoco hubiera sido posible si los incas no hubieran conocido eso que hoy llamamos ingeniería hidráulica y de fluidos. El abastecimiento de agua en la zona, la red de canales y los sistemas de drenajes funcionan hasta la actualidad. La prueba, como bien reitera el autor de este volumen, es que el último diluvio ocurrido en el Cusco, a inicios de este año, no afectó a Machu Picchu. Los sistemas de drenaje inca funcionaron a la perfección.
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Gracias por su tiempo!!
Majestuosa y misteriosa por igual. la imponente Machu Picchu, construida con piedras de mas de 10 toneladas y 250 millones de años cumple este julio 100 años de intrigar al mundo desde los 2.440 metros de altura en los Andes al sur de Perú.
L a primera residencia del emperador inca Pachautec fue puesta en el "mapa mundial" por el explorador estadounidense Hiram Bingham en 1911 y hoy es visitada por miles de turistas que siempre se impresionan con sus 170 edificios en ruinas y un acueducto de 749 metros que aun funciona.
A pesar de que muchas personas han recorrido el sitio. aún son mas preguntas que respuestas. Las preguntas surgen en todos los idiomas como es que gigantescas piedras del río llegaron a la cima de esas montañas? como lograron subir agua hasta ahí? donde están los autores de esta obra de ingeniería?
hay pocas respuestas. Hasta ahora, hay coincidencia en que las ruinas, declaradas patrimonio de la humanidad en 1983, tienen 570 años y 32.592 hectáreas. Se sabe, además, que al menos los templos del Sol, las Tres Ventanas y del Cóndor son sitios religiosos orientados al Sol.
El centenario del descubrimiento de Machu Picchu se celebra el proximo jueves con figuras de la talla del egiptologo Zahi Hawassen y actores como Jim Carrey. Ese día y noche, 300 artistas honraran a los apus (dioses de las montañas), se estrenará un documental y nuevos billetes de 110 soles. Habra festejo nocturno, eso sí, sin presencia de turistas.
Sin embargo, lejos de los bombos y platillos, los expertos recuerdan que urge reflexionar y actuar para que el sitio tenga futuro.
Si bien el lugar no tiene daños estructurales, expertos del instituto Geologico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) de Perú, como Victor Carlotto, reconocieron que en el sector del conjunto hace falta mas mantenimiento, así como reconsiderar la capacidad de carga del sitio. Además, los peruanos aún esperan el resto de las 44.000 piezas que Bingham se llevó a la Universidad de Yale, que este año ya devolvió las primeras 366.
¿Cómo fue construido Machu Picchu?
Es la pregunta que busca responder con gran rigor el arquitecto cusqueño Jesús Puelles Escalante y muchos mas en un libro que le ha tomado cuatro años de investigación.
Desde que su existencia fue conocida por Occidente, hace cien años, Machu Picchu ha fascinado al mundo principalmente por dos motivos: por sus dimensiones y estética, y sobre todo por una pregunta fundamental: ¿cómo y para qué fue construida esta ciudad de piedra sobre piedra, como diría Martín Adán, en una zona agreste y de difícil acceso? Las investigaciones recientes han podido dilucidar el enigma. Machu Picchu fue construida a partir de un conocimiento cabal de la ingeniería civil, vial, hidráulica, geológica y ambiental, en un tiempo en que el hombre tenía una cosmovisión propia y sagrada, que vinculaba la sociedad con la naturaleza.
El ingeniero cusqueño Jesús Puelles Escalante ha editado un volumen que explica de manera detallada cómo fue edificada la ciudad inca, recogiendo información hallada en las crónicas, en los descubrimientos arqueológicos y en sus trabajos de campo, durante cuatro años de investigación. El libro aborda cuatro aspectos centrales sobre esta maravilla prehispánica: su arquitectura, su biodiversidad, las intervenciones que se han hecho para ponerla en valor y las recomendaciones para mitigar sus riesgos actuales.
Para Arguedas, Machu Picchu tenía la forma de un cóndor inmenso con las alas extendidas. Fue edificada en una extensión de 14 hectáreas, si tomamos en cuenta la zona urbana, y en más de 30 mil hectáreas si consideramos todo el santuario natural que la rodea. “Esta gran obra ha sido lograda por la relación intrínseca que ha existido siempre entre la arquitectura y la ingeniería. Su ubicación es especial y única, debido a que se encuentra en un área determinada como una isla interior esteparia, rodeada por un entorno de gran biodiversidad y ecosistemas”, explica Jesús Puelles.
La ciudad ha sido construida sobre una meseta de granito, conocida también como batolito de Vilcabamba, una roca formada en el interior de la tierra, que emergió a la superficie en algún momento, hace millones de años.
Esta meseta fue entonces una enorme cantera natural. De ahí se extrajeron las piedras para la edificación de la ciudad. Según explica el autor los lugares principales, como el templo del Sol, el templo de las Tres Ventanas, el Torreón, etc., fueron edificados cerca de la cantera, para evitar acarrear las enormes piedras. “Solo en casos especiales las rocas fueron llevadas de arriba hacia abajo, debido a que se construyó siguiendo a una jerarquía: primero la parte alta y luego la inferior. Con los excedentes, se hicieron los andenes y algunos muros que sí llevaban mortero, el cual era una mezcla de arcilla de tierra y partículas de granito”.
Pero la parte esencial de Machu Picchu fue hecha con piedras superpuestas. “Lo más importante corresponde a cantería fina, piedra sobre piedra, lo cual fue ayudado por el peso del granito, que es superior al concreto moderno. Estamos hablando de un peso de 2.800 kilogramos por metro cúbico, mientras el concreto solo alcanza los 2.300 kilogramos. Este peso natural le dio estabilidad”.
Otro factor es el ancho de los muros, que fluctúan entre los 80, 85 y 90 centímetros. ¿Pero, cómo hicieron para cortar, modelar o pulir las rocas? “Hay varias hipótesis –explica Puelles–, en las excavaciones del Coricancha y Machu Picchu se han hallado piedras ovaladas cono la hiwaya, cuya dureza es superior a cualquier tipo de roca, y es probable que esta haya servido para el pulido de las piezas líticas. Para colocar las piedras en los muros se ensayaba varias veces hasta obtener el mínimo error, de tal manera que cada pieza era una obra de arte”.
Se cree que la muralla que forma la residencia real fue la primera en construirse. Ahí empezó todo. Luego vino el Inti Huatana y después el templo del Sol. El Torreón o la tumba real es uno de los lugares centrales del sitio y es probable que ahí, en algún momento, haya estado enterrado el inca Pachacútec.
Pero nada de esto hubiera sido posible sin la técnica de construcción de los incas, quienes aplicando en forma práctica la geometría de líneas rectas perpendiculares –el mismo principio de Pitágoras–, pudieron trazar habitaciones, recintos, escaleras, etc., con una perfección estética asombrosa. Y Machu Picchu tampoco hubiera sido posible si los incas no hubieran conocido eso que hoy llamamos ingeniería hidráulica y de fluidos. El abastecimiento de agua en la zona, la red de canales y los sistemas de drenajes funcionan hasta la actualidad. La prueba, como bien reitera el autor de este volumen, es que el último diluvio ocurrido en el Cusco, a inicios de este año, no afectó a Machu Picchu. Los sistemas de drenaje inca funcionaron a la perfección.
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Gracias por su tiempo!!